Viajes - Candela Vizcaíno - Candela Vizcaíno https://www.candelavizcaino.es Thu, 01 Oct 2020 02:44:31 +0200 Joomla! - Open Source Content Management es-es Qué ver en Antequera más allá de sus dólmenes https://www.candelavizcaino.es/viajes/turismo-en-espana/que-ver-antequera.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/turismo-en-espana/que-ver-antequera.html Qué ver en Antequera más allá de sus dólmenes

  

Situada en la encrucijada que une Córdoba, Sevilla, Málaga y Granada, su emplazamiento estratégico le sirvió para desarrollar, a partir del siglo XVI, una rica actividad comercial. Pero, mucho antes, antes de que los siglos se contaran de uno en uno, en el lugar hubo prósperos asentamientos humanos y prueba de ello son sus dólmenes, hoy Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y lo primero que tienes que ver en Antequera

Y si hay algo que caracteriza a esta ciudad malagueña es la presencia inexorable de la piedra, de una piedra que está presente en bellos edificios de arte barroco o renacentista, en las muestras del prehistórico y en esa maravilla natural para perderse haciendo senderismo que es el Torcal. Pero aún hay más, porque no te puedes ir sin degustar sus deliciosos molletes (exquisitos tostados y regados con el aceite del lugar) o recorrer otra maravilla entre natural e industrial que se encuentra muy cerca: El Caminito del Rey. Aparte de todo lo que hay que ver en Antequera, toda la zona es un destino perfecto para recorrer en familia y disfrutar de una naturaleza extraña y única. 

Los dólmenes, lo primero que tienes que ver en Antequera y nada más llegar

Mucho antes de que se convirtiera en encrucijada de caminos andaluces, el lugar fue refugio de los primeros humanos. Allí debieron quedarse prendados de una naturaleza fascinante y extravagante incluso que, de tanto en tanto, adquiría contornos reconocibles. Estos primeros pobladores, con toda probabilidad, consideraron que el espacio estaba repleto de magia y hacia esa pequeña montaña con forma de cara dispusieron uno de los dólmenes más complejos del mundo. Me refiero a la Peña de los Enamorados cuyo perfil en forma de rostro sobresale del llano.  Hoy toda la zona está adaptada para el visitante contemporáneo con caminos de tablas, un pequeño museo, zona de aparcamiento e, incluso, baños. Casi no tiene pérdida y allí te vas a encontrar lo siguiente.   

1.- El Dólmen de Viera es el pequeño y más alargado 

Tanto es así que apenas es un pasillo en el que caben, a duras penas, dos personas. Es el primero que se visita una vez has aparcado y te has informado un poco (si no hay mucha gente) en el pequeño museo con la denominación Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera. Corresponde al arte prehistórico de la Edad de Bronce y se encuentra a escasos metros de otro más grande, peculiar y enigmático.   

Dólmenes de Antequera

2.- El maravilloso Dolmen de Menga merece por sí una visita 

Es el mayor de todos los conocidos en la zona y luce espectacular. Sin duda, es un lugar concebido con fines mágicos o religiosos, como otras tantas muestras de la arquitectura prehistórica, ya que su orientación y vistas tiene como protagonista la llamada Peña de los Enamorados. Es esta una montaña con forma de cara humana que sobresale entre el inmenso llano de Antequera. Se encuentra dividido en dos cámaras y las paredes están completamente forradas de piedra. En él, además, hay grabadas algunas imágenes y en una de ellas se adivina perfectamente (aunque sea esquematizada) el contorno de una de una de las llamadas Venus prehistóricas, figuras femeninas representadas en su rotunda maternidad cuyo símbolo hay que buscarlo en el culto a la fertilidad. Solo para disfrutar de este dolmen Patrimonio de la Humanidad por la Unesco merece la pena una visita a Antequera.  

3.- El Tholos del Romeral no es tan espectacular pero también es otro punto que ver en Antequera 

Pero también merece una visita aunque se encuentre apartado de este conjunto museístico. También está perfectamente adaptado para realizar una cómoda visita. Este ya no está realizado con grandes bloques de piedra sino con adoquines dispuestos sin argamasa para formar los muros. 

También tienes que ver en Antequera su caso antiguo y los restos de la arquitectura renacentista 

Porque la ciudad, con la Reconquista, comenzó a tener importancia ya que se encontraba en una encrucijada de caminos que unía los puntos más importantes de la antigua Al-Andalus. Desde allí, a partir del siglo XVI, comenzaron a salir maravillosas mantas y tejidos realizados con lana con destino a todos los rincones del reino. La importancia del lugar fue creciendo y creciendo hasta el siglo XVIII. Fue entonces cuando se instalaron distintas órdenes religiosas y miembros de la nobleza que levantaron maravillosos edificios siguiendo el arte barroco. Hoy algunos de ellos han sido reconvertidos en otros usos pero también son emplazamientos que ver en Antequera junto con las puertas renacentistas, los distintos miradores y sus calles encaladas y en cuesta. A mediados del siglo XIX, con la construcción del ferrocarril, Antequera fue perdiendo importancia como nudo de comunicaciones y fue resbalándose en la decadencia hasta mediados del siglo XX. Hoy se afana en recuperar su mejor cara para mostrársela al visitante que se acerca movido por la curiosidad. De su casco antiguo hay que destacar: 

Real Colegiata de Santa María de Antequera

1.- Real Colegiata de Santa María la Mayor, imprescindible que ver en Antequera 

Ha sido reconvertida en espacio museístico de pago y en cuya plazoleta puedes empezar a perderte por las calles de esta bella localidad. Y eso sin contar las vistas porque desde la misma plaza (donde se organizan conciertos) puedes disfrutar de unas vistas de infarto. A esta se accede por el Arco de los Gigantes realizado siguiendo la estética renacentista.  

2.- El Mirador de las Almenillas da acceso a la parte alta de la localidad coronada por la Alcazaba

Aquí disfrutamos de los restos del antigua construcción árabe del siglo XI hoy adornada con preciosos jardines con fuentes y con unas vistas de infarto. En ella puedes recorrer el camino almenado que se  remata en dos torres. Estas fueron levantadas mucho más tarde, en el siglo XVIII.  

3.- Otras construcciones que ver en Antequera 

  • El antiguo Palacio de Nájera del siglo XVIII se ha reconvertido en Museo de Arte, Arqueología y Etnología. Aquí puedes encontrar algunas piezas romanas, árabes e incluso de arte prehistórico de la zona. 
  • Un poco más apartado se encuentra el Museo de Arte con exposiciones de creadores contemporáneos. 
  • Museo Conventual de las Carmelitas Descalzas de Antequera en el que se ofrecen dulces artesanos aptos para los paladares más gourmets.  
  • Fachada del Palacio de la Peña de los Enamorados en estilo renacentista. 
  • Y, por supuesto, perderse por sus calles sin rumbo fijo, la mejor manera de conocer emplazamientos habitados, vividos y sentidos desde la Antigüedad.  

Senderismo por el Torcal de Antequera 

Es, sencillamente, un lugar fascinante, un emplazamiento rocoso de tipo kárstico formado por la erosión del agua en las rocas. Hoy adquiere formas caprichosas y se han habilitado senderos para recorrerlo según el nivel físico del senderista. El más fácil es apto incluso para familias con niños y, justo en la entrada, se puede disfrutar del lugar sin tener que caminar mucho ya que está preparado con tablas sobre las que pasear y disfrutar de las vistas. Este tramo es accesible incluso a personas con movilidad reducida. 

 Torcal de Antequera

El camino de acceso se puede complicar en temporada alta o los días de fines de semana. En este caso, habrá que dejar el coche en un aparcamiento habilitado al efecto y tomar una lanzadera que te lleva hacia el centro de interpretación. Allí te pueden asesorar sobre la mejor ruta a recorrer. Dispone de baños y de una cafetería con unas vistas de infarto a este espacio natural, un hito que ver en Antequera y único en el mundo. 

Si te atreves a recorrer los distintos caminos, lleva ropa de abrigo e impermeable, botas de montaña e, incluso, un bastón. El suelo es resbaladizo y la humedad bastante alta. ¡Aún así, merece la pena y mucho! 

Otra ruta de senderismo es el Caminito del Rey,  muy cerca de Antequera 

La afamada senda construida para dar servicio a la presa hidroeléctrica de El Chorro se encuentra muy cerca y es una excusa más para disfrutar de una naturaleza enigmática. En esta ocasión ha sido modificada (y mucho) por el hombre. De sobra conocido, es de intensidad baja. Está perfectamente señalizado y, además, gran parte del recorrido discurre por unas tablas de madera dispuestas en volado sobre el acantilado.

Iniciando el Caminito del Rey

Es de pago y las entradas se agotan pronto. Para realizar la vuelta han dispuesto autobuses que realizan el recorrido en sentido contrario. La ruta se realiza con todas las precauciones posibles, incluso con casco, y es recomendable no llevar bastón ya que no está permitido su uso. Este vertiginoso sendero fue inaugurado por el Rey Alfonso XIII y olvidado después para recuperarse en todo su esplendor bien entrado el siglo XXI. Es una forma de acercarse a un paisaje extraño usado por el hombre de manera industrial.  

Lobo Park si viajas en familia es otro destino original que ver en Antequera y disfrutarlo al máximo

Se trata de un zoológico peculiar en el que se han habilitado espacios para que vivan en semi libertad lobos de distintos puntos del planeta. Está gestionado con una fuerte dosis de pasión y se conoce a través de una visita guiada donde nos van explicando los entresijos de esta fascinante especie animal. Los días de luna llena organizan rutas nocturnas con linternas y esta fue las que nos cogimos nosotras. Sin duda, fue todo un acierto por lo que supone de conocimiento de estos hermosos animales. Con esta opción, además, te ofrecen una pequeña cena buffet con platos muy bien elaborados y sabrosos. 

Gastronomía y hoteles de Antequera 

1.- Y del delicioso tentempié de Lobo Park nos vamos a la gastronomía de Antequera. En cualquier panadería del lugar puedes encontrar los delicioso molletes, una pieza blanda y aplanada con la miga y la corteza muy blanca. Hay que degustarlos tostados y regados con el aceite de oliva que se produce en la zona. También se puede acompañar de embutidos. 

2.-  La porra antequerana es otra especialidad de la zona y pertenece a la familia de los gazpachos y salmorejos andaluces. Esta es un poco más espesa y se completa con trocitos de huevo duro, jamón serrano e, incluso, salazones de pescado. 

3.- La zona dispone de carne de cabrito y chivo que se prepara en caldereta (con una salsa con verduras) o asado. 

4.- También hay que degustar los quesos y embutidos locales. 

