Introducción a la literatura griega

Safo de Lesbos

Safo de Lesbos

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‘Canta, oh musa, la cólera funesta del pelida Aquiles que causó infinitas desgracias a los aqueos y precipitó al Hades numerosas almas valerosas de héroes…’

Con esta épica frase da comienzo la literatura occidental. Se trata de los primeros versos de La Ilíada de Homero y con ellos nos adentramos en un breve pero intenso recorrido por la literatura griega que es, al fin y al cabo, la literatura de la que nos hemos nutrido a lo largo de la Historia. Bienvenidos a este viaje iniciático a la inversa en el que buceamos hasta las profundidades de nuestro bagaje cultural.

Los comienzos de la literatura griega

Para llegar hasta los inicios de la literatura griega debemos remontarnos a la tradición oral en épocas donde la escritura aún no había hecho su aparición. Esa tradición oral con la que todas las culturas cuentan conforma la base literaria y tiene un marcado acento mitológico. Sin embargo, llega un momento en que la tradición oral se pone por escrito y es el punto justo para dotar a esa literatura de un carácter permanente.

Por si alguien aún no se había dado cuenta, en los inicios de la literatura griega sentamos la base de la cultura occidental y hoy somos capaces de organizar nuestras lecturas o creaciones en géneros literarios que los antiguos griegos inventaron. En la literatura griega dos son las figuras a las que se atribuye la compilación de todo el material proveniente de la tradición oral y a los que se considera habitualmente como padres de la literatura griega. Nos fijamos tanto en Homero como en Hesíodo.

Homero

No podemos imaginar otro nombre para empezar a hablar de literatura. Poeta, aedo, bardo, rapsoda...este genio compuso en el s. VIII a. C. los dos poemas épicos que dieron pie a toda la creación literaria posterior. La Ilíada y la Odisea, las grandes epopeyas que nos descubrieron en hexámetros dactílicos todos los secretos de la ira de Aquiles y del regreso de Odiseo respectivamente, fueron compuestas por la figura de Homero. Un figura contundente que contrasta con las dudas en cuanto a la autenticidad de la persona real.

Hesíodo

Posterior a Homero, pero caminando de su mano en cuanto a la composición en hexámetros, encontramos a Hesíodo y sus dos poemas que no pueden ser considerados épicos en el sentido estricto de la palabra. Se ha intentado encuadrar la obra de Hesíodo en un subgénero llamado lírica didáctico-moral, pero la realidad es que es imposible encasillar tanto sus 'Trabajos y Días' como su 'Teogonía'.

Con ellos, con Homero y Hesíodo, comenzó esta aventura.

La gran aventura de la literatura griega

Tan complicado es clasificar la literatura griega por géneros como hacerlo por épocas, porque inevitablemente quedará algo que no podamos abarcar. Parece ser que no se puede poner límites al genio creador, que las grandes obras maestras fluyen rompiendo las barreras de cualquier clasificación. Aún así, intentamos esbozar a grandes rasgos un panorama de la literatura griega que nos permita encontrar más fácilmente las fuentes de las que bebemos incluso sin ser conscientes de ello.

Épica

Como ya hemos adelantado, el género épico en la literatura griega llega liderado por Homero. Esta épica que más tarde sería imitada por los autores latinos con mayor o menor éxito sirve de recurso compilatorio de toda la mitología griega. Entre los versos de La Ilíada se encuentra un hilo infinito del que podemos tirar para enredarnos en el laberinto de dioses, héroes y hombres.

La poesía épica viene marcada por su carácter oral que le da esas características particulares al género épico como son las fórmulas, la invocación a las musas, las escenas típicas, la repetición de versos y los epítetos fijos. Podemos recordar que en la épica griega hay vida más allá de Homero, La Ilíada y la guerra de Troya pero también podemos reconocer que ninguno de los poemas épicos posteriores adquirió la relevancia de esta obra maestra.

Lírica

Se define la lírica como esa poesía cantada con acompañamiento de un instrumento musical, fundamentalmente la lira, y en la literatura griega este género comparte muchos rasgos con la épica además de ser el germen sobre el que se sustentará posteriormente el drama. Habitualmente se distinguen dos tipos de lírica: la lírica monódica y la lírica coral, que se cultivaron desde el S. VIII a. C hasta el S. V a. C.

Dirigimos la atención hacia la isla de Lesbos para encontrarnos con los principales autores de lírica monódica, Terpandro, Alceo y Safo y sus temas intimistas, pero también religiosos y algunos políticos. Nos quedamos con la primera poetisa de la antigüedad, Safo de Lesbos y sus cantos líricos al amor y a la amistad.

'Llegaste, lo hiciste y yo te deseé ardientemente

y helaste mi corazón, encendido en deseo'

Por su parte, la lírica coral se empieza a desarrollar en Esparta con un propósito propagandístico, podríamos decir, en himnos homenaje a dioses y también a personalidades de la época. Con el tiempo esta poesía coral se fue desarrollando y ampliando sus temas hasta incrustarse como parte fundamental en tragedias y comedias. Si tenemos que quedarnos con un nombre que represente la lírica coral, ese sería Píndaro y sus himnos a los vencedores en las distintas pruebas de los Juegos Olímpicos.

Historiografía

La historiografía nace como género literario en la Grecia del S. V a. C. y coloca a Heródoto como autor primero o 'padre de la historia'. En efecto, a Heródoto se le debe la primera gran obra literaria en prosa elaborada con criterios racionales y desarrollando el pensamiento crítico en contraposición a la utilización del mito como forma de explicar cualquier acontecimiento.

Heródoto fue el primero con su 'Historias', obra fundamental para entender el pensamiento y la estructura del mundo antiguo, pero no podemos dejar de lado al posterior Tucídides con su  'Historia de la guerra del Peloponeso', una narración por aquel entonces contemporánea y no histórica. Como también es imprescindible adentrarse, aunque sea ligeramente, en la extensa producción de Jenofonte para obtener una visión privilegiada de la grandiosa Atenas del S. V a. C.

Tragedia

Si hay un género que ha influenciado tanto la literatura posterior como la concepción del ser humano en general ese ha sido la tragedia. Imposible de constreñir en una definición precisa o de darle una fecha aproximada de inicio, la tragedia griega es todo un arte que nace directamente de los dioses, concretamente del culto a Dionisos. Los 3 trágicos griegos por excelencia no se limitaron a hacernos disfrutar de un espectáculo teatral, sino que nos enseñaron a aceptar el destino impuesto por los dioses.

La vida no se entiende sin su sentido trágico y eso se lo debemos a Esquilo, Sófocles y Eurípides. Los 3 autores acumularon en sus obras todo el corpus mítico de los griegos. Épica, lírica, Historia y actualidad se daban forma en representaciones que hoy en día generan tanta expectación y tanto éxito como en la Grecia del S. V a. C. A modo de continuación de la épica, en la tragedia griega encontramos las respuestas a todas esas preguntas que La Ilíada dejó abiertas. Qué pasó con los héroes griegos, qué pasó con los dioses griegos, qué pasó, en definitiva, con el ser humano.

Comedia

Si la tragedia griega no estaba destinada a hacer llorar al público, sino a hacerle reflexionar, la comedia griega sí era capaz de arrancar la carcajada en cada representación. Y ese sentido del humor no exento de crítica política y social se lo debemos fundamentalmente a Aristófanes, el gran genio de la comedia que superaría con creces al twitero más ingenioso de hoy en día.

En la comedia griega se puede rastrear la realidad social y política de la Atenas del S. V a. C. Una vía de escape en clave de humor capaz de satirizar sobre políticos, filósofos, literatos y personajes públicos en general, nada muy alejado de lo que ocurre en la actualidad pero que en algún momento y lugar tuvo que ser la primera vez. Y ese momento fue el siglo V y ese lugar fue Grecia, como no podía ser de otra manera.

Diálogos

El diálogo también se considera un género literario como tal y por supuesto tuvo su origen en la antigua Grecia. Destacamos a Platón como maestro de los diálogos, aunque fuera Sócrates el precursor de tan dinámico género. Sin duda, la creación del diálogo va irremediablemente unida a otro de los grandes inventos de la Humanidad que nos ha dado Grecia. Nos referimos, por supuesto, a la filosofía, disciplina en peligro de extinción cuya desaparición causaría 'infinitas desgracias' a la humanidad, tantos o más como los que causó la cólera de Aquiles a los aqueos.

Oratoria

Tal vez sea el autor latino Cicerón el que ha ganado la partida en cuanto a fama y popularidad en el género de la oratoria, pero los discursos no se entienden sin una figura como Demóstenes, que con su manejo de la lengua griega, sus recursos retóricos y su ingenio insuperable creó los modelos de discursos más perfectos.  Aunque Demóstenes fue el mejor y más grande orador de la Historia, no fue el único y la literatura griega nos ha legado también las habilidades de Lisias e Isócrates.

Por Laura Vélez

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