Psicologia

stdClass Object
(
    [id] => 262
    [title] => Gaslighting la manipulación que te hace creer que estás loc@
    [alias] => gasligting
    [catid] => 37
    [published] => 1
    [introtext] => 

Gaslight, gaslighting o luz de gas es la técnica de manipulación psicológica que realiza una persona sobre otra haciéndole dudar de su percepción de la realidad. Es decir, es un maltrato con el fin de volver loco o loca a la víctima. El término se tomó de la película homónima dirigida por Joe Cukor y protagonizada por Ingrid Bergman en 1944, quién conseguiría el Óscar a la mejor actriz.  

Argumento y tema de la película Gaslight protagonizada por Ingrid Bergman 

Pero vamos por partes y nos adentramos en el argumento de la película que está de plena actualidad con la popularización de las técnicas de la personalidad narcisista y/o psicopática. Vi esta película de niña y aún recuerdo la escena de la genial Bergman bajando temerosa una escalera porque deseaba asistir a un acto social prohibido por su marido, ya que dudaba de su “saber estar” con otras personas. El caso fue que lo consiguió. Pero no adelantemos. Estamos en el Londres victoriano de nieblas, brumas e iluminación con lámparas de gas.  

La protagonista de la obra es Paula, una señorita de alta sociedad bien educada y huérfana que es criada por una tía, cantante famosa de ópera. La película comienza con la muerte en extrañas circunstancias de ésta en su domicilio de Londres. Su sobrina, Paula, para olvidar tan trágico hecho, se muda a Italia y allí, en la maravillosa Venecia, conoce a un profesor de piano del que se enamora. Ella es joven y una rica heredera ociosa. El hombre la convence para regresar a Londres tras la boda. Allí se instalan en la mansión de la tía de Paula tras retirar al desván todos los muebles y objetos personales de la señora fallecida años atrás.  

Cómo continúa  Gaslight y su acoso moral 

El marido de Paula se ausenta cada noche con la excusa de trabajar y concentrarse en una nueva obra en un estudio alquilado fuera de la mansión. Ella se queda sola en la casa y no tarda en escuchar extraños ruidos en el desván (como de muebles arrastrándose) no sin antes producirse un bajón en la potencia de la luz de gas. Estos hechos se los comenta a su marido el cual va convenciéndola progresivamente de que nada así puede suceder. 

Paula se va aislando cada vez más del exquisito círculo social al que pertenece. Todo su universo comienza a girar alrededor de su marido y se sitúa en el interior de una casa en la que se siente encarcelada y le trae malos recuerdos. No habla con nadie y el contraste de su realidad solo se hace con su marido. Este comienza a acusarla (veladamente y directamente) de que se está volviendo loca. Y así parece en el interior de la vulnerable Paula. 

Descubrimos el misterio del gaslighting en la película de Ingrid Bergman 

Toda la trama da un giro cuando aparece un policía amigo de la difunta tía de la protagonista que se presta a ayudar a Paula.  Aunque el marido va urdiendo una sutil tela de araña para hacer caer a Paula en la locura, hay una persona luminosa que ve la realidad desde otra perspectiva. El cenit de la película (y es la escena que recuerdo después de haber pasado décadas) se produce cuando Gregory (el marido) se pone a buscar un reloj acusando a Paula de haberlo cogido. Ella lo niega mientras se prepara para ir a una obra de teatro a la que quería asistir. Él la acompaña y en medio de la función se las apaña para colar el reloj en su bolso y, además, para hacerle notar que ella lo lleva. Su finalidad es bloquearla y hacerla caer en la neurosis en un acto social. 

Pero la luz llegaría para Paula en forma del descubrimiento del amigo policía quien sigue a Gregory a su estudio nocturno y se da cuenta de que entra en la casa de al lado, la cual lleva tiempo abandonada. Desde allí accede al desván. Esto es, ni existe obra en la que está trabajando ni estudio de artista ni nada parecido. Lo sigue y lo coge, prácticamente, con las manos en la masa. El ruido del techo era el ir y venir de muebles en busca de unas valiosas joyas desaparecidas. En ese acto no solo nos enteramos de que él es el causante de la neurosis de Paula sino también el asesino de la tía cantante y rica,  precisamente para robarle esas joyas. 

La película termina con el afloramiento de la verdad: el asesinato, la manipulación, el robo y el acoso psicológico hasta hacer perder la razón. Fue un éxito y hoy en día esta técnica tomada del  título de la película (gaslighting) se estudia en psicología con el fin, en primera instancia, de ayudar a las víctimas. 

 

¿Características y hechos del gaslighting o gaslight que aparecen en la película?

Ni que decir tiene que es una obra de ficción pero extrapolable a una realidad que era frecuente en aquella época y hoy en día. ¿Cómo se produce este gaslighting o luz de gas o gaslight? ¿Qué pasa con la víctima para que llegue a perder la cordura? Analizamos. 

1.- Paula es un ser de luz, joven, bella, sensible y una rica heredera. Hasta aquí todo envidiable. Pero es, a la vez, extremadamente vulnerable, ya que  está (literal) sola en este mundo con una hipersensibilidad manifiesta. Es, por tanto, una víctima propiciatoria para eso que hoy llamamos gente tóxica. 

2.- No puede haber gaslighting ni ningún tipo de acoso moral o espiritual si previamente no ha habido un aislamiento de la víctima de su entorno social. Éste se produce poco a poco sin apenas darse ésta cuenta y, cuando quiere entender lo que le pasa, puede haber caído en cualquier hábito tóxico para evitar la ansiedad que le produce esta vida. Por eso, el gaslighting se acaba cuando aparece un tercero (en este caso un policía) que ve la realidad desde otra perspectiva.  

3.- El gaslighting siempre se produce por un psicópata así sin más que solo atiende a sus intereses y, como en este caso, no tiene ningún reparo moral en destruir emocionalmente, robar y asesinar para conseguir sus fines. Estas personas tóxicas que han llegado al límite de la humanidad saben muy bien lo que hacen y sus planes son premeditados. 

4.- Para conseguir sus objetivos tienen que minar primero la autoestima de la víctima hasta límites terribles mediante el aislamiento, el ninguneo, la calumnia y actos subliminales de maldad. El gaslighting es una metáfora adecuada para expresar ese robo de luz de la persona a la que es sometida esta técnica. 

5.- La única manera de salir de aquí es con ayuda de un tercero que vea la realidad desde otra perspectiva. Por eso, es tan importante no dejar nunca de lado las relaciones sociales. ¡Y por más razones, claro está!  

Entonces, cómo se produce el gaslighting o gaslight

1.- Este siempre se hace en el entorno más íntimo (normalmente en el familiar) y es difícil encontrarlo en el trabajo (en el que se llevan a cabo otras técnicas que llegan al burnout o síndrome del trabajador quemado). Siempre hay una relación de desigualdad entre una persona oscura que va en búsqueda de lo que la víctima ofrece. Son seres parasitarios (como el de la película que vive a costa de la fortuna de su esposa) que nada aportan a la sociedad y están envenenados con un ego imflado. 

2.- La víctima siempre es alguien vulnerable, con la autoestima baja que no se cree merecedora de nada bueno y que se va aislando de su entorno social cada vez más. 

3.- Su percepción de la realidad se ve con el gaslighting, por tanto, mermada porque no puede salir de ese círculo vicioso creado por su verdugo ya sea en forma de acoso económico, espiritual o ninguneo de sus cualidades. 

4.- La víctima es continuamente despreciada en sus mejores virtudes haciéndole dudar de sus dones innatos. 

5.- A esta se la pone en situaciones comprometidas en público para que el orden social la aísle aún más y la catalogue como neurótica o directamente loca. 

6.- Los efectos del gaslighting pueden llegar al suicidio de la víctima, a caer en hábitos tóxicos o a enfermedades psiquiátricas de difícil resolución.

 

¿Qué puede hacer la víctima de gaslighting para defenderse?

 

1.- Es urgente tomar conciencia de lo que está pasando y poner nombre a esa supuesta locura que van rondando en su alma y cabeza.  

2.- En estos casos no estamos tratando con personas complejas. Más bien nos topamos ante auténticos delincuentes. Por eso, es importante pedir ayuda legal, policial o psicológica. 

3.- Ni que decir tiene que es necesario un alejamiento de la víctima y su verdugo. 

4.- La persona afectada por las técnicas de gaslighting o gaslight deben levantar su autoestima de manera urgente para que puedan ver con claridad qué fue lo que pasó y rehacer su vida.  

5.- Es frecuente que sean víctimas de estas técnicas seres luminosos, con dones maravillosos que dar al mundo. La buena noticia es que, tras pasar por estas experiencias, estos no solo se recuperan sino que se aumentan exponencialemnte. 

Si crees que estás sufriendo gaslighting o gaslight,  olvida los fantasmas que te hacen creer ver y pide ayuda urgente. ¡Te mereces lo mejor de este mundo! 

 

Por Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-07-06 11:55:09 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-07-06 12:35:14 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-07-06 11:55:09 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 13 [featured] => 1 [featured_ordering] => 143 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 125 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Definición y características de la técnica de manipulación psicológica conocida como gaslighting, nombre tomado de la película Gastlight, protagonizada por Ingrid Bergman [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => gaslight, gaslighting, gaslighting película, gasligting definición, gaslighting psicología, gaslighting pareja, gaslighting manipulación, luz de gas, manipulación psicológica, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-07-06 14:23:56 [categoryname] => Vida Sana [categoryid] => 37 [categoryalias] => vida-sana [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 37 [name] => Vida Sana [alias] => vida-sana [description] => [parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 7 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => 1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313775 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana.html ) [link] => /vida-sana/gasligting.html [printLink] => /vida-sana/gasligting.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/5a61d31ed794cb758475f6c89477dfed_Generic.jpg [cleanTitle] => Gaslighting la manipulación que te hace creer que estás loc@ [numOfComments] => 0 [text] =>

Gaslight, gaslighting o luz de gas es la técnica de manipulación psicológica que realiza una persona sobre otra haciéndole dudar de su percepción de la realidad. Es decir, es un maltrato con el fin de volver loco o loca a la víctima. El término se tomó de la película homónima dirigida por Joe Cukor y protagonizada por Ingrid Bergman en 1944, quién conseguiría el Óscar a la mejor actriz.  

Argumento y tema de la película Gaslight protagonizada por Ingrid Bergman 

Pero vamos por partes y nos adentramos en el argumento de la película que está de plena actualidad con la popularización de las técnicas de la personalidad narcisista y/o psicopática. Vi esta película de niña y aún recuerdo la escena de la genial Bergman bajando temerosa una escalera porque deseaba asistir a un acto social prohibido por su marido, ya que dudaba de su “saber estar” con otras personas. El caso fue que lo consiguió. Pero no adelantemos. Estamos en el Londres victoriano de nieblas, brumas e iluminación con lámparas de gas.  

La protagonista de la obra es Paula, una señorita de alta sociedad bien educada y huérfana que es criada por una tía, cantante famosa de ópera. La película comienza con la muerte en extrañas circunstancias de ésta en su domicilio de Londres. Su sobrina, Paula, para olvidar tan trágico hecho, se muda a Italia y allí, en la maravillosa Venecia, conoce a un profesor de piano del que se enamora. Ella es joven y una rica heredera ociosa. El hombre la convence para regresar a Londres tras la boda. Allí se instalan en la mansión de la tía de Paula tras retirar al desván todos los muebles y objetos personales de la señora fallecida años atrás.  

Cómo continúa  Gaslight y su acoso moral 

El marido de Paula se ausenta cada noche con la excusa de trabajar y concentrarse en una nueva obra en un estudio alquilado fuera de la mansión. Ella se queda sola en la casa y no tarda en escuchar extraños ruidos en el desván (como de muebles arrastrándose) no sin antes producirse un bajón en la potencia de la luz de gas. Estos hechos se los comenta a su marido el cual va convenciéndola progresivamente de que nada así puede suceder. 

Paula se va aislando cada vez más del exquisito círculo social al que pertenece. Todo su universo comienza a girar alrededor de su marido y se sitúa en el interior de una casa en la que se siente encarcelada y le trae malos recuerdos. No habla con nadie y el contraste de su realidad solo se hace con su marido. Este comienza a acusarla (veladamente y directamente) de que se está volviendo loca. Y así parece en el interior de la vulnerable Paula. 

Descubrimos el misterio del gaslighting en la película de Ingrid Bergman 

Toda la trama da un giro cuando aparece un policía amigo de la difunta tía de la protagonista que se presta a ayudar a Paula.  Aunque el marido va urdiendo una sutil tela de araña para hacer caer a Paula en la locura, hay una persona luminosa que ve la realidad desde otra perspectiva. El cenit de la película (y es la escena que recuerdo después de haber pasado décadas) se produce cuando Gregory (el marido) se pone a buscar un reloj acusando a Paula de haberlo cogido. Ella lo niega mientras se prepara para ir a una obra de teatro a la que quería asistir. Él la acompaña y en medio de la función se las apaña para colar el reloj en su bolso y, además, para hacerle notar que ella lo lleva. Su finalidad es bloquearla y hacerla caer en la neurosis en un acto social. 

Pero la luz llegaría para Paula en forma del descubrimiento del amigo policía quien sigue a Gregory a su estudio nocturno y se da cuenta de que entra en la casa de al lado, la cual lleva tiempo abandonada. Desde allí accede al desván. Esto es, ni existe obra en la que está trabajando ni estudio de artista ni nada parecido. Lo sigue y lo coge, prácticamente, con las manos en la masa. El ruido del techo era el ir y venir de muebles en busca de unas valiosas joyas desaparecidas. En ese acto no solo nos enteramos de que él es el causante de la neurosis de Paula sino también el asesino de la tía cantante y rica,  precisamente para robarle esas joyas. 

La película termina con el afloramiento de la verdad: el asesinato, la manipulación, el robo y el acoso psicológico hasta hacer perder la razón. Fue un éxito y hoy en día esta técnica tomada del  título de la película (gaslighting) se estudia en psicología con el fin, en primera instancia, de ayudar a las víctimas. 

 

¿Características y hechos del gaslighting o gaslight que aparecen en la película?

Ni que decir tiene que es una obra de ficción pero extrapolable a una realidad que era frecuente en aquella época y hoy en día. ¿Cómo se produce este gaslighting o luz de gas o gaslight? ¿Qué pasa con la víctima para que llegue a perder la cordura? Analizamos. 

1.- Paula es un ser de luz, joven, bella, sensible y una rica heredera. Hasta aquí todo envidiable. Pero es, a la vez, extremadamente vulnerable, ya que  está (literal) sola en este mundo con una hipersensibilidad manifiesta. Es, por tanto, una víctima propiciatoria para eso que hoy llamamos gente tóxica. 

2.- No puede haber gaslighting ni ningún tipo de acoso moral o espiritual si previamente no ha habido un aislamiento de la víctima de su entorno social. Éste se produce poco a poco sin apenas darse ésta cuenta y, cuando quiere entender lo que le pasa, puede haber caído en cualquier hábito tóxico para evitar la ansiedad que le produce esta vida. Por eso, el gaslighting se acaba cuando aparece un tercero (en este caso un policía) que ve la realidad desde otra perspectiva.  

3.- El gaslighting siempre se produce por un psicópata así sin más que solo atiende a sus intereses y, como en este caso, no tiene ningún reparo moral en destruir emocionalmente, robar y asesinar para conseguir sus fines. Estas personas tóxicas que han llegado al límite de la humanidad saben muy bien lo que hacen y sus planes son premeditados. 

4.- Para conseguir sus objetivos tienen que minar primero la autoestima de la víctima hasta límites terribles mediante el aislamiento, el ninguneo, la calumnia y actos subliminales de maldad. El gaslighting es una metáfora adecuada para expresar ese robo de luz de la persona a la que es sometida esta técnica. 

5.- La única manera de salir de aquí es con ayuda de un tercero que vea la realidad desde otra perspectiva. Por eso, es tan importante no dejar nunca de lado las relaciones sociales. ¡Y por más razones, claro está!  

Entonces, cómo se produce el gaslighting o gaslight

1.- Este siempre se hace en el entorno más íntimo (normalmente en el familiar) y es difícil encontrarlo en el trabajo (en el que se llevan a cabo otras técnicas que llegan al burnout o síndrome del trabajador quemado). Siempre hay una relación de desigualdad entre una persona oscura que va en búsqueda de lo que la víctima ofrece. Son seres parasitarios (como el de la película que vive a costa de la fortuna de su esposa) que nada aportan a la sociedad y están envenenados con un ego imflado. 

2.- La víctima siempre es alguien vulnerable, con la autoestima baja que no se cree merecedora de nada bueno y que se va aislando de su entorno social cada vez más. 

3.- Su percepción de la realidad se ve con el gaslighting, por tanto, mermada porque no puede salir de ese círculo vicioso creado por su verdugo ya sea en forma de acoso económico, espiritual o ninguneo de sus cualidades. 

4.- La víctima es continuamente despreciada en sus mejores virtudes haciéndole dudar de sus dones innatos. 

5.- A esta se la pone en situaciones comprometidas en público para que el orden social la aísle aún más y la catalogue como neurótica o directamente loca. 

6.- Los efectos del gaslighting pueden llegar al suicidio de la víctima, a caer en hábitos tóxicos o a enfermedades psiquiátricas de difícil resolución.

 

¿Qué puede hacer la víctima de gaslighting para defenderse?

 

1.- Es urgente tomar conciencia de lo que está pasando y poner nombre a esa supuesta locura que van rondando en su alma y cabeza.  

2.- En estos casos no estamos tratando con personas complejas. Más bien nos topamos ante auténticos delincuentes. Por eso, es importante pedir ayuda legal, policial o psicológica. 

3.- Ni que decir tiene que es necesario un alejamiento de la víctima y su verdugo. 

4.- La persona afectada por las técnicas de gaslighting o gaslight deben levantar su autoestima de manera urgente para que puedan ver con claridad qué fue lo que pasó y rehacer su vida.  

5.- Es frecuente que sean víctimas de estas técnicas seres luminosos, con dones maravillosos que dar al mundo. La buena noticia es que, tras pasar por estas experiencias, estos no solo se recuperan sino que se aumentan exponencialemnte. 

Si crees que estás sufriendo gaslighting o gaslight,  olvida los fantasmas que te hacen creer ver y pide ayuda urgente. ¡Te mereces lo mejor de este mundo! 

 

Por Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 258
    [title] => 10 tipos de personas tóxicas que debes evitar
    [alias] => personas-toxicas
    [catid] => 57
    [published] => 1
    [introtext] => 

Las personas tóxicas son aquellas que restan en lugar de sumar. Su contacto es siempre desagradable dejándote con una mala sensación sin saber muy bien por qué. 

En el espíritu existen dos vibraciones fundamentales: la más alta es la del amor y la más baja es la del miedo. Si la primera es la proveedora de dones como la generosidad, la confianza, la entrega, la superación, la resilencia o la alegría, el segundo es el emplazamiento del materialismo, el pesimismo, la envidia y el veneno de la ira. En el primero nos superamos día a día caminando con paso firme hacia la serenidad, antesala de la felicidad. En la vibración del miedo nos emplazamos en una zona de confort eterna que no nos deja avanzar hacia nada bueno. Ni que decir tiene que todos podemos caer en la vibración del miedo en algún momento, pero hay quienes están instalados aquí y no hay manera de moverlos. Son las personas tóxicas. El término es nuevo, aunque los comportamientos y actitudes son tan antiguas como el mundo. 

Las personas tóxicas se han quedado atrapadas en un veneno emocional que no quieren trascender. Su mero contacto hace que nos sintamos abatidos, inseguros, tristes y con pensamientos negativos. Por eso, es importante aprender a reconocerlas cuanto antes para poder ponernos a salvo. A veces, por las circunstancias, es complicado, pero eso no quita para que nos resguardemos de su influencia.

10 tipos de personas tóxicas que debes evitar a toda costa 

1.- El negativo y pesimista que está barruntando constantemente el Apocalipsis final

Son los que siempre ven que se va a caer el mundo ante cualquier contratiempo, los que mueven Roma con Santiago ante cualquier problema. No son capaces de solucionar absolutamente nada y ven problemas incluso donde no los hay. Dependientes de los demás para cualquier cosa, creen que la juventud se ha corrompido por completo, que mañana no va a salir el Sol (ni tampoco las nubes). Su tremendismo puede llevarte a un estado de postración total, ya que también son expertos en hacerte cargar con sus tareas cotidianas y su negatividad. La vida, por supuesto, no es un camino de rosas, pero tampoco un valle de espinas como se empeñan estas personas tóxicas. 