5.- Tampoco hay que perderse los dulces de los conventos o de las confiterías locales que elaboran roscos, mantecados o alfajores para chuparse los dedos. 

Y de las cosas de comer nos vamos a las del descanso. De Antequera me quedo con dos hoteles: 

1.- El Parador de Antequera realizado en estilo contemporáneo y decorado siguiendo la estética zen con una refrescante piscina en verano. Tiene vistas a la campiña y el restaurante sirve todas estas delicias mencionadas arriba. 

2.- Hotel Convento de la Magdalena, un cinco estrellas en mitad de la campiña que ha sido restaurado con acierto. Aparte del silencio y de algunas estancias originales, hay que disfrutar de su piscina cubierta con vistas al jardín y del restaurante con el disfrute hacia la montaña mientras se degustan los platos de tradición local. 

Es mucho lo que hay que ver en Antequera y sentir y disfrutar. Es un lugar especial para los amantes de la naturaleza,  ya que esta extraña, diferente, mágica y subyugadora, tanto que querrás volver una y otra vez.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla y viajera incansable. 

 

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Turismo en España Sun, 20 Sep 2020 21:52:51 +0200
Cueva de Benagil | Cómo llegar y qué ver https://www.candelavizcaino.es/viajes/rutas-naturaleza/cueva-benagil.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/rutas-naturaleza/cueva-benagil.html Cueva de Benagil | Cómo llegar y qué ver

 

Está en el top ten de lo que hay que ver en el Algarve y es uno de los destinos más fotografiados de este trocito de mundo. Tanto es así que te doy un dato curioso para la reflexión. En toda Portugal es difícil que te encuentres un policía haciendo labores de vigilancia. Esta forma de proceder se explica cuando se conoce el educado pueblo luso, el cual deja gran parte de la convivencia cívica a la responsabilidad más que a medidas coercitivas. Pues bien, en la Cueva de Benagil hay apostada constantemente una patrulla de la policía marítima ojo avizor a todo tipo de infractores de las múltiples normas que hay en el lugar. ¡Tal es gentío que se agolpa en este puñado de metros cuadrados entre la playa, el mar, el sol y las rocas! 

Dónde está la Cueva de Benagil  

Para centrarnos donde estamos, voy a dividir la línea rocosa del Algarve en cuatro zonas principales si nos dirigimos de este hacia oeste. Pueden ser más, pero, a groso modo, son las siguientes:  

1.- Los grandes arenales de playas inmaculadas desde Vila Real de Santo Antonio o Castro Marim con Praia Verde como la joya de la corona que terminan en las barras frente a Faro. 

2.- La Ría Formosa, un paraíso sobre el planeta Tierra que se extiende desde Tavira hasta Faro. 

3.- Las zonas de acantilados que se abren a maravillosas calas con las playas de Lagos o de Vale de Lobo como nuevos destinos tops. 

4.- La zona surfera de Sagres que se extiende por todo el parque del denominado Sudeste Alentejano.

Pues bien, la Cueva de Benagil, se encuentra en la división tercera, entre los grandes acantilados de arenisca de Carvoeiro (con su zona de senderismo que es para quitar el sentido) y la también afamada Praia da Senhora da Rocha. Todo ello con una peculiaridad que la hace aún más inaccesible: que el pueblo de Benagil es pequeño, encajonado entre acantilados, con unas cuestas endiabladas y con aparcamiento imposible en cualquier época del año. Por eso, si te estás preguntado cómo llegar a Benagil, lo mejor es barajar todas las opciones antes de poner este nombre en el navegador del coche. 

¿Qué es lo que hay que ver en la Cueva de Benagil y por qué es tan famosa? 

También conocida como Algar de Benagil, la denominación portuguesa, la de Benagil forma parte de una serie de peculiares concavidades frecuentes por esta parte de mundo. Tenemos, por un lado, los acantilados de color amarillo y, por el otro lado, la acción constante del mar que va abriendo huecos, cuevas, puertas, pasos, ventanas… En algún lugar será estrecho, por otra zona puede pasar un barco pequeño sin mucho calado.  

A la acción del mar sobre los acantilados se une el viento y todo ello no solo va impactando frontalmente sobre la roca sino también por la parte de arriba (el techo) de algunas cuevas. Esto hace que los huecos que el mar abre sobre los acantilados también se vayan abriendo, cual ventana al cielo, hacia el firmamento. El sol termina de rematar esta maravilla de la naturaleza filtrándose a través de estas especiales claraboyas rocosas al reflejarse sobre la arena que el mar, en retirada, deja en descubierto. 

{gallery}Benagil{/gallery}

La Cueva de Benagil, aún no siendo el único algar de esta línea rocosa es la más famosa porque lo tiene todo. Tiene la suficiente amplitud de arena dorada protegida por los acantilados ocres y al frente el mar de agua tan limpia y transparente que se ven los bancos de peces, mientras que la claraboya natural está justo en el centro del espacio. A la par, el sol va haciendo que se reflejen sus rayos nítidamente mientras, alrededor, se despliegan las sombras.  

Cómo llegar a la Cueva de Benagil  

Todo esto que la hace especial también contribuye a que sea destino tanto de los amantes a las cosas curiosas como a los adictos a Instagram. El algar, por tanto, se llena de gente especialmente en temporada alta. ¿Y cómo se llega? ¿Andando sin más? No. Eso es imposible ya que no hay acceso peatonal ni siquiera con marea baja. Puedes elegir entre lo siguiente:  

1.- Arriesgarte a dejar el coche muy alejado de la playa de Benagil que está colindante con la cueva y allí atreverte a alcanzarla a nado. No es recomendable ni siquiera para deportistas en punto óptimo ya que el mar puede hacer de las suyas y hacerte chocar contra las rocas. Sí he visto a algunos que se han aventurado con la ayuda de un colchón hinchable. Aunque tengas que hacer un esfuerzo físico siempre tienes este apoyo para llegar de manera airosa al arenal. Eso sí, esta opción solo es apta para los que no se saltan el gimnasio ni un solo día.  

2.- Los deportistas con más conciencia de su integridad física que se preguntan cómo llegar a la Cueva de Benagil eligen un kayac para alcanzar la zona. De este modo pueden desembarcar en la orilla y pasearse por la playa que está dentro de la cueva con más facilidad. Se puede alquilar por horas en la misma playa y no hay que andar mucho hasta hacerse al mar. 

3.- La Cueva de Benagil también se puede disfrutar desde arriba a través de la zona de senderismo que está habilitada al efecto. Es otra forma y la mejor si estás por esta parte de mundo en invierno u otoño. 

4.- Sin obviar estas posibilidad, la mejor opción es, sin duda, una excursión en barco apto para toda la familia. ¿Cómo llevarlo a cabo? A continuación algunos datos prácticos.  

Consejos prácticos para una excursión a la Cueva de Benagil en barco desde distintos puntos del Algarve

1.- Aunque salen lanchas desde la misma playa está tan masificada que es mejor que tomes la embarcación en otros puntos. 

2.- Así también puedes disfrutar de otras cuevas cercanas y menos conocidas pero, no por ello, menos hermosas en el trayecto tanto de ida como de vuelta. La experiencia es tan maravillosa que el sobrecosto (apto para casi todos los bolsillos) merece la pena. 

3.- Además del disfrute del mar, también hay excursiones a la Cueva de Benagil que te permiten bañarte en una playa desierta e, incluso, rematar la jornada con una barbacoa o un almuerzo en una cala desierta. Las aguas limpias, transparentes, llenas de peces y fresquitas se quedarán en tu recuero por mucho tiempo. 

4.- En su contra, las excursiones en barco a la Cueva de Benagil no tienen permitido el desembarco en la misma. Y de eso se encarga la policía marítima que he nombrado al principio. La experiencia no da lugar al desembarco pero sí al disfrute desde la nave muy cerquita de la arena. 

5.- Las mejores excursiones a la Cueva de Benagil se ofrecen en el mismo puerto de Portimâo. Allí hay compañías que van saliendo cada hora (incluso con más frecuencia) y la ruta va hacia al oeste pasando Ferragudo y Carvoeiro para dar la vuelta luego directamente por mar. Otra opción es tomar una embarcación en Albufeira que hace el recorrido hacia al oeste. Esta excursión es menos vistosa porque aquí los acantilados no son tan altos como en la otra zona pero, sin lugar a dudas, también es una maravillosa experiencia. En ambos puertos es fácil el aparcamiento. 

Nosotras para hacer la visita a la Cueva de Benagil nos decantamos por Portimâo simplemente porque pasábamos nuestras vacaciones en Lagos y nos pillaba más cerca. Para la próxima haremos el recorrido desde Albufeira porque este maravilloso algar y la naturaleza que le rodea merece una y otra vez una visita.  

Fotos y texto por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Rutas Naturaleza Wed, 19 Aug 2020 14:18:10 +0200
10 playas de Lagos para todos los gustos https://www.candelavizcaino.es/viajes/rutas-naturaleza/playas-lagos.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/rutas-naturaleza/playas-lagos.html 10 playas de Lagos para todos los gustos

 

Entre rocas, acantilados, cielo, mar, arena y la brisa atlántica se van desperdigando las preciosas playas de Lagos tan distintas entre sí que se hace extraño, a veces, que todas ellas pertenezcan a la misma localidad. Antes de llegar a la punta más occidental del sur Portugués (Sagres) y pasando las más conocidas del Algarve central, siempre en dirección oeste, Lagos aún conserva en su casco antiguo ese encanto de los pueblos de pescadores. Eso sí, si echas la vista hacia su caserío te sorprenderán las altas torres de ladrillo que se han construido en las últimas décadas. Aún así, la modernidad convive en armonía con la naturaleza, tanto que cuesta pensar que a tan solo cinco minutos de un bosque de asfalto se desperdiguen calas de postal, acantilados de infarto y playas suaves donde se pueden volar cometas, levantar castillos de arena o dejarse acunar por el murmullo de las olas. Estas son mis diez favoritas y cada una lo es por una razón. 

1.- Meia Praia, una de las playas de Lagos imprescindible para ir con niños

Y a pesar de llamarse así (meia, mitad) es una de las más largas de la zona, tanto que su arenal se despliega hasta la vecina Alvor y hasta una de los lados donde desemboca el Bensafrim, el cual se ha abierto para construir un puerto deportivo donde se da cita la gente guapa al caer la noche. Meia Praia es suave, sin dunas, larga y con las olas justas para que los peques disfruten sin llevarse un sobresalto. Además, está tan acondicionada que cada cierto trecho se han habilitado aparcamientos que te dejan prácticamente en el arenal.  Además, aunque no es comparable con las playas de Cádiz atestadas de chiringuitos, ésta tiene buenos restaurantes que ofrecen las delicias culinarias locales con el mar de fondo.  

