• Portada
  • Arte
  • Arquitectura griega | características y señas de identidad

Arquitectura griega | características y señas de identidad

Arquitectura griega

Arquitectura griega

Candela Vizcaíno

Una de las características del arte griego y señas de identidad es su referencia a lo humano. Si la escultura, la pintura o la alfarería que nos ha llegado del pueblo base de la civilización occidental nos llevan a este concepto, también lo hacen todos los elementos constructivos. Al contrario que su inmediata predecesora (la arquitectura egipcia), la arquitectura griega, a pesar de su monumentalidad, está realizada a escala humana y para ser vivida y disfrutada. Antes de continuar, recordemos que esta gran cultura se desarrolló, con sus matices, desde el 1100 a.C hasta el 300 a.C, cuando da paso al helenismo y su sumisión a Roma.  

Características de la arquitectura griega

1.- La primera seña de identidad es, precisamente, ese concepto de lo humano, de lo cotidiano y del disfrute. Aunque hay túmulos y enterramientos, los edificios que nos han llegado estaban diseñados para ser vividos o disfrutados aunque tuvieran un carácter sagrado. 

2.- La civilización griega está cimentada sobre una élite aristocrática, culta y rica que impregnaba todos los ámbitos de la sociedad. Por eso, levantaron las primeras ideas filosóficas (Sócrates, Platón, Aristóteles…) a la par que perfeccionaban el alfabeto que lo mismo servía para dejar constancia de las transacciones mercantiles que de los grandes cantos de la literatura griega, con Homero a la cabeza. Todo eso impregna a la arquitectura griega de un sentido de vitalidad y serenidad que contrasta con las construcciones anteriores diseñadas para la muerte o para la vida en el más allá, tal cual sucede en el arte egipcio

3.- La arquitectura griega se articula a través de las polis, las ciudades estados independientes levantadas, en su mayoría, sobre una elevación del terreno. En este sentido, uno de los ejemplos más notables lo tenemos en la Acrópolis de Atenas. 

4.- La polis estaba perfectamente dividida en: 1) la zona sagrada, donde se encontraban los templos en los que se rendía culto a la deidad sagrada, 2) la civil, protagonizada por el ágora, un espacio compartido donde se codeaban filósofos con marinos, mercaderes con aventureros y el pueblo en general, 3) el teatro, lugar de encuentro donde se producían espectáculos de evasión y, por último, 4) la zona de viviendas. Estas, quitando las aristocráticas eran muy sencillas, de una sola planta (e incluso estancia) sin concesión al adorno y también carentes de higiene o confort. Las calles eran de tierra y no había orden en el tránsito entre carros, animales y seres humanos. 

5.- Las grandes obras que nos han llegado transmiten una serena elegancia, ya que basa toda su belleza en las proporciones matemáticas y en la repetición ordenada de elementos idénticos. 

Más características de la arquitectura griega

 

6.- La arquitectura griega tiene preferencia por los edificios en forma rectangular de planta delimitada y ejecución sencilla. 

7.- Eso no quita para que se adornaran con esculturas exentas o frisos narrativos sobre las hazañas de los héroes o los avatares de los mitos. Estos son de una singular belleza, proporción, elegancia y discreto movimiento. 

8.- La gran mayoría de los edificios, aunque hoy lo disfrutamos en la piedra rasa, estaban policromados. Estas pinturas se han perdido por la acción del tiempo o debido a los saqueos constantes, algunos muy cercanos a su momento constructivo. 

9.- La arquitectura griega, como el resto de las fórmulas artísticas de esta cultura, se revestía de una misión comunicativa y educativa. Su finalidad no era únicamente crear belleza sino también poner de manifiesto las grandeza de todo un pueblo que se alzaba orgulloso en una tierra bendecida por su abundancia.

10.- Sus principios básicos fueron copiados por el Imperio Romano que se apropió de todos sus avances y los fue propagando por media Europa.  

Los templos de la arquitectura griega

1.- Las piedras se extraían de canteras cercanas y gustaban especialmente las de tipo calcáreo. Se necesitaba una gran fuerza laboral (parece ser que una parte era esclava) para mover los grandes bloques de piedra. Estos se cortaban toscamente con la forma necesaria para construir el templo. Se trasladaban a su sitio y allí eran tratados por las manos expertas de los mejores escultores. 

2.- Los templos repiten un prototipo o una plantilla casi y los primeros datan del siglo VII a.C. Tienen un diseño simple en rectángulo. Todos los templos de la arquitectura griega están formados por una columnata que se dispone por todos sus lados. Esta es la encargada de soportar el tejado y en sus lados menores se exhiben frontones con esculturas de temática sagrada o heroica. 

3.- En el interior se sitúa un santuario que repite en menor tamaño y a escala la estructura exterior de columnas. Este espacio servía para guardar la imagen representación de la divinidad a la que estaba consagrado dicho templo. Esta escultura (alguna en tamaño colosal) estaba siempre realizada con rasgos antropomorfos, ya que apenas se encuentran ideas monstruosas en el arte griego.  

4.- La arquitectura griega nos ha dejado templos famosos que al día de hoy se pueden visitar. En Sicilia se encuentran ejemplos dedicados a Hera, a Hércules a Zeus… En Atenas tenemos el afamado Partenón e, incluso, hay algunos en lo que hoy es Italia levantados por colonias griegas en honor a sus dioses.   

Es muy fácil diferenciar las columnas jónicas, dóricas y corintias 

Que forman parte de la esencia de los templos griegos. Estos diseños han perdurado a lo largo del tiempo y fueron retomados con fruición en el Renacimiento y, posteriormente, en el Siglo XVIII con el avance del Neoclasicismo. Pero también, se encuentran sus huellas no solo en el arte de Roma (que se inspiró por completo en el griego) sino también en el medieval de los monasterios europeos. Las columnas de la arquitectura griega reciben el nombre de orden (formado por base, columna, capitel y entablamento). Este último es el remate de la misma y se subdivide, a su vez, en arquitrabe y friso. Tenemos tres tipos fundamentales: 

1.- Las columnas dóricas son muy sencillas y terminan en un capitel geométrico sobre el que se sitúa el arquitrabe y el friso. No tiene base y las columnas son estriadas. 

2.- Las jónicas terminan en un capitel de volutas  y, a continuación, se coloca el arquitrabe con decoración continua. Son más estilizadas, ya que se va estrechando conforme se van alzando. Este tipo de columnas con volutas, como si fuera una espiral hacia abajo es muy común en la arquitectura europea del siglo XVIII y fue copiada hasta la saciedad en todo tipo de edificios públicos o privados.

3.- El orden corintio se diferencia porque el capitel está realizado siguiendo las líneas de las hojas de acanto. Es mucho más esbelta y delgada y los capitales suelen estar tallados en mármol. Son más elaboradas y se levantaron alrededor del siglo III a.C. 

Los teatros en la arquitectura griega 

Otro elemento característico de la arquitectura griega es el teatro, lugar de encuentro de toda la población y diseñado siempre aprovechando una ladera o un desnivel. Eran espacios para la función de las ricas y variadas obras de la comedia o la tragedia que nos han dejado prototipos humanos imperecederos. Algunos de ellos están realizados con una acústica excepcional y se encuentran en todas las ciudades estados.  

Al contrario que los templos, los teatros de la arquitectura egipcia están realizados con forma de semicírculo y el escenario, a veces, estaba bellamente decorado o bien con columnas o con esculturas representando máscaras con los distintos estados de ánimo. Las gradas dispuestas en semicírculo rodeaban la orquesta y, en un extremo de esta, se situaba el escenario. Estaban diseñados de tal manera que las salidas y las entradas se podían realizar con comodidad y el público se sentaba sobre la piedra labrada. 

Uno de los ejemplos más sublimes de la arquitectura griega lo encontramos en la Acrópolis de Atenas. El Partenón dedicado a la diosa Athenea Parthenos domina la colina a cuyas faldas se disponen otros templos como el de Artemisa o de Atenea Niké. Se cree que la estatua de la diosa (hoy perdida) ocupaba toda la altura del espacio central (13 metros) y estaba revestida o ejecutada con materiales tan preciosos como el marfil o el oro. La ejecución de los frisos se debe a Fidias, el gran escultor de la antigua Grecia.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

  • No se han encontrado comentarios
Añadir comentarios
CURSOS DGMAX

el bosque de las respuestas

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto