Qué son los mitos

Qué son los mitos

Qué son los mitos

Candela Vizcaíno

 

Hacemos un repaso por las distintas definiciones de lo que son los mitos a través de diferentes escuelas de pensamiento que han abordado la temática.  

Una definición mínima sobre qué son los mitos y características fundamentales 

Los mitos son relatos estructurados conforme a significados simbólicos. Un símbolo es la representación de una realidad intangible y, a veces, incomprensible a través de un elemento común de la realidad. Este adquiere un significado cultural que se superpone al común. Los mitos aparecen junto con el arte prehistórico y  con ellos hay un intento de comunicación con fuerzas espirituales más allá de las fuerzas naturales. Los mitos surgen para entenderse como ser humano en su finitud (la muerte), en sus pasiones, miedos o contradicciones y siempre apelan a una presencia divina. Los mitos ayudan a la humanidad a comprender su posición en la tierra mediante relatos que se alejan de la realidad cotidiana. Y, a la par, son sentidos como verdaderos para el pueblo que los alumbra. Pensar mítico y simbólico estuvo presente (y era frecuente) hasta la Ilustración y el avance del racionalismo. Al día de hoy no solo pervive en la historia o en el sentir de los llamados pueblos primitivos sino también en el arte y en el lenguaje de los sueños cargados de relatos simbólicos que se pueden descifrar si se conoce sus significados.  Resumiendo y reduciendo mucho, los mitos tienen estas características.  

1.- Se basan en los símbolos.

2.- Siempre intentan conectar el aquí y el ahora con una realidad ignota y que no puede aprehenderse. Los mitos surgen para comunicarse con la divinidad. 

3.- Son plurisignificativos y se prestan a distintas versiones que dan respuestas a una forma de ser y estar en el mundo con sus vicios, virtudes y ordenamiento social. 

4.- Para el pueblo que los alumbra es considerado como verdad.

5.- Prácticamente nacen con el hombre y están presenten hasta el racionalismo de finales del siglo XVII.

6.- Actualmente perviven en el arte y en el mundo onírico y,  a igual que en el pasado era una forma de comunicación con lo sagrado, hoy se busca en ellos la verdad inherente al alma humana. 

7.- Los mitos no hablan de temas sin importancia. Siempre son trascendentales para la humanidad.

 

Las distintas escuelas de pensamiento que han estudiado qué son los mitos  

En 1900 aparece La interpretación de los sueños y con la obra comienza la revolución de la psicología contemporánea. Freud (resumiendo y reduciendo mucho) intenta aprehender la compleja espiritualidad humana, en parte, basándose en los mitos y en los símbolos presentes en los sueños. El psicoanálisis supuso un revulsivo filosófico ya que describió al hombre no como un todo formado sino como una complejidad de fuerzas y choques.  

A) La revolución de Freud para entender qué son los mitos

Anteriormente a los estudios del doctor Freud, los relatos míticos ya habían sido investigados dentro del ámbito académico, siempre bajo una perspectiva antropológica. Se ponía especial interés, sobre todo, en aquellos reductos folclóricos que aun permanecían en los pueblos de Europa. El objeto de estudio se amplió, más tarde, a la culturas autóctonas de América y a los llamados pueblos primitivos de África. Con la paulatina aceptación de los postulados freudianos y de sus discípulos, el mito alcanzó a entenderse de una manera distinta y pasó de la esfera de los mundos posibles -circunscrito a lo ficticio- al ser considerado verdadero y consustancial al ser humano. Estudios como los de Durand (Las estructuras antropológicas del imaginario humano) o Bachelard (La poética del espacio) se inscriben en esta línea de pensamiento.  

B) Ernst Cassirer y la Filosofía de la Cultura

Sin embargo, fueron los tres volúmenes de Filosofía de las formas simbólicas (1923-1929) de Ernst Cassirer (1874-1945) los que sitúan al hombre en un universo regido por la imaginación simbólica. Cassirer forma parte de un elenco de filósofos que, entre la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, se enfrascaron en un intento de interpretación crítica de la cultura occidental. Junto con Jacob Burckhardt (1818-1897), Wilhelm Dilthey (1833-1911) o Simmel (1858-1918), entre otros, conforman lo que se ha venido en denominar los Filósofos de la Cultura, cuyo más ilustre precedente se puede encontrar en Friedrich Nietzsche (1844-1900). Ernest Cassirer recoge tanto la crítica cultural realizada por este último como el giro lingüístico en filosofía inaugurado con el Tractatus logico-philosophicus (1922) de Wittgenstein.  

Para Cassirer el acceso al mundo se haría no solo a través del arte sino por medio de cualquier forma simbólica: lenguaje, arte, religión y mitos. La humanidad, por tanto, no se conforma con vivir en un universo físico sino que se afana en entablar un diálogo con las cosas mismas y en encontrar un significado más allá de la materia. El hombre, pues, es un animal simbólico que crea relatos en forma de mitos.

C) El punto de vista social para entender qué son los mitos en las investigaciones de Mircea Eliade 

Mircea Eliade, en su libro Mito y realidad (1968), desde las primeras páginas, define el relato mítico como una verdad. Esto es así porque las culturas que él estudia lo consideran así. Es decir, para la sociedad de mentalidad arcaica que cree en los espíritus de los bosques, la historia de sus hazañas son auténticas (y hasta verificables) porque así lo dicta su cultura. Para explicar qué son los mitos hay que acudir a estos relatos formados metafóricamente con elementos del mundo tangible. Se refieren siempre a pilares imprescindibles para el sostenimiento de la comunidad sin la cual el hombre no llegaría, ni siquiera a ser hombre. Eliade articula su estudio acerca del mito desde una perspectiva social circunscrita a ciertos pueblos primitivos o culturas arcaicas pero, en principio, su relación con el pensamiento individual es bastante pobre. 

D) Entendiendo qué son los mitos aplicados al plano individual  

Esta descripción (circunscrita a lo social) de lo que son los mitos de Eliade puede aplicarse también a los mecanismos de la psique individual en su búsqueda de la verdad íntima, tal como se ha puesto de manifiesto sucesivamente por los estudios de Freud, C.G. Jung y, por último, por V. Frankl y los respectivos discípulos de cada maestro. Por tanto, los mitos, símbolos e imágenes serían elementos del pensamiento simbólico inherente en el hombre primitivo y en el occidental anterior al Siglo de las Luces. La búsqueda de otros mundos posibles abiertos con el surrealismo (impregnado de la teorías freudianas) y las atroces sacudidas de la historia del siglo XX han hecho proliferar los estudios sobre la verdad de los símbolos y mitos.  

El pensar simbólico no es haber exclusivo del niño, del poeta o del desequilibrado. Es consustancial al ser humano: precede al lenguaje y a la razón discursiva. El símbolo revela ciertos aspectos de la realidad -los más profundos- que se niegan a cualquier otro medio de conocimiento. Imágenes, símbolos, mitos no son creaciones irresponsables de la psique; responden a una necesidad y llenan una función: dejar al desnudo las modalidades más secretas del ser. Por consiguiente, su estudio permitirá un mejor conocimiento del hombre; del “hombre sin más”, que todavía no ha contemporizado con las exigencias de la historia.

Eliade: Imágenes y símbolos, Madrid, Taurus, 1979, página 12.  

Los mitos actúan para comprender el mundo y para dar una razón sagrada a los procesos de la naturaleza. A la par, su relato se identifican con vicios, virtudes, valores sociales o formas cívicas. Podemos poner un ejemplo en el mito de Narciso. La narración nos habla de vicios (Narciso es, en esencia, un narcisista que de aquí viene la denominación), de la creación de una forma de naturaleza (la flor del narciso), de la comunicación entre los dioses y la humanidad. Y, en última instancia, de un universo conectado entre hombres, formas de vida diversa y divinidad que no puede alterarse a capricho.  

E) Los últimos estudios acerca de los mitos  

A partir de V. Frankl, la comprensión de estos relatos se llevan a la esfera individual y religiosa. Estos filósofos entienden que la comprensión última de los mitos solo es posible si compartimos los mundos posibles que los animan. Tenemos que formar parte del ser y el estar en el universo por parte de una sociedad que crea -y cree- en ese mito. De lo contrario, se degenera en mera fábula con trasfondo moral. Y los mitos aspiran a dar orden, sentido y justificación a las cosas del mundo. 

Los mitos son narrativas sobre la realidad. Narrativas que si se interpretan conceptualmente se desfiguran, y si se reduce la realidad a lo visible o a lo verificable se malentienden. Por eso una hermenéutica racional a lo más podría describir su estructura, su esqueleto, pero no el mito.

Ramón Pannikar: Diccionario de mitologías, Barcelona, Destino, 2000, página 32.

Los mitos perviven en la actualidad en los sueños y actividad onírica 

El relato mítico ha sobrevivido al empirismo racionalista a través de los sueños. Las imágenes oníricas se presentan de manera simbólica y éstas se estructuran de igual modo que el mito, a través de un relato cuya significación última se encuentra en la sintaxis textual. La moderna psicología se apoya en el mito primitivo de fuerte raigambre social para dar las claves del pensamiento escindido del individuo moderno:  

Nadie ha entrado a considerar la idea de que los mitos son ante todo las manifestaciones psíquicas que reflejan la naturaleza del alma.

Jung: Arquetipos e inconsciente colectivo, Barcelona, Paidós, 1994, página 12

Los  mitos se articulan en torno al simbolismo. Son relatos estructurados conformes a significados simbólicos. La actividad onírica también se genera al igual que los mitos. Los significados deben “leerse” a otro nivel, con otro sentido distinto al aparente. Siguiendo a Jung y sus discípulos, los sueños son informadores de una realidad desconocida para el hombre porque se manifiestan con un lenguaje simbólico que el individuo occidental contemporáneo no puede descifrar, ya que ha perdido las claves de los mismos. 

En definitiva, son múltiples los estudios filosóficos que intentan dilucidar qué son los mitos, sus características, verosimilitud y formatos comunicativos imprescindibles para entablar ese diálogo con lo inmaterial que ha venido en llamarse espíritu, alma o divinidad.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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