2.- Praia da Pinhao al lado del puerto deportivo de Lagos 

Cruzando  Bensafrim, hacia el otro lado y en dirección a esa maravilla de la naturaleza que es la Punta de Piedade, se encuentra otra de las playas de Lagos más conocidas y concurridas: Pinhao. Justo a las afueras de la zona urbana, no solo es una de las más fotogénica por sus acantilados que la guardan sino porque desde ella se ve el famoso puente romano que une dos de los islotes que conforman los maravillosos acantilados que dan fama a todo este litoral abrupto, escarpado y hermoso. Es un poco más grande que las pequeñas calas que se desperdigan a continuación (dirección siempre oeste) y dispone de servicio de restauración y de hamacas. 

Playa de don Camilo en Lagos, Portugal

3.- Don Camilo, la más fotogénica de las playas de Lagos 

Tanto es así que es la cara visible de esta parte de mundo y su estampa recortada entre cielo, mar y arena aparece en infinidad de folletos, imágenes y fotos. La playa en sí es pequeña y no es un sitio apto para pasar el día. Desde primera hora de la mañana es tomada por deportistas de todo tipo que se atreven a bajar (que luego hay que subir) sus más de doscientos escalones en madera con un kayac. Con marea baja puedes, incluso, atreverte a ir pasando por los arcos, puertas excavadas en la rocas y pasos (que el mar ha ido abriendo a lo largo de los siglos) para disfrutar de las playas vecinas. Eso sí, tienes que controlar el calendario de mareas y tus fuerzas. Los más vagos seguro que preferirán un mojito o un café en Don Camilo, el restaurante de playa que se asoma a estos acantilados. 

4.- Doña Ana, otro destino para posar en Instagram

Porque es una de las playas de Lagos colindante con la anterior y del mismo tenor: grutas, cavidades, un arenal pequeño, una bajada considerable y unas vistas que se quedan en la retina por muchos años. Justo al lado tienes un hotel que ofrece servicio de restauración prácticamente durante todo el día con una terraza en la azotea que te ofrece una panorámica distinta de esta parte de mundo.  

5.- Praia del Estudiante, una de las playas de Lagos desde la que se ve el puente romano 

Como la de Pinhao, está justo al lado del puerto deportivo con buen acceso desde el pueblo. Aunque se puede bajar a pie y desde allí disfrutar de la perspectiva, recuerda que es uno de los primeros  puntos por los que se pasa en los mini cruceros que van hacia Punta da Piedade y que zarpan desde la marina de Lagos. Es, por tanto, una manera más sosegada y reposada de disfrutar de esta costa cambiante, fotogénica y fascinante a partes iguales. También es una forma sencilla y divertida de descubrir las zonas cuando se viaja con niños que, aunque Lagos sea destino de gente joven deportista, también lo es para el veraneo familiar. 

Vista de los acantilados de Lagos desde el sendero de Punta da Piedade 

6.- Elige cómo llegar a Punta da Piedade, un paraíso para los amantes del mar y la naturaleza

Que llegados a este punto ya toca hablar de la joya de la corona de las playas de Lagos o, más bien, de toda esta parte de mundo: los acantilados de Lagos cuya estrella más rutilante es la Punta da Piedade. Aunque en algunas zonas se han habilitado escaleras, la mejor forma de adentrarse por sus cuevas, huecos en la roca, arenales acompañados por el graznido de las gaviotas es vía marítima. Y la fórmula puede ser en kayac para los más jóvenes deportistas o en alguno de los múltiples barcos que salen desde el puerto deportivo de Lagos prácticamente cada hora. Desde esa perspectiva disfrutarás de esta maravilla de la naturaleza que la hace tan única y especial.  

Por si te has quedado con las ganas, justo al lado de uno de los faros (pon en el navegador “Acantilados de Lagos”) se ha habilitado un aparcamiento gratuito que da paso en unos minutos a un sendero de madera con miradores. Este trayecto puede recorrerse a pie o en bici y se despliega por 44 kilómetros hasta el parque natural de otra maravilla portuguesa: Sagres. Al caer la tarde, la perspectiva de las rocas y el sol escondiéndose entre mar y cielo es, sin duda, sublime (nivel top).  

7.- Praia do Carnavial, entre las mejores de Portugal 

Aunque tiene en su contra el difícil acceso que no está acondicionado como otras con escalones de madera. Eso hace que no esté masificada y que el disfrute de su extenso arenal con los acantilados a fondo sea más placentero. Tampoco tiene aparcamiento cercano. 

Praia de Porto de Mos en Lagos, Portugal 

8.- Praia de Porto de Mos, una de mis playas de Lagos favorita  

Eso lo soluciona una de las que más me gustan porque en ella se aúna casi todo para ir con niños. A su extenso arenal se une el acantilado que termina en la llamada Rocha Negra. Con marea baja salen a descubierto planchas de piedra que han sido invadidas por algas de todo tipo formando pequeñas piscinas naturales en las que, a veces, se quedan atrapados algunos peces pequeños. La playa de Porto de Mos aúna todo lo bueno de esta zona: unos acantilados de infarto, agua limpia, transparente y con las olas justas y, además, estos amagos de piscinas que se forma al quedar el mar atrapado entre las rocas. 

9.- Praia do Barranco do Martinho, solo apta para deportistas y aventureros 

Porque el acceso a esta impresionante playa solo es posible mediante un terraplén o a través de kayac. Por eso, si eres de los que no perdonan el gimnasio ni en verano seguro que tendrás fuerzas para llegar hasta su arena bien sea bajando por el camino de tierra (que resbala) o accediendo por mar. Hay otra más fácil y es a través de alguno de los botes o pequeños barcos que salen desde la marina de Lagos. 

Praia da Luz 

10.- En la frontera se encuentra Praia da Luz resguardada por la Rocha negra 

Que me recuerda irremediablemente a la andaluza Nerja con su pueblo de casas blancas, su paseo marítimo con tiendas de ropa y su acantilado negro que cierra la cala y evita que la azote los vientos atlánticos. Es otra de las playas de Lagos a las que puede llegar sin necesidad de ser un deportista aventajado ya que dispone de aparcamiento justo en las escaleras (normales) que dan acceso al arenal. El agua, además, cubre muy poco y es de una transparencia que sorprende. Dispone de algunos restaurantes (aunque un poco caros) con servicio básico de hamacas y, además, caminando por un pequeño paseo marítimo te encuentras algunas tiendas con ropa básica, juguetes o una botella de agua fresquita.  

El Algarve portugués es ese paraíso marítimo para todos aquellos que, en cualquier época del año buscan llenarse la boca con la sal del mar, con el aire de sus vientos y con una naturaleza que, a veces nos pone a prueba de nuestras fuerzas. Las playas de Lagos son tan distintas entre sí que son destino tanto de deportistas dispuestos a enfrentarse al mar con un kayac o para familias tranquilas con niños pequeños. Los acantilados que se rompen en varios puntos conforman esa orografía tan especial, como sucede con la Ría Formosa (otro paraíso sobre el planeta Tierra a un puñado de kilómetros de este), hacen de este litoral destino de veraneo de medio mundo.  

Fotos y texto por Candela Vizcaíno | Doctora por la Universidad de Sevilla

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Rutas Naturaleza Mon, 10 Aug 2020 17:57:39 +0200
10 imprescindibles que ver en Granada, la ciudad de La Alhambra https://www.candelavizcaino.es/viajes/que-ver-en-granada.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/que-ver-en-granada.html 10 imprescindibles que ver en Granada, la ciudad de La Alhambra

De esta ciudad dentro de otra ciudad encaramada en lo más alto de una colina (y abrazada por montañas) se ha dicho de todo. Embruja y enamora. Por eso, es favorita de artistas, poetas y músicos. A la última corte nazarí puedes ir simplemente a admirar La Alhambra que por ella sola ya merece el viaje. Eso no quita para haya mucho que ver en Granada más allá de sus huellas moras, mozárabes y cristianas. Sus estrechas callejuelas hacen las delicias de los amantes de lo auténtico y te acuerdas de que te saltaste el gimnasio cuando quieres alcanzar algún mirador, como el afamado de San Nicolás desde el que tienes las más bonitas vistas de La Alhambra. Junto con Córdoba (con su mezquita) y Sevilla (la Giralda) forma el triángulo europeo de reliquias musulmanas. 

1.- La Alhambra es la primera maravilla que ver en Granada 

Tanto es así que por ella sola justifica el viaje y debe ser el centro que gire en tu cabeza y tu corazón cuando te acerques a la antigua ciudad nazarí. Construido a lo largo de varios siglos y terminado a mediados del siglo XIV, es un palacio tan único en el mundo que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La visita se completa con un recorrido por la antigua Alcazaba, la fortaleza árabe cuyas murallas rodeaban una ciudad cuajada de jardines, fuentes cantarinas, huertas y salones donde se reproducían mediante símbolos los emplazamientos del Paraíso. Aquí te encontrarás:  

1.- El Patio de los Arrayanes con su enorme alberca que, en tiempos, tenía una función práctica y hoy es reflejo del edificio blanco que la cierra. 

2.- La Sala del Mexuar. 

3.- El Salón de los Embajadores donde los últimos reyes recibían a diplomáticos, ministros, jueces e, incluso, algún representante del pueblo. 

4.- El Patio de los Leones suntuosamente decorado con yeserías, mármoles y puertas labradas cuyo centro está adornado con la conocida fuente homónima, sostenida por doce de estos animales. El agua de la taza se vierte sobre cuatro canales que van a dar a otra tantas fuentes y que representan los cuatro puntos cardinales del Paraíso. Por pasar aquí unos cuantos minutos ya merece la pena viajar hasta Granada. 

5.- La Sala de los Abencerrajes nos recuerda la triste historia de la última reina mora acusada de infidelidad, conspiración y deslealtad junto con su (supuesto) joven amante. El celoso rey Boabil, agobiado por el avance de las tropas cristianas, hizo pagar caro las maquinaciones no solo de los enamorados sino de todo el clan del muchacho. Mientras festejaban un banquete los mandó asesinar (a casi treinta miembros de la familia). De ta magnitud fue la escabechina que las fuentes manaron sangre durante días. 

6.- El Salón de los Reyes es otra parada imprescindible en La Alhambra.

