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10 Características de la arquitectura neoclásica

Características de la arquitectura neoclásica

Características de la arquitectura neoclásica

Candela Vizcaíno

 

 

Las principales características de la arquitectura neoclásica comienzan a vislumbrarse en algunos países de Europa (Inglaterra o Francia) a principios del siglo XVIII. Si bien el auge del nuevo modelo toma fuerza a mediados de la centuria para irse apagando en el viejo continente conforme va avanzando el XIX. En esa fecha, se continúa el relevo constructivo en los distintos países americanos, primero en el sur y, posteriormente, en el norte. Así, estos modelos, inspirados en la arquitectura romana o griega, siguieron vigentes, como veremos, en algunas ciudades modernas creadas prácticamente de la nada a partir del siglo XIX. Este es el caso de Washington: julio de 1790. Si una de las principales características de la arquitectura neoclásica es su retorno a la arquitectura griega y romana, no se puede entender el movimiento sin el racionalismo exacerbado del llamado Siglo de las Luces. Este es el otro extremo que, en parte, explica, el movimiento.  

1.- El neoclasicismo arquitectónico surge como rechazo a los excesos del arte barroco y su representación 

El modelo creativo pasado lo encontramos en Versalles, grandiosa, monárquica, excesiva, absolutista y tan elitista que su forma de vida desembocó en la Revolución Francesa. Los cambios de régimen (en Francia) o de reyes (en España) o de modelo político (América) requerían una nueva forma de entender las ciudades y el urbanismo. De la exageración aristocrática (en todos los órdenes) se va evolucionando a un principio de minimalismo. Así, se imponen las fórmulas heredadas del pensamiento republicano cuyo objetivo (con sus salvedades) se centraban en un poder civil desvinculado de los reyes y de la iglesia. A ello contribuye el auge de la burguesía, del espíritu parlamentario, de las academias, de las reformas educativas y universitarias. A esta nueva cosmovisión responde la arquitectura del Neoclasicismo.  

2.- No se pueden entender las características de la arquitectura neoclásica sin la recuperación de las ruinas clásicas de Pompeya y Herculano

Va de la mano con lo anterior y continúa la corriente iniciada especialmente con la literatura renacentista. Ahora bien, si en el siglo XVI se vuelve a los textos de la literatura griega o romana, ahora se ahonda (en el sentido literal) en los restos de las civilizaciones clásicas. En este sentido, las excavaciones en Herculano y Pompeya, detenidas en el tiempo al ser enterradas por la lava del Vesubio, sacan a la luz enseres, esculturas o pinturas al fresco que sirven de modelos a imitar para la decoración y el arte. Aunque la pintura renacentista había recreado estos modelos, ahora aparecen en todo su esplendor y directamente, a la vista y al tacto de todos. A la par, se recuperan edificios con la sobriedad y la repetición características del arte griego. Sin ir más lejos el Partenón de Atenas. Y todo ello se contrapone fuertemente con los excesos anteriores, renegando con fuerza del estilo barroco. En definitiva, los nuevos arquitectos se reflejan en las obras del pasado para crear edificios adaptados a las necesidades contemporáneas. Y estas, como veremos, irán más allá de iglesias y palacios.

Panteon de Roma

3.- Uno de los edificios que se toma como modelo en la arquitectura neoclásica es el Panteón de Roma 

Situado en una plaza tan pequeña que apenas puede admirarse su grandeza y terminado en el siglo II por orden de Adriano sobre un templo anterior, el edificio nunca ha estado en ruina. La nave circular con su pórtico de columnas corintias en granito repetidas armónicamente y en orden ha servido de inspiración para iglesias (como la de la Magdalena de París o la Iglesia de San Francisco de Paula de Nápoles), edificios civiles o administrativos (como el Monumento a Thomas Jefferson de Washington).  En todos ellos la nave central está protagonizada por un espacio circular que termina en cúpula y el edificio en su conjunto se abre a un pórtico con columnas ordenadas y rematadas con un frontón en el que ahora se alaban los nuevos modelos religiosos (con la reforma asentada plenamente) o políticos (espíritu republicano y parlamentario).  

4.- Nacen construcciones para los nuevos modelos cívicos como los teatros públicos, museos y las academias 

Otra de las características de la arquitectura neoclásica es que abandona los modelos antiguos centrados en iglesias y palacios. El Siglo de las Luces supone la creación de espacios abiertos al público en general (con sus salvedades que de manera total no llegará hasta el siglo XX). Las grandes colecciones artísticas reales pasan a engrosar pinacotecas o museos con ejemplos soberbios en este estilo. Y nada más tengo que nombrar estos tres grandes nombres: Museo del Louvre, Museo del Prado o el Museo Británico. Estos espacios ya se conciben con ese carácter público diseñados con grandes salas, arcadas, pasillos y entradas siguiendo el orden racionalista de columnas. No encontramos apenas concesión a los adornos superfluos, curvas y roleos propios del Barroco. Un tanto de lo mismo sucede con las academias (la de la lengua o la historia en España por poner dos ejemplos) o los espacios de organización civil alrededor de los casinos o tertulias con sus bibliotecas y salas de reuniones. A la par, se abren teatros cómodos a los que se acceden mediante pago de entrada. Dos ejemplos representativos son el teatro de la Scala de Milán o el de la Fenice en Venecia.  

5.- Otra de las características de la arquitectura neoclásica es que está vinculada al nuevo urbanismo, racional y organizado.

El mejor ejemplo es la nueva concepción de Lisboa tras la devastación producida por el terremoto del 1 de noviembre de 1755.  De la mano del marqués de Pombal, estos modelos se llevaron a localidades muy pequeñas incluso, tal es el caso de Vila Real de Santo Antonio, en el Algarve portugués. En la capital, las calles estrechas heredadas de la cultura árabe solo perviven en Alfama y los nuevos espacios en torno la Plaza del Comercio se realizaron en cuadrícula con anchas avenidas, con modelos multiplicados y ordenados. Con ello se quería ofrecer un orden extremo que representara la nueva forma de vida en torno al racionalismo. Otro ejemplo es el Madrid diseñado por Carlos III y sus nuevas leyes. La limpieza (con la creación de una red básica de alcantarillado), la lucha contra la delincuencia (y también la disidencia política) con el fomento de un mínimo alumbrado y la creación de los novedosos edificios educativos y civiles (museos, academias, parques o la bolsa) tienen un claro ejemplo en el Paseo del Prado, hoy declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  

Arquitectura neoclasica 1: Teatro de la Scala de Milán

6.- Los espacios son sobrios, aireados, cuadriculados y amplios

Y este concepto se manifiesta tanto en los interiores como en los exteriores. Se crean plazas grandes, cuadradas, parques para el recreo de la población sobre antiguos cotos de caza, avenidas arboladas, bulevares para el paseo. A la par, se reorganiza mínimamente el tráfico de carruajes y peatones. Todo ello se hace con sobriedad, con un estilo lineal y recurriendo a la repetición para crear armonía. Las construcciones se hacen grandes pero eliminando cualquier atisbo de exceso decorativo. La funcionalidad cobra por primera vez extrema importancia y relevancia. Los aspectos religiosos quedan aparcados para crear una arquitectura y un urbanismo con tintes democráticos.  

7.- Una de las características de la arquitectura neoclásica es su preferencia por las columnas repetidas y los edificios limpios 

Tanto es así que son fácilmente reconocibles a simple vista. El ladrillo se mezcla con la piedra y las columnas se convierten en el elemento decorativo más socorrido. Estás forman líneas que recuerdan tanto a un pasado grandioso como a un futuro prometedor. Un tanto de lo mismo sucede con las ventanas o cualquier apertura, siempre dispuestas en línea y orden. Aunque también se usa el medio punto para rematar puertas y puntos de ventilación, hay preferencia por la terminación siguiendo el modelo de frontón de la arquitectura clásica. Este mismo concepto se traslada a los jardines que se realizan conformando una estructura geométrica con avenidas arboladas que recuerdan a las columnas de la arquitectura neoclásica. 

8.- Se levantan puertas de acceso a las ciudades a modo de los arcos de triunfo 

Y también estructuras con el fin de recordar victorias militares o hazañas heroicas. Un ejemplo es el Arco de Triunfo de París con la conmemoración de las victorias de Napoleón situado en el punto central de la plaza circular de La Estrella. Hacia el oeste se desarrolla un bulevar siguiendo los preceptos de los jardines a la francesa que desemboca en un bosque organizado posteriormente a la manera romántica. Otros ejemplos de estas puertas de la arquitectura neoclásica son tan famosas como la Puerta de Brandeburgo en Berlín o la Puerta de Alcalá en Madrid. 

Arquitectura neoclasica 8 

9.- Las principales características de la arquitectura neoclásica llegó a América

Donde se hizo el estilo predominante especialmente en Estados Unidos que, por entonces, comenzaba a ensalzar sus valores republicanos y democráticos. Aunque encontramos algunos ejemplos de arte barroco en lo que fueron las primeras colonias españolas (Perú, México…), el Neoclasicismo fue el estilo de las nuevas naciones que comenzaban su andadura como países independientes. La mayoría de los edificios neoclásicos de América del Sur están vinculadas a la actividad administrativa o política. Las columnas repetidas propias del estilo son características del Palacio de la Moneda de Santiago de Chile o Capitolio nacional de Colombia por poner algunos ejemplos.  

10.- Las principales características de la arquitectura neoclásica pervivió en Estados Unidos 

Y lo hizo hasta finales del siglo XIX e, incluso, bien entrado el siglo XX. Washington es un ejemplo radical de esta nueva forma artísticaa. Coincidiendo con la independencia, la Constitución y el avance de los derechos civiles (que no culminaría hasta el siglo XX), los majestuosos edificios públicos, administrativos o políticos llevan este marchamo. Hay un gusto por el blanco o los tonos claros, el uso de la piedra, la repetición de columnas, el aspecto heroico o positivo. Todo ello se manifiesta en bibliotecas, mausoleos, universidades de la parte este e, incluso, en la Casa Blanca o en el Congreso. La inspiración del arte neoclásico llega incluso a los primeros rascacielos que mezclan los preceptos del art decó y su búsqueda de la belleza a través de la sencillez de los materiales lujosos.  

En Europa, los estilos, a partir del primer tercio del siglo XIX, se iban sucediendo unos a otros en todos los campos del arte. Aún así, las reminiscencias de las principales características de la arquitectura neoclásica se utilizaron para la creación de los primeros centros comerciales cuyos ejemplos más hermosos son las Galerías Victor Manuel de Milán o las Galerías Royal de Bruselas. Aquí el orden, la repetición, los frontones en ventanas y puertas, las columnas o la geometría se mezclan con los alardes técnicos (para la época) de las cúpulas de cristal.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

Arquitectura neoclasica 5 

 

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