2.- El envidioso y murmurador que habla mal de todo el mundo, personas tóxicas a evitar siempre

¡De ti también en cuanto te has dado la vuelta! Se las apaña para criticar incluso las virtudes de los que están a su alrededor. Todo el mundo tiene problemas menos ellos. Son los que airean trapos sucios, los que no saben callar no ya un secreto sino el más mínimo asunto. Suelen ser personas tóxicas desleales, que hablan a extraños de intimidades de pareja, de problemas con sus hijos o de asuntos que, por las razones que sean, deberían mantener un mínimo de discreción. ¡Ojo! En esta categoría no entra el amigo que te cuenta un problema en busca de ayuda o de un poco de compresión o de la conversación normal (aunque nos excedamos en el sabio no juicio) entre colegas y personas que se quieren. Este tipo de personas hablan, critican, murmuran constantemente y no tienen ningún empacho incluso en atacar el honor básico de los que se encuentran a su alrededor.  No se paran incluso ante la posiblidad de la calumnia y aquí estamos ante un delito. 

3.- El desagradecido que es incapaz de ver la grandiosidad de gestos importantes y siempre quiere más

Este tipo de personas tóxicas, además, no han sido capaces de hacer nada bueno por ellos mismos ni conseguir ningún logro meritorio. Cuando llega algo positivo a sus vidas son incapaces de agradecer y de estar felices con ese don. Se las apañan para empañar regalos, tiempo, generosidad, cariño y oportunidad con su veneno. En este tipo de personas tóxicas entran también aquellas que echan por tierra un viaje en grupo porque la habitación no está a 24 grados o porque se visitó un sitio a las 9 cuando estaba programado a las 10. Son incapaces de despegarse de estas nimiedades haciendo una bola inmensa con cosas que no tienen importancia consiguiendo arruinar un día maravilloso o una oportunidad importante. Tienen la habilidad de minar tu autoestima de tal manera que pude llegar a ser peligroso para ti. Comienzas a dar y a entregar sin recibir nada a cambio. Personas que están pasando un mal momento pueden verse envueltas en estas dinámicas peligrosas. 

4.- El que tiene miedo a todo, uno de los tipos de personas tóxicas más peligrosas 

Si estás hablando con ellos durante una hora, seguramente aparecerá así sin más la palabra “miedo” referido a cualquier cosa. Tienen miedo a que se incendie la casa, a que venga la policía a llevarlos a la cárcel, a que le roben, a enfermar… Los hipocondriacos son un tipo de personas tóxicas que anulan la alegría de los que están alrededor infectando el ambiente de una negrura extraña donde siempre hay acechando fantasmas terribles y desconocidos. 

5.- El narcisista que exige que el mundo gire alrededor de ellos

El mundo tiene que girar alrededor de ellos porque son las personas más maravillosas del mundo. Siempre tienen razón y nunca se equivocan. Hacen todo lo posible para que los que están alrededor le rindan pleitesía en todo momento. La personalidad del narcisista es tan compleja y destructiva que ya hay psicólogos especialistas en reparar los daños ocasionados en sus víctimas. Se infiltran en las vidas de los demás sin dejarles margen para la libertad. Cuando estamos ante una madre narcisista el problema es más agudo, ya que, en la mayoría de los casos, ejerce un daño difícil de reparar en la familia. 

6.- El psicópata, la persona tóxica a alejar de tu vida cuanto antes

Porque el daño que te puede hacer es incluso denunciable ante la justicia. Ya no estamos ante una persona negativa, pesimista o triste porque sí que se afana por empañar la luz del mundo. El psicópata es un seguidor del Mal así con mayúsculas. No dudará en ejercer maltrato psicológico para conseguir sus fines, en empequeñecer cualquier logro, en levantar cizaña en cualquier ambiente ya sea laboral, familiar o social. Son personas con un alma atormentada que exigen cariño sin dar nada a cambio, que anulan a sus víctimas hasta empequeñecerlas tanto que, en ocasiones, estas necesitan años de terapia para reponerse. 

7.- El seguidor de Maquiavelo o manipulador, para completar la triada oscura

Los otros vértices son el psicópata y el narcisista. El nombre viene del escritor y político Nicolás Maquiavelo quien, en 1513, escribió la obra El Príncipe, un compendio para manipular a los rivales con una sonrisa y sin que se note mucho lo que estás tramando. Con esto ya digo todo lo que puede ser este tipo de personas tóxicas que se agazapan en puestos de poder, en las comunidades de vecinos, en los círculos de amistades y en todos esos emplazamientos donde puedan sacar provecho sin importarles en absoluto qué daño pueden hacer sus acciones. 

8.- El adicto a cualquier sustancia ya que envenena con su actitud cualquier ambiente y son siempre personas tóxicas

No vamos a negar que quien está preso de cualquier sustancia o actitud es un esclavo que necesita ayuda urgente, pero esta debe ser solicitada y ofrecida por profesionales. Una persona que entra en la espiral destructora de alcohol, ludopatía o drogas solo puede generar un aire viciado a su alrededor que intoxica a aquellos que, de buena gana, están dispuestos a echar una mano. Y eso sin contar, reduciendo mucho la problemática, que, debido a la adicción, es fácil que caigan en la ira descontrolada y en la violencia física. En los centros de trabajo ya se pone mucho cuidado en apartar a este tipo de personas inmediatamente. En el hogar es necesario pedir ayuda cuanto antes. 

9.- El egoísta, el grupo de personas tóxicas más comunes

Las más frecuentes, las que solo piensan en ellas mismas sin tener ninguna patología “grave”. Son individuos que les cuesta trabajo ponerse en el lugar de los otros y que solo miran por su interés. Son difíciles de tratar y expertos en robar energía poco a poco. 

10.- El que va de víctima por la vida y toda la culpa la tienen los demás

Son personas tóxicas que achacan al karma una supuesta mala suerte que solo les corresponde a ellos mismos. Incapaces de mover un dedo para superarse o mejorar, todo lo que les ocurre es por culpa de anteriores parejas, jefes, el gobierno o el sistema que rige el Universo. Aunque puede haber un narcisismo solapado en esta actitud, en el fondo subyace una pereza mental patológica que busca en el otro la solución a todos los problemas y la resolución de cualquier tarea por muy sencilla que sea. Están, además, invadidos por una ira descontrolada y un resentimiento profundo hacia el resto del mundo.  

Cómo son las personas tóxicas: características generales 

1.- Están siempre criticando y diciendo como deben hacerse las cosas

Son maestros en meterse en tu vida y en ejercer juicios de valor sin estar autorizado a ello. Son los que llevan una existencia a todas luces poca afortunada y tienen la solución a cómo debes cortar la hierba del césped. Son tan atrevidos que dan su opinión con una arrogancia que a una persona normal le sonrojaría. 

2.- Están situados en una zona de confort perenne

No hacen ningún esfuerzo por salir, por superarse, por resolver, por dar, por soltar si hiciera falta. Su mundo es un lugar concreto (a veces literalmente) donde es imposible que salgan. No se atreven a probar cosas nuevas, a viajar, a estudiar, a embarcarse en rumbos desconocidos. La zona de confort donde el progreso no es posible es, sencillamente, su mundo. 

3.- Todo a su alrededor son problemas y más problemas

Y tú no sabes por qué. Pero todo se les vuelve en contra. Quizás porque son maestros en meterse en dificultades. Es imposible que hagan un plan para simplificar la vida. 

4.- Las personas tóxicas son quejicas y los culpables son siempre los demás

Si buscan pareja, todas las anteriores han sido terribles. Su familia es poco más o menos que el clan demoniaco. Los socios, jefes o compañeros de trabajo lo han timado. No han sido capaces de hacer nada bueno en la vida. Pregúntate por qué. 

5.- A poco que te fijes son perezosas y vagas. No producen nada

Suelen ser maestros (sobre todo los tipos narcisistas y psicópatas) de parasitar de los demás, Siempre son otros los que hacen el trabajo, las tareas de la casa, la parte de esfuerzo que les corresponde. Las personas tóxicas suelen ser indolentes, dadas a perder el tiempo (no digo que les guste el ocio, los viajes o pasar horas con su familia), a no pararse a producir algo que les haga felices. Suelen evadir toda su responsabilidad en los demás. 

6.- Las personas tóxicas nunca agradecen aunque le des tu vida a cambio de nada

Este es una de las características más impactantes. Si dicen “gracias” es para que no se les note que son de esta condición. Al no agradecer, no se sienten satisfechos con nada y no disfrutan ni de las mejores cosas o personas. 

7.- Mienten y algunos llegan hasta a inventarse  una vida paralela

Las personas tóxicas mienten sobre cualquier cosa aunque sean nimiedades. Es frecuente que se inventen hechos o circunstancias positivas ni que por asomo forman parte de su vida. Hay quienes llegan a montar todo un tinglado paralelo de mentira a su alrededor. 

8.-Las personas tóxicas se meten en tu vida sin que le des permiso juzgando a diestro y siniestro

Son maestros a la hora de ver tus debilidades. Los asimilan y se meten en tu vida juzgándote constantemente y haciéndote sentir mal. Es en este preciso momento cuando debes trazar una frontera entre ellos y tú. Nadie tiene derecho a hacer que te sientas mal. Si lo hace, aunque sea con buenas palabras, es porque algo pretende de ti. Normalmente la intención es desvalorizarte para, a continuación, sacar provecho. ¡No dejes que te roben tu luz! 

9.- Las personas tóxicas se enfadan con mucha facilidad y son propensos a la ira, a vocear y a la violencia

Si quieres dar tu opinión, expresar como te sientes, manifestar que te está haciendo daño su reacción es vocear, insultar, manejar la ira (psicológica o, peor aún, física). En casos extremos llegan a la violencia. Si ves que la ejerce con alguien ajeno a ti, no dudes que, más temprano que tarde, la va a realizar contra ti. ¡Aléjate en cuanto puedas! Incluso si es alguien de trabajo, vete cuanto antes. Búscate otro empleo aunque esté peor remunerado. Este tipo de personas tóxicas son peligrosas y envician cualquier ambiente. 

10.- Consideran que se les falta el respeto con actos que son nimiedades

Si son maestros en agredir psicológicamente y espiritualmente a los otros, ellos se sienten dañados por tonterías. Cualquier gesto puede ser interpretado como una ofensa irreparable y tú te quedas totalmente descolocado porque sientes, de corazón, que no ha sido para tanto.  

¿Qué poder ejercen sobre ti las personas tóxicas?

1.- En el trabajo, sobre todo si son superiores, jefes o clientes, pueden llegar a tal carga mental que desarrolles el Síndrome de burnout. Es tan grave que sentirás no poder afrontar tareas sencillas. 

2.- En el hogar pueden llegar al maltrato psicológico con todas las consecuencias tan terribles de este hecho. Suelen ser personas expertas en herir la autoestima. 

3.- Suelen infectar cualquier relación con negatividad y estrés. 

4.- Las personas tóxicas generan confusión allí donde van. Sientes que tu energía vital se apaga y, aunque tu vibración sea la del amor y la entrega, te ves arrastrado hacia el miedo sin saber por qué. 

5.- Cuando la persona tóxica es tu pareja o está en tu familia cercana, puede herirte psicológicamente de por vida incluso. Va a ser tanto que necesitarás ayuda para salir de esta situación. La buena noticia (siempre la hay) es que vas a salir y además con un brillo más fuerte del que tenías. 

6.- La confusión y el miedo que generan a su alrededor es tanto que puedes tomar decisiones importantes de manera equivocada simplemente porque te ha guiado esos mandatos inconscientes anidados por las personas tóxicas. 

7.- También son expertos en envenenar el resto de relaciones que tengas con otras personas maravillosas que se alejan al verte inserto en esa negrura. 

9.- Son, en definitiva, expertos en desbaratar vidas por diversos medios. 

¿Cómo debes actuar para que las personas tóxicas no te influencien? 

1.- Lo único que puedes hacer es alejarte. ¡Así sin más! Este tipo de personas no cambian nunca. Solo algunas se dan cuenta de lo que son y, por las razones que sean, piden ayuda. Incluso si se trata de tu familia lo mejor es poner distancia (cuanto más mejor) para que no te envenenen más. Una vez que tienes identificado qué es lo que ocurre es más fácil resistirte a bajar a su vibración. 

2.- Haz terapia detox mental. Cuídate, mímate y ten siempre presente los límites. Cuanto más te ames de manera sana y más alegría atesores, menos daño te pueden hacer este tipo de personas. 

3.- No te lo tomes como algo personal. Recuerda siempre que hieren con palabras y que mienten. Eso que estás diciendo de ti no es verdad. Es su envidia y su veneno el que sale de su boca. 

4.- Practica el perdón. Sabemos que es difícil pero también se aprende. Es la única manera de que estas personas no jueguen contigo y seas tan fuerte como pararlas con tu luz.  

Y, por último, recuerda siempre: si no puedes, abandona. Esa no es tu guerra ni ninguna otra. 

Por Candela Vizcaíno 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-06-07 16:41:43 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-06-29 10:06:27 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-06-07 16:41:43 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 10 [featured] => 1 [featured_ordering] => 140 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 324 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Son expertos en envenenar psicológicamente un ambiente y robar la luz de los que están alrededor. Por eso se hace imprescindible reconocerlas cuanto antes. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => personas toxicas, gente toxica, relaciones toxicas, alejarse de personas toxicas, familia toxica, como es una persona toxica [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-06-07 18:47:47 [categoryname] => Consejos para la Familia [categoryid] => 57 [categoryalias] => consejos-para-la-familia [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 57 [name] => Consejos para la Familia [alias] => consejos-para-la-familia [description] => [parent] => 37 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 4 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313777 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana/consejos-para-la-familia.html ) [link] => /vida-sana/consejos-para-la-familia/personas-toxicas.html [printLink] => /vida-sana/consejos-para-la-familia/personas-toxicas.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/aee44fc32e47f07b5fe3050745ad94ac_Generic.jpg [cleanTitle] => 10 tipos de personas tóxicas que debes evitar [numOfComments] => 0 [text] =>

Las personas tóxicas son aquellas que restan en lugar de sumar. Su contacto es siempre desagradable dejándote con una mala sensación sin saber muy bien por qué. 

En el espíritu existen dos vibraciones fundamentales: la más alta es la del amor y la más baja es la del miedo. Si la primera es la proveedora de dones como la generosidad, la confianza, la entrega, la superación, la resilencia o la alegría, el segundo es el emplazamiento del materialismo, el pesimismo, la envidia y el veneno de la ira. En el primero nos superamos día a día caminando con paso firme hacia la serenidad, antesala de la felicidad. En la vibración del miedo nos emplazamos en una zona de confort eterna que no nos deja avanzar hacia nada bueno. Ni que decir tiene que todos podemos caer en la vibración del miedo en algún momento, pero hay quienes están instalados aquí y no hay manera de moverlos. Son las personas tóxicas. El término es nuevo, aunque los comportamientos y actitudes son tan antiguas como el mundo. 

Las personas tóxicas se han quedado atrapadas en un veneno emocional que no quieren trascender. Su mero contacto hace que nos sintamos abatidos, inseguros, tristes y con pensamientos negativos. Por eso, es importante aprender a reconocerlas cuanto antes para poder ponernos a salvo. A veces, por las circunstancias, es complicado, pero eso no quita para que nos resguardemos de su influencia.

10 tipos de personas tóxicas que debes evitar a toda costa 

1.- El negativo y pesimista que está barruntando constantemente el Apocalipsis final

Son los que siempre ven que se va a caer el mundo ante cualquier contratiempo, los que mueven Roma con Santiago ante cualquier problema. No son capaces de solucionar absolutamente nada y ven problemas incluso donde no los hay. Dependientes de los demás para cualquier cosa, creen que la juventud se ha corrompido por completo, que mañana no va a salir el Sol (ni tampoco las nubes). Su tremendismo puede llevarte a un estado de postración total, ya que también son expertos en hacerte cargar con sus tareas cotidianas y su negatividad. La vida, por supuesto, no es un camino de rosas, pero tampoco un valle de espinas como se empeñan estas personas tóxicas. 

2.- El envidioso y murmurador que habla mal de todo el mundo, personas tóxicas a evitar siempre

¡De ti también en cuanto te has dado la vuelta! Se las apaña para criticar incluso las virtudes de los que están a su alrededor. Todo el mundo tiene problemas menos ellos. Son los que airean trapos sucios, los que no saben callar no ya un secreto sino el más mínimo asunto. Suelen ser personas tóxicas desleales, que hablan a extraños de intimidades de pareja, de problemas con sus hijos o de asuntos que, por las razones que sean, deberían mantener un mínimo de discreción. ¡Ojo! En esta categoría no entra el amigo que te cuenta un problema en busca de ayuda o de un poco de compresión o de la conversación normal (aunque nos excedamos en el sabio no juicio) entre colegas y personas que se quieren. Este tipo de personas hablan, critican, murmuran constantemente y no tienen ningún empacho incluso en atacar el honor básico de los que se encuentran a su alrededor.  No se paran incluso ante la posiblidad de la calumnia y aquí estamos ante un delito. 

3.- El desagradecido que es incapaz de ver la grandiosidad de gestos importantes y siempre quiere más

Este tipo de personas tóxicas, además, no han sido capaces de hacer nada bueno por ellos mismos ni conseguir ningún logro meritorio. Cuando llega algo positivo a sus vidas son incapaces de agradecer y de estar felices con ese don. Se las apañan para empañar regalos, tiempo, generosidad, cariño y oportunidad con su veneno. En este tipo de personas tóxicas entran también aquellas que echan por tierra un viaje en grupo porque la habitación no está a 24 grados o porque se visitó un sitio a las 9 cuando estaba programado a las 10. Son incapaces de despegarse de estas nimiedades haciendo una bola inmensa con cosas que no tienen importancia consiguiendo arruinar un día maravilloso o una oportunidad importante. Tienen la habilidad de minar tu autoestima de tal manera que pude llegar a ser peligroso para ti. Comienzas a dar y a entregar sin recibir nada a cambio. Personas que están pasando un mal momento pueden verse envueltas en estas dinámicas peligrosas. 

4.- El que tiene miedo a todo, uno de los tipos de personas tóxicas más peligrosas 

Si estás hablando con ellos durante una hora, seguramente aparecerá así sin más la palabra “miedo” referido a cualquier cosa. Tienen miedo a que se incendie la casa, a que venga la policía a llevarlos a la cárcel, a que le roben, a enfermar… Los hipocondriacos son un tipo de personas tóxicas que anulan la alegría de los que están alrededor infectando el ambiente de una negrura extraña donde siempre hay acechando fantasmas terribles y desconocidos. 

5.- El narcisista que exige que el mundo gire alrededor de ellos

El mundo tiene que girar alrededor de ellos porque son las personas más maravillosas del mundo. Siempre tienen razón y nunca se equivocan. Hacen todo lo posible para que los que están alrededor le rindan pleitesía en todo momento. La personalidad del narcisista es tan compleja y destructiva que ya hay psicólogos especialistas en reparar los daños ocasionados en sus víctimas. Se infiltran en las vidas de los demás sin dejarles margen para la libertad. Cuando estamos ante una madre narcisista el problema es más agudo, ya que, en la mayoría de los casos, ejerce un daño difícil de reparar en la familia. 

6.- El psicópata, la persona tóxica a alejar de tu vida cuanto antes

Porque el daño que te puede hacer es incluso denunciable ante la justicia. Ya no estamos ante una persona negativa, pesimista o triste porque sí que se afana por empañar la luz del mundo. El psicópata es un seguidor del Mal así con mayúsculas. No dudará en ejercer maltrato psicológico para conseguir sus fines, en empequeñecer cualquier logro, en levantar cizaña en cualquier ambiente ya sea laboral, familiar o social. Son personas con un alma atormentada que exigen cariño sin dar nada a cambio, que anulan a sus víctimas hasta empequeñecerlas tanto que, en ocasiones, estas necesitan años de terapia para reponerse. 

7.- El seguidor de Maquiavelo o manipulador, para completar la triada oscura

Los otros vértices son el psicópata y el narcisista. El nombre viene del escritor y político Nicolás Maquiavelo quien, en 1513, escribió la obra El Príncipe, un compendio para manipular a los rivales con una sonrisa y sin que se note mucho lo que estás tramando. Con esto ya digo todo lo que puede ser este tipo de personas tóxicas que se agazapan en puestos de poder, en las comunidades de vecinos, en los círculos de amistades y en todos esos emplazamientos donde puedan sacar provecho sin importarles en absoluto qué daño pueden hacer sus acciones. 

8.- El adicto a cualquier sustancia ya que envenena con su actitud cualquier ambiente y son siempre personas tóxicas

No vamos a negar que quien está preso de cualquier sustancia o actitud es un esclavo que necesita ayuda urgente, pero esta debe ser solicitada y ofrecida por profesionales. Una persona que entra en la espiral destructora de alcohol, ludopatía o drogas solo puede generar un aire viciado a su alrededor que intoxica a aquellos que, de buena gana, están dispuestos a echar una mano. Y eso sin contar, reduciendo mucho la problemática, que, debido a la adicción, es fácil que caigan en la ira descontrolada y en la violencia física. En los centros de trabajo ya se pone mucho cuidado en apartar a este tipo de personas inmediatamente. En el hogar es necesario pedir ayuda cuanto antes. 

9.- El egoísta, el grupo de personas tóxicas más comunes

Las más frecuentes, las que solo piensan en ellas mismas sin tener ninguna patología “grave”. Son individuos que les cuesta trabajo ponerse en el lugar de los otros y que solo miran por su interés. Son difíciles de tratar y expertos en robar energía poco a poco. 

10.- El que va de víctima por la vida y toda la culpa la tienen los demás

Son personas tóxicas que achacan al karma una supuesta mala suerte que solo les corresponde a ellos mismos. Incapaces de mover un dedo para superarse o mejorar, todo lo que les ocurre es por culpa de anteriores parejas, jefes, el gobierno o el sistema que rige el Universo. Aunque puede haber un narcisismo solapado en esta actitud, en el fondo subyace una pereza mental patológica que busca en el otro la solución a todos los problemas y la resolución de cualquier tarea por muy sencilla que sea. Están, además, invadidos por una ira descontrolada y un resentimiento profundo hacia el resto del mundo.  

Cómo son las personas tóxicas: características generales 

1.- Están siempre criticando y diciendo como deben hacerse las cosas

Son maestros en meterse en tu vida y en ejercer juicios de valor sin estar autorizado a ello. Son los que llevan una existencia a todas luces poca afortunada y tienen la solución a cómo debes cortar la hierba del césped. Son tan atrevidos que dan su opinión con una arrogancia que a una persona normal le sonrojaría. 

2.- Están situados en una zona de confort perenne

No hacen ningún esfuerzo por salir, por superarse, por resolver, por dar, por soltar si hiciera falta. Su mundo es un lugar concreto (a veces literalmente) donde es imposible que salgan. No se atreven a probar cosas nuevas, a viajar, a estudiar, a embarcarse en rumbos desconocidos. La zona de confort donde el progreso no es posible es, sencillamente, su mundo. 

3.- Todo a su alrededor son problemas y más problemas

Y tú no sabes por qué. Pero todo se les vuelve en contra. Quizás porque son maestros en meterse en dificultades. Es imposible que hagan un plan para simplificar la vida. 

4.- Las personas tóxicas son quejicas y los culpables son siempre los demás

Si buscan pareja, todas las anteriores han sido terribles. Su familia es poco más o menos que el clan demoniaco. Los socios, jefes o compañeros de trabajo lo han timado. No han sido capaces de hacer nada bueno en la vida. Pregúntate por qué. 

5.- A poco que te fijes son perezosas y vagas. No producen nada

Suelen ser maestros (sobre todo los tipos narcisistas y psicópatas) de parasitar de los demás, Siempre son otros los que hacen el trabajo, las tareas de la casa, la parte de esfuerzo que les corresponde. Las personas tóxicas suelen ser indolentes, dadas a perder el tiempo (no digo que les guste el ocio, los viajes o pasar horas con su familia), a no pararse a producir algo que les haga felices. Suelen evadir toda su responsabilidad en los demás. 

6.- Las personas tóxicas nunca agradecen aunque le des tu vida a cambio de nada

Este es una de las características más impactantes. Si dicen “gracias” es para que no se les note que son de esta condición. Al no agradecer, no se sienten satisfechos con nada y no disfrutan ni de las mejores cosas o personas. 

7.- Mienten y algunos llegan hasta a inventarse  una vida paralela

Las personas tóxicas mienten sobre cualquier cosa aunque sean nimiedades. Es frecuente que se inventen hechos o circunstancias positivas ni que por asomo forman parte de su vida. Hay quienes llegan a montar todo un tinglado paralelo de mentira a su alrededor. 

8.-Las personas tóxicas se meten en tu vida sin que le des permiso juzgando a diestro y siniestro

Son maestros a la hora de ver tus debilidades. Los asimilan y se meten en tu vida juzgándote constantemente y haciéndote sentir mal. Es en este preciso momento cuando debes trazar una frontera entre ellos y tú. Nadie tiene derecho a hacer que te sientas mal. Si lo hace, aunque sea con buenas palabras, es porque algo pretende de ti. Normalmente la intención es desvalorizarte para, a continuación, sacar provecho. ¡No dejes que te roben tu luz! 

9.- Las personas tóxicas se enfadan con mucha facilidad y son propensos a la ira, a vocear y a la violencia

Si quieres dar tu opinión, expresar como te sientes, manifestar que te está haciendo daño su reacción es vocear, insultar, manejar la ira (psicológica o, peor aún, física). En casos extremos llegan a la violencia. Si ves que la ejerce con alguien ajeno a ti, no dudes que, más temprano que tarde, la va a realizar contra ti. ¡Aléjate en cuanto puedas! Incluso si es alguien de trabajo, vete cuanto antes. Búscate otro empleo aunque esté peor remunerado. Este tipo de personas tóxicas son peligrosas y envician cualquier ambiente. 

10.- Consideran que se les falta el respeto con actos que son nimiedades

Si son maestros en agredir psicológicamente y espiritualmente a los otros, ellos se sienten dañados por tonterías. Cualquier gesto puede ser interpretado como una ofensa irreparable y tú te quedas totalmente descolocado porque sientes, de corazón, que no ha sido para tanto.  

¿Qué poder ejercen sobre ti las personas tóxicas?

1.- En el trabajo, sobre todo si son superiores, jefes o clientes, pueden llegar a tal carga mental que desarrolles el Síndrome de burnout. Es tan grave que sentirás no poder afrontar tareas sencillas. 

2.- En el hogar pueden llegar al maltrato psicológico con todas las consecuencias tan terribles de este hecho. Suelen ser personas expertas en herir la autoestima. 

3.- Suelen infectar cualquier relación con negatividad y estrés. 

4.- Las personas tóxicas generan confusión allí donde van. Sientes que tu energía vital se apaga y, aunque tu vibración sea la del amor y la entrega, te ves arrastrado hacia el miedo sin saber por qué. 

5.- Cuando la persona tóxica es tu pareja o está en tu familia cercana, puede herirte psicológicamente de por vida incluso. Va a ser tanto que necesitarás ayuda para salir de esta situación. La buena noticia (siempre la hay) es que vas a salir y además con un brillo más fuerte del que tenías. 

6.- La confusión y el miedo que generan a su alrededor es tanto que puedes tomar decisiones importantes de manera equivocada simplemente porque te ha guiado esos mandatos inconscientes anidados por las personas tóxicas. 

7.- También son expertos en envenenar el resto de relaciones que tengas con otras personas maravillosas que se alejan al verte inserto en esa negrura. 

9.- Son, en definitiva, expertos en desbaratar vidas por diversos medios. 

¿Cómo debes actuar para que las personas tóxicas no te influencien? 

1.- Lo único que puedes hacer es alejarte. ¡Así sin más! Este tipo de personas no cambian nunca. Solo algunas se dan cuenta de lo que son y, por las razones que sean, piden ayuda. Incluso si se trata de tu familia lo mejor es poner distancia (cuanto más mejor) para que no te envenenen más. Una vez que tienes identificado qué es lo que ocurre es más fácil resistirte a bajar a su vibración. 

2.- Haz terapia detox mental. Cuídate, mímate y ten siempre presente los límites. Cuanto más te ames de manera sana y más alegría atesores, menos daño te pueden hacer este tipo de personas. 

3.- No te lo tomes como algo personal. Recuerda siempre que hieren con palabras y que mienten. Eso que estás diciendo de ti no es verdad. Es su envidia y su veneno el que sale de su boca. 

4.- Practica el perdón. Sabemos que es difícil pero también se aprende. Es la única manera de que estas personas no jueguen contigo y seas tan fuerte como pararlas con tu luz.  

Y, por último, recuerda siempre: si no puedes, abandona. Esa no es tu guerra ni ninguna otra. 

Por Candela Vizcaíno 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 255
    [title] => Síndrome de burnout: síntomas, causas y tratamiento
    [alias] => sindrome-de-burnout
    [catid] => 37
    [published] => 1
    [introtext] => 

Conoce el síndrome de burnout, una de las patologías contemporáneas asociadas al estrés laboral. Así son sus síntomas, causas y tratamiento del conocido como trabajador quemado. 

La noticia ha corrido como la pólvora a finales del mayo de 2019: la OMS ha introducido en su catálogo el síndrome de burnout o del trabajador quemado en la lista de las enfermedades invalidantes de corte laboral. En este caso, la clasificación no es baladí o sin importancia, ya que los profesionales de la salud han considerado que esta condición no se da por circunstancias emocionales más o menos adversas. Esto es, no se produce si tienes un duelo complicado o estás pasando un divorcio duro o una mala racha económica o, incluso, todo a la vez. El síndrome de burnout está ligado a las condiciones laborales contemporáneas y es una respuesta del organismo a una mala praxis laboral ya sea de modo colectivo o achacable a una empresa concreta. 

En los próximos años habrá un ir y venir de sentencias de los juzgados (con bajas por invalidez), expertos, agentes sociales y todo el que tenga algo que decir sobre el asunto y ya nos iremos enterando a su debido tiempo. La buena (y mala a la vez) noticia es que la OMS ya ha introducido este síndrome en el catálogo. Por contra, es de tal entidad que no se puede achacar a un episodio de estrés puntual y ni siquiera a una crisis de ansiedad o una depresión. Es algo más profundo, tanto que cambia el carácter (esperemos que no sea para siempre) de quien lo sufre.  

Qué es el síndrome de burnout o trabajador quemado

Resumiendo mucho se engloba en esta definición una serie de patologías o contratiempos producidos por la actividad laboral y que deja al individuo que lo sufre prácticamente invalidado para seguir tareas sencillas. No se puede confundir con aquellas enfermedades u otros síndromes que surgen fruto de dolor psíquico por fracasos amorosos, familias disfuncionales, pérdida de seres queridos o, incluso, asuntos tan graves como el maltrato psicológico dentro del hogar y/o la pareja. El trabajador quemado es eso: una persona que se enfrenta a los sinsabores de buscarse el sustento a diario con un montón de resistencias constantes. 

Estrés laboral y burnout

Dicho así puede ser que lo suframos todos los que, de una manera u otra, tenemos que echar mano de una buena dosis de resilencia para hacer frente a los embates diarios. El síndrome de burnout, aunque tiene en el estrés un factor importante, no se puede confundir con un cuadro de este tipo más o menos intenso. Este último desaparece cuando se alejan sus causas (por poner un caso, en vacaciones o una baja laboral por agotamiento psicológico) mientras que el trabajador quemado ya lo está en esencia. Esto es, a no ser que desarrollemos terapias efectivas para retornar al ser anterior, es complicado que esta circunstancia no deje una huella indeleble en el carácter de quien lo sufre. 


Síntomas del síndrome de burnout  

1.- Cansancio, agotamiento extremo e, incluso, fatiga crónica

Es uno de los síntomas del síndrome de burnout más evidente. Cualquier acción física, por muy sencilla que esta sea, se hace un mundo. Es algo más que una desgana puntual y no remite con descanso. La persona va arrastrando su cuerpo (y hasta su vida) de una manera penosa casi. 

2.- Desmotivación extrema que no remite disfrutando de hechos aparentemente felices

La fatiga física se transforma paulatinamente en una falta de ilusión por completar cualquier proyecto o actividad. Ni el ocio ni el contacto con los seres queridos mitigan esta situación que va dejando una huella en el alma, como si fuera un pozo sin fondo de oscuridad donde se va resbalando lentamente. A veces se confunde con una depresión o, incluso, se llega a ella.  

3.- El síndrome de burnout produce irritabilidad

La persona no encuentra consuelo en ninguna actividad, hecho o plan alguno. Le va molestando los ruidos, los espacios cerrados y/o abiertos. Se aturrulla cuando se encuentra en un sitio abarrotado de gente. Todo se le vuelve difícil de disfrute y complicado de aceptar. 

4.- El insomnio se vuelve crónico así como los pensamientos recurrentes

A pesar de este cansancio tan evidente, conciliar el sueño se hace un mundo. Hay despertares nocturnos y dificultad para dejar atrás la vigilia. También son frecuentes las pesadillas en estos estados.  

5.- En casos extremos, se baja hacia la tristeza y/o la depresión

Con este cuadro es fácil caer en una grisura de dolor en el que el alma cambia y se llega a la tristeza y/o la depresión. No hay razón aparente. Simplemente, la persona se encuentra en un estado de embotamiento tal que le es difícil salir adelante. Por eso, hay que estar vigilante para no caer en una depresión. 

6.- El síndrome de burnout produce  ataques de ansiedad constantemente

Paralelamente se van produciendo esos episodios en el que el mundo se viene encima, falta el aire, la persona se cree morir y va a necesitar, incluso, de ayuda médica. Cuando el pánico se apodera de la persona paralizándola por completo llega un momento en el que entiende que algo debe cambiar para poder seguir adelante. Desgraciadamente, en nuestra cultura occidental se recurre con frecuencia a los fármacos (necesarios para bloquear el primer impacto) pero es más complicado que se ahonde en las causas que ha desembocado la situación. 

7.- Trastornos alimentarios con o sin pérdida de peso

Puede ser cualquier cosa: bulimia, anorexia, ansiedad por comer, atracones de comida, ansiedad a deshora… Es frecuente, para calmar la ansiedad, acudir a productos poco sanos, grasosos o con mucha azúcar. Con esta alimentación (que afecta al centro de recompensa del cerebro) la situación se agrava aún más. 

8.- Enfermedades psicosomáticas diversas sin causas aparentes

Sarpullidos, pérdida de voz, mareos, vértigos, vómitos (asociados o no a trastornos alimentarios), delgadez extrema o todo lo contrario. El cuerpo puede volverse en contra de la persona con cualquier enfermedad o síntoma psicosomático de muy difícil previsión y curación por los métodos tradiciones. 

9.- El síndrome de burnout puede estar detrás de algunas enfermedades graves

Hay algunos médicos (los que tienen una formación más holística) que afirman que detrás del cáncer (entre otras causas) se encuentran trastornos psicológicos como el síndrome del burnout, el estrés crónico o el dolor psíquico continuado. También es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares graves. 

10.- Ideas suicidas e, incluso, consecución del mismo

Al no ver salida alguna y no sentirse comprendido…


Causas del Síndrome de Burnout

Aunque es fácil achacar toda la culpa al ambiente laboral de algunas empresas con jefes, encargados o compañeros tóxicos cuando narcisistas o claramente psicópatas, bien es verdad que es el modo de vida contemporáneo el que lleva a romperse a muchísimas personas de esta manera. Entiende, por favor, las siguientes notas como un espacio para la reflexión con miras a no reducir un tema tan complejo en unas cuantas líneas. 

1.- La economía actual se sustenta en el miedo y eso produce ansiedad

Miedo (incluso terror a todo): a perder el trabajo, a que te quiten el sueldo, a no poder pagar la hipoteca, a una avería del coche… Forma parte de nuestro mundo. Por un lado, estamos inmersos en un sistema consumista que invita al hedonismo extremo y, por el otro, nos topamos con una realidad en el plano económico que exige mucho. 

2.-  El síndrome de burnout es más frecuente en profesiones que, de una manera u otra, se enfocan en objetivos

Por eso, es más frecuente en profesionales liberales, freelances, personas con responsabilidad o comerciales a pie de calle (o de teléfono). Si el día (semana o mes) avanza y no se consigue aquello que se ha propuesto, comienza a generarse cortisol (la hormona del estrés) y el organismo se descomponse hasta límites graves. Además, en ocasiones, esos objetivos están diseñados de tal manera que son muy difíciles de cumplir abriendo la puerta a la frustración, la baja autoestima y la apatía, pilares del burnout.  

3.-  El individualismo atroz hace que los trabajadores de cara al público les afecta mucho más 

Dependientes, médicos, profesores están también en esta lista. Son la cara (y deben ser amables siempre) de un sistema que tiene que lidiar con personas que, a veces, han perdido la noción de lo que significa el civismo.  

4.- La movilidad, la disponibilidad y la inseguridad laboral están detrás del síndrome de burnout

Hoy estás aquí pero mañana puedes estar en otro sitio con el consiguiente desbarajuste familiar, social y económico. Si esto no va acompañado de una mejora (sucede a veces), es normal que se instale la desgana y que comience el proceso para crear un nuevo trabajador quemado. 

5.- Ni que decir tiene que hay personalidades más propensas que otras a sufrirlo

Por la educación, la forma de ser, los valores transmitidos en el hogar o incluso, abusos sufridos en la infancia, hay personas que llegan a la vida adulta más tocadas que otras. Eso las predispone (porque no tienen herramientas emocionales) a caer bajo las garras del acoso y de la injusticia generándose, a la larga, el síndrome. 

6.- El estrés constante lleva al síndrome de burnout

Está demostrado además. Cuando es imposible recuperarse de una situación y de otra y de otra se resbala hacia algo más complicado de solucionar. Por eso es tan importante poder descansar, darse vacaciones y cortar la jornada laboral cuando se llega a casa.  

7.- Resistencia a salir de la zona de confort y baja autoestima

Las personas que se enrocan en los miedos y se resisten a los cambios tienen más probabilidades de desarrollar este síndrome. También es frecuente en quienes se exigen mucho y quieren agradar a toda costa, desvalorizándose hasta extremos que quedan exhaustos. En estos casos hay que hacer un esfuerzo adicional por salir de la llamada zona de confort.  

8.- La desmotivación y los trabajos sobrerrepresentados llevan al síndrome de burnout

No es lo mismo darlo todo en un proyecto ilusionaste en el que se tiene libertad que en un trabajo en el que se lleva años y en el que se está sobrecualificado. Es normal que se instale la apatía y la desgana. Reitero que es el caldo de cultivo para crear nuevos quemados en la sociedad.  

9.- La falta de empatía de jefes y compañeros también contribuyen a ello

Los objetivos a toda costa, la poca visión a la hora de exigir al otro, el egoísmo, la competencia feroz por el ascenso o por una mejora hacen que personas sensibles o con otros valores se sientan fuera del sistema y sin fuerzas para seguir.  

10.- ¿Nos preguntamos por la consecución de un éxito social a toda costa como desencadenante? 

No nos damos tiempo para preguntarnos qué queremos hacer con nuestra vida o que nos hace felices. A veces corremos hacia metas que no nos pertenecen simplemente porque nos han inculcado que son los objetivos a cumplir. Cuando se avanza en el nivel de conciencia, aunque se haya caído en este estado, es más fácil poder salir de aquí. ¡Es una de las buenas noticias entre tantas malas!  


Tratamiento del síndrome de burnout 

Desafortunadamente, no hay ninguna pastilla que disponga a las personas que lo sufren a levantarse una buena mañana con toda la felicidad y ánimo del mundo. El alma, espíritu y físico del ser humano no funciona así. El tratamiento siempre tiene que ser multidisciplinar y continuado en el tiempo. Como esto no va a salir en una estadística, en los próximos años veremos un para allá y para acá entre médicos y afectados que van a dejar a más de uno mucho peor de lo que estaban. La terapia tiene que combinar, sí o sí, una potente presencia de un psicólogo que restablezca la autoestima herida de algún modo u otro. También son importantes herramientas anímicas que frenen el acoso laboral, la explotación o directamente el moobing, otra de las bases de este síndrome. 

El reposo físico y la búsqueda de una motivación vital satisfactoria también tienen que estar detrás. Todo ello va a necesitar de profesionales más allá de la medicina convencional occidental tan dada a las recetas. Sin duda va a ser un reto de toda la sociedad. El primer paso ya está dado. Es el reconocimiento.


¿Cómo no caer en el síndrome de burnout?

La soledad, el aislamiento y la incomprensión son caldo de cultivo para resbalarse por esta espiral tan terrible. Por eso, es difícil porque la sociedad actual no ayuda. Bien es verdad que una vez lo tenemos localizado y sabemos que existe (como ha aceptado la OMS en mayo de 2019) es más fácil estar prevenidos. Es necesario preguntarse constantemente si nos hace feliz lo que hacemos, si podemos dar más de nosotros mismos en otras circunstancias y/o emplazamientos. Ni que decir tiene que no hay que tener miedo al cambio, a coger el camino de aquello que nos realiza y, también hay que saber manejar la asertividad para poder decir no a diario a los abusos constantes. 

Resulta complicado pero no imposible. 

Por Candela Vizcaíno

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-06-04 17:26:49 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-06-04 17:59:09 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-06-04 17:26:49 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 11 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 299 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Qué es el síndrome del burnout, sus síntomas, causas y cómo tratarlo. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => sindrome de burnout, burnout, sindrome burnout, sindrome de bunout sintomas, sindrome de bunout causas, sindrome de burnout tratamiento, estres laboral, estrés laboral y burnout, quemados, trabajador quemado burnout sindrome, sindrome del quemado, agotamiento emocional, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-06-04 19:36:33 [categoryname] => Vida Sana [categoryid] => 37 [categoryalias] => vida-sana [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 37 [name] => Vida Sana [alias] => vida-sana [description] => [parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 7 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313779 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana.html ) [link] => /vida-sana/sindrome-de-burnout.html [printLink] => /vida-sana/sindrome-de-burnout.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/935dbd09c0a7727e2143877810820513_Generic.jpg [cleanTitle] => Síndrome de burnout: síntomas, causas y tratamiento [numOfComments] => 0 [text] =>

Conoce el síndrome de burnout, una de las patologías contemporáneas asociadas al estrés laboral. Así son sus síntomas, causas y tratamiento del conocido como trabajador quemado. 

La noticia ha corrido como la pólvora a finales del mayo de 2019: la OMS ha introducido en su catálogo el síndrome de burnout o del trabajador quemado en la lista de las enfermedades invalidantes de corte laboral. En este caso, la clasificación no es baladí o sin importancia, ya que los profesionales de la salud han considerado que esta condición no se da por circunstancias emocionales más o menos adversas. Esto es, no se produce si tienes un duelo complicado o estás pasando un divorcio duro o una mala racha económica o, incluso, todo a la vez. El síndrome de burnout está ligado a las condiciones laborales contemporáneas y es una respuesta del organismo a una mala praxis laboral ya sea de modo colectivo o achacable a una empresa concreta. 

En los próximos años habrá un ir y venir de sentencias de los juzgados (con bajas por invalidez), expertos, agentes sociales y todo el que tenga algo que decir sobre el asunto y ya nos iremos enterando a su debido tiempo. La buena (y mala a la vez) noticia es que la OMS ya ha introducido este síndrome en el catálogo. Por contra, es de tal entidad que no se puede achacar a un episodio de estrés puntual y ni siquiera a una crisis de ansiedad o una depresión. Es algo más profundo, tanto que cambia el carácter (esperemos que no sea para siempre) de quien lo sufre.  

Qué es el síndrome de burnout o trabajador quemado

Resumiendo mucho se engloba en esta definición una serie de patologías o contratiempos producidos por la actividad laboral y que deja al individuo que lo sufre prácticamente invalidado para seguir tareas sencillas. No se puede confundir con aquellas enfermedades u otros síndromes que surgen fruto de dolor psíquico por fracasos amorosos, familias disfuncionales, pérdida de seres queridos o, incluso, asuntos tan graves como el maltrato psicológico dentro del hogar y/o la pareja. El trabajador quemado es eso: una persona que se enfrenta a los sinsabores de buscarse el sustento a diario con un montón de resistencias constantes. 

Estrés laboral y burnout

Dicho así puede ser que lo suframos todos los que, de una manera u otra, tenemos que echar mano de una buena dosis de resilencia para hacer frente a los embates diarios. El síndrome de burnout, aunque tiene en el estrés un factor importante, no se puede confundir con un cuadro de este tipo más o menos intenso. Este último desaparece cuando se alejan sus causas (por poner un caso, en vacaciones o una baja laboral por agotamiento psicológico) mientras que el trabajador quemado ya lo está en esencia. Esto es, a no ser que desarrollemos terapias efectivas para retornar al ser anterior, es complicado que esta circunstancia no deje una huella indeleble en el carácter de quien lo sufre. 


Síntomas del síndrome de burnout  

1.- Cansancio, agotamiento extremo e, incluso, fatiga crónica

Es uno de los síntomas del síndrome de burnout más evidente. Cualquier acción física, por muy sencilla que esta sea, se hace un mundo. Es algo más que una desgana puntual y no remite con descanso. La persona va arrastrando su cuerpo (y hasta su vida) de una manera penosa casi. 

2.- Desmotivación extrema que no remite disfrutando de hechos aparentemente felices

La fatiga física se transforma paulatinamente en una falta de ilusión por completar cualquier proyecto o actividad. Ni el ocio ni el contacto con los seres queridos mitigan esta situación que va dejando una huella en el alma, como si fuera un pozo sin fondo de oscuridad donde se va resbalando lentamente. A veces se confunde con una depresión o, incluso, se llega a ella.  

3.- El síndrome de burnout produce irritabilidad

La persona no encuentra consuelo en ninguna actividad, hecho o plan alguno. Le va molestando los ruidos, los espacios cerrados y/o abiertos. Se aturrulla cuando se encuentra en un sitio abarrotado de gente. Todo se le vuelve difícil de disfrute y complicado de aceptar. 

4.- El insomnio se vuelve crónico así como los pensamientos recurrentes

A pesar de este cansancio tan evidente, conciliar el sueño se hace un mundo. Hay despertares nocturnos y dificultad para dejar atrás la vigilia. También son frecuentes las pesadillas en estos estados.  

5.- En casos extremos, se baja hacia la tristeza y/o la depresión

Con este cuadro es fácil caer en una grisura de dolor en el que el alma cambia y se llega a la tristeza y/o la depresión. No hay razón aparente. Simplemente, la persona se encuentra en un estado de embotamiento tal que le es difícil salir adelante. Por eso, hay que estar vigilante para no caer en una depresión. 

6.- El síndrome de burnout produce  ataques de ansiedad constantemente

Paralelamente se van produciendo esos episodios en el que el mundo se viene encima, falta el aire, la persona se cree morir y va a necesitar, incluso, de ayuda médica. Cuando el pánico se apodera de la persona paralizándola por completo llega un momento en el que entiende que algo debe cambiar para poder seguir adelante. Desgraciadamente, en nuestra cultura occidental se recurre con frecuencia a los fármacos (necesarios para bloquear el primer impacto) pero es más complicado que se ahonde en las causas que ha desembocado la situación. 

7.- Trastornos alimentarios con o sin pérdida de peso

Puede ser cualquier cosa: bulimia, anorexia, ansiedad por comer, atracones de comida, ansiedad a deshora… Es frecuente, para calmar la ansiedad, acudir a productos poco sanos, grasosos o con mucha azúcar. Con esta alimentación (que afecta al centro de recompensa del cerebro) la situación se agrava aún más. 

8.- Enfermedades psicosomáticas diversas sin causas aparentes

Sarpullidos, pérdida de voz, mareos, vértigos, vómitos (asociados o no a trastornos alimentarios), delgadez extrema o todo lo contrario. El cuerpo puede volverse en contra de la persona con cualquier enfermedad o síntoma psicosomático de muy difícil previsión y curación por los métodos tradiciones. 

9.- El síndrome de burnout puede estar detrás de algunas enfermedades graves

Hay algunos médicos (los que tienen una formación más holística) que afirman que detrás del cáncer (entre otras causas) se encuentran trastornos psicológicos como el síndrome del burnout, el estrés crónico o el dolor psíquico continuado. También es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares graves. 

10.- Ideas suicidas e, incluso, consecución del mismo

Al no ver salida alguna y no sentirse comprendido…


Causas del Síndrome de Burnout

Aunque es fácil achacar toda la culpa al ambiente laboral de algunas empresas con jefes, encargados o compañeros tóxicos cuando narcisistas o claramente psicópatas, bien es verdad que es el modo de vida contemporáneo el que lleva a romperse a muchísimas personas de esta manera. Entiende, por favor, las siguientes notas como un espacio para la reflexión con miras a no reducir un tema tan complejo en unas cuantas líneas. 

1.- La economía actual se sustenta en el miedo y eso produce ansiedad

Miedo (incluso terror a todo): a perder el trabajo, a que te quiten el sueldo, a no poder pagar la hipoteca, a una avería del coche… Forma parte de nuestro mundo. Por un lado, estamos inmersos en un sistema consumista que invita al hedonismo extremo y, por el otro, nos topamos con una realidad en el plano económico que exige mucho. 

2.-  El síndrome de burnout es más frecuente en profesiones que, de una manera u otra, se enfocan en objetivos

Por eso, es más frecuente en profesionales liberales, freelances, personas con responsabilidad o comerciales a pie de calle (o de teléfono). Si el día (semana o mes) avanza y no se consigue aquello que se ha propuesto, comienza a generarse cortisol (la hormona del estrés) y el organismo se descomponse hasta límites graves. Además, en ocasiones, esos objetivos están diseñados de tal manera que son muy difíciles de cumplir abriendo la puerta a la frustración, la baja autoestima y la apatía, pilares del burnout.  

3.-  El individualismo atroz hace que los trabajadores de cara al público les afecta mucho más 

Dependientes, médicos, profesores están también en esta lista. Son la cara (y deben ser amables siempre) de un sistema que tiene que lidiar con personas que, a veces, han perdido la noción de lo que significa el civismo.  

4.- La movilidad, la disponibilidad y la inseguridad laboral están detrás del síndrome de burnout

Hoy estás aquí pero mañana puedes estar en otro sitio con el consiguiente desbarajuste familiar, social y económico. Si esto no va acompañado de una mejora (sucede a veces), es normal que se instale la desgana y que comience el proceso para crear un nuevo trabajador quemado. 

5.- Ni que decir tiene que hay personalidades más propensas que otras a sufrirlo

Por la educación, la forma de ser, los valores transmitidos en el hogar o incluso, abusos sufridos en la infancia, hay personas que llegan a la vida adulta más tocadas que otras. Eso las predispone (porque no tienen herramientas emocionales) a caer bajo las garras del acoso y de la injusticia generándose, a la larga, el síndrome. 

6.- El estrés constante lleva al síndrome de burnout

Está demostrado además. Cuando es imposible recuperarse de una situación y de otra y de otra se resbala hacia algo más complicado de solucionar. Por eso es tan importante poder descansar, darse vacaciones y cortar la jornada laboral cuando se llega a casa.  

7.- Resistencia a salir de la zona de confort y baja autoestima

Las personas que se enrocan en los miedos y se resisten a los cambios tienen más probabilidades de desarrollar este síndrome. También es frecuente en quienes se exigen mucho y quieren agradar a toda costa, desvalorizándose hasta extremos que quedan exhaustos. En estos casos hay que hacer un esfuerzo adicional por salir de la llamada zona de confort.  

8.- La desmotivación y los trabajos sobrerrepresentados llevan al síndrome de burnout

No es lo mismo darlo todo en un proyecto ilusionaste en el que se tiene libertad que en un trabajo en el que se lleva años y en el que se está sobrecualificado. Es normal que se instale la apatía y la desgana. Reitero que es el caldo de cultivo para crear nuevos quemados en la sociedad.  

9.- La falta de empatía de jefes y compañeros también contribuyen a ello

Los objetivos a toda costa, la poca visión a la hora de exigir al otro, el egoísmo, la competencia feroz por el ascenso o por una mejora hacen que personas sensibles o con otros valores se sientan fuera del sistema y sin fuerzas para seguir.  

10.- ¿Nos preguntamos por la consecución de un éxito social a toda costa como desencadenante? 

No nos damos tiempo para preguntarnos qué queremos hacer con nuestra vida o que nos hace felices. A veces corremos hacia metas que no nos pertenecen simplemente porque nos han inculcado que son los objetivos a cumplir. Cuando se avanza en el nivel de conciencia, aunque se haya caído en este estado, es más fácil poder salir de aquí. ¡Es una de las buenas noticias entre tantas malas!  


Tratamiento del síndrome de burnout 

Desafortunadamente, no hay ninguna pastilla que disponga a las personas que lo sufren a levantarse una buena mañana con toda la felicidad y ánimo del mundo. El alma, espíritu y físico del ser humano no funciona así. El tratamiento siempre tiene que ser multidisciplinar y continuado en el tiempo. Como esto no va a salir en una estadística, en los próximos años veremos un para allá y para acá entre médicos y afectados que van a dejar a más de uno mucho peor de lo que estaban. La terapia tiene que combinar, sí o sí, una potente presencia de un psicólogo que restablezca la autoestima herida de algún modo u otro. También son importantes herramientas anímicas que frenen el acoso laboral, la explotación o directamente el moobing, otra de las bases de este síndrome. 

El reposo físico y la búsqueda de una motivación vital satisfactoria también tienen que estar detrás. Todo ello va a necesitar de profesionales más allá de la medicina convencional occidental tan dada a las recetas. Sin duda va a ser un reto de toda la sociedad. El primer paso ya está dado. Es el reconocimiento.


¿Cómo no caer en el síndrome de burnout?

La soledad, el aislamiento y la incomprensión son caldo de cultivo para resbalarse por esta espiral tan terrible. Por eso, es difícil porque la sociedad actual no ayuda. Bien es verdad que una vez lo tenemos localizado y sabemos que existe (como ha aceptado la OMS en mayo de 2019) es más fácil estar prevenidos. Es necesario preguntarse constantemente si nos hace feliz lo que hacemos, si podemos dar más de nosotros mismos en otras circunstancias y/o emplazamientos. Ni que decir tiene que no hay que tener miedo al cambio, a coger el camino de aquello que nos realiza y, también hay que saber manejar la asertividad para poder decir no a diario a los abusos constantes. 

Resulta complicado pero no imposible. 

Por Candela Vizcaíno

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 253
    [title] => Madre narcisista = familia tóxica
    [alias] => madre-narcisista
    [catid] => 37
    [published] => 1
    [introtext] => 

Así son los mecanismos que una madre narcisista utiliza para crear una familia tóxica

La mitología y las obras clásicas ya nos mostraron los efectos devastadores de la madre narcisista. Ante un despecho o un desaire no dudaban levantar la mano contra sus vástagos para dañar al padre o resarcirse de una afrenta. Recordemos a Medea (obra cumbre de la literatura griega), quien mata a sus hijos al verse despechada. Ella es el epítome de la madre tóxica que va más allá de una malvada madrastra. No ama a sus hijos. No puede, no quiere o no sabe hacerlo. Para estas mujeres la maternidad, en lugar del camino de amor que nos supone al resto de los mortales esta aventura, es más bien un peaje a pagar por cualquier cosa. Y dentro de ese cualquier cosa está la presión social, el estatus, la apatía, la desidia o cualquier epíteto negativo que quieras poner aquí. 

Este tipo de mujeres tremendamente tóxicas tienen todas las características del narcisista y, a veces, del psicópata. Si eso no fuera suficiente, su peligro es aún mayor porque ejerce su reinado (tiranía más bien) dentro de las cuatro paredes del hogar sobre seres tan indefensos que necesitan a los adultos de forma extrema. 

Características de una madre narcista

1.- Solo se aman a ellas mismas y no saben qué es la compasión

Esta es su principal característica y germen de todas las siguientes. El mundo gira alrededor de ellas, de su supuesta belleza, de su autoproclamado buen hacer, de sus deseos y hasta de sus caprichos. Siempre tienen una opinión de todo y la imponen a la fuerza sin interesarse por el daño que sus palabras pueden generar en los otros y, si hace falta, con gritos y/o violencia. Eso crea en los pequeños un estado de estrés continuo y una inseguridad patológica porque no pueden prever la reacción de la madre. 

2.- La madre narcisista tiene un ego tan grande que quiere estar sobre un pedestal

Algunas de estas mujeres, incluso, lo reconocen cuando se habla con ella. Pueden contar una mala experiencia (amorosa, por poner un caso) y, al narrarla, se les escapa esas palabras: “Me tenía sobre un pedestal y me tiró por el suelo”. “Me decía divina y me abandonó”. No soportan que el otro haga su vida o tenga una opinión distinta a la de ella. Por si esto no fuera poco, cualquier gesto del otro que no es de su agrado será considerado como una afrenta terrible difícil de reparar.  

3.- Ejerce su tiranía de forma diferente si tiene varios hijos 

A simple vista puede parecer que tiene preferencias por alguno de ellos. Eso es solo una fachada (algo que cuidan bastante bien todos los narcisistas). En el fondo, estas mujeres no aman a nadie y sencillamente asignan un papel a cada uno de ellos de acuerdo con sus intereses. Su objetivo es que el núcleo familiar no esté conexionado para así ser ella el supuesto pegamento que repara todos estos corazones roto.  

4.- La madre narcisista por norma general tiene envidia de las hijas

Así sin más y, por tanto, boicoteará cualquier iniciativa de las niñas. Se las apañará para no reconocer los méritos de las pequeñas, para impedir su progreso, para recordarles constantemente lo mal que lo hacen todo el tiempo. De muchachas estarán sometidas a todo tipo de comparaciones, coacciones y estrés. Lo que ella desea o necesita (incluso si es importante) no será tenido en cuenta y, por contra, cualquier comportamiento deberá tener la aprobación de la madre o de lo que esta cree que debe ser y es bueno para el papel social que desempeña.  

5.- Es una déspota impredecible

Es una crítica cruel y despiadada que no mide sus palabras y que está instando constantemente a sus vástagos a demostrar supuestos logros impuestos por ella. Ese demostrar puede ser cualquier cosa y, además, es imposible preverlo. Lo hace sutilmente, por lo bajo, cuando no haya peligro de ser juzgada de sus actos por un ajeno. Sus hijos van creciendo con toneladas de creencias falsas, erróneas y perjudiciales sobre ellos mismos que coarta su felicidad. Esto imposibilita cualquier desarrollo personal sereno y la consecución, por tanto, de la felicidad. 

6.- No apoya a sus hijos en nada porque para ella estos logros no son nada

Aunque estos sean conseguir el Premio Nobel o el reconocimiento internacional por cualquier acción. Nunca es suficiente para estas madres. Su sed ególatra no se apaga nunca. 

7.- De puertas para afuera la madre narcisista se comporta de manera “perfecta”

Por eso es tan difícil detectarlas. Esto también contribuye a la soledad de los vástagos más afectados por su ira y crueldad. Nadie los cree. No pueden decir a un extraño que esa mujer perfecta, a los ojos de los demás, ejerce tal tiranía dentro del hogar. De las garras se sale de niño simplemente si es extremadamente indolente y los pequeños están abandonados. De adultos se va a necesitar terapia para conseguir dejar atrás este daño. Algunos están instalados en una peligrosa zona de confort de la que les cuesta muchísimo salir. El siguiente paso (la superación del miedo) es tan dificultoso que, en un porcentaje bastante amplio, no logran zafarse de este yugo nunca. 

8.- No dudará en arrastrar a sus hijos a la locura o a la dependencia

Tal cual y, además, se presentará ante los demás como la salvadora de los desmanes de sus vástagos, como la víctima de la incomprensión de sus hijos. Afortunadamente, al día de hoy, son mayoría los psicólogos y agentes sociales que saben con certeza que, tras actitudes destructivas en la infancia y/o adolescencia, hay una familia disfuncional en cualquier sentido.  

9- La madre narcisista se las apañará para que sus hijos no alcancen la libertad

Para ellas eso es una afrenta. Por eso, se las arreglará para que sus hijos o bien no abandonen el nido o bien no sepan cómo manejarse en el mundo de fuera, en el que tienen que hacer valor todas las herramientas emocionales de las que dispongan. Estos pequeños criados por mujeres tóxicas se pierden emocionalmente con las relaciones. Son extremadamente serviles (repitiendo los patrones aprendidos con la madre) y su inseguridad les lleva a ser desconfiados y miedosos ante cualquier reto vital.  

10.- Si se lo permiten, extenderá su reinado a nietos y otros familiares

Todo sea por su gloria. Por eso, seguirá ejerciendo los mismos comportamientos con todos los niños del clan. La única manera de parar y cortar este daño es poniendo a salvo a los peques de su influencia. 

11.- La madre narcisista es tremendamente infeliz 

Por eso se empeña en hacer tanto daño. No sabe dónde está la tranquilidad, la serenidad, la dicha. Sus actos, en el fondo, son un mecanismo de compensación. Solo el adulto que logra entender, comprender y perdonar a su progenitora de todo corazón es el único que se libra de los efectos de una madre tóxica para siempre. Así rompe el círculo con sus hijos liberándolos de esta crianza que, de una manera u otra, se trasmite de generación en generación.  

12.- Es una maestra del camuflaje y es difícil reconocerla

Es complicado ponerle esta etiqueta: madre tóxica porque se empeña en dar una de cal y otra de arena. Los hijos se han acostumbrado a su comportamiento y creen que la vida es así. Además, se las arregla y se preocupa por no dejar ver su verdadera esencia y carácter.  

Y antes de llegar al número 13, considerado de mala suerte en la cultura occidental, rematamos (aunque no son todas) las características de la madre narcisista. El pequeño que ha llegado a tal familia tiene muy difícil su empoderamiento y solo de adulto es capaz de reconocer que ha sido criado en el ambiente hostil de una familia tóxica. Las más de las veces acaban reconociendo y aceptando este bagaje familiar tras superar cuadros gravísimos de ansiedad, enfermedades psicosomáticas, depresiones recurrentes, maltrato psicológico dentro de la pareja, acoso en el trabajo y un sinfín más de calamidades. Hasta que ese adulto no sane esa relación tan tóxica con la madre no logra levantar cabeza (en todos los sentidos del término) para encauzarse en una vida feliz y armoniosa. En la mayoría de los casos se necesitará ayuda o acompañamiento profesional. Estas letras son solo una introducción a lo que has podido vivir. Tómalas, por favor, como lo que son: como un estudio de comunicación de una realidad atroz. Y no dudes en pedir ayuda profesional si crees que has sido criado por una mujer que responde a estas características. 

¿Por qué es tan peligrosa una madre narcisista?

Podríamos decir que porque ejerce su tiranía sobre los seres más vulnerables del planeta: los niños, pero hay más. Estas mujeres tóxicas tienen un alto resentimiento con el mundo, con su propia biografía (de la que los pequeños no son culpables) y con ellas mismas. Al ejercer su dominio con seres vulnerables y en desarrollo estos crecen totalmente confundidos y generando problemas de ansiedad entidad. Si la falta de autoestima los va a llevar a caer en otras relaciones tóxicas, a sufrir acaso en el trabajo o bullying en el colegio, de adultos buscarán siempre la valoración ajena. El daño puede ser tal que estos niños lleguen a una edad avanzada casi sin saber qué es lo que les hace felices o qué es lo que sienten ante una situación dada. Estuvieron tan preocupados por la reacción de su madre, por servirla y por cuidar que no se enfadara que así se comportarán de adultos.  

Los hijos de madre narcisista llegarán a la adultez arrastrando, a veces, problemas gravísimos más allá de una baja autoestima (por si esto fuera poco). Es normal que sean incapaces de mantener parejas estables o formar su propio núcleo familiar con cierta normalidad. También existe un porcentaje alto de caer en adicciones de todo tipo. La ansiedad con la que han crecido les ha llevado a buscar refugio en paraísos artificiales. Además, es complicado acabar los estudios con normalidad y/o elegir una salida universitaria a gusto (en el caso de que la madre narcisista considere que estos les “va bien a ella”).  

Que tu madre narcisista no te haga más daño

Ya se está trabajando con este tipo de madres en algunos ámbitos. Los investigadores y servicios sociales han comenzado con las más indolentes: las que por su situación social dejan abandonados prácticamente a sus hijos. Hay que recordar que este tipo de mujeres no tienen por qué descuidar el cuidado básico, la alimentación o el acompañamiento social mínimo de sus vástagos. En Occidente, las más de las veces este tipo de madres tóxicas cumplen esta función. El problema llega con el maltrato psicológico constante que ejercen sobre uno o todos sus vástagos.  

Cómo salir de una familia tóxica

Un pequeño solo tendrá esa oportunidad si el abandono es tal que medien los servicios sociales. En ocasiones, y a pesar de la tristeza del asunto, es la única solución para estos niños dejados a su suerte por sus madres. La mala noticia es que esto solo aparecer en casos extremos en los que se mezclan violencia física evidente, drogas y otras adicciones, falta de recursos económicos básicos o pérdida de la escolarización. 

Lo normal es que el hijo de la madre narcisista se tope con esta dura realidad ya de adulto y, a veces, siendo bastante mayor. En estos casos, hay que aceptar la situación y ponerle nombre. Es duro y complicado reconocer que te crió una madre narcisista incapaz de un gesto de amor, pero es necesario hacerlo por el bien de esa persona herida y por la familia que quiera crear.

Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

 

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-06-03 10:04:31 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-06-03 12:20:50 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-06-03 10:04:31 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 10 [featured] => 1 [featured_ordering] => 138 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 226 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Es el último tabú a derrumbar: el de la madre narcisista que crea un ambiente tóxico y irrespirable a su alrededor. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => madre narcisista, madre toxica, familia tóxica, narcisista, gente toxica, personas tóxicas, narcisistas, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-06-03 12:19:41 [categoryname] => Vida Sana [categoryid] => 37 [categoryalias] => vida-sana [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 37 [name] => Vida Sana [alias] => vida-sana [description] => [parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 7 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313780 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana.html ) [link] => /vida-sana/madre-narcisista.html [printLink] => /vida-sana/madre-narcisista.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/28b8f12309e9ac4afaade20e5d04ffc2_Generic.jpg [cleanTitle] => Madre narcisista = familia tóxica [numOfComments] => 0 [text] =>

Así son los mecanismos que una madre narcisista utiliza para crear una familia tóxica

La mitología y las obras clásicas ya nos mostraron los efectos devastadores de la madre narcisista. Ante un despecho o un desaire no dudaban levantar la mano contra sus vástagos para dañar al padre o resarcirse de una afrenta. Recordemos a Medea (obra cumbre de la literatura griega), quien mata a sus hijos al verse despechada. Ella es el epítome de la madre tóxica que va más allá de una malvada madrastra. No ama a sus hijos. No puede, no quiere o no sabe hacerlo. Para estas mujeres la maternidad, en lugar del camino de amor que nos supone al resto de los mortales esta aventura, es más bien un peaje a pagar por cualquier cosa. Y dentro de ese cualquier cosa está la presión social, el estatus, la apatía, la desidia o cualquier epíteto negativo que quieras poner aquí. 

Este tipo de mujeres tremendamente tóxicas tienen todas las características del narcisista y, a veces, del psicópata. Si eso no fuera suficiente, su peligro es aún mayor porque ejerce su reinado (tiranía más bien) dentro de las cuatro paredes del hogar sobre seres tan indefensos que necesitan a los adultos de forma extrema. 

Características de una madre narcista

1.- Solo se aman a ellas mismas y no saben qué es la compasión

Esta es su principal característica y germen de todas las siguientes. El mundo gira alrededor de ellas, de su supuesta belleza, de su autoproclamado buen hacer, de sus deseos y hasta de sus caprichos. Siempre tienen una opinión de todo y la imponen a la fuerza sin interesarse por el daño que sus palabras pueden generar en los otros y, si hace falta, con gritos y/o violencia. Eso crea en los pequeños un estado de estrés continuo y una inseguridad patológica porque no pueden prever la reacción de la madre. 

2.- La madre narcisista tiene un ego tan grande que quiere estar sobre un pedestal

Algunas de estas mujeres, incluso, lo reconocen cuando se habla con ella. Pueden contar una mala experiencia (amorosa, por poner un caso) y, al narrarla, se les escapa esas palabras: “Me tenía sobre un pedestal y me tiró por el suelo”. “Me decía divina y me abandonó”. No soportan que el otro haga su vida o tenga una opinión distinta a la de ella. Por si esto no fuera poco, cualquier gesto del otro que no es de su agrado será considerado como una afrenta terrible difícil de reparar.  

3.- Ejerce su tiranía de forma diferente si tiene varios hijos 

A simple vista puede parecer que tiene preferencias por alguno de ellos. Eso es solo una fachada (algo que cuidan bastante bien todos los narcisistas). En el fondo, estas mujeres no aman a nadie y sencillamente asignan un papel a cada uno de ellos de acuerdo con sus intereses. Su objetivo es que el núcleo familiar no esté conexionado para así ser ella el supuesto pegamento que repara todos estos corazones roto.  

4.- La madre narcisista por norma general tiene envidia de las hijas

Así sin más y, por tanto, boicoteará cualquier iniciativa de las niñas. Se las apañará para no reconocer los méritos de las pequeñas, para impedir su progreso, para recordarles constantemente lo mal que lo hacen todo el tiempo. De muchachas estarán sometidas a todo tipo de comparaciones, coacciones y estrés. Lo que ella desea o necesita (incluso si es importante) no será tenido en cuenta y, por contra, cualquier comportamiento deberá tener la aprobación de la madre o de lo que esta cree que debe ser y es bueno para el papel social que desempeña.  

5.- Es una déspota impredecible

Es una crítica cruel y despiadada que no mide sus palabras y que está instando constantemente a sus vástagos a demostrar supuestos logros impuestos por ella. Ese demostrar puede ser cualquier cosa y, además, es imposible preverlo. Lo hace sutilmente, por lo bajo, cuando no haya peligro de ser juzgada de sus actos por un ajeno. Sus hijos van creciendo con toneladas de creencias falsas, erróneas y perjudiciales sobre ellos mismos que coarta su felicidad. Esto imposibilita cualquier desarrollo personal sereno y la consecución, por tanto, de la felicidad. 

6.- No apoya a sus hijos en nada porque para ella estos logros no son nada

Aunque estos sean conseguir el Premio Nobel o el reconocimiento internacional por cualquier acción. Nunca es suficiente para estas madres. Su sed ególatra no se apaga nunca. 

7.- De puertas para afuera la madre narcisista se comporta de manera “perfecta”

Por eso es tan difícil detectarlas. Esto también contribuye a la soledad de los vástagos más afectados por su ira y crueldad. Nadie los cree. No pueden decir a un extraño que esa mujer perfecta, a los ojos de los demás, ejerce tal tiranía dentro del hogar. De las garras se sale de niño simplemente si es extremadamente indolente y los pequeños están abandonados. De adultos se va a necesitar terapia para conseguir dejar atrás este daño. Algunos están instalados en una peligrosa zona de confort de la que les cuesta muchísimo salir. El siguiente paso (la superación del miedo) es tan dificultoso que, en un porcentaje bastante amplio, no logran zafarse de este yugo nunca. 

8.- No dudará en arrastrar a sus hijos a la locura o a la dependencia

Tal cual y, además, se presentará ante los demás como la salvadora de los desmanes de sus vástagos, como la víctima de la incomprensión de sus hijos. Afortunadamente, al día de hoy, son mayoría los psicólogos y agentes sociales que saben con certeza que, tras actitudes destructivas en la infancia y/o adolescencia, hay una familia disfuncional en cualquier sentido.  

9- La madre narcisista se las apañará para que sus hijos no alcancen la libertad

Para ellas eso es una afrenta. Por eso, se las arreglará para que sus hijos o bien no abandonen el nido o bien no sepan cómo manejarse en el mundo de fuera, en el que tienen que hacer valor todas las herramientas emocionales de las que dispongan. Estos pequeños criados por mujeres tóxicas se pierden emocionalmente con las relaciones. Son extremadamente serviles (repitiendo los patrones aprendidos con la madre) y su inseguridad les lleva a ser desconfiados y miedosos ante cualquier reto vital.  

10.- Si se lo permiten, extenderá su reinado a nietos y otros familiares

Todo sea por su gloria. Por eso, seguirá ejerciendo los mismos comportamientos con todos los niños del clan. La única manera de parar y cortar este daño es poniendo a salvo a los peques de su influencia. 

11.- La madre narcisista es tremendamente infeliz 

Por eso se empeña en hacer tanto daño. No sabe dónde está la tranquilidad, la serenidad, la dicha. Sus actos, en el fondo, son un mecanismo de compensación. Solo el adulto que logra entender, comprender y perdonar a su progenitora de todo corazón es el único que se libra de los efectos de una madre tóxica para siempre. Así rompe el círculo con sus hijos liberándolos de esta crianza que, de una manera u otra, se trasmite de generación en generación.  

12.- Es una maestra del camuflaje y es difícil reconocerla

Es complicado ponerle esta etiqueta: madre tóxica porque se empeña en dar una de cal y otra de arena. Los hijos se han acostumbrado a su comportamiento y creen que la vida es así. Además, se las arregla y se preocupa por no dejar ver su verdadera esencia y carácter.  

Y antes de llegar al número 13, considerado de mala suerte en la cultura occidental, rematamos (aunque no son todas) las características de la madre narcisista. El pequeño que ha llegado a tal familia tiene muy difícil su empoderamiento y solo de adulto es capaz de reconocer que ha sido criado en el ambiente hostil de una familia tóxica. Las más de las veces acaban reconociendo y aceptando este bagaje familiar tras superar cuadros gravísimos de ansiedad, enfermedades psicosomáticas, depresiones recurrentes, maltrato psicológico dentro de la pareja, acoso en el trabajo y un sinfín más de calamidades. Hasta que ese adulto no sane esa relación tan tóxica con la madre no logra levantar cabeza (en todos los sentidos del término) para encauzarse en una vida feliz y armoniosa. En la mayoría de los casos se necesitará ayuda o acompañamiento profesional. Estas letras son solo una introducción a lo que has podido vivir. Tómalas, por favor, como lo que son: como un estudio de comunicación de una realidad atroz. Y no dudes en pedir ayuda profesional si crees que has sido criado por una mujer que responde a estas características. 

¿Por qué es tan peligrosa una madre narcisista?

Podríamos decir que porque ejerce su tiranía sobre los seres más vulnerables del planeta: los niños, pero hay más. Estas mujeres tóxicas tienen un alto resentimiento con el mundo, con su propia biografía (de la que los pequeños no son culpables) y con ellas mismas. Al ejercer su dominio con seres vulnerables y en desarrollo estos crecen totalmente confundidos y generando problemas de ansiedad entidad. Si la falta de autoestima los va a llevar a caer en otras relaciones tóxicas, a sufrir acaso en el trabajo o bullying en el colegio, de adultos buscarán siempre la valoración ajena. El daño puede ser tal que estos niños lleguen a una edad avanzada casi sin saber qué es lo que les hace felices o qué es lo que sienten ante una situación dada. Estuvieron tan preocupados por la reacción de su madre, por servirla y por cuidar que no se enfadara que así se comportarán de adultos.  

Los hijos de madre narcisista llegarán a la adultez arrastrando, a veces, problemas gravísimos más allá de una baja autoestima (por si esto fuera poco). Es normal que sean incapaces de mantener parejas estables o formar su propio núcleo familiar con cierta normalidad. También existe un porcentaje alto de caer en adicciones de todo tipo. La ansiedad con la que han crecido les ha llevado a buscar refugio en paraísos artificiales. Además, es complicado acabar los estudios con normalidad y/o elegir una salida universitaria a gusto (en el caso de que la madre narcisista considere que estos les “va bien a ella”).  

Que tu madre narcisista no te haga más daño

Ya se está trabajando con este tipo de madres en algunos ámbitos. Los investigadores y servicios sociales han comenzado con las más indolentes: las que por su situación social dejan abandonados prácticamente a sus hijos. Hay que recordar que este tipo de mujeres no tienen por qué descuidar el cuidado básico, la alimentación o el acompañamiento social mínimo de sus vástagos. En Occidente, las más de las veces este tipo de madres tóxicas cumplen esta función. El problema llega con el maltrato psicológico constante que ejercen sobre uno o todos sus vástagos.  

Cómo salir de una familia tóxica

Un pequeño solo tendrá esa oportunidad si el abandono es tal que medien los servicios sociales. En ocasiones, y a pesar de la tristeza del asunto, es la única solución para estos niños dejados a su suerte por sus madres. La mala noticia es que esto solo aparecer en casos extremos en los que se mezclan violencia física evidente, drogas y otras adicciones, falta de recursos económicos básicos o pérdida de la escolarización. 

Lo normal es que el hijo de la madre narcisista se tope con esta dura realidad ya de adulto y, a veces, siendo bastante mayor. En estos casos, hay que aceptar la situación y ponerle nombre. Es duro y complicado reconocer que te crió una madre narcisista incapaz de un gesto de amor, pero es necesario hacerlo por el bien de esa persona herida y por la familia que quiera crear.

Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

 

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 252
    [title] => Cómo desenmascarar a los psicópatas antes de que sea demasiado tarde
    [alias] => psicopata
    [catid] => 37
    [published] => 1
    [introtext] => 

Se calcula que, aproximadamente, el 4% de la población responde a la etiqueta de psicópata. El daño que ejercen en todos los ámbitos son tan demoledores que urgen reconocerlos para ponernos a salvo.  

Cuando decimos la palabra psicópata nos asaltan todas estas mentes malignas que no se paran a la hora de realizar daños terribles a seres indefensos. Protagonizan periódicos a diario con sus asesinatos, violaciones y daños morales. Así que no vamos a deternenos mucho en ellos. Este tipo de individuos (aunque su maldad sea enorme) no es lo frecuente cuando se trata de abordar el trastorno psicopático de la personalidad. Lo más duro de la situación es que la mayoría de los que responden a esta descripción están integrados y no llevan ninguna marca que nos advierta de su oscuridad. Desgraciadamente la vida no es tan fácil.

La mayoría de los psicópatas están bastante bien integrados y algunos, vistos desde fuera, pueden llevar hasta una vida exitosa. Es más, el psicópata tiene una especial preferencia por el poder, la apariencia, el lujo y los extremos en todos los sentidos. Por eso, es fácil encontrarlos en puestos que exigen responsabilidad y, a cambio, piden no ser demasiado escrupulosos con el que está en frente. Ejecutivos o bancarios (¡ojo, no todos!) tienen un alto porcentaje de estos individuos militando en sus filas. Y es así porque se valoran más los perfiles profesionales con esa características que otros con más empatía a la hora de conseguir objetivos económicos. 

Empezamos con la definición: ¿Qué es un psicópata? 

En esencia, es una persona que no sabe amar. Y, según, los últimos estudios, con el nivel de conocimientos de hoy en día, no es posible que aprendan. Son individuos sin escrúpulos que han dado un paso más para superar el narcisismo. Si bien no todos los narcisistas son psicópatas, todos los psicópatas sí son narcisistas. Tienen un ego tan inflado que son incapaces de ponerse en el lugar del otro. No empatizan lo más mínimo. Esto es, no pueden sentir conmiseración hacia el dolor ajeno. Por eso, no paran hasta conseguir sus objetivos caiga quien caiga. Lo que para otra persona sería una invitación a reflexionar, para un psicópata es un reto personal a conseguir. 

Están en todos lados y hay expertos, como Iñaki Piñuel, autor de Amor Zero, que calcula que todos los seres humanos normales y corrientes nos vamos a topar con, al menos, 6 psicópatas en nuestras vidas. Y eso solo teniendo en cuenta relaciones de cierto calado. No se cuenta cuando estamos ante contactos más o menos superfluos o sin importancia. Teniendo en cuenta que el daño que hacen es atroz y que suelen ser personas con una gran inteligencia, tenemos que estar lo más precavidos posible. 

Están en todos los ámbitos: en el trabajo creando mal ambiente entre compañeros o explotando al otro si ejercen una posición de poder, en la escuela inventando crueldades para hacer más insufrible aún el bullying, en tu barrio, en tu comunidad de vecinos, en tu club de tenis y, desgraciadamente, también en tu casa. Cuando uno de los progenitores (o ambos) responde a las características de un psicópata, crea hijos con una autoestima tan baja que son carne de cañón para sufrir maltrato psicológico, caer en las redes de las adicciones,  depresiones recurrentes, abandono escolar o soledad no deseada. 

10 Características de un psicópata

Pero cómo son estas personas para que el daño que ejercen sea tan atroz. Anota que es importante. 

1.- Un psicópata no tiene empatía y, por tanto, no sabe amar

Esta es una de las características de un psicópata más importante. Es muy difícil para una persona normal aceptar que el otro (que lo mismo es su pareja, madre o un compañero de años) es incapaz de tener ese sentimiento. Todo su mundo gira alrededor de ellos, de sus necesidades, de sus caprichos, de sus metas. Son incapaces de hacer esos gestos de amor (los mismos que nos hacen humanos) hacia nadie. Son despegados y no les sale ese abrazo sincero de emoción o pasión que, a veces, nos sorprende. Si tienen un gesto contigo es, simplemente, por interés. Y eso lo debes tener muy claro. O bien le estás dando algo en ese momento o bien esperan algo de ti en un futuro próximo. Si te hacen un favor, esperan recuperarlo con creces y multiplicado, a veces, con peticiones exageradas o que se hacen imposibles. 

2.- Son lobos disfrazados con piel de cordero

Maestros del disfraz emocional, están en una zona de confort muy peculiar, una en la que solo caben ellos mismos y nada más. De cara a la galería, son personas intachables, super educadas y correctas que nunca han roto un plato. Es muy raro que pierdan los nervios ante una situación que a cualquier persona le sacaría de sus casillas. Conservan la calma en situaciones terribles (recuerda la falta de empatía) y eso nada tiene que ver con la superación del que se trabaja para encontrar la serenidad. En el psicópata hay otra actitud que es sencillamente que no le importa lo que está pasando a su alrededor.   

Al contrario, si es él o ella quien se siente herido, no dudará en mover Roma con Santiago hasta resarcirse de la afrenta. Además, suelen ser personas que, a la más mínima, saltan reclamando respeto o que se le ha hecho daño. Todo el mundo tiene que girar a su alrededor, recuerda, y eso se trasluce en una sutil pleitesía que va minando la moral del que está enfrente. Tienen muy buena memoria. Rencorosos y vengativos, nadie se escapa a su ira cruel: ni hijos ni pareja ni padres ni personas de autoridad real.  

3.- El psicópata es siempre un narcisista

Un narcisista no tiene por qué dar un paso hacia la psicopatía pero todo psicópata sufre de este trastorno que toma el nombre de Narciso, metamorfoseado en la flor del mismo nombre por enamorarse de su reflejo. Y eso es un psicópata: una persona que vive solo para él o para ella. Todo tiene que ser tal como dice, en los tiempos que dicta y siguiendo su capricho. Con este tipo de personas no podrás hacer ningún plan preconcebido ya sea un viaje o un picnic en el campo. Para ellos esto son tonterías y cualquier acto deberá estar supeditado a lo que surja. Y ese surja nunca será de ti. Siempre será del otro. 

A consecuencia de esto, las personas que se relacionan con los psicópatas acaban apagándose y dejándose jirones de alegría por el camino. Todo se vuelve estresante y agobiante. Si son niños o jóvenes los que están obligados a tratar con el psicópata (padres, otros familiares, profesores…), abrirán una herida en su alma difícil de sanar que llevaran arrastrando hasta la vida adulta. Por eso, si sospechas que has estado (o algún menor conocido lo sufre en el momento presente) bajo las garras de la psicopatía, hay que pedir ayuda profesional cuanto antes. Solo con herramientas psicológicas se logra superar este daño.  

4.- Tienen una habilidad especial para buscar a personas vulnerables

Hay psicólogos expertos que indican que los psicópatas tienen como un radar que va captando a personas con baja autoestima, víctimas de maltrato psicológico anterior, que están pasando por una mala racha o que se encuentran en una posición de vulnerabilidad. Es cierto al 100% aunque también hay personas buenas, bondadosas y con luz con la misma habilidad. La diferencia (y es abismal) es que estos últimos no se dedican a hacer daño. El psicópata va siempre de caza. Su meta son sucesivas presas o personas a las que parasitar. Ese ese su modo de vida, puede ser desde una entrada al cine hasta toda una vida. Para ellos y ellas es lo mismo. Se las apañará para robar la luz del otro, para vivir económicamente a su costa, para manipularlo, para robarle sus logros y aparecer como los verdaderos artífices de cualquier éxito. Gustan rodearse de gentes que han subido en la escala social o que pueden abrirle puertas (las que sean) en provecho propio. Cuando ven alguien así, no dudan en pegarse y empezar a desplegar sus artes de camaleón.  

5.- Porque... se comportan como camaleones para atraer a sus víctimas

No te darás cuenta de que estás ante un psicópata porque estos tienen una habilidad especial para mostrar la cara que tú estás buscando. Si lo que quieres es formar una familia, serán los más amorosos del mundo. Si eres una persona reclutando a colaboradores para un proyecto, ellos se mostrarán los más interesados y te convencerán de que aquello que le ofreces será lo que siempre quisieron… Por eso, es tan difícil darse cuenta que se está ante un psicópata a los inicios de una relación. Solo se quitarán la careta cuando tengan a su víctima hundida, acorralada y alejada de todos aquellos que pudieran echarle una mano. 

6.- La finalidad del psicópata es robar la luz de los que están a su alrededor

En el fondo es lo que más desean: alegría, fortaleza, bondad, empatía, generosidad, arrojo, valentía… Todos estos dones son imposibles para un psicópata. En su estructura mental cree que puede apropiarse de ellos como si de un vampiro se tratara. Lo único que consigue es que el otro caiga en una grisura espiritual muy difícil de salir. Irá poco a poco, sin darte cuenta puedes estar en sus redes. Serán pequeñas cosas y cada vez irá más. El maltrato psicológico tiene como finalidad anular tu autoestima, tu voluntad y que estés a su merced siempre. A veces, dan un paso más hacia la agresión física, el abuso sexual, la violación o el asesinato. Tampoco vamos a detenernos mucho en esto.

7.- Es envidioso y perezoso

Hablará mal de todo el mundo. No se para ante la injuria y la calumnia ni siquiera ante personas vulnerables, niños o familia. Para ellos, todo debe girar alrededor de su ombligo y cualquier cosa que no reciba será objeto de su ira.  Su boca estará siempre despreciando los logros ajenos o las virtudes de los demás. Ninguneará a quien está a su alrededor con el fin último de robarle todos sus dones. El psicópata (como el narcisista) es perezoso y lo que consigue lo hace medrando y a costa de los demás. A poco que analices nada tiene que sea mérito propio. Siempre hay alguien detrás aupándolo en todos los ámbitos de la vida. 

8.- El psicópata no tiene remordimiento de conciencia

Si te pide perdón es porque lo has pillado y considera que aún puede sacarte más. Puede ser dinero, trabajo gratis, compañía, brillo social, luz anímica… o todo a la vez. Es una persona que no siente el dolor del otro. Por eso, no puede tener conmiseración o arrepentimiento por cualquier cosa que haya hecho. ¡No cambian! Eso tenlo por seguro.  

9.- Te hará creer que estás loco o que has perdido el juicio 

Es una de las estrategias más peligrosas del psicópata para con sus víctimas. Las aislará de todo entorno social. Hablará mal de cualquier amistad o de la familia para que el otro vaya aumentando su vulnerabilidad. Su capacidad para el disfraz hará creer a los demás que él es la víctima y que es el otro el que está mal de la cabeza o no está haciendo lo correcto. Esta técnica conocida como “luz de gas” hará que su víctima enferme, caiga en terribles depresiones o se resbale por las adicciones y/o el suicidio. Lo tendrá todo tan bien montado que todos y cada uno de los que están alrededor de esta persona (la cual necesita ayuda inminente) la crean culpable de sus males, de los del psicópata y de todos los que están a su alrededor. 

10.- Un psicópata trata a las personas como cosas de usar y tirar

Estará contigo hasta que pueda usarte y esto es válido incluso para las madres psicópatas. Cuando un hijo no le sirve para brillar en sociedad o para subir en la escala social o para cualquier otro fin que ella elija, lo desechará sin contemplaciones haciendo creer al resto de la familia que es la oveja negra. Y lo es, solo que esas personas vienen al mundo a poner orden y a desenmascarar abusos. 

En las relaciones de pareja estarán con el otro hasta que se busquen a una nueva presa más apetecible. Otra táctica que usan muy frecuentemente es no dejar ir del todo. Tienen a las exparejas en la recámara por si un día se quedan solos, están aburridos o quieren jugar. Los sentimientos del otro, recuerda, les tiene sin cuidado.

Entonces, cómo reconocemos a los psicópatas  

1.- En un principio son muy difíciles de identificar, incluso, para psicólogos experimentados o personas con ojo clínico. Recordemos que son maestros del disfraz y siempre aparecerán con su mejor cara. Por eso lo mejor es dejar tiempo (a ser posible mucho más del que te pide) para iniciar cualquier acción. Esto puede ser desde firmar un contrato hasta emparejarse o formar equipo. 

2.- Son individuos muy tóxicos que envenenan todo lo que tocan. A su alrededor siempre hay malestar, malos rollos, palabras fuera de sitio e, incluso, insultos. 

3.- Están siempre dando consejo sin que se lo pidas o sin necesitarlo. Si sitúan en una posición superior sin haber dado permiso a ello. Según su parecer nunca se equivocan. Son los demás, los errados, los informales, los que están mal de la cabeza y los que no tienen paz. La realidad es que, cuando ellos entran, se acabó la serenidad, la alegría y la felicidad. 

4.- Si tienen una cierta edad, ha ido dejando muchas víctimas detrás. Pregunta y desconfía. Es una de las señales más significativas. No están nunca sin pareja y temen a la soledad. Encadenan una separación tras otra y siempre de manera complicada. Se van mal de los sitios donde han trabajado. No tienen amigos. A lo sumo, uno solo y suele ser otro psicópata o uno extremadamente vulnerable. Si tienen hijos, los pequeños no son capaces de levantar cabeza y suelen traer malas notas, tener problemas de autoestima, de identidad o de control de la ira. Es una reacción contra su progenitor. 

5.- No acatan las normas sociales y eso va desde robar o mentir hasta presentarse a una boda con un atuendo poco apropiado. El mundo tiene que girar a su alrededor. 

6.- No te va a dejar hablar. Te va a reñir constantemente sin que tú le hayas dado permiso para ello. Y eso lo hace con autoridad aunque su vida sea un auténtico desastre y tú estés capeando el temporal con cierta elegancia. 

7.- Es un ser triste, sin luz y con mucho miedo. Están envenenados con las ansias de poder y todo su mundo gira alrededor de eso. Suelen gustar del dinero, pero no para disfrutarlo con los suyos, sino para atesorarlo y poder calmar el terror insaciable a un futuro difuso. Esto sucede porque se reconocen en su falta de valía. 

En otra ocasión hablaremos de cómo tratar a un psicópata o cómo sanar tras una relación con un psicópata. Ambos retos son difíciles pero no son imposibles. Lo primero es reconocerlos y aprender las características de un psicópata como nos conocemos el abecedario o la tabla de multiplicar. 

Por Candela Vizcaíno 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-05-29 16:49:32 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-05-29 17:51:09 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-05-29 16:49:32 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 9 [featured] => 1 [featured_ordering] => 137 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 284 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => ¿Sospechas que tu jefe, tu pareja o tu madre pudieran ser psicópatas malvados? Aprende a reconocerlos que es importante. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => psicopata, psicópatas, psicópata, que es un psicopata, características de un psicopata, reconocer un psicopata, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-05-29 19:03:32 [categoryname] => Vida Sana [categoryid] => 37 [categoryalias] => vida-sana [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 37 [name] => Vida Sana [alias] => vida-sana [description] => [parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 7 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313781 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana.html ) [link] => /vida-sana/psicopata.html [printLink] => /vida-sana/psicopata.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/5fd45095a868b007b05013834dba7a95_Generic.jpg [cleanTitle] => Cómo desenmascarar a los psicópatas antes de que sea demasiado tarde [numOfComments] => 0 [text] =>

Se calcula que, aproximadamente, el 4% de la población responde a la etiqueta de psicópata. El daño que ejercen en todos los ámbitos son tan demoledores que urgen reconocerlos para ponernos a salvo.  

Cuando decimos la palabra psicópata nos asaltan todas estas mentes malignas que no se paran a la hora de realizar daños terribles a seres indefensos. Protagonizan periódicos a diario con sus asesinatos, violaciones y daños morales. Así que no vamos a deternenos mucho en ellos. Este tipo de individuos (aunque su maldad sea enorme) no es lo frecuente cuando se trata de abordar el trastorno psicopático de la personalidad. Lo más duro de la situación es que la mayoría de los que responden a esta descripción están integrados y no llevan ninguna marca que nos advierta de su oscuridad. Desgraciadamente la vida no es tan fácil.

La mayoría de los psicópatas están bastante bien integrados y algunos, vistos desde fuera, pueden llevar hasta una vida exitosa. Es más, el psicópata tiene una especial preferencia por el poder, la apariencia, el lujo y los extremos en todos los sentidos. Por eso, es fácil encontrarlos en puestos que exigen responsabilidad y, a cambio, piden no ser demasiado escrupulosos con el que está en frente. Ejecutivos o bancarios (¡ojo, no todos!) tienen un alto porcentaje de estos individuos militando en sus filas. Y es así porque se valoran más los perfiles profesionales con esa características que otros con más empatía a la hora de conseguir objetivos económicos. 

Empezamos con la definición: ¿Qué es un psicópata? 

En esencia, es una persona que no sabe amar. Y, según, los últimos estudios, con el nivel de conocimientos de hoy en día, no es posible que aprendan. Son individuos sin escrúpulos que han dado un paso más para superar el narcisismo. Si bien no todos los narcisistas son psicópatas, todos los psicópatas sí son narcisistas. Tienen un ego tan inflado que son incapaces de ponerse en el lugar del otro. No empatizan lo más mínimo. Esto es, no pueden sentir conmiseración hacia el dolor ajeno. Por eso, no paran hasta conseguir sus objetivos caiga quien caiga. Lo que para otra persona sería una invitación a reflexionar, para un psicópata es un reto personal a conseguir. 

Están en todos lados y hay expertos, como Iñaki Piñuel, autor de Amor Zero, que calcula que todos los seres humanos normales y corrientes nos vamos a topar con, al menos, 6 psicópatas en nuestras vidas. Y eso solo teniendo en cuenta relaciones de cierto calado. No se cuenta cuando estamos ante contactos más o menos superfluos o sin importancia. Teniendo en cuenta que el daño que hacen es atroz y que suelen ser personas con una gran inteligencia, tenemos que estar lo más precavidos posible. 

Están en todos los ámbitos: en el trabajo creando mal ambiente entre compañeros o explotando al otro si ejercen una posición de poder, en la escuela inventando crueldades para hacer más insufrible aún el bullying, en tu barrio, en tu comunidad de vecinos, en tu club de tenis y, desgraciadamente, también en tu casa. Cuando uno de los progenitores (o ambos) responde a las características de un psicópata, crea hijos con una autoestima tan baja que son carne de cañón para sufrir maltrato psicológico, caer en las redes de las adicciones,  depresiones recurrentes, abandono escolar o soledad no deseada. 

10 Características de un psicópata

Pero cómo son estas personas para que el daño que ejercen sea tan atroz. Anota que es importante. 

1.- Un psicópata no tiene empatía y, por tanto, no sabe amar

Esta es una de las características de un psicópata más importante. Es muy difícil para una persona normal aceptar que el otro (que lo mismo es su pareja, madre o un compañero de años) es incapaz de tener ese sentimiento. Todo su mundo gira alrededor de ellos, de sus necesidades, de sus caprichos, de sus metas. Son incapaces de hacer esos gestos de amor (los mismos que nos hacen humanos) hacia nadie. Son despegados y no les sale ese abrazo sincero de emoción o pasión que, a veces, nos sorprende. Si tienen un gesto contigo es, simplemente, por interés. Y eso lo debes tener muy claro. O bien le estás dando algo en ese momento o bien esperan algo de ti en un futuro próximo. Si te hacen un favor, esperan recuperarlo con creces y multiplicado, a veces, con peticiones exageradas o que se hacen imposibles. 

2.- Son lobos disfrazados con piel de cordero

Maestros del disfraz emocional, están en una zona de confort muy peculiar, una en la que solo caben ellos mismos y nada más. De cara a la galería, son personas intachables, super educadas y correctas que nunca han roto un plato. Es muy raro que pierdan los nervios ante una situación que a cualquier persona le sacaría de sus casillas. Conservan la calma en situaciones terribles (recuerda la falta de empatía) y eso nada tiene que ver con la superación del que se trabaja para encontrar la serenidad. En el psicópata hay otra actitud que es sencillamente que no le importa lo que está pasando a su alrededor.   

Al contrario, si es él o ella quien se siente herido, no dudará en mover Roma con Santiago hasta resarcirse de la afrenta. Además, suelen ser personas que, a la más mínima, saltan reclamando respeto o que se le ha hecho daño. Todo el mundo tiene que girar a su alrededor, recuerda, y eso se trasluce en una sutil pleitesía que va minando la moral del que está enfrente. Tienen muy buena memoria. Rencorosos y vengativos, nadie se escapa a su ira cruel: ni hijos ni pareja ni padres ni personas de autoridad real.  

3.- El psicópata es siempre un narcisista

Un narcisista no tiene por qué dar un paso hacia la psicopatía pero todo psicópata sufre de este trastorno que toma el nombre de Narciso, metamorfoseado en la flor del mismo nombre por enamorarse de su reflejo. Y eso es un psicópata: una persona que vive solo para él o para ella. Todo tiene que ser tal como dice, en los tiempos que dicta y siguiendo su capricho. Con este tipo de personas no podrás hacer ningún plan preconcebido ya sea un viaje o un picnic en el campo. Para ellos esto son tonterías y cualquier acto deberá estar supeditado a lo que surja. Y ese surja nunca será de ti. Siempre será del otro. 

A consecuencia de esto, las personas que se relacionan con los psicópatas acaban apagándose y dejándose jirones de alegría por el camino. Todo se vuelve estresante y agobiante. Si son niños o jóvenes los que están obligados a tratar con el psicópata (padres, otros familiares, profesores…), abrirán una herida en su alma difícil de sanar que llevaran arrastrando hasta la vida adulta. Por eso, si sospechas que has estado (o algún menor conocido lo sufre en el momento presente) bajo las garras de la psicopatía, hay que pedir ayuda profesional cuanto antes. Solo con herramientas psicológicas se logra superar este daño.  

4.- Tienen una habilidad especial para buscar a personas vulnerables

Hay psicólogos expertos que indican que los psicópatas tienen como un radar que va captando a personas con baja autoestima, víctimas de maltrato psicológico anterior, que están pasando por una mala racha o que se encuentran en una posición de vulnerabilidad. Es cierto al 100% aunque también hay personas buenas, bondadosas y con luz con la misma habilidad. La diferencia (y es abismal) es que estos últimos no se dedican a hacer daño. El psicópata va siempre de caza. Su meta son sucesivas presas o personas a las que parasitar. Ese ese su modo de vida, puede ser desde una entrada al cine hasta toda una vida. Para ellos y ellas es lo mismo. Se las apañará para robar la luz del otro, para vivir económicamente a su costa, para manipularlo, para robarle sus logros y aparecer como los verdaderos artífices de cualquier éxito. Gustan rodearse de gentes que han subido en la escala social o que pueden abrirle puertas (las que sean) en provecho propio. Cuando ven alguien así, no dudan en pegarse y empezar a desplegar sus artes de camaleón.  

5.- Porque... se comportan como camaleones para atraer a sus víctimas

No te darás cuenta de que estás ante un psicópata porque estos tienen una habilidad especial para mostrar la cara que tú estás buscando. Si lo que quieres es formar una familia, serán los más amorosos del mundo. Si eres una persona reclutando a colaboradores para un proyecto, ellos se mostrarán los más interesados y te convencerán de que aquello que le ofreces será lo que siempre quisieron… Por eso, es tan difícil darse cuenta que se está ante un psicópata a los inicios de una relación. Solo se quitarán la careta cuando tengan a su víctima hundida, acorralada y alejada de todos aquellos que pudieran echarle una mano. 

6.- La finalidad del psicópata es robar la luz de los que están a su alrededor

En el fondo es lo que más desean: alegría, fortaleza, bondad, empatía, generosidad, arrojo, valentía… Todos estos dones son imposibles para un psicópata. En su estructura mental cree que puede apropiarse de ellos como si de un vampiro se tratara. Lo único que consigue es que el otro caiga en una grisura espiritual muy difícil de salir. Irá poco a poco, sin darte cuenta puedes estar en sus redes. Serán pequeñas cosas y cada vez irá más. El maltrato psicológico tiene como finalidad anular tu autoestima, tu voluntad y que estés a su merced siempre. A veces, dan un paso más hacia la agresión física, el abuso sexual, la violación o el asesinato. Tampoco vamos a detenernos mucho en esto.

7.- Es envidioso y perezoso

Hablará mal de todo el mundo. No se para ante la injuria y la calumnia ni siquiera ante personas vulnerables, niños o familia. Para ellos, todo debe girar alrededor de su ombligo y cualquier cosa que no reciba será objeto de su ira.  Su boca estará siempre despreciando los logros ajenos o las virtudes de los demás. Ninguneará a quien está a su alrededor con el fin último de robarle todos sus dones. El psicópata (como el narcisista) es perezoso y lo que consigue lo hace medrando y a costa de los demás. A poco que analices nada tiene que sea mérito propio. Siempre hay alguien detrás aupándolo en todos los ámbitos de la vida. 

8.- El psicópata no tiene remordimiento de conciencia

Si te pide perdón es porque lo has pillado y considera que aún puede sacarte más. Puede ser dinero, trabajo gratis, compañía, brillo social, luz anímica… o todo a la vez. Es una persona que no siente el dolor del otro. Por eso, no puede tener conmiseración o arrepentimiento por cualquier cosa que haya hecho. ¡No cambian! Eso tenlo por seguro.  

9.- Te hará creer que estás loco o que has perdido el juicio 

Es una de las estrategias más peligrosas del psicópata para con sus víctimas. Las aislará de todo entorno social. Hablará mal de cualquier amistad o de la familia para que el otro vaya aumentando su vulnerabilidad. Su capacidad para el disfraz hará creer a los demás que él es la víctima y que es el otro el que está mal de la cabeza o no está haciendo lo correcto. Esta técnica conocida como “luz de gas” hará que su víctima enferme, caiga en terribles depresiones o se resbale por las adicciones y/o el suicidio. Lo tendrá todo tan bien montado que todos y cada uno de los que están alrededor de esta persona (la cual necesita ayuda inminente) la crean culpable de sus males, de los del psicópata y de todos los que están a su alrededor. 

10.- Un psicópata trata a las personas como cosas de usar y tirar

Estará contigo hasta que pueda usarte y esto es válido incluso para las madres psicópatas. Cuando un hijo no le sirve para brillar en sociedad o para subir en la escala social o para cualquier otro fin que ella elija, lo desechará sin contemplaciones haciendo creer al resto de la familia que es la oveja negra. Y lo es, solo que esas personas vienen al mundo a poner orden y a desenmascarar abusos. 

En las relaciones de pareja estarán con el otro hasta que se busquen a una nueva presa más apetecible. Otra táctica que usan muy frecuentemente es no dejar ir del todo. Tienen a las exparejas en la recámara por si un día se quedan solos, están aburridos o quieren jugar. Los sentimientos del otro, recuerda, les tiene sin cuidado.

Entonces, cómo reconocemos a los psicópatas  

1.- En un principio son muy difíciles de identificar, incluso, para psicólogos experimentados o personas con ojo clínico. Recordemos que son maestros del disfraz y siempre aparecerán con su mejor cara. Por eso lo mejor es dejar tiempo (a ser posible mucho más del que te pide) para iniciar cualquier acción. Esto puede ser desde firmar un contrato hasta emparejarse o formar equipo. 

2.- Son individuos muy tóxicos que envenenan todo lo que tocan. A su alrededor siempre hay malestar, malos rollos, palabras fuera de sitio e, incluso, insultos. 

3.- Están siempre dando consejo sin que se lo pidas o sin necesitarlo. Si sitúan en una posición superior sin haber dado permiso a ello. Según su parecer nunca se equivocan. Son los demás, los errados, los informales, los que están mal de la cabeza y los que no tienen paz. La realidad es que, cuando ellos entran, se acabó la serenidad, la alegría y la felicidad. 

4.- Si tienen una cierta edad, ha ido dejando muchas víctimas detrás. Pregunta y desconfía. Es una de las señales más significativas. No están nunca sin pareja y temen a la soledad. Encadenan una separación tras otra y siempre de manera complicada. Se van mal de los sitios donde han trabajado. No tienen amigos. A lo sumo, uno solo y suele ser otro psicópata o uno extremadamente vulnerable. Si tienen hijos, los pequeños no son capaces de levantar cabeza y suelen traer malas notas, tener problemas de autoestima, de identidad o de control de la ira. Es una reacción contra su progenitor. 

5.- No acatan las normas sociales y eso va desde robar o mentir hasta presentarse a una boda con un atuendo poco apropiado. El mundo tiene que girar a su alrededor. 

6.- No te va a dejar hablar. Te va a reñir constantemente sin que tú le hayas dado permiso para ello. Y eso lo hace con autoridad aunque su vida sea un auténtico desastre y tú estés capeando el temporal con cierta elegancia. 

7.- Es un ser triste, sin luz y con mucho miedo. Están envenenados con las ansias de poder y todo su mundo gira alrededor de eso. Suelen gustar del dinero, pero no para disfrutarlo con los suyos, sino para atesorarlo y poder calmar el terror insaciable a un futuro difuso. Esto sucede porque se reconocen en su falta de valía. 

En otra ocasión hablaremos de cómo tratar a un psicópata o cómo sanar tras una relación con un psicópata. Ambos retos son difíciles pero no son imposibles. Lo primero es reconocerlos y aprender las características de un psicópata como nos conocemos el abecedario o la tabla de multiplicar. 

Por Candela Vizcaíno 

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 251
    [title] => Narcisista, quien solo se ama a sí mismo
    [alias] => narcisista
    [catid] => 37
    [published] => 1
    [introtext] => 

Narcisista es quien hace girar toda la realidad alrededor de su ego sin importarle los sentimientos de los demás. Entendemos todas las aristas de esta compleja y peligrosa personalidad. 

El mito pagano de Narciso

Cuenta el mito que el joven Narciso había sido bendecido por los dioses (tanto de la antigua Roma como de Grecia) con una belleza  sin igual, una gracia poco frecuente y un físico perfecto. Con estos dones vivía Narciso despreocupado del mundo y, dicho sea de paso, sin lo que hoy conocemos como empatía. Gustaba de pasear en soledad y creía que pocos eran rivales para él. La historia no termina aquí ya que nuestro protagonista se convirtió (debido a su carácter o personalidad) en el primer narcisista conocido de la historia y además legó su nombre para nombrar la patología. 

Y eso fue un buen día de primavera en el que se encontraba nuestro protagonista paseando por un prado cercano a su casa. Había llovido y la pequeña laguna que tan bien conocía se había convertido en un inmenso lago de aguas cristalinas. Hasta allí se acercó Narciso para refrescarse de la sed por la caminata. Al ir a inclinarse para tomar un poco de agua, se vio reflejado (bello, armonioso, joven…) en el lago. Al instante, Narciso quedó tan prendado de su propia imagen que le invadió un enamoramiento tan fulgurante y fulminante que no pudo resistir las ansias por besar ese ser tan bello que emergía (cual espejo) del lago. Se acercó más a más al agua hasta que, sin darse cuenta y henchido por su pasión, se precipitó en las profundidades hasta morir ahogado.

Los dioses (paganos recordemos) para que su actitud sirviera de ejemplo (como un cuento con moraleja) convirtieron al hermoso joven en la flor del narciso. Es la misma que nace  nada más despuntar la primavera y, además, su forma nos recuerda la (des)ventura de aquel joven mítico conocido como el primer narcisista de la historia de la humanidad.  

Entonces, qué es ser narcisista

En esencia, y resumiendo mucho, es la persona que no sabe qué es el amor hacia el otro. Es un ser que no puede, no sabe o no quiere amar nada más que así mismo. Lo “malo” (hago esto juicio de valor aunque no me gustan) es que el narcisista no está repleto por así decirlo de virtudes y dice sin más esto: que solo le interesa él mismo o ella misma. No es tan fácil lidiar con una personalidad de este tipo y ni mucho menos se reconoce a primeras. De eso se cuidará muy bien el narcisista para que no te des cuenta. 

El narcisista está catalogado como personalidad narcisista de la personalidad o trastorno narcisista de la personalidad. Y esto fue hace bien poco a pesar de que el mito es antiguo. El término fue propuesto (como una patología psiquiátrica) por Jean-Charles Bouchoux en su libro traducido al español como Los perversos narcisistas. Eso fue en 1986 y a España el concepto comenzó a tenerse en cuenta en las consultas de psiquiatría una década después para comenzar a “popularizarse” en todo el mundo a inicios del siglo XXI. Esto es, como no se sabía el daño que podían llegar a hacer estos seres tóxicos ahora mismo en Occidente, por circunscribir solamente, hay millones de personas afectadas por algún narcisista o más. La buena noticia es que hoy tenemos más armas para bloquear sus efectos tan dañinos y de eso vamos a tratar. 

Que es ser narcisista, características más frecuentes

1.- Estas personalidades no saben amar y, por tanto, no tienen empatía alguna. Son incapaces de ponerse en el papel de los demás. Para ellos la compasión o el perdón no existe.  

2.- Todo su mundo (y además todos los que le rodean) deben rendirle pleitesía así sin más. Si no lo consiguen se enfadan y utilizan todas las armas de las que dispongan para herir sin piedad a quien está alrededor. 

3.- El narcisista no para así sean niños pequeños (incluso sus propios hijos), ancianos desvalidos o personas que están pasando una mala racha. Cualquiera le vale si puede robarle su luz. Y con su luz me refiero al brillo del alma, a la generosidad, a la fortaleza anímica o a la alegría, virtudes de las que carece el narcisista. 

4.- Es un tipo de persona que vibra en la escala del miedo (la contraria a la del amor). Detrás de una fachada de solvencia, fortaleza, inteligencia y capacidad se esconde un ser vulnerable (y vulnerado a veces) que es incapaz de hacer frente a las contingencias de la vida.  

Otras cuatro características más del narcisista

5.- El narcisista es un ser triste que no intuye qué es la felicidad verdadera y que, aunque lo diga, no es libre. Es prisionero de su propio ego y está envenenado con odios diversos. 

6.- Es incapaz de perdonar y dejar ir. Si considera que una persona le ha hecho daño o le ha humillado, se pondrá a tramar cualquier acción para tomarse la revancha. En este emplazamiento puede dar un paso más hacia el abismo convirtiéndose en un perverso narcisista o en un psicópata. 

7.- El narcisista necesita a sucesivas víctimas para ir llenando ese espacio vacío envenenado con su ego. Por eso, buscará sin cesar a personas que le alaban o que pueda (mal)tratar de mil maneras. Normalmente busca a individuos que, por las razones que sean, sufren de baja autoestima. Así será más fácil manipularlos en su propio beneficio. 

8.- El narcisista miente las veces que haga falta y, además, lo hace de una manera sutil e inteligente. Es tal su grado que, incluso para reputados psicólogos, es fácil que nos engañen. Se hará un mundo perfecto donde ellos son las víctimas de un entorno hostil. Y es más bien todo lo contrario: envenenan todo lo que rozan ya sean hijos, parejas, amistades o compañeros de trabajo. 

Narcisista y seguimos con sus características

9.- Para el narcisista cualquier afrenta (aunque sea algo sin la más mínima importancia) se convierte en una atroz falta de respeto. Lo que para una persona es una tontería o una frase desafortunada, para ellos es algo imperdonable que no puede olvidarse. Y, si puede, la guardará. 

10.- Es incapaz de hacer nada por los otros ni tampoco sentir, por supuesto. Es la persona que estropea un viaje porque la habitación del hotel no está a 24 grados o porque hay muchas (o pocas) tiendas en el destino elegido. Es el que desbarata un cumpleaños porque el camarero (a su juicio) no está siendo diligente. Es el que arruinará una reunión familiar porque no se le está prestando atención. Quiere ser (como el refrán) la novia en la iglesia, el muerto en el entierro y el niño en el bautizo. Y, además, todo junto y a la vez. 

11.- El narcisista es el que se atreve a emitir juicios a sin más y sin habérselo pedido o permitido con anterioridad. Se arroga una posición de superioridad que no le corresponde y se pone a corregir a diestro y siniesto. La más de las veces lo hace a personas que, por lo que sea, destacan o son más brillantes que él. Ni que decir tiene que los seres humanos no somos comparables. Todos somos grandiosos en nuestra humanidad y divinidad. Sin embargo, eso no forma parte del mundo del narcisista. Según él o ella, está autorizado para opinar de la vida de los demás en cualquier momento utilizando palabras hirientes o insultantes. Que su vida no sea un dechado de virtudes no tiene la más mínima importancia para un narcisista. 

12.- Y es así porque, en el fondo, el narcisista está comido por la envidia. Ve (aunque no lo reconoce) su vulnerabilidad, su humanidad, sus fracasos… En lugar de asumir esto, reponerse, trabajar y crecer espiritualmente se enroca en una zona de confort llena de odio y pereza. Su envidia se convierte en ira, en maledicencia cuando no en difamación. 

13.- De cara a la galería es una persona encantadora, que no ha roto nunca un plato, educada en extremo y servicial hasta llegar a ser servil. Sin embargo, no duda en calumniar (con artes sibilinas y bien hiladas) a todo aquel que descubra su verdadera personalidad o no le sirva para sus intereses.  

Madre narcisista, cuando el veneno se inocula a los pequeños

El narcisista extiende sus tentáculos en cualquier faceta de la vida. Es más sutil en el hogar, con la pareja. Gusta de los puestos de poder y se encuentra con comodidad en empleos con personal a su cargo, el cual explotará para a continuación arrogarse todos los méritos del equipo como propios e individuales. Existen en todos los ámbitos y, desgraciadamente, también existen las madres narcisistas. Recordemos que estas personas no pueden, no quieren o no saben amar. ¡A nadie! Así de terrible y así de claro. Eso no quita para que hagan un esfuerzo por convencer a propios y extraños de todo lo contrario. Lo consiguen en un alto porcentaje de casos. Por eso se hace necesario que esa soberbia disfrazada de orgullo sano se desenmascare cuanto antes. Así no crearan a personas heridas o más narcisistas. 

La madre narcisista es la que necesita la validación de los hijos y/o la pareja constantemente. Todo en el hogar girará en torno a las necesidades o caprichos de ella. Suele ser una madre descuidada que antepone lo que quiere en un momento dado a la felicidad del clan. No ejerce como madre. Según ella es un ser divino que tiene que estar en un pedestal al que todos los miembros le tienen que rendir pleitesía y tributo. Dicho así puede parecer algo muy exagerado que se da en muy pocos casos. Sin embargo, la madre narcisista conseguirá esto con pequeños gestos y   continuado en el tiempo. 

¿Qué ocurre con el hijo de una madre narcisista? 

El pequeño no tiene escapatoria a no ser que el desapego sea tan grave que se convierta en abandono. Normalmente eso no lo hace una madre narcisista y no por amor sino para que no la descubran. La madre narcisista no tendrá problemas en machacar constantemente la autoestima de sus vástagos para quedarse ella con esa luz. Como solo ella y solo ella sabe de todas las cosas del mundo (y es así en las primeras etapas de un pequeño lo cual no quita para que este conocimiento se transmita con amor), la opinión y las necesidades del hijo nunca son tenidas en cuenta. 

El pequeño va sintiendo que va creciendo a la sombra de una madre que se cree superior pero, que sin embargo, es incapaz de hacer frente a los más mínimos contratiempos del mundo. Las necesidades de ella serán lo primero. No será capaz de demostrar cariño a no ser que sea interesado. Criará a hijos dependientes, la única manera de asegurarse súbditos y vasallos de por vida. Será incapaz de empoderar a los hijos (¡y a las hijas menos porque estarán movidas por la envidia!) para que sean seres independientes. 

Salir de las garras de una madre narcisista 

Los hijos de madre narcisista tienen muy difícil sacar una carrera universitaria, encontrar una pareja saludable e, incluso, un trabajo. Ya se encargará ella de boicotear cualquier avance. El “tú no puedes” estará siempre (implícito o explícito) en la comunicación de la madre narcisista. Si algún hijo consigue salir de sus garras (se puede por supuesto) será con trabajos propios de Títanes. La furia de la madre narcisista siempre será el aislamiento y la expulsión del clan. El premio del hijo que logra hacer esa heroicidad es el disfrute de su libertad. 

Los hijos con una madre narcisista siempre llevarán una herida y una crónica baja autoestima (a pesar de logros sobresalientes). Tendrán que trabajar en este sentido para empoderarse y dar al mundo sus mejores dones, aquellos con los que mejor se sienten o se identifican. Desafortunadamente, son pocos los hijos de madre narcisista que logran escapar de sus lazos sin heridas de importancia. Es frecuente en ellos la enfermedad psicosomática, problemas psicológicos de entidad, baja tolerancia a la frustración, dificultad para controlar el estrés y bajadas hacia la ansiedad. También hay quienes se refugian en los paraísos artificiales de las drogas convirtiéndose en un esclavo doble: de la madre y de la adicción.  

Entonces, cómo tratar con un narcisista

Sea dentro o fuera del hogar, el día a día con estas personas se hace muy difícil. Quien peor parte se llevan son los pequeños de la casa, los niños que necesitan todo el amor y acompañamiento de su madre. Y, a cambio lo único que reciben es falta de valoración, cariño y amor. Ellos llevarán una herida de por vida hasta que tengan la suficiente independencia y lucidez para sanar esa herida y transformarla a su favor. 

Para los adultos que se topan con un narcisista (hombre y mujer) hay pocas opciones a no ser alejarse si es posible. En cuanto te des cuenta de la situación lo mejor es abandonar esa relación sea cual sa. Él o la narcisista intentará dar pena y apelar al buen corazón de su interlocutor. Aún así, ten por seguro que no va a cambiar nunca y que todo lo que hace es para seguir aprovechándote de tu luz. 

Si no puedes alejarte de esa persona porque sea o compañero de trabajo o, peor aún, un superior, ten en cuenta siempre su personalidad. No te tomes lo que diga como algo personal. Tienes que aprender el difícil arte de escuchar sus palabras como si fueran gotas de lluvia tras las ventana. Es difícil porque envenenan con cotilleos, injurias y calumnias cualquier ambiente laboral y, a la postre, todos se ven enredados en sus tejemanejes. 

Para tratar con un narcisista vas a necesitar altas dosis de autoestima, autocontrol, serenidad y templanza. No todo el mundo tiene estos dones o, teniéndolos, quiere malgastarlos con personas de este tipo. Por eso, quizás se haga necesario pensar siempre que con un narcisista hay poco que hacer. Tienes el tiempo justo para darte cuenta y salir huyendo de la manera que creas más oportuna. 

¡Tú decides!

Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2019-05-28 15:34:37 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2019-06-03 15:03:28 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2019-05-28 15:34:37 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 8 [featured] => 1 [featured_ordering] => 136 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 95 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Entendemos la personalidad narcisista en todos sus ámbitos para defendernos y saber tratar a estas personas. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => narcisista, que es narcisista, que es ser narcisista, madre narcisista, características de narcisista, narcisista característica, como tratar con un narcisista, narcisistas, narcisismo, trastorno narcisista de la personalidad, perverso narcisista [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2019-05-28 17:37:41 [categoryname] => Vida Sana [categoryid] => 37 [categoryalias] => vida-sana [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 37 [name] => Vida Sana [alias] => vida-sana [description] => [parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 7 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Noticias sobre salud, hábitos saludables, nutrición, psicología y vida familiar sana. ","catMetaKey":"salud, plantas medicinales, vida sana, alimentación, alimentación sana, nutrición, hábitos saludables, significado de los sueños, interpretación de los sueños, psicología, coaching","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaino"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313782 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana.html ) [link] => /vida-sana/narcisista.html [printLink] => /vida-sana/narcisista.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/8ee107fb8e11fa27c5eb0c84c03d7dff_Generic.jpg [cleanTitle] => Narcisista, quien solo se ama a sí mismo [numOfComments] => 0 [text] =>

Narcisista es quien hace girar toda la realidad alrededor de su ego sin importarle los sentimientos de los demás. Entendemos todas las aristas de esta compleja y peligrosa personalidad. 

El mito pagano de Narciso

Cuenta el mito que el joven Narciso había sido bendecido por los dioses (tanto de la antigua Roma como de Grecia) con una belleza  sin igual, una gracia poco frecuente y un físico perfecto. Con estos dones vivía Narciso despreocupado del mundo y, dicho sea de paso, sin lo que hoy conocemos como empatía. Gustaba de pasear en soledad y creía que pocos eran rivales para él. La historia no termina aquí ya que nuestro protagonista se convirtió (debido a su carácter o personalidad) en el primer narcisista conocido de la historia y además legó su nombre para nombrar la patología. 

Y eso fue un buen día de primavera en el que se encontraba nuestro protagonista paseando por un prado cercano a su casa. Había llovido y la pequeña laguna que tan bien conocía se había convertido en un inmenso lago de aguas cristalinas. Hasta allí se acercó Narciso para refrescarse de la sed por la caminata. Al ir a inclinarse para tomar un poco de agua, se vio reflejado (bello, armonioso, joven…) en el lago. Al instante, Narciso quedó tan prendado de su propia imagen que le invadió un enamoramiento tan fulgurante y fulminante que no pudo resistir las ansias por besar ese ser tan bello que emergía (cual espejo) del lago. Se acercó más a más al agua hasta que, sin darse cuenta y henchido por su pasión, se precipitó en las profundidades hasta morir ahogado.

Los dioses (paganos recordemos) para que su actitud sirviera de ejemplo (como un cuento con moraleja) convirtieron al hermoso joven en la flor del narciso. Es la misma que nace  nada más despuntar la primavera y, además, su forma nos recuerda la (des)ventura de aquel joven mítico conocido como el primer narcisista de la historia de la humanidad.  

Entonces, qué es ser narcisista

En esencia, y resumiendo mucho, es la persona que no sabe qué es el amor hacia el otro. Es un ser que no puede, no sabe o no quiere amar nada más que así mismo. Lo “malo” (hago esto juicio de valor aunque no me gustan) es que el narcisista no está repleto por así decirlo de virtudes y dice sin más esto: que solo le interesa él mismo o ella misma. No es tan fácil lidiar con una personalidad de este tipo y ni mucho menos se reconoce a primeras. De eso se cuidará muy bien el narcisista para que no te des cuenta. 

El narcisista está catalogado como personalidad narcisista de la personalidad o trastorno narcisista de la personalidad. Y esto fue hace bien poco a pesar de que el mito es antiguo. El término fue propuesto (como una patología psiquiátrica) por Jean-Charles Bouchoux en su libro traducido al español como Los perversos narcisistas. Eso fue en 1986 y a España el concepto comenzó a tenerse en cuenta en las consultas de psiquiatría una década después para comenzar a “popularizarse” en todo el mundo a inicios del siglo XXI. Esto es, como no se sabía el daño que podían llegar a hacer estos seres tóxicos ahora mismo en Occidente, por circunscribir solamente, hay millones de personas afectadas por algún narcisista o más. La buena noticia es que hoy tenemos más armas para bloquear sus efectos tan dañinos y de eso vamos a tratar. 

Que es ser narcisista, características más frecuentes

1.- Estas personalidades no saben amar y, por tanto, no tienen empatía alguna. Son incapaces de ponerse en el papel de los demás. Para ellos la compasión o el perdón no existe.  

2.- Todo su mundo (y además todos los que le rodean) deben rendirle pleitesía así sin más. Si no lo consiguen se enfadan y utilizan todas las armas de las que dispongan para herir sin piedad a quien está alrededor. 

3.- El narcisista no para así sean niños pequeños (incluso sus propios hijos), ancianos desvalidos o personas que están pasando una mala racha. Cualquiera le vale si puede robarle su luz. Y con su luz me refiero al brillo del alma, a la generosidad, a la fortaleza anímica o a la alegría, virtudes de las que carece el narcisista. 

4.- Es un tipo de persona que vibra en la escala del miedo (la contraria a la del amor). Detrás de una fachada de solvencia, fortaleza, inteligencia y capacidad se esconde un ser vulnerable (y vulnerado a veces) que es incapaz de hacer frente a las contingencias de la vida.  

Otras cuatro características más del narcisista

5.- El narcisista es un ser triste que no intuye qué es la felicidad verdadera y que, aunque lo diga, no es libre. Es prisionero de su propio ego y está envenenado con odios diversos. 

6.- Es incapaz de perdonar y dejar ir. Si considera que una persona le ha hecho daño o le ha humillado, se pondrá a tramar cualquier acción para tomarse la revancha. En este emplazamiento puede dar un paso más hacia el abismo convirtiéndose en un perverso narcisista o en un psicópata. 

7.- El narcisista necesita a sucesivas víctimas para ir llenando ese espacio vacío envenenado con su ego. Por eso, buscará sin cesar a personas que le alaban o que pueda (mal)tratar de mil maneras. Normalmente busca a individuos que, por las razones que sean, sufren de baja autoestima. Así será más fácil manipularlos en su propio beneficio. 

8.- El narcisista miente las veces que haga falta y, además, lo hace de una manera sutil e inteligente. Es tal su grado que, incluso para reputados psicólogos, es fácil que nos engañen. Se hará un mundo perfecto donde ellos son las víctimas de un entorno hostil. Y es más bien todo lo contrario: envenenan todo lo que rozan ya sean hijos, parejas, amistades o compañeros de trabajo. 

Narcisista y seguimos con sus características

9.- Para el narcisista cualquier afrenta (aunque sea algo sin la más mínima importancia) se convierte en una atroz falta de respeto. Lo que para una persona es una tontería o una frase desafortunada, para ellos es algo imperdonable que no puede olvidarse. Y, si puede, la guardará. 

10.- Es incapaz de hacer nada por los otros ni tampoco sentir, por supuesto. Es la persona que estropea un viaje porque la habitación del hotel no está a 24 grados o porque hay muchas (o pocas) tiendas en el destino elegido. Es el que desbarata un cumpleaños porque el camarero (a su juicio) no está siendo diligente. Es el que arruinará una reunión familiar porque no se le está prestando atención. Quiere ser (como el refrán) la novia en la iglesia, el muerto en el entierro y el niño en el bautizo. Y, además, todo junto y a la vez. 

11.- El narcisista es el que se atreve a emitir juicios a sin más y sin habérselo pedido o permitido con anterioridad. Se arroga una posición de superioridad que no le corresponde y se pone a corregir a diestro y siniesto. La más de las veces lo hace a personas que, por lo que sea, destacan o son más brillantes que él. Ni que decir tiene que los seres humanos no somos comparables. Todos somos grandiosos en nuestra humanidad y divinidad. Sin embargo, eso no forma parte del mundo del narcisista. Según él o ella, está autorizado para opinar de la vida de los demás en cualquier momento utilizando palabras hirientes o insultantes. Que su vida no sea un dechado de virtudes no tiene la más mínima importancia para un narcisista. 

12.- Y es así porque, en el fondo, el narcisista está comido por la envidia. Ve (aunque no lo reconoce) su vulnerabilidad, su humanidad, sus fracasos… En lugar de asumir esto, reponerse, trabajar y crecer espiritualmente se enroca en una zona de confort llena de odio y pereza. Su envidia se convierte en ira, en maledicencia cuando no en difamación. 

13.- De cara a la galería es una persona encantadora, que no ha roto nunca un plato, educada en extremo y servicial hasta llegar a ser servil. Sin embargo, no duda en calumniar (con artes sibilinas y bien hiladas) a todo aquel que descubra su verdadera personalidad o no le sirva para sus intereses.  

Madre narcisista, cuando el veneno se inocula a los pequeños

El narcisista extiende sus tentáculos en cualquier faceta de la vida. Es más sutil en el hogar, con la pareja. Gusta de los puestos de poder y se encuentra con comodidad en empleos con personal a su cargo, el cual explotará para a continuación arrogarse todos los méritos del equipo como propios e individuales. Existen en todos los ámbitos y, desgraciadamente, también existen las madres narcisistas. Recordemos que estas personas no pueden, no quieren o no saben amar. ¡A nadie! Así de terrible y así de claro. Eso no quita para que hagan un esfuerzo por convencer a propios y extraños de todo lo contrario. Lo consiguen en un alto porcentaje de casos. Por eso se hace necesario que esa soberbia disfrazada de orgullo sano se desenmascare cuanto antes. Así no crearan a personas heridas o más narcisistas. 

La madre narcisista es la que necesita la validación de los hijos y/o la pareja constantemente. Todo en el hogar girará en torno a las necesidades o caprichos de ella. Suele ser una madre descuidada que antepone lo que quiere en un momento dado a la felicidad del clan. No ejerce como madre. Según ella es un ser divino que tiene que estar en un pedestal al que todos los miembros le tienen que rendir pleitesía y tributo. Dicho así puede parecer algo muy exagerado que se da en muy pocos casos. Sin embargo, la madre narcisista conseguirá esto con pequeños gestos y   continuado en el tiempo. 

¿Qué ocurre con el hijo de una madre narcisista? 

El pequeño no tiene escapatoria a no ser que el desapego sea tan grave que se convierta en abandono. Normalmente eso no lo hace una madre narcisista y no por amor sino para que no la descubran. La madre narcisista no tendrá problemas en machacar constantemente la autoestima de sus vástagos para quedarse ella con esa luz. Como solo ella y solo ella sabe de todas las cosas del mundo (y es así en las primeras etapas de un pequeño lo cual no quita para que este conocimiento se transmita con amor), la opinión y las necesidades del hijo nunca son tenidas en cuenta. 

El pequeño va sintiendo que va creciendo a la sombra de una madre que se cree superior pero, que sin embargo, es incapaz de hacer frente a los más mínimos contratiempos del mundo. Las necesidades de ella serán lo primero. No será capaz de demostrar cariño a no ser que sea interesado. Criará a hijos dependientes, la única manera de asegurarse súbditos y vasallos de por vida. Será incapaz de empoderar a los hijos (¡y a las hijas menos porque estarán movidas por la envidia!) para que sean seres independientes. 

Salir de las garras de una madre narcisista 

Los hijos de madre narcisista tienen muy difícil sacar una carrera universitaria, encontrar una pareja saludable e, incluso, un trabajo. Ya se encargará ella de boicotear cualquier avance. El “tú no puedes” estará siempre (implícito o explícito) en la comunicación de la madre narcisista. Si algún hijo consigue salir de sus garras (se puede por supuesto) será con trabajos propios de Títanes. La furia de la madre narcisista siempre será el aislamiento y la expulsión del clan. El premio del hijo que logra hacer esa heroicidad es el disfrute de su libertad. 

Los hijos con una madre narcisista siempre llevarán una herida y una crónica baja autoestima (a pesar de logros sobresalientes). Tendrán que trabajar en este sentido para empoderarse y dar al mundo sus mejores dones, aquellos con los que mejor se sienten o se identifican. Desafortunadamente, son pocos los hijos de madre narcisista que logran escapar de sus lazos sin heridas de importancia. Es frecuente en ellos la enfermedad psicosomática, problemas psicológicos de entidad, baja tolerancia a la frustración, dificultad para controlar el estrés y bajadas hacia la ansiedad. También hay quienes se refugian en los paraísos artificiales de las drogas convirtiéndose en un esclavo doble: de la madre y de la adicción.  

Entonces, cómo tratar con un narcisista

Sea dentro o fuera del hogar, el día a día con estas personas se hace muy difícil. Quien peor parte se llevan son los pequeños de la casa, los niños que necesitan todo el amor y acompañamiento de su madre. Y, a cambio lo único que reciben es falta de valoración, cariño y amor. Ellos llevarán una herida de por vida hasta que tengan la suficiente independencia y lucidez para sanar esa herida y transformarla a su favor. 

Para los adultos que se topan con un narcisista (hombre y mujer) hay pocas opciones a no ser alejarse si es posible. En cuanto te des cuenta de la situación lo mejor es abandonar esa relación sea cual sa. Él o la narcisista intentará dar pena y apelar al buen corazón de su interlocutor. Aún así, ten por seguro que no va a cambiar nunca y que todo lo que hace es para seguir aprovechándote de tu luz. 

Si no puedes alejarte de esa persona porque sea o compañero de trabajo o, peor aún, un superior, ten en cuenta siempre su personalidad. No te tomes lo que diga como algo personal. Tienes que aprender el difícil arte de escuchar sus palabras como si fueran gotas de lluvia tras las ventana. Es difícil porque envenenan con cotilleos, injurias y calumnias cualquier ambiente laboral y, a la postre, todos se ven enredados en sus tejemanejes. 

Para tratar con un narcisista vas a necesitar altas dosis de autoestima, autocontrol, serenidad y templanza. No todo el mundo tiene estos dones o, teniéndolos, quiere malgastarlos con personas de este tipo. Por eso, quizás se haga necesario pensar siempre que con un narcisista hay poco que hacer. Tienes el tiempo justo para darte cuenta y salir huyendo de la manera que creas más oportuna. 

¡Tú decides!

Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 21
    [title] => Significado sueños con lluvia o qué significa soñar con lluvia
    [alias] => significado-suenos-lluvia
    [catid] => 58
    [published] => 1
    [introtext] => 

Esto de los sueños tiene su complicación que nada tiene que ver con el horóscopo, el tarot o con que tu vecina te haya echado un mal de ojo. Los sueños se manifiestan de otra manera distinta. Hablan el lenguaje de los símbolos. No los entendemos porque el ser humano occidental desacralizado ha perdido esta lengua común. No la usa y, por tanto, el mensaje de los sueños le es ajeno. Sin embargo, estos nos dan información, la más importante: la que atañe al alma. Los sueños por otro lado, no predicen cosas como lo lotería o si tu novio se va a ir con tu mejor amiga. Su interés es otro y es, nada más y nada menos, que encaminarte hacia la consecución de la reunión contigo mismo. Por eso es crucial poder leerlos con corrección. Eso es lo que me propongo hoy con unos muy recurrentes los sueños con lluvia. 

¿Cúal es el símbolo de la lluvia, imprescindible para desentreñar el significado de los sueños?

La lluvia simboliza el agente fecundador, es la semilla que baja del cielo para unirse con la tierra. Una lluvia débil y acompasada que moja al soñante viene a significar un proceso de unión entre las fuerzas sagradas y las profanas, entre el inconsciente y el consciente. La lluvia, cuando se presenta así, tranquilamente, siempre simboliza un proceso de unión, de comunión

Por tanto, si tienes sueños con lluvia, tus fuerzas ocultas te están dando vía libre para aquello que empiezas o se ha puesto en marcha, ya que lo “que desciende del cielo a la tierra es también la fertilidad del espíritu, la luz, las influencias espirituales” (Jean Chevalier). Cuando la lluvia (que no sea torrencial o una inundación) aparece en los sueños, se está iniciando un proceso de cambio que siempre será productivo y positivo. La lluvia en los sueños es como la lluvia para las cosechas: el inicio para la germinación. 

Lo sueños con lluvia simbolizan  lo que divide ambos mundos (el de arriba con el de abajo, el superior con el inferior), pero es también el regalo del cielo para que la germinación y, por tanto, la vida, pueda prosperar.

Entonces, ¿Qué significa soñar con lluvia?

Aún así la lluvia –se asimila al prototipo universal de las aguas, a uno de los cuatro elementos fundamentales –junto con el aire, el fuego y la tierra- y, como tal, su significado puede ser ambivalente, dependiendo de la fuerza y la consistencia del agua. Anota los siguientes aspectos porque son importantes en los sueños con lluvia:

  • Si la lluvia se presenta en forma de nubarrones, tormentas e inundaciones, su significado es totalmente el contrario: las fuerzas del agua están atrapando al soñante indicándole un conflicto interior.
  • Si la lluvia es torrencial, como una cortina que no deja ver lo que hay más allá, el sueño está indicando que el soñante no encuentra salida a un conflicto o no puede ver la verdad de un hecho.
  • Si te está empapando, indica que estás empezando a aunar tus fuerzas inconscientes con las conscientes y, por tanto, estás desarrollando el camino que te lleva al conocimiento de tu interior, de tu verdad auténtica propia y única.
  • Si, por el contrario, llevas un paraguas, tu parte oscura y anímica te está dando un toque de atención, ya que te está advirtiendo que tus complejos, perjuicios o prototipos culturales no te permiten empaparte de un don precioso.

En general, los sueños con lluvia, a no ser que sean torrenciales, son de buen pronóstico y nos van indicando la subida de un peldaño en el nivel de consciencia. 

Si tienes alguna consulta referente a tus sueños dejar, por favor, tu comentario en la casilla al respecto abajo. A veces me preguntan por privado, pero desafortunadamente no puedo atender a todos. Con este método la comunicación es más fluida y accesible a todos los lectores. 

¡Felices sueños! 

Por Candela Vizcaíno

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2014-03-24 16:13:00 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2018-10-05 09:09:11 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2016-05-11 15:13:01 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 2 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 1153 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 37 ) [menu_text] => 1 [secure] => 0 [page_title] => Vida sana [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Desentrañamos el significado de los sueños con lluvia y vemos la interpretación de los sueños con lluvia a la luz de los símbolos. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => soñar con lluvia, sueños con lluvia, significado sueños con lluvia, interpretación sueño con lluvia, significado de los sueños, interpretación de los sueños, Candela Vizcaíno [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2016-05-11 17:17:51 [categoryname] => Significado de los Sueños [categoryid] => 58 [categoryalias] => significado-de-los-suenos [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Doy interpretación a los sueños más frecuentes ofreciendo su significado según los símbolos universales","catMetaKey":"sueños, significado de los sueños, interpretación de los sueños, los sueños, sueños significado, que significan los sueños, interpretar sueños, significado de sueño","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 58 [name] => Significado de los Sueños [alias] => significado-de-los-suenos [description] => [parent] => 37 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 5 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Doy interpretación a los sueños más frecuentes ofreciendo su significado según los símbolos universales","catMetaKey":"sueños, significado de los sueños, interpretación de los sueños, los sueños, sueños significado, que significan los sueños, interpretar sueños, significado de sueño","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 38fea24f2847fa7519001be390c98ae0acafe387 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.6.40-84.0-log [server_version] => 50640 [stat] => Uptime: 1410498 Threads: 10 Questions: 3230313785 Slow queries: 78245 Opens: 22094827 Flush tables: 1 Open tables: 2048 Queries per second avg: 2290.193 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 22446118 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_joom624 [count:protected] => 114 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_joom624 [password] => yZU?(Dzm)[,W [database] => candelav_joom624 [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'Psicologia' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /vida-sana/significado-de-los-suenos.html ) [link] => /vida-sana/significado-de-los-suenos/significado-suenos-lluvia.html [printLink] => /vida-sana/significado-de-los-suenos/significado-suenos-lluvia.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/9b2c4b44fb86522964124ed80d03c5e8_Generic.jpg [cleanTitle] => Significado sueños con lluvia o qué significa soñar con lluvia [numOfComments] => 0 [text] =>

Esto de los sueños tiene su complicación que nada tiene que ver con el horóscopo, el tarot o con que tu vecina te haya echado un mal de ojo. Los sueños se manifiestan de otra manera distinta. Hablan el lenguaje de los símbolos. No los entendemos porque el ser humano occidental desacralizado ha perdido esta lengua común. No la usa y, por tanto, el mensaje de los sueños le es ajeno. Sin embargo, estos nos dan información, la más importante: la que atañe al alma. Los sueños por otro lado, no predicen cosas como lo lotería o si tu novio se va a ir con tu mejor amiga. Su interés es otro y es, nada más y nada menos, que encaminarte hacia la consecución de la reunión contigo mismo. Por eso es crucial poder leerlos con corrección. Eso es lo que me propongo hoy con unos muy recurrentes los sueños con lluvia. 

¿Cúal es el símbolo de la lluvia, imprescindible para desentreñar el significado de los sueños?

La lluvia simboliza el agente fecundador, es la semilla que baja del cielo para unirse con la tierra. Una lluvia débil y acompasada que moja al soñante viene a significar un proceso de unión entre las fuerzas sagradas y las profanas, entre el inconsciente y el consciente. La lluvia, cuando se presenta así, tranquilamente, siempre simboliza un proceso de unión, de comunión

Por tanto, si tienes sueños con lluvia, tus fuerzas ocultas te están dando vía libre para aquello que empiezas o se ha puesto en marcha, ya que lo “que desciende del cielo a la tierra es también la fertilidad del espíritu, la luz, las influencias espirituales” (Jean Chevalier). Cuando la lluvia (que no sea torrencial o una inundación) aparece en los sueños, se está iniciando un proceso de cambio que siempre será productivo y positivo. La lluvia en los sueños es como la lluvia para las cosechas: el inicio para la germinación. 

Lo sueños con lluvia simbolizan  lo que divide ambos mundos (el de arriba con el de abajo, el superior con el inferior), pero es también el regalo del cielo para que la germinación y, por tanto, la vida, pueda prosperar.

Entonces, ¿Qué significa soñar con lluvia?

Aún así la lluvia –se asimila al prototipo universal de las aguas, a uno de los cuatro elementos fundamentales –junto con el aire, el fuego y la tierra- y, como tal, su significado puede ser ambivalente, dependiendo de la fuerza y la consistencia del agua. Anota los siguientes aspectos porque son importantes en los sueños con lluvia:

  • Si la lluvia se presenta en forma de nubarrones, tormentas e inundaciones, su significado es totalmente el contrario: las fuerzas del agua están atrapando al soñante indicándole un conflicto interior.
  • Si la lluvia es torrencial, como una cortina que no deja ver lo que hay más allá, el sueño está indicando que el soñante no encuentra salida a un conflicto o no puede ver la verdad de un hecho.
  • Si te está empapando, indica que estás empezando a aunar tus fuerzas inconscientes con las conscientes y, por tanto, estás desarrollando el camino que te lleva al conocimiento de tu interior, de tu verdad auténtica propia y única.
  • Si, por el contrario, llevas un paraguas, tu parte oscura y anímica te está dando un toque de atención, ya que te está advirtiendo que tus complejos, perjuicios o prototipos culturales no te permiten empaparte de un don precioso.

En general, los sueños con lluvia, a no ser que sean torrenciales, son de buen pronóstico y nos van indicando la subida de un peldaño en el nivel de consciencia. 

Si tienes alguna consulta referente a tus sueños dejar, por favor, tu comentario en la casilla al respecto abajo. A veces me preguntan por privado, pero desafortunadamente no puedo atender a todos. Con este método la comunicación es más fluida y accesible a todos los lectores. 

¡Felices sueños! 

Por Candela Vizcaíno

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto