Gente tóxica, manual de instrucciones para lidiar con ellas

Gente tóxica, guía básica para lidiar con ellas

Gente tóxica, guía básica para lidiar con ellas

Las ha habido de siempre dedicadas a amargarle la vida a todo aquel que estaba a su alrededor. No es algo nuevo. Sí lo es el término y la conciencia cada vez mayor del daño que ejercen esta gente tóxica. 

No sabes cómo pero en nada estás en el terreno que ellos desean y estás hablando de hechos o sentimientos que quieres guardar para ti. Tienen una habilidad especial para hacerte sentir mal sin saber muy bien por qué, para recordarte (y eso lo vemos a continuación) todos tus “fallos” a sus ojos y a su juicio (afilado al máximo cuando se trata de verlo en los demás). Son individuos peligrosos expertos en parasitar a los que están a su alrededor, entrenados  en robarte tu alegría, fortaleza y brillo vital. Por si esto fuera poco, son hábiles a la hora de aprovecharse económicamente (en todos los sentidos) y en arrogarse como propios méritos que no son suyos (también en todos los sentidos). Peligrosos, ¿verdad? Por eso, es importante identificar y lidiar con la gente tóxica. Tu alma y tu espíritu se merecen una serenidad que es imposible al lado de ellos.  

 

Pero, cómo es una persona tóxica y cómo puedes identificarla 

Los hay de muchos tipos y se manifiestan de múltiples maneras. Eso no quita para que no hagamos un esfuerzo de sistematización para conocer mejor sus fórmulas y maneras. Por ahora no han mutado y, con un poco de tiempo y atención, podemos clasificar los distintos tipos de personas tóxicas con el fin de ponernos a salvo cuanto antes. La característica común es que cuando estás con ellos te sientes mal (en toda la amplitud del término) sin saber por qué. Son maestros en sacar lo peor de nosotros y llevarnos a la vibración del miedo. En esta escala tomaremos decisiones poco afortunadas y, las más de las veces, estaremos con mal humor y tristeza. Es el juego de la gente tóxica. Por eso se hace necesario descubrirla. Ten en cuenta lo siguiente:

1.- Tacaños y avaros son gente tóxica

Son capaces de matar por un céntimo y enredarse en una discusión por poca cosa. El dinero es energía que nos posibilita mejorar nuestra vida. Por eso la gente tóxica (en un porcentaje muy elevado) se aferran al ahorro y a la acumulación de una forma insana. No es que quieran guardar para comprar algo que les haga ilusión. Es otra cosa distinta. Son socios complicados, jefes que crean mal ambiente, progenitores espantosos que no ofrecen lo mínimo a su descendencia. Todo el dinero será para crear un imperio (pequeño o grande) donde ellos se sientan a gusto y puedan sobresalir del resto de los demás. Es la manera más fácil que tienen de compensar la pobre autoestima que barajan un alto porcentaje de gente tóxica. 

2.- Perezosos y muy dados a enredar para sacar el máximo partido del otro

Su amor por el poder, el dinero, las cosas, la apariencia, la ganancia no va parejo a su fuerza de voluntad a la hora de sacar cualquier proyecto vital. No estamos ante personas apasionadas que quieren hacer algo nuevo y devolverlo a la sociedad. No es el caso. Para ellos, la acumulación debe hacerse a costa del otro, del engaño, de pequeños timos, de negocios pocos claros, de negociaciones complicadas, de aprovecharse siempre del que está enfrente. Si no lo hacen, no duermen tranquilos. 

3.- La gente tóxica ha caído en la envidia y en la calumnia

En el fondo de su alma anhelan aquello que no tienen ni van a tener con su actitud: la luz, el brillo y la alegría del otro. Por eso, se mueven con una envidia soterrada incluso a su propia familia. No dudará en crear bulos, en calumniar y en hablar mal de otro a la mínima oportunidad. Si estás ante alguien que siempre está hablando mal del otro (incluso de miembros de su familia), ten en cuenta dos cosas siempre. Más temprano que tarde acabará contando chismes de ti y, además, es muy probable que estés ante una persona tóxica en toda regla. 

4.- Cualquier cosa, por pequeña que se sea, es tomada como una afrenta difícil de perdonar

Da igual lo que sea, la gente tóxica se lo toma todo a la tremenda cuando se trata de ellos y cuando eres tú el que te sientes ofendido es que “tienes la piel muy fina” o “eres demasiado sensible”. ¡Ojo con esto! Cuando alguien critica, sin venir a cuento, tu mejor virtud (cultura, estudios, sensibilidad, ética, moralidad, afán de superación…) estás siempre ante una persona tóxica.

5.- La gente tóxica la forman individuos ruines y envenenados con ira, odio y resentimiento

Y a poco que los escuches verás estos sentimientos que se van transparentando como gotas de lluvia tras una ventana. No aman y su falta de empatía es tal que hablan de todo el mundo porque sí inventándose historias, actos o gestos de la vida privada del otro que dan como irrefutables. Este tipo de gente tóxica que en una reunión dan como verdad las mentiras que han creado de los demás es muy peligrosa. Van creando un hilo sutil poco a poco que enredan al otro y se las apañan para apartar al que brilla o genera luz excluyéndolo socialmente. 

 

6.- Son maestros del camuflaje social

De puertas para afuera son los mejores del mundo pero, en la intimidad del hogar, en los entresijos del trabajo o en el día día de la amistad muestran todas sus garras. Por eso, de primeras es muy difícil identificar este tipo de gente tóxica ya que siempre muestran su mejor cara. Es sano dejar pasar un tiempo antes de involucrarse con personas que no conocemos porque, más temprano que tarde, si estamos atentos, podemos identificar su veneno antes de que nos atrapen. 

7.- Narcisistas y psicópatas son gente tóxica

En este sitio ya he hablado de los efectos perversos de la personalidad narcisista en todos los ámbitos. Son individuos incapaces de ponerse en la piel del otro. Su ego es tan grande que todo lo que crean a su alrededor se vuelve asfixiante e irrespirable. Un paso más hacia el mal (así sin más) es la mente del psicópata, un auténtico adalid del lado oscuro que debemos, por cualquier medio, evitar. 

8.- El miedo es su día a día 

Y la gente tóxica te lo hará sentir haciéndote “ver” “todos tus fallos”. Criticará, de una manera u otra, tus mejores logros con la intención de generarte inseguridad y que no aprecies lo mejor de ti. Para la gente tóxica nunca lo estarás haciendo bien, ya sea estar en un restaurante o gestionar cualquier parcela económica. Siempre estará encima tuya recordándote aquello que, a su entender, hay que mejorar. ¿Por qué? Porque no acepta ni la libertad del otro ni la originalidad de los demás. Por eso, este tipo de individuos es tan insufrible cuando se trata de jefes o clientes. Son tremendistas y para ellos, si no haces lo que dices, opinan o se encaprichan, mañana no saldrá ni el sol ni las nubes. 

9.- La gente tóxica no respeta el espacio del otro

Y lo invaden constantemente preguntando cosas del ámbito personal. No lo hace porque, de corazón, se interesen por ti. Recuerda siempre que es una forma de recabar datos para luego utilizarlos en tu contra. Por eso, si no tienes una autoestima evolucionada tienes que andarte con ojo a quien le cuentas tus intimidades.

10.- Las personas adictas siempre crean ambientes tóxicos

Por eso, es tan difícil convivir con ellas cuando están enganchadas a una droga, al juego o a la tecnología. Este tipo de personas crean una ciénaga alrededor suya que convierten la convivencia en un infierno. Ante esta situación solo se sale con ayuda profesional y especializada. No caigas en la tentación de querer redimir a un adicto. En cualquier momento puede saltar creando una guerra a su alrededor que te sea muy difícil controlar, atajar o contratacar a tu favor. 

 

¿Qué hacer para no caer en las redes de la gente tóxica?

Lo más sensato es no acercarse a ellas, pero esto no es posible cuando están dentro de nuestro ámbito laboral o, aún más difícil, en nuestra casa. La gente tóxica envenena con su ira, resentimiento y actos egoístas todo lo que tocan. Por eso, es fundamental que tengas tu autoestima en el punto óptimo para darte cuenta de la manipulación de estos individuos cuanto antes.

También es primordial saber, conocer y reconocer cómo se manejan en el mundo para que sus hilos afilados te hagan el menor daño posible. En cualquier caso, aunque siempre te van a hacer creer lo contrario, ten en cuenta que el problema no lo tienes tú. El conflicto está en la gente tóxica que utiliza la descalificación, la manipulación y las palabras hirientes para hacer daño al otro.

Te doy un repaso a los escenarios más probables en los que te puedes encontrar gente tóxica. 

1.- Gente tóxica en el trabajo, ¿qué hago para no amargarme en el día a día? 

La OMS ya considera el Sindrome de burnout como una enfermedad de corte laboral. Este se produce cuando se ha generado cortisol a raudales para poder soportar el estrés continuado. La gente tóxica es especialista en quemar a todos los que están a su alrededor ya sean compañeros, jefes, proveedores o clientes.  Se las apañan para generar un clima laboral espeso en el que las prisas, las obligaciones, el “para ya” sea una constante. Crean un día a día insufrible en el que el trabajo se vuelve una maldición y el que se ve enredado en sus redes se ve como incapaz para cumplir todo aquello que se espera de él. Es normal este sentimiento teniendo en cuenta que las personas tóxicas no tienen límites. Para ello, nada es suficiente. 

Si se crece un 10% habría que haberlo hecho al 11,1%.  Si hay un retraso en la entrega de cualquier trabajo (por causas razonables), se lo tomará como si mañana no saliera el sol. Siempre tendrá el modo perfecto de hacer las cosas y el tuyo no tiene ningún valor. Lo que tú sabes no sirve para el proyecto. Siempre será perfecto el plan que presente él o ella. El de los demás no sirve. Ante esta situación o te provees de una armadura de sabiduría extrema, paciencia infinita y una autoestima a prueba de bomba nuclear o tienes que abandonar. Se puede hacer de diversas maneras según sea tu posición, pero, a la postre, todo consistirá en apartar de tu vida esa persona. Si estás instalado en una zona de confort muy amplia que crees que necesitas (sí o sí) esos ingresos para sobrevivir, serás la víctima propiciatoria para esta gente tóxica que no dudarán en hacer moobing a la primeras de cambio. 

Tu éxito para liberarte de estas personas tóxicas está en la independencia y en la fortaleza para buscarte otra posición si fuera necesario. Incluso si es un compañero el que ejerce estas malas artes te va a ser muy difícil demostrar ante tus superiores que el peligro es él o ella. Estos individuos, además, se dedican a boicotear  (o a apropiarse) cualquier idea original que surja. Mientras puedes liberarte de esta situación o esta persona tóxica es despedida (porque se den cuenta de lo que es), es imprescindible que no cuentes nada de tu vida privada, ni que dejes traslucir una situación de necesidad o complicada a nivel personal o laboral.

¡Recuerda que la gente tóxica se alimenta de tus debilidades para utilizarlas en tu contra! Cuanto menos sepan de ti, mejor.  

2.- También existe la familia tóxica

Desafortunadamente, el hogar envenenado por los entresijos de una madre narcisista, problemas con el alcohol u otras drogas, conflictos emocionales no resueltos, envidias o falta de colaboración es más frecuente de lo que creemos. La sociedad actual se ha vuelto individualista y hedonista (sin ni siquiera saber la fuerza de esta filosofía) y eso llega hasta la familia. Si la madre tiene conflictos con ella misma, lo transmitirá a sus vástagos. Si el padre sufre de depresión o cualquier trastorno de la personalidad, creará un ambiente oscuro a su alrededor. Romper con la familia tóxica es dinamitar el último tabú, el que nos dice que nada malo puede suceder en los muros del hogar. Y sí puede ocurrir. Los periódicos traen noticias  de este cariz a diario. 

Toca no sentirse culpable en primera instancia. Tú no eres el responsable de lo que hagan los demás o de lo que quieran hacerte cargar a ti. En estos casos, va a ser muy difícil salir de la situación por medios propios y se hará necesario acompañamiento profesional que de las pautas para alejarse de la familia sin herir a nadie inocente. La oveja negra (tal como se conoce popularmente), en un alto porcentaje, tiene la misión de hacer ver cuáles son los fallos dentro del clan. 

Cultiva tu independencia de la manera más satisfactoria para ti y no tengas reparos en decir no a propuestas que consideres abusivas. Aunque es muy difícil (incluso para personas entrenadas expresamente), intenta ver a tu familia desde fuera, como si no fuera la tuya. En ese despegue te darás cuenta donde está la manipulación y te será más fácil zafarte de ell

3.- La gente tóxica crea relaciones tóxicas

No puede ser de otra manera porque no saben hacer las cosas de otra manera. Por eso, buscarán parejas vulnerables con las que puedan ejercer maltrato psicológico y/o físico. Tendrán amigos solo por interés. Sus relaciones serán superficiales y siempre querrán una ganancia, del tipo que sean. Se resistirán a soltar y no dejarán ir cuando el otro quiera deshacer la relación (del tipo que sea). Siempre habrá una promesa de cambio o de mejoría que no cumplirán. La gente tóxica por regla general es mitómana. Esto es, se crean un mundo paralelo donde ellos son perfectos. Se lo creen y lo intentan hacer creer a los demás. Pide ayuda si estás en una relación de este tipo y no tienes herramientas para volver a andar la vida con relativa soltura. 

4.- La gente tóxica está por todas partes 

Así sin más. En cualquier sitio y te la encontrarás en forma de vecina chismosa, del panadero deslenguado, del cliente que no respeta, del que no paga las facturas, del que siempre está diciéndote lo que debes hacer (y tú no has pedido opinión), del que manipula, del que quiere saber todo ti. Ten en cuenta esta máxima: si hay alguien que te sonsaca para saber más de ti de lo que tú estás dispuesto a contar ese es, siempre, una persona tóxica. ¿Por qué? Porque es su estrategia para luego manipular y crear una relación siempre a su favor. 

 

Ante la gente tóxica recuerda siempre… 

1.- Como norma general, sé escrupuloso y elegante a la hora de publicar asuntos privados en las redes sociales. Si te gustan, que sean contenidos positivos que no puedan nunca ser utilizados en tu contra. O si lo hacen, que no te importe. 

2.- No hables mal de nadie, ni siquiera de esta gente tóxica. Su furia puede desatarse en cualquier momento y no tendrán escrúpulos en hacerte mucho daño para salirse con la suya. 

3.- Rodéate de quienes te hacen sentir bien, de quienes te aportan aire positivo y luminoso, de quienes ves que son fuente de inspiración, de las personas sencillas, de los que se han superado a sí mismos viniendo de situaciones terribles, de los que saben perdonar y de quienes no guardan ningún rencor. Estos son la antítesis de las personas tóxicas. 

4.- Ten muy claro cuáles son los límites que no deben traspasarse nunca: el del insulto velado, el de las palabras más altas que otras, el de la intimidación, el del chantaje, el del miedo, el de la acusación… Si lo sientes, te lo están haciendo (¡no son imaginaciones tuyas!) y ante ti tienes los comportamientos de gente tóxica.

¡Pon siempre distancia! 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 
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