7.- Así como el Jardín de la Lindareja que rodea los aposentos de Washington Irving, el escritor inglés que, en su periplo por el Grand Tour, se quedó tan prendado de Granada que no paró hasta escribir su obra titulada Cuentos de la Alhambra

{gallery}La Alhambra{/gallery} 

2.- No te olvides del palacio y los jardines del Generalife

Situado en un ladera, ambos recintos están hoy comunicados por caminos arbolados, el de salida con altos cipreses. Era el Generalife el palacio de verano de los reyes musulmanes. Aquí venían a descansar y a reposar de tantas intrigas, conspiraciones y puñaladas por la espalda (algunas literales). Entre fuentes, acequias y albercas se hicieron construir unas estancias sencillas pero tan equilibradas que todo en ellas rezuma hermosura. Hasta aquí movían los muebles, las alfombras, el ajuar y las vajillas para pasar el calor veraniego paseando entre naranjos, plantas aromáticas y el rumor del agua. Hoy en día es otro hito que ver en Granada. Además, el lugar ha sufrido modificaciones y ampliaciones constantes remozando continuamente los caminos y las plantas. Los jardines del Generalife, al caer la tarde o al despuntar la mañana, son uno de esos placeres que se quedan en el alma. 

{gallery}El Generalife{/gallery}

Los Reyes Católicos entraron en Granada en 1492, el mismo año de las gestas hacia América, expulsando al exilio al último rey musulmán. Aunque, en un principio, el recinto de La Alhambra no sufrió apenas transformación, su hijo, Carlos V, mandó construir un palacio circular en piedra siguiendo el estilo renacentista que ya despuntaba en Europa. En otro sitio quizás lo miraríamos con otros ojos, sin embargo en el emplazamiento de la ciudad mora es, sencillamente, una intrusión. Está situado entre los jardines del Generalife y la entrada a la visita de los palacios nazaríes. Frente a él hay abiertas tiendas con recuerdos, cerámica local y todo lo que esperas de un sitio turístico. 

3.- Disfruta de un paseo por el Albayzín 

El antiguo barrio árabe con sus callejas en cuesta, casas blancas y tejados rojos se ve desde varios miradores de La Alhambra ofreciendo un contraste entre la vida sencilla y la suntuosa de los reyes. Hoy está deteriorado en algunas zonas pero en otras aún se conservan los tradicionales cármenes, viviendas nobiliarias que se articulan alrededor de un patio en el que es protagonista el agua. 

 Catedral de Granada

4.- Otro hito que tienes que ver en Granada es la Catedral y la Capilla Real  

Porque aquí están enterrados los Reyes Católicos, los mismos que ganaron Granada para la causa cristiana. El templo fue mandado construir en 1523 y se inició en estilo gótico. Siguieron las obras bajo el mando de Diego de Siloé ya en la estética renacentista imperante para rematarla Alfonso Cano. La catedral se encuentra encajonada entre los edificios de la época y sus fachadas no son de gran altura.  Por la Capilla Real se accede a la cripta donde están enterrados los Reyes Católicos.  

5.- De compras por la Alcaicería tras pasar por la Plaza de Bib-Rambla 

Muy cerca se encuentra un particular centro comercial formado por pequeños negocios que se abren a varias calles en cruz. Aunque es posterior, recrea en su decoración los espectaculares yesos de La Alhambra y de otros edificios emblemáticos de Granada recordándonos los bazares de Estambul. Aquí se apiñan mercaderes y comerciantes de todo tipo con sus estanterías abarrotadas de objetos diversos desde chucherías hasta bonita artesanía en piel decorada, cristales, cerámica o trabajos en madera.  

6.- Mucho que ver en Granada con el flamenco del Sacramente 

En lo más alto de Granada se encuentra la abadía homónima y un grupo de casas cuevas donde han residido tradicionalmente la población gitana del lugar. Estas están realizadas al modo de las de Guadix (transformadas en su mayoría para el turismo rural) y en las de Granada hoy es normal encontrar espectáculos de flamenco organizados para el turismo. 

7.- Un paseo por la Carrera del Darro hasta el Corral del Carbón 

Desde la Plaza de Santa Ana, con su iglesia homónima se extiende la Carrera del Darro que no es más que el surco del río en mitad de la ciudad antigua. El hilo del agua, en los meses secos, es casi un riachuelo pedregoso nada más, pero con la suficiente fuerza para hacer crecer árboles de gran altura que confieren a toda la zona una poesía especial. En dirección hacia el Sacromonte te encuentras la puerta del Corral del Carbón. 

8.- También tienes que ver en Granada El Bañuelo  

Que está en la misma Carrera del Darro y que nos recuerda el gusto de la población musulmana por los hammam, un ingenioso sistema de piscinas con agua a distinta temperatura (fría, templada y caliente) beneficioso para la salud. Estos son del siglo XI y su techo abovedado está horadado con espacios en forma de estrella que dejaban pasar la luz. 

9.- No te olvides de la Casa de los Tiros, la Cancillería y el Museo Arqueológico

Son otros tres puntos que ver en Granada con más tiempo y para los amantes de la cultura y la historia.  

10.- Con más tiempo acércate hasta la Cartuja de Granada o la Huerta de San Vicente 

Ambas están en las afueras del circuito más conocido. La primera está levantada en un abigarrado estilo barroco que triunfó en la vecina Sevilla. La Huerta de San Vicente, hoy convertida en un parque, era la residencia de verano de uno de los granadinos más universales: el poeta Federico García Lorca. 

 

Datos prácticos a tener en cuenta en tu visita a Granada 

1.- El acceso al centro es complicado en coche, tanto que llega un momento que no puedes avanzar. Ten esto en cuenta a la hora de elegir un hotel. 

2.- Alrededor de la Plaza de Santa Ana hay múltiples restaurantes de todo tipo incluso de comida marroquí o cafés que recrean la estética árabe con danza del vientre incluida. 

3.- Prueba un hammam clásico para que la experiencia sea completa y te transportes a la época de la refinada (aunque no exenta de crueldad) corte nazarí con su cuidado del cuerpo y del aseo personal que era ajeno a otros grupos de población de su tiempo. 

4.- Si puedes permitírtelo, alójate en el Parador de Granada. ¿Por qué? Porque está en el mismísimo recinto de La Alhambra. Y eso ya es motivo suficiente para disfrutar del lugar cuando todos se han marchado. ¡Ojo! Solo puedes pasear por las afueras. Si tu cartera no te da para el capricho, siempre puedes disfrutar de un café en su patio ajardinado con vistas al Generalife.  

Aparte de la conocida Alhambra hay mucho que ver en Granada y también disfrutar con todos los sentidos, como durante su festival de teatro y danza que se monta cada verano en la ladera del Generalife. Es una ocasión única para acercarse a la hondura del flamenco, de la música mozárabe o de obras novedosas mientras sale La Luna por las montañas que rodean el último reino musulmán en Europa. 

Fotos y texto por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Tue, 14 Jul 2020 20:31:07 +0200
Visitar la Alhambra, la ciudad mora de Granada https://www.candelavizcaino.es/viajes/alhambra.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/alhambra.html Visitar la Alhambra, la ciudad mora de Granada

  

Paseábase el rey moro        por la ciudad de Granada,

Desde la puerta de Elvira     hasta la de Vivarrambla,

¡Ay de mi Alhama! 

Cartas le fueron venidas      que Alhama era ganada;

Las cartas echó al fuego     y  el mensajero matara.

¡Ay de mi Alhama! 

Con este sentimiento canta un poeta cristiano del romancero viejo el dolor del último rey moro ante la antesala de la pérdida de Granada. Para el ejército que tomó el último reducto musulmán de la Península Ibérica en 1492 la ciudad de La Alhambra era la simbolización perfecta del refinamiento, de la suntuosidad y hasta de la caballerosidad y el conocimiento. La Alhambra fue una auténtica ciudad fortificada, deslumbrante en tierra roja y recogida en ella misma. Desde las torres y miradores se cuidaba de la vasta vega, de la montaña, de las casas blancas apiñadas en el Albaicín… Ese era el mundo de fuera, el que se encontraba más allá de la alcazaba. El de dentro era la Alhambra con sus fuentes, sus salones en yeserías, sus jardines y ese palacio de verano situado en lo más alto conocido como el Generalife. La pérdida de tal lugar solo podía desembocar en lágrimas amargas tal como cuenta la leyenda. Siglos más tarde, el emplazamiento (a pesar de su abandono) hizo las delicias de los viajeros del Grand Tour con Washington Irving y sus Leyendas de la Alhambra a la cabeza seguido por Chateaubriand y El último Abencerraje

Visitar la Alhambra en el siglo XXI  

Levantada durante los reinados de Ismael I, Yusuf I y Mohamed V, el reciento que hoy conocemos ha sufrido modificaciones a los largo de los siglos. La más intrusiva es el Palacio de Carlos V de forma circular y siguiendo un sobrio estilo del primer Renacimiento y la iglesia de Santa María de la Alhambra. Ambos se encuentran en el camino que une la alcazaba y palacios nazaríes con el actual Parador de Granada (antiguo convento de San Francisco) y la entrada a los jardines del Generalife.  

La Alhambra es una ciudad dentro de una ciudad y a ella solo se llega a pie o con transporte público. No intentes alcanzarla con tu coche porque una barrera, como antaño, te lo impedirá. Independientemente de los jardines del Generalife que han merecido artículo aparte, de aquí no te puedes ir sin haber disfrutado de las siguientes estancias (todas ellas, afortunadamente) bien señalizadas.  

La Alhambra 1JPG

1.- Patio de los Arrayanes por donde comienza la visita de La Alhambra. Su gran estanque central tenía en tiempos fines prácticos. Hoy está bordeado de mirtos olorosos y en él se refleja la edificación alrededor con un triple cuerpo porticado en un lado y la fuente que surte la piscina al otro.  

2.- Salón de los Embajadores en un brillante color dorado adornado con yeserías y con un impresionante techo que representa los siete cielos del Islam.  

3.- La Sala del Mexuar de menor tamaño donde se recibía tanto a embajadores como a ministros o  a la población. Se terminó de decorar en 1365.  

4.- La Sala de los Abencerrajes también tiene una construcción simbólica ya que la estrella geométrica que representa alude al teorema de Pitágoras. Fue aquí, según la leyenda, donde el celoso rey Boabil dio muerte a más de treinta miembros de la familia de los Abencerraje mientras celebraban un banquete. Con ellos murió la reina Morayma a quien se le acusó de deslealtad, conspiración e infidelidad. Boabdil, acosado por las tropas cristianas que avanzaban inexorablemente hacia Granada se dejó llevar por las conspiraciones de la corte dando muerte al mismo clan que había ayudado a su padre tiempos atrás. Las crónicas cuentan que las fuentes manaron sangre durante días tal fue la magnitud de la escabechina. 

5.- La Sala de los Reyes se utilizó para banquetes y comilonas debidamente amueblada y decorada suntuosamente. 

6.- La Sala de las Dos Hemanas es la última gran construcción dentro del recinto palaciego de La Alhambra. 

7.- El jardín de Lindaraja con grandes cipreses rodean las habitaciones donde se hospedó Washington Irving y los baños reales desarrollados como los hamman tradicionales con piscinas a distintas temperaturas. 

La Alhambra 4

8.- El Palacete del Partal es la construcción que rodea a los jardines homónimos que se desarrollan a través de estanques y piscinas. En ellos existen construcciones y miradores que se asoman a la vega granadina y al Albaicín. El empuje de los adictos a Instagram es menor en estas zonas. Así que puedes estar con más tranquilidad regodeándote en esta exuberante belleza.  

9.- La alcazaba que es la gran muralla defensiva que rodea a la Alhambra y donde aún pueden verse los cimientos de las viviendas del servicio. 

la Alhambra 3 

10.- El maravilloso y fotogénico Patio de los Leones, la gran maravilla de la Alhambra con su fuente central representando los cuatro ríos del Paraíso y adornado con arcadas y columnas ricas en yesería. En total hay 124 columnas alrededor de un patio cuadrado del que sale por cada uno de sus lados una fuente que desemboca o se se nutre de la central adornada con estos animales (en total son 12) de importante carga simbólica, ya que representan la majestad, el poder y la fortaleza. La luminosidad del patio es tal que es difícil, a veces, abrir los ojos. Y las columnas están dispuestas de tal manera que nos hacen creer que el patio se multiplica y se reproduce, como los ríos de la vida, más allá de sus muros. 

Patio de los Leones en la Alhambra 

Guía práctica para visitar la Alhambra

1.- Junto con el Generalife está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es objeto de deseo de visitantes de todo el mundo sin excepción. 

2.- Por eso, tiene una fuerte demanda que se traduce en dificultad para conseguir entradas. 

3.- Aunque hay empresas que hacen rutas guiadas, los viajeros más libertarios (entre los que me incluyo) pueden hacer la visita por libre. En este caso, lo más sensato es comprar las entradas directamente en la web del Patronato con antelación al viaje. Intentar hacerlo en taquilla es arriesgarse a volverse con la frustración de no haber podido disfrutar de esta maravilla artística. 

4.- Todos los recintos se pueden visitar libremente y sin horario (sí se indica el día) a excepción de los palacios nazaríes que se rige por entradas férreas cada media hora. 

5.- Una vez has pasado por las distintas estancias no puedes volver atrás. Detente todo lo que quieras. 

6.- Existen visitas nocturnas cuya experiencia llega a ser memorable. 

7.- Acuérdate de que el acceso es a pie o en transporte público. 

8.- La Alhambra está adaptada para personas de movilidad reducida.  

Una vez has terminado tu paseo por la Alhambra, última residencia de los reyes nazaríes del antiguo Al-Andalus puedes perderte por las sendas que unen las entradas con el Palacio de Carlos V o el Parador de Granada. Aunque no son muchas, puedes encontrar algunas tiendas con cerámica autóctona que recuerdan los maravillosos azulejos que decoran algunas de las estancias del palacio junto con las puertas finamente labradas, las fuentes de agua cantarina, el uso aromático de plantas autóctonas y los trabajos de yesería que han dado fama a este entorno único en el mundo.  

Texto y fotos por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Sat, 11 Jul 2020 20:18:26 +0200
Paseando por los Jardines de El Generalife https://www.candelavizcaino.es/viajes/generalife.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/generalife.html Paseando por los Jardines de El Generalife

Al-Andalus era el Paraíso y  Yan-nat-al-Arif (que de aquí proviene Generalife) se puede traducir como Jardín del Alto Paraíso. Y todas estas alusiones al Edén en la tierra se explica cuando se visitan los actuales jardines que bajan desde la muralla norte de La Alhambra de Granada formando un vergel de sombras y luces acompañados por el aroma del tomillo y el romero. 

En el siglo XIII comenzó a construirse este bello vergel en el que el agua resuena cantarina entre caminos de cipreses, murallas de plantas aromáticas, rosas de todos los colores y acequias que aprovechan el desnivel de la ladera para crear una fronda de sombra y luz. Por aquí pasaron poetas del Grand Tour mientras que algún que otro bardo tuvo una inspiración feliz o se nos antoja a Federico García Lorca perdido entre sus laureles.  Las leyendas llegan hasta la corte nazarí cuando, a los pies de hoy un centenario ciprés, se daba cita la última reina mora de Granada con su fornido amante cuya deslealtad se pagó con la muerte de ambos y la familia del atrevido muchacho. Hoy los Jardines de El Generalife forman parte de el conjunto monumental de La Alhambra, la ciudad roja, mora y exquisita (aunque no exenta de crueldad) que domina Granada. 

Cómo son los Jardines del Generalife 

En esencia, este conjunto de construcción, acequias, fuentes a ras de suelo, caminos de cipreses, setos recortados y flores aromáticas era un palacio de verano. Cuando llegaba el estío los reyes nazaríes que dominaron Granada hasta 1492 se trasladaban hasta aquí para disfrutar del frescor, el rumor del agua y descansar de guerras, intrigas y conspiraciones. Aunque las edificaciones hoy luzcan vacías y sencillas con sus yeserías y paredes encaladas, en los tiempos de los reinos árabes de Granada se vestían suntuosamente. Hasta aquí se trasladaban muebles, alfombras y menaje que hicieran agradable y cómoda la estancia. 

Generalife 1

Los Jardines del Generalife no estaban diseñados solamente para el solaz ya que gran parte de ellos estaban formados por huertas e, incluso, por pequeños campos de cultivo de cereales. Únicamente una parte estaba pensada para el regocijo de la corte musulmana con sus cipreses, flores, acequias y caminos. 

Y el agua es el gran protagonista de estos jardines que están construidos en distintos niveles para aprovechar la caída del líquido elemento de fuente en fuente, de acequia en acequia. Con este sistema rudimentario y ayudados por una noria (aún existen algunas semejantes de la época en el Guadalquivir a su paso por Córdoba) se conseguía regar una amplia zona.  

Desde aquí, además, se divisaban y se divisan aún la ciudad de Granada (el Albaicín de casas blancas y tejados rojos), la corte palaciega de La Alhambra, las murallas de La Alcazaba e, incluso, perdiéndose por entre sus escalones se tienen vistas distintas del Patio de la Acequia, eje central de los Jardines de El Generalife. 

El visitante contemporáneo no encontrará aquí la monumentalidad de otros jardines famosos (como pudieran ser Versalles o los Bóboli de Florencia por poner solo dos ejemplos de los más conocidos). En el del Generalife todo está realizado a escala humana. Las pequeñas fuentes de mármol blanco brotan a ras del suelo. El enlosado es de barro pulido. No hay esculturas ni apenas adornos artísticos como corresponde a la cosmovisión musulmana. Los Jardines del Generalife deben su belleza a una mezcla del rumor del agua, al juego de luces y sombras, al aroma de las plantas aromáticas y a la brisa que llega de las montañas atravesando Granada. Es, en definitiva, un jardín que apela a todos los sentidos. 

Guía básica de visita de los Jardines del Generalife 

Aunque el acceso está señalizado, puedes perderte por su laberinto de patios, acequias y setos. Por eso, ten en mente siempre que:  

1.- El patio del Generalife es la puerta de entrada a este vergel y aquí destaca su fuente en forma de estrella de David. 

2.- El camino de acceso (a través de las acequias y fuentes que desembocan en el Patio de la Acequia) es distinto al de salida (a través de la senda de los cipreses). 

3.- El Patio de la Acequia (cuya foto encabeza el reportaje) es el eje central de El Generalife y en sus básicas construcciones se acomodaba la corte nazarí durante el verano. 

Generalife 6

4.- Alrededor de este patio alargado hay otros jardines (más modernos) con vistas hacia La Alhambra o Granada que se han convertido en un puro verdor de sombra y luz. 

5.- En un rincón casi escondido te encuentras la escalera del agua cuyos pasamanos dejan correr un hilo del líquido elemento. Te lo puedes perder y es todo un placer sentarse a escuchar el rumor en esta zona perfectamente encalada. 

6.- Los jardines altos ofrecen vistas hacia el Patio de la Acequia y solo son accesibles mediante escaleras. 

7.- El patio de la sultana con su alberca parada nos recuerda la leyenda de la última reina mora Zoraya, enamorada de un príncipe Abencerraje. Tal romance llegó a oídos del último rey de Granada, Boabil, acosado por el avance de las tropas cristianas y temiendo (como así sucedió) la pérdida de la bella Granada. La deslealtad se pagó cara ya que la reina, su amante y treinta miembros de la familia de este fueron acusados de conspiración y decapitados en la sala de La Alhambra que lleva su nombre. 

8.- En verano, en la zona de acceso se instala un escenario para celebrar el Festival de Teatro y Danza donde se dan cita lo más granado del flamenco andaluz entre otras primeras figuras nacionales e internacionales.

Las funciones son al caer la tarde y es otra manera de adentrarse en estos maravillosos jardines que hicieron derramar lágrimas a reyes por su pérdida y fueron inspiración para todo aquel poeta que tuvo la suerte de perderse entre sus rincones.  

Datos prácticos para acceder a los Jardines del Generalife

1.- El acceso está bien señalizado aunque a la ciudad palatina no se puede llegar en coche particular. Hay que andar (subiendo una empinada cuesta) o tomar transporte público (taxi o autobús). 

2.- La visita para personas con movilidad reducida está muy complicada porque las escaleras no han sido salvadas con rampas y los jardines están diseñados en múltiples niveles. 

3.- En verano puede hacer calor sofocante en las horas centrales del día. 

4.- La Alhambra y El Generalife son Patrimonio de la Humanidad y objeto de deseo de viajeros de todo el mundo. Evita los días o temporadas de mayor afluencia. 

5.- Puedes estar todo el tiempo que quieras y no hay hora para su visita (sí se fija el día en la entrada) pero, una vez, que has hecho el recorrido no puedes dar marcha atrás. Practica el silencio y la lentitud para disfrutarlo a tope. 

6.- Compras las entradas en la web oficial del Patronato. Es la única que te ofrece garantías al 100% y visita por libre. La mayoría de páginas “venden” visitas guiadas. Los Jardines del Generalife se pueden disfrutar sin necesidad de que te expliquen cualquier rincón. Todo dependerá de tus gustos. Reconozco que soy una libertaria en este sentido. 

7.- Si puedes, alójate, come o, al menos, tómate un café en el Parador de Granada. Su patio cubierto con enredaderas donde también se escucha el rumor del agua, tiene vistas a este maravilloso palacio de verano.  

Los Jardines de El Generalife son ese regalo para los sentidos que nos legaron los musulmanes del último reino de Granada. Paseando entre sus setos y caminos nos hacemos una idea del refinamiento de una corte única en Europa. 

Fotos y texto por Candela Vizcaíno

Generalife 7

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Thu, 09 Jul 2020 19:16:16 +0200
Qué ver en Nerja donde el verano es azul https://www.candelavizcaino.es/viajes/que-ver-nerja.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/que-ver-nerja.html Qué ver en Nerja donde el verano es azul

Nerja00  

Estamos en el sur de España en 1981 (no me he equivocado con la fecha ¡tranquilos). El sistema parlamentario democrático en esta parte de mundo era tan solo un bebé de tres años. En la capital del reino (que esto es un reino) se daban cita todos los modernos dando comienzo a lo que se ha venido en llamar la Movida Madrileña.  Atrás quedaban los años tristes en los que viajar o veranear estaba reservado únicamente para los bolsillos más pudientes. Por delante aún quedaban algunos años para formar parte de la Unión Europea. Ante los ojos de todos los españoles se abría un camino de libertad, ilusión, prosperidad económica y horizontes luminosos en todos los sentidos. Los primeros ochenta fueron, definitivamente, los años de la alegría. Y, como toda época, tenía que ser retratada a través del arte. Fue una serie, Verano Azul, que regalaba todas las tardes a través de la televisión un mundo desenfadado y con todas las posibilidades que da la libertad de los primeros amores. El lugar elegido para mostrar esa nueva época fue Nerja, en Málaga.  Hoy este pueblo blanco encaramado en un acantilado que mira a un mar turquesa resguardado por una montaña no quiere sacudirse lo que supuso esa época maravillosa. Por eso lo primero que tienes que ver en Nerja son los lugares impregnados de ese verano azul que parecía eterno aunque acabara (al menos para algunos) en una terrible resaca. 

Sin más dilación, 10 lugares que ver en Nerja 

Nerja 1 BarcoChanquete

1.- La Dorada o Barco de Chanquete varada en un parque infantil  

No hace falta ser un mitómano de la época para acercarse hasta esta zona de juegos donde está anclada (para siempre) uno de los decorados de la mítica serie. Se trata del barco donde vivía y defendía de la especulación uno de los protagonistas adultos de la serie, Chanquete, un viejo marinero. La zona está cuidada al máximo con columpios y con un recuerdo para los actores que protagonizaron los capítulos. Está a un corto paseo desde el centro y no es por ser negativa pero, al final, el desarrollismo inmobiliario ganó la partida ya que está rodeada de edificios anodinos que contrastan con las deliciosas viviendas populares de la zona.  

2.- Las cuevas de Nerja a apenas unos cuantos kilómetros 

Como seguimos en el verano azul eterno de los ochenta, tampoco te puedes perder una visita a las Cuevas de Nerja que también protagonizaron un capítulo. Aunque en la serie (¡cosas de la ficción!) achacan su descubrimiento a los protagonistas, era conocida desde más antiguo. Aquí se han encontrado algún que otro enterramiento prehistórico, aunque lo más interesante es la belleza de sus columnas formadas pacientemente a través del tiempo por el incesante goteo del agua. Se puede hacer una visita guiada precisamente con uno de los protagonistas de los capítulos de Verano Azul (el pequeño y rubio Tito hoy un adulto maduro). Se hace amena y didáctica especialmente cuando, a través de sus paredes, se puede conocer la historia geológica (con sus terremotos y corrimientos de tierra) de la zona. 

Nerja 3 PlayaBurriana 

3.- La playa de Burriana donde sigue el verano azul 

Por supuesto hay mucho más que ver en Nerja pero antes tenemos que pararnos en la concurrida Playa de Burriana, eje central de la localidad. Pequeñas embarcaciones se afanan por la mañana y por la tarde en limpiarla de algas y de la basura con la que los humanos nos empeñamos en intoxicar la naturaleza. El resultado es un agua limpia que contrasta con la arena grisácea de la orilla. Como las olas no son muy altas, los más pequeños van a disfrutar de este mar calmo en el que, con suerte, se puede ver algún banco de peces grandes o pequeños.  

En la Playa de Burriana hay servicios de todo tipo desde socorristas hasta merenderos con oferta culinaria local, tiendas, restaurantes de empaque, bares con cócteles autóctonos, zona con hamacas, tumbonas y camas balinesas, puntos para alquilar cayaks o hidropedales… Con estos te puedes acercar a los acantilados que cierran la playa hasta la denominada Piedra de Tarzán donde los más jóvenes ponen a prueba (con un gran punto de imprudencia dicho sea de paso) su pericia, fuerza y arrogancia. 

4.- Tienes que ver en Nerja (y también sentir) el Balcón de Europa 

Y lo mejor es acercarse al caer la tarde cuando el sol comienza a bajar y no pega en el enlosado pulido de la plaza. Desde aquí se disfruta de las vistas del mar, de los acantilados, de la playa de arena gris, de alguna casa de pescadores que se quedó olvidada o varada como el barco de Chanquete desde el que se cantaba “no nos moverán”. Más allá de la nostalgia el lugar está repleto de bares, cafeterías y restaurantes de cocina mediterránea o más o menos exótica (desde este emplazamiento). Hay heladerías unas tras otras, tiendas con ropa veraniega o de recuerdos así como bancos para sentarse. Al caer la noche (especialmente los fines de semana) puede llenarse demasiado con todas aquellos que han elegido Nerja para vivir un nuevo verano azul. 

Nerja 4 BalconEuropa 

5.- No te puedes perder un paseo por su casco histórico de blanco inmaculado

Desde el Balcón de Europa se apetece callejear por la zona peatonal que lo rodea la cual se limpia cada mañana. Las casas de esta zona parecen que compiten para ver quién luce el blanco más reluciente y todo ello deja una impronta de satisfacción y serenidad en ánimo. 

7.-  Senderismo por el acantilado de Maro

Esta propuesta más que ver en Nerja se trata de hacer y está reservado a los más intrépidos. Uno de los acantilados que cierra el pueblo y que se corona con una antigua torre de vigilancia contra los piratas, la de la Caleta, ofrece una ruta de senderismo. ¡Cuidado con el calor del verano aunque las temperaturas de la zona sean moderadas! Desde aquí las vistas al mar a un lado y al otro la montaña que lo abrazan te hacen reconciliarte con el mundo si no has olvidado el gimnasio.  Nerja 0

8.- Otro punto que ver en Nerja y sentir cómo se vivía antaño es la Playa de Calahonda 

Quizás sea la más fotografiada con su casa marinera resistiendo los embates de la modernidad, el mar, la montaña y el tiempo. Aunque se ve con facilidad desde el Balcón de Europa, lo mejor es atreverse con su acceso escalonado que sale justo detrás de la fuente que se encuentra en la plaza. A primera hora de la mañana luce espléndida mejor que al atardecer que empieza a llenarse de visitantes.  

9.- Museo de Nerja para conocer a fondo su historia  

Se encuentra junto a la Plaza del Ayuntamiento de una modernidad ajena a la localidad. Aquí se muestra el devenir de la zona, ocupada desde la prehistoria como demuestran los restos óseos que se han encontrado.  

10.- Acércate a la vecina Frigiliana 

Está a apenas quince minutos en coche siguiendo una carretera en buen estado aunque con muchas curvas. La subida merece la pena cuando te topas con un pueblo de estampa morisca detenido en el tiempo. A Frigiliana (que merece un artículo aparte) se va a perderse entre sus callejones escalonados entre sus casas de blanco inmaculado repleta de flores multicolores. Los amantes de las compras tienen su pequeño paraíso ya que está salpicada de galerías de arte y tiendas de artesanía. Te he dejado a continuación fotos de sus rincones para que disfrutes.  

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Hoteles en Nerja para vivir un auténtico verano azul  

1.- Parador de Nerja mi hotel favorito en Nerja

Construido en 1966 justo cuando España se abría al turismo sobre un acantilado que domina la Playa de Burriana. El jardín con piscina termina allí donde comienza la baranda blanca que se asoma al Mediterráneo. Y a la arena se baja por un ascensor privado. 

2.- Hotel Paraíso del Mar

Justo al lado con la típica decoración de las casas de pueblo andaluzas de los años ochenta se encuentra este pequeño hotelito que disfruta de las mismas vistas aunque de un servicio más sencillo y sobrio con los precios ajustados a la oferta. 

3.- Hotel Balcón de Europa 

Es el lugar perfecto para los que no quieren renunciar a la vista del mar y aprovechar todo el bullicio de las noches de Nerja. Es un cuatro estrella con zonas comunes voladas sobre el Mediterráneo y acceso por la misma plaza central. Los precios son contenidos.   

Datos prácticos que te harán la estancia más agradable

1.- El aeropuerto más cercano es el de Málaga y Sevilla se encuentra a poco más de dos horas y medias. Por eso Nerja, aparte de una gran cantidad de segundas viviendas de población española, es destino favorito de europeos del norte. Las comunicaciones por carreteras son perfectas y están bien señalizadas. Nosotras accedimos en coche y lo dejamos prácticamente aparcado a las puertas del hotel para movernos andando. 

2.- Como destino de veraneo, los meses de julio y agosto suelen estar abarrotados de público. Si no te gusta las aglomeraciones, evita los fines de semana.  

3.-  A lo largo de la costa hay merenderos o chiringuitos muy rústicos que ofrecen comidas a precios razonables así como tumbonas, camas balinesas o hamacas con sombrillas. Los precios son mucho más bajos que los de la Costa del Sol. 

4.- Para comer acércate a los alrededores del Balcón de Europa. En las calles paralelas, transversales y en la misma plaza hay restaurantes para todos los gustos y procedentes de medio mundo. Los puestos de helados son abundantes y con buen género. 

5.- La zona más turística se limpia cada mañana y todo está cuidado, encalado y engalanado. Así que da gusto pasear y sentir la brisa del mar que llega a casi todos los rincones. ¡Olvídate del coche! 

Y, por último, aparte de todo esto que tienes que ver en Nerja, la zona al completo es un maravilloso destino para familias con niños pequeños. No solo van a gustar de la playa con sus hidropedales o de las tardes de paseo con helado sino también de un ambiente tranquilo, amigable y respetuoso. Los precios, reitero, son mucho más moderados que los de la Costa del Sol. Y eso también hay que tenerlo en cuenta.  

Fotos y texto por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Sun, 05 Jul 2020 15:24:53 +0200
Qué ver en Frigiliana en un paseo al atardecer https://www.candelavizcaino.es/viajes/frigiliana.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/frigiliana.html Qué ver en Frigiliana en un paseo al atardecer

 

Frigiliana una de las perlas de la provincia de Málaga 

El año 711 está grabado a fuego casi en la historia de este pedazo de mundo conocido como España. Entrando por Tarifa los musulmanes hicieron acto de presencia con su cultura a cuestas. La Axarquía, Córdoba, Sevilla, Granada… fueron emplazamientos favoritos para asentarse y construir desde bellos palacios hasta mezquitas únicas. Y un lugar rocoso entre la montaña y el mar encaramado en una ladera también fue uno de los primeros escogidos para disfrutar de esa nueva vida en un lugar que bautizaron como El Paraíso (que eso significa Andalucía). Es la actual Frigiliana, en Málaga, y a la que se accede por una carretera (aunque en buen estado) llena de curvas desde la vecina Nerja. En tan solo un siglo estaba levantado su castillo con un ingenioso sistema para canalizar el agua. 

Alrededor de la fortaleza se fueron agolpando las casas de sus habitantes conformando un entramado de callejuelas serpenteantes. Ni que decir tiene que durante tantos siglos pasaron muchas cosas entre los lugareños (explicadas en parte en una serie de azulejos que te encuentras en esta ruta). Solo anotamos (para entender mejor lo que hoy podemos disfrutar) que de aquí era uno de los últimos reductos de moriscos acantonados entre sus casas que guardaban (con celo casi) sus costumbres y creencias. Porque, en un tiempo, en Frigiliana convivieron no solo la población musulmana sino también la judía junto con la cristiana que iba acaparando tierras y reinos. 

Y ese carácter morisco es hoy el que impregna la casi totalidad de un pueblo blanco encaramado en una montaña. Sus casas de inmaculado blanco contrastan con las puertas añil y las flores que se amontonan en todos y cada uno de los alféizares de las ventanas. Viviendas con huertas y con el sistema de regadío árabe que hoy se han reconvertido, en algún caso, en una maravillosa vivienda contemporánea con piscina dan acceso a calles empinadas con un bonito empedrado no aptas para quienes se han olvidado del gimnasio.  

Todo lo que tienes que ver en Frigiliana cabe en un paseo al atardecer 

Entonces, ¿qué hay que ver en Frigiliana? El pueblo es pequeño y de difícil aparcamiento aunque nada más llegar por la carretera de Nerja te están indicando donde aparcar. Que se queden tranquilos los más vagos porque está a nada del inicio del casco antiguo. Comenzamos el recorrido.  

1.- El casco antiguo es lo primero que tienes que ver en Frigiliana y da comienzo en una escalera adornada con una fuente y un escudo con los símbolos de las tres culturas del Libro. Desde aquí se inicia una caminata deliciosa para deleitarse con la visión de sus casas encaladas, sus callejones escalonados, sus calles empedradas y empinadas, algún que otro gato, muchas plantas refrescantes, rincones al gusto de Instagram y todavía hay más: tiendas de artesanía y galerías de arte.  

2.- Porque el arte, la artesanía y los productos gourmets están presentes en este pueblo. En varias esquinas un artista inspirado ha colocado distintos puntos con autómatas y alguna que otra sorpresa que puedes disfrutar (o no y me niego al spoiler) por una moneda. Puedes encontrar artesanía en cuero, en madera, obras de arte originales y productos gourmets de la zona donde predomina el queso, los embutidos de cabra y la miel de caña con la que se elabora las deliciosas berenjenas fritas que son posteriormente endulzadas. La receta es típica también de otros lugares de Andalucía como Córdoba y no solo de Frigiliana.  

3.- Una visita al conocido como El Ingenio que, en la actualidad, luce casi en ruinas es otra parada obligatoria que ver en Frigiliana. Tranquilos que no hay que buscarlo. Se ve desde lejos y está en la plaza de las Tres Culturas, la misma donde se aparca. Fue este caserón la vivienda de los primeros condes del lugar. La construcción es del siglo XVI reconvertida más tarde (siglo XIX) en fábrica de caña.  

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4.- Junto a El Ingenio tienes el Museo Arqueológico o Casa del Apero donde encontrarás usos y utensilios populares así como algunas muestras arqueológicas de todos los pueblos que han pasado por esta bella tierra.  

5.- Los restos del Castillo de Frigiliana que hacen las veces de mirador.

6.- Corretear para arriba y para abajo en busca de las mejores vistas de la Axarquía aunque los miradores están señalizados.  

7.- Una mirada a la Frigiliana cristiana con su iglesia y una fuente que aún está en uso.  

8.- ¿He dicho que Frigiliana es un pequeño paraíso para los amantes de las compras auténticas? Aviso que las tiendas, en temporada alta, suelen estar abiertas hasta altas horas de la noche ofreciendo sus productos a los ávidos de cosas bellas y auténticas. 

Más allá de lo que hay que ver en Frigiliana: datos prácticos

1.- Cómo llegar y aparcar en Frigiliana 

En este punto hay que tomar la carretera que une Nerja y seguir las indicaciones. Una vez en el pueblo no hay que ponerse nerviosos con las cuestas y las calles estrechas a la hora de seguir las indicaciones del aparcamiento. El casco antiguo, donde se apiñan las bellas casas tradicionales encaladas, es peatonal. Tanto es así que en la mayoría de sus calles ni cabe ni puede moverse un vehículo. Todo ello lo hace aún más especial teniendo en cuenta que el pueblo luce de un blanco inmaculado y de una limpieza nivel top. Ten en cuenta también que en temporada alta y fines de semana de todo el año se llena de visitantes ocupando no solo las calles empedradas del casco antiguo sino también lugares de restauración. Por eso conviene reservar con antelación. 

2.- Dónde comer en Frigiliana 

En la plaza de las Tres Culturas  (centro neurálgico de donde salen casi todos los caminos) hay distintos bares, cafeterías y tascas que ofrecen las delicias locales: embutidos de cabra, quesos, aceite, las berenjenas fritas con miel, el cabrito o el cordero. Nosotras paramos en Las Chinas, casi saliendo del pueblo, con una relación calidad-precio-servicio estupenda.  

3.- Hoteles en Frigiliana 

El lugar está de moda y, aparte de algunas casas rurales o de alojamientos en las viviendas particulares, en los últimos años se han abierto varios hoteles originales. El Hotel Rural Los Caracoles es uno de ellos. Está encaramado en la cima  de la montaña y construido al estilo de casas cuevas que le da este curioso aspecto que va a hacer las delicias de los más pequeños de la casa. En la carretera de Nerja se puede disfrutar de la Hacienda Vistamar (perfecto para parejas) con una decoración elegante sin obviar el aire bohemio de la zona. Los que no perdonen la visión del mar pueden elegir Nerja (a apenas 15 minutos) donde se puede disfrutar de su Parador con vistas al Mediterráneo y acceso a la playa en ascensor.  

Más que mucho que ver en Frigiliana, el lugar te invita a sentir, a vivir en otra época en la que se imponía el silencio, el cuidado, lo natural y también el trabajo creativo. Al atardecer se impregna de una luz fantástica y evocadora que hará que la experiencia sea mágica. En ese momento entenderás las razones por las que es uno de los pueblos más bonitos de España y, probablemente, de Europa.  

Texto y fotos por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Sat, 04 Jul 2020 19:51:07 +0200
Parques y jardines de Viena https://www.candelavizcaino.es/viajes/viajes-europa/parques-viene.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/viajes-europa/parques-viene.html Parques y jardines de Viena

Entre la monumentalidad de la capital de lo que antaño fuera el Imperio Austro-Húngaro se encuentran pequeños o grandes jardines y parques que hacen más hermosa aún esta gran ciudad. Estos son los protagonistas de hoy, así que apunta los siguientes y encuentra viajes ecológicos  con nosotros, que al final del texto te dejo, además, una serie de lugares repartidos por todo el mundo que cualquier amante de la naturaleza debe disfrutar. Por lo pronto, apunta estas cinco zonas verdes de Viena: 

Palacio Belvedere

Palacio Belvedere con uno de los jardines de Viena más bonitos 

Fue diseñado por Dominique Girad en el siglo XVII y une los dos palacios imperiales. Todo en él está ejecutado siguiendo un sentido aristocrático y un orden casi matemático. Se visualizan con más claridad desde el Alto Belvedere. Desde allí puedes ver, la cascada inferior, el camino de las esfinges y las divisiones del lugar siguiendo el cuatro (uno de los números mágicos). 

Palacio Hofburg y uno de los jardines de Viena más característicos

Es el emplazamiento del poder austriaco, incluso hoy en día. Sus jardines están hechos para mostrar la magnitud de los edificios de alrededor. Por eso, sobresale el césped, adornado con flores brillantes y un pequeño bosque (burggarten) que alberga, en uno de sus lados, una escultura en honor a Mozart.

Jardines de Viena 

Palacio Schönbrunn y uno de los parques de Viena más fotografiados

Hecho para despertar la admiración de los ilustres huéspedes imperiales, es inmenso y sigue los fundamentos de los jardines a la francesa. Esto es, está conformado por caminos rectos, cuidados setos recortados de boj con el interior rebosante de flores multicolores, fuentes majestuosas y cascadas rumorosas. Se realizó en pleno siglo XVIII por Nikolaus Pacassi. Una vez flanqueada la puerta principal, no te puedes perder:  

 

  • Sus falsas ruinas romanas de aspecto romántico creadas a finales del siglo XVIII que ilustran esta entrada.
  • El Museo de las Carrozas, a la derecha de la entrada.
  • La fotogénica Casa de las Palmeras, un invernadero acristalado con flores traídas del Trópico.
  • El zoom, donde los más pequeños pueden ver algunos animales en cautividad.
  • El merendero de la Orangery.
  • La Glorieta que remata una de las colinas.
  • Un paseo por la entrada principal hasta llegar a la Fuente de Neptuno.

Parque Schönborn

No debes confundirlo con el anterior, ya que este es más pequeño y está situado cerca del Ayuntamiento, en el interior de una manzana de casas del siglo XVIII dentro del barrio de Josefstadt. Entre sus zonas arboladas se encuentran bustos y esculturas. Para descansar de tanto caminar.

Prater de Viena 

Prater de Viena, el parque más conocido de Austria

Es el parque de Viena. Esto es, aquí vienen las familias a descansar, a disfrutar y a pasar los ratos de ocio. Pero, el emplazamiento no solo es un lugar popular, también está vinculado al cine, a la película El tercer hombre y a su escena de la noria. 

Era un antiguo coto de caza que se abre para el público en general a finales del siglo XIX, al estilo de otros lugares similares de Europa. Al día de hoy, tiene una amplia agenda de actividades lúdicas y deportivas que se anuncian en el sitio oficial del parque.

Está dividido por una larga avenida, que llega a superar los 5000 metros, flanqueada por altos castaños que cambian de tonalidad según la estación. Por supuesto, está cerrado al tráfico, pero se puede patinar o montar en bicicleta. A un extremo está el Lusthaus, antaño refugio de reales cazadores y hoy un elegantísimo café. En el otro, con la noria gigante que hemos apuntado antes como abanderada, se encuentra el Voksprater, un parque de atracciones pensado para el público infantil y, también, para el adulto. Si la familia está cansada de tanto caminar, nada más hay que tomar un pequeño tren neumático de un llamativo color rojo.

Por Candela Vizcaíno

 

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Europa Thu, 05 Mar 2020 22:29:23 +0100
Qué ver en Helsinki https://www.candelavizcaino.es/viajes/viajes-europa/ver-helsinki.html https://www.candelavizcaino.es/viajes/viajes-europa/ver-helsinki.html Qué ver en Helsinki

 

En el Norte de Europa, a orillas del Mar Báltico, la capital de Finlandia es un destino casi desconocido.

Quien vive en clima cálido y acostumbra a elegir (para sus vacaciones, escapadas o viajes de ocio) destinos con buen clima o, en su defecto, con una fuerte carga monumental o artística, probablemente, un país escandinavo como Finlandia, en general, y su capital, en particular, pueda parecerle un lugar poco apto para pasar unos días agradables. Sin embargo, hay bastante que ver en Helsinki más allá de su archifamosa Fortaleza de Soumenlinna, Patrimonio de la Humanidad. 

Pero esta premisa, simplemente, responde a uno de los tópicos tan manidos con los que calificamos las ciudades. El emplazamiento disfruta actualmente de una sociedad emergente, volcada en todos los ámbitos del diseño y en el desarrollo de las nuevas tecnologías. Además, Helsinki con niños ofrece planes divertidos muy ligados a la naturaleza.  Pero empecemos por el principio.

Panorámica de Helsinki

Historia mínima de Helsinki 

Si por algo se caracteriza Finlandia es por apenas generar noticias. El país es tan tranquilo, ordenado y civilizado que rara vez acapara los titulares de la prensa internacional. Cuando se habla de este norteño rincón del mundo es para ponderar sus virtudes o los magníficos resultados de sus alumnos en los distintos y sucesivos exámenes a los que se someten los escolares cada cierto tiempo. Y esto que es, en parte, resultado de la política social y económica nacional es más acuciado, si cabe, en la capital, Helsinki. 

 

A pesar de ser un país de la viaja Europa, Finlandia es una nación muy joven. Hasta 1809, cuando pasó a formar parte de Rusia, bajo la nominación de Gran Ducado de Finlandia, era parte del Reino de Suecia y no consiguió su independencia plena hasta 1917. Aunque Helsinki fue fundada en el siglo XVI (en 1550), hasta prácticamente finales del siglo XIX fue simplemente un pueblo de pescadores sin importancia alguna.

Y así hubiera seguido (abrumada por las vecinas Tallin en Estonia o la magnífica San Petersburgo), si en 1827 no se hubiera trasladado la conocida Academia de Abo (en Tarku), germen de la actual Universidad (la Helsingin yliopisto en finés), a Helsinki. Al calor de la educación, la formación y la cultura fue creciendo este antiguo pueblo de pescadores, convirtiéndose, al día de hoy, en una capital señera, referente mundial en diseño, nuevas tecnologías (especialmente las referidas a la comunicación) y finanzas. 

Lo básico que ver en Helsinki 

Por supuesto, el clima condicionará las visitas del viajero. La capital, como el resto del país, se encuentra nevada gran parte del año, con muy pocas horas de luz durante el invierno y apenas oscuridad nocturna durante el verano (lo que se conoce como Sol de Medianoche). A pesar de tan adversa climatología, la ciudad puede ofrecer una estancia agradable. 

El viajero deberá iniciar su recorrido en La Plaza del Senado (o Senaatintori), una explanada inmensa dominada por la estatua de Alejandro II  en la que se agrupan los edificios más notables: a un lado, la fachada neoclásica de la sede central de la Universidad de Helsinki, a otro, el Palacio de Gobierno (antigua residencia de un rico comerciante de la sal) y, de fondo, la sobria y blanca Catedral Luterana de Helsinki. La plaza, además, alberga el edificio más antiguo de la ciudad, la Sederholmin talo, de 1757 y, hoy en día, sede del Museo Nacional de Helsinki. 

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Qué ver en Helsinki con más tiempo

Pero un lugar que crece al amparo de la cultura y la educación no puede más que ofrecer otros espacios expositivos que satisfagan la sed de conocimientos de propios y extraños. De factura contemporánea es el Kiasma o Museo de Arte Contemporáneo de Helsinki con una buena oferta de arte escandinavo actual. Tampoco hay que perderse una visita al Palacio de Congresos, diseñado por el arquitecto Alvar Aalto y con muestras diarias para todos los gustos.

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Otro edificio especialmente original es Temppeliaukion kirkko, una Iglesia con un diseño de vanguardia excavada en la roca. De cariz totalmente distinto es otro de los templos señeros de la ciudad, la Catedral Ortodoxa Uspenski, de ladrillo rojo y, al contrario que el templo luterano, de decoración abigarrada y barroca. En las afueras se alza la Fortaleza Soumenlinna, Patrimonio de la Humanidad y que, por su importancia, merece estudio aparte. 

Planes culturales qué hacer en Helsinki

Con toda probabilidad el clima es, en parte, responsable de los gustos desarrollados por los finlandeses, entre los que se encuentran la lectura (en la ciudad hay muy buenas librerías) y, especialmente, la música. La programación de la Ópera Nacional de Finlandia (o Kansallisooppera) no olvida el ballet y los conciertos sinfónicos. Con suerte, se puede asistir a alguna interpretación de cualquier obra del músico nacional por excelencia: Jean Sibelius (1865-1957).

 

Por si esto fuera poco, la ciudad disfruta de una animada vida nocturna y de magníficos cafés que sacan sus mesas al aire libre, cuando el tiempo lo permite. Conocidos son el Kappeli Café o el Strindberg. El viajero que se precie de serlo no puede irse de Helsinki sin degustar algún plato local elaborado con carne de reno. Los más sibaritas encontrarán oferta suficiente para satisfacer sus exigentes paladares, incluido algún restaurante con estrellas michelín. 

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Helsinki sorprende por su carácter innovador, emergente, culto y educado. Es una capital aún con poca historia y sin la monumentalidad de otros destinos más conocidos, como los del área mediterránea, pero ello no quita para que sea un lugar de interés para el viajero que no se amilane ante el frío y la nieve.

Suomenlinna

Imprescindible que ver en Helsinki: Suomenlinna

Construida sobre siete islas que se abren al frío Mar Báltico, la fortaleza de Suomenlinna ocupa un lugar de honor en el espíritu de la desconocida nación finlandesa erigiéndose en símbolo perfecto de la historia de este país nórdico. Sin llegar a alcanzar el carácter mítico que tiene, por ejemplo, Massada (o Masada) para el pueblo hebreo, la fortaleza de Suomenlinna, situada a las afuera, es el monumento internacionalmente más conocido del patrimonio histórico de Finlandia.   

Historia mínima de Suomenlinna 

Diseñada para que ningún enemigo pudiera atracar en las pequeñas playas de arena negra que rodean a Suomenlinna, Suecia (a cuya corona tenía que rendir tributo por entonces la nación finlandesa) mandó construir esta casi inexpugnable fortaleza en el año 1748.  

 

Fue, originariamente, bautizada con el nombre de Suevorg (castillo sueco, en traducción castellana), formando una estrella de seis puntas por el lado de la playa y una robusta muralla tierra adentro. Este meditado proyecto de  Augustin Ehrensvärd permitió que el enemigo de Suecia, el todopoderoso Imperio de Rusia, no pudiera tomar las costas de Finlandia durante más de sesenta años.

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A pesar de Suomenlinna y del empeño de Suecia por conservar la plaza, el fuerte, tras una larga batalla, se rindió a las fuerzas rusas en 1808 y un año después, en 1809, Finlandia pasaba a pertenecer legalmente a Rusia, condición que mantuvo hasta bien entrado el siglo XX, hasta el año 1917, fecha de su independencia como nación.  

Pero tras conseguir la ansiada autonomía nacional, la recién creada Finlandia, lejos de organizarse pacíficamente, se ve envuelta tan solo un año después, en 1918, en una guerra civil. El fuerte de Suomenlinna (no podía ser de otra manera) siguió manteniendo su carácter militar y fue utilizado durante este periodo como campo de concentración de prisioneros por los guardias rojos, quienes terminaron por perder la guerra al no lograr instaurar un régimen comunista cercano a los movimientos políticos que estaban desarrollándose, por entonces, en la que hubiera sido potencia colonizadora: en Rusia. 

Con la pacificación de Finlandia, el fuerte pasó a llamarse Suomenlinna (según traducción castellana desde el finés: castillo finlandés) para albergar una escuela militar, que aún está en activo, y un astillero dedicado a la reparación de barcos de madera. 

 

La Fortaleza de Suomenlinna en Helsinki, Patrimonio de la Humanidad 

Aunque tiene una población flotante que acude, sobre todo, en verano, actualmente la Fortaleza de Suomenlinna se encuentra completamente habitada por unas 850 personas que han hecho de este peculiar edificio su residencia habitual. Aparte de la Academia Naval y el pequeño astillero, la casi totalidad de las instalaciones están volcadas al turismo y al ocio. Es el monumento de Finlandia más fotografiado, el que más visitas recibe y el favorito de la prensa internacional.  

La educada y culta Finlandia no ha hecho de Suomenlinna  un punto turístico que se visita sin más, sino que le ha dado vida. Quiere ser un pequeño pueblo volcado hacia el ocio, el descanso, el desarrollo del espíritu, la práctica de los deportes y todo ello con especial predilección por las familiasEn Suomenlinna se pueden recorrer sus empedradas calles en cualquier estación (espectaculares resultan cubiertas de nieve), conocer la historia del lugar en sus museos, realizar algunas compras, asistir a cualquier espectáculo callejero que recrea la historia de la fortaleza con actores perfectamente ataviados de época, tomar un aperitivo o cenar en cualquiera de sus restaurantes, organizar una boda, un banquete o una recepción, quedarse a dormir en su hotel y hasta tomarse un baño de sol en las pequeñas playas de arena que la rodean. 

Todos los ingresos netos que genera Suomenlinna se dedican a la reparación y la conservación continuada de esta fortaleza para que siga viva y en perfecto funcionamiento esta maravilla Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aparte de este emplazamiento y su actividad cultural es mucho lo que ver en Helsinki ya sea durante una parada de un crucero o en una escapada más larga. 

Por Candela Vizcaíno

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vizcainocandela@gmail.com (Candela Vizcaíno) Viajes Europa Fri, 28 Feb 2020 20:12:41 +0100