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10 Artistas del Renacimiento italiano más importantes

Artistas del Renacimiento italiano

Artistas del Renacimiento italiano

Candela Vizcaíno

 

El Medievo se liquida con el fin de la sociedad feudal, agraria y en torno a los señores guerreros. La nueva era supone no solo un cambio de mentalidad sino también de organización a todos los niveles. En las distintas ciudades-estado de Italia una nueva clase pujante y enriquecida con el comercio y las finanzas demanda obras de arte desvinculadas de las creencias religiosas anteriores. Se vuelve a la cultura clásica con sus modelos de serenidad, sus dioses y sus mitos. Aparece un fuerte mecenazgo centrado en pinturas de pequeño tamaño que pudieran trasladarse y embellecer los palacios, aunque nos han llegado importantes ejemplos de pinturas al fresco. A la par, tanto los grandes cardenales como el papado se apuntan a esta nueva cosmovisión promocionando proyectos de gran envergadura que culminan en esa maravilla que es la Capilla Sixtina. La demanda de arte por parte de esta nueva élite no podría haberse satisfecho si no hubieran nacido grandes creadores en este entorno. Son más que esta lista de los artistas del Renacimiento italiano con tan solo diez nombres. Aún así los que están han entrado en el canon universal de todos los tiempos.  

1.- Leonardo da Vinci, el gran genio universal

Nacido en Vinci en 1452, está enterrado en Amboise (Francia) donde fallece en 1519. Aún se conserva (con su recreación) la vivienda con su jardín donde pasó los últimos años de su vida dedicado al estudio y a la puesta a punto de sus inventos de ingeniería. Artista total, enigmático, científico, botánico, biólogo, su curiosidad le llevó a los principios de la fotografía, a las máquinas y a la observación de una nueva forma de plasmar la realidad. Uno de los grandes artistas del Renacimiento italiano y de todos los tiempos, Leonardo fue el primer pintor que se interesó por los efectos de la luz en el cuadro. Además, fue también el pionero en fusionar la figura humana con los espacios de naturaleza de manera realista. Esto último es una de las características de la pintura renacentista trabajada por otros creadores, aunque Leonardo lo llevaría a extremos que rozan casi la perfección. 

Pintura renacentista 8 La Virgen de las rocas de Leonardo 

Conocedor del número aúreo (o proporción perfecta), del manejo de la perspectiva, de las posibilidades de las pinceladas, fue también el primero que plasmó lo que se denomina el efecto atmosférico. En esencia, se trata de representar dentro del cuadro el aire, el ambiente, la intensidad de la naturaleza alejada de las encorsetadas representaciones arquitectónica anteriores. Buen ejemplo de ello son La Gioconda (1503-1506) y La Virgen de las Rocas (1483-1486).  

Sus obras son armónicas, con una clara simetría, realizadas con un delicado juego de luces y sombras y disponiendo en sus protagonistas rasgos anímicos, otra novedad que no se encuentra en la pintura en la Edad Media o antigua. Para uno de los más representativos artistas del Renacimiento, el retrato no podía conformarse con la manifestación de los rasgos físicos sino que tenían que reflejar el interior anímico a través de la mirada, el color, la sonrisa, los claroscuros y la disposición final. 

2.- Miguel Ángel Bounarroti, el creador de la Capilla Sixtina 

Nacido en Caprese en 1475, muere en Roma en 1564 donde realiza su colosal obra: los frescos de la Capilla Sixtina. Ensombrecida por su faceta pictórica, Miguel Ángel fue también escultor y arquitecto. Diseñó la enorme y conocida cúpula de la Basílica de San Pedro y la Sacristía Nueva de San Lorenzo en Florencia. Sus esculturas en mármol nos muestran el mismo movimiento que las pinturas. Su obra, marcada por el contraste, buscaba los efectos comunicativos del negro y el blanco o de lo pulido y no terminado. Sus esculturas mantienen un delicado equilibrio que llega a su cenit en los frescos de la Capilla Sixtina, cuya contemplación en vivo y en directo es de difícil reproducción ya sea por vía verbal como en imágenes. 

 Pintura Renacentista 3 Capilla Sixtina de Miguel ngel

Fue el Papa Julio II quien encargó la obra para homenajear a Sixto IV. Miguel Ángel, entre 1508 y 1512, sin apenas ayuda y por sí solo, realiza esta obra sirviéndose de dibujos previos, de una preclara concepción y división del espacio y de una técnica novedosa hasta entonces. Su faceta de arquitecto le ayudó a dividir, cuadricular y armonizar el espacio donde dispuso un relato sublime del Antiguo Testamento.  Con el trabajo final siempre en la cabeza, el artista trabajaba cada día un espacio con yeso fresco donde disolvía, como veladuras, sus certeras pinceladas.  

Asistimos a las escena de la separación de las agua, de la luz y de las tinieblas, la creación de Adán y Eva, el diluvio y la aventura de Noé, el pecado original, la decapitación de Holofernes por parte de Judith… Junto a estos relatos bíblicos representa a las sibilas (adivinas paganas que predijeron el cristianismo) y los profetas. Todo ello representando cuerpos en torsión, con fuerza, en movimiento, con un brillante y armónico colorido, resaltando los claroscuros y, a la vez, a pesar de que no hay ni un solo centímetro sin pintar, con limpidez. El resultado es sobrecogedor a pesar de las actuales visitas tan restrictivas.   

3.- Rafael de Sanzio, uno de los artistas del Renacimiento más representativo 

Nacido en Urbino en 1483, muy pronto viajó hacia Roma, donde la Iglesia atraía a los mejores artistas para que embellecieran iglesias y palacios de la curia. Rafael hacía gala de una personalidad serena y de trato afable. Y esa personalidad se refleja en sus obras que son equilibradas, delicadas y armónicas. Una de sus obras más conocidas es La escuela de Atenas, un fresco realizado entre 1509 y 1511 para la Estancia Signatura del Palacio Vaticano. En la obra se encuentran buena parte de las características de la pintura renacentista. La imagen está centrada incluso de manera geométrica y encuadrada con una sublime recreación de la arquitectura griega. En la obra, Platón y Aristóteles ocupan el espacio central junto con otros filósofos de la Antigüedad (Sócrates, Euclides…) A pesar de que murió con tan solo 37 años llegó a alcanzar bastante fama siendo requerido para hacer retratos de la alta aristocracia e incluso de la élite eclesiástica. 

 Pintura Renacentista 2 La Escuela de Atenas de Rafael

 

4.- Tiziano, el pintor del Emperador 

Del mayor representante de la escuela veneciana del Renacimiento, no se sabe su fecha de nacimiento que fluctúa entre 1477 y 1490. Hasta su muerte en Venecia en 1576, realizó grandes obras no solo para la Iglesia, como La Asunción de la Virgen que se conserva en la Iglesia de Santa María Gloriosa dei Frari de Venecia sino también para aristócratas y reyes. En su dilatada carrera también realizó pintura de temática mitológica tan querida para los gustos renacentistas como Venus y Adonis, custodiada en el Museo del Prado, o El Rapto de Europa. Importante fue también su faceta como retratista para la familia de Carlos V o para los todopoderosos Strozzi.  

5.- Filippo Brunelleschi, el arquitecto de Santa María del Fiore de Florencia 

Aunque decir Renacimiento nos lleva a la pintura, no nos podemos olvidar de los avances en la arquitectura superando ya todos los condicionantes del arte antiguo. El gótico evoluciona hacia obras más serenas que copian la estructura y los modelos de la arquitectura romana.  Quien mejor representa esta nuevo modelo constructivo es Filippo Brunelleschi (1377-1446). Su obra maestra es la catedral de Santa María del Fiore de Florencia con su enorme cúpula con nervaduras rematada en una linterna por donde se filtra la luz. Los interiores se presentan ordenados con largas filas de columnas y arcadas. 

6.- Masaccio, el artista del Renacimiento más representativo del cuatrocientos

Aunque podemos encontrar algunos elementos de la pintura medieval, Masaccio (1401-1428) da un paso hacia la perspectiva y hacia la recreación narrativa dentro del cuadro. Su pincelada se sustenta en los claroscuros, en el juego de luces y de sombras. La realidad y los personajes no están idealizados sino que se representan como sacados de modelos reales.  En la obra de Masaccio ya se vislumbra la ideología del hombre en el Renacimiento que se erige como protagonista de la naturaleza. Su obra más conocida es el fresco de la capilla Brancacci en la iglesia de Santa María del Carmen de Florencia. 

7.- Giorgione, el pintor de la naturaleza 

Junto con Tiziano, Giorgione (1478-1510) es uno de los mayores representantes de la escuela de Venecia. Los contornos en su obra se han difuminado del todo dando protagonismo a los claroscuros y a la temática de la naturaleza, tan querida tanto para la lírica renacentista como para los artistas plásticos. Su obra más conocida es La Tempestad (1505). En el lienzo se inmortaliza el momento en el que un rayo descarga sobre un grupo humano, arquitectónico y de naturaleza con una sutil combinación de color a la par que un delicado uso de la perspectiva. 

8.-Sandro Boticelli (1445-1510), uno de los artistas del Renacimiento seducido por los mitos clásicos

Aunque el artista florentino también realizó obras de temática cristiana son las obras con referencias paganas las más conocidas de su producción. El Renacimiento mira a la literatura griega y romana con sus dioses pasionales, seres híbridos, ninfas y metamorfosis. El nacimiento de Venus y La Primavera (actualmente en la Galería de los Uffizi) son dos ejemplos sublimes de esta nueva forma de acercarse al arte. Para Boticelli la belleza tenía un ideal ligado a los dones de la naturaleza, a la sensualidad, a la serenidad y al equilibrio. Las transparencias y las líneas van envolviendo las formas hasta crear un conjunto de extrema belleza e idealismo.  

Otros artistas del Renacimiento italiano 

9.- Piero della Francesca (1420-1492) 

No solo puso en práctica los principios de la perspectiva y de la geometría sino que también teorizó sobre estos extremos.  Dos de sus obras más conocidas es La flagelación de Cristo y los frescos del coro de la iglesia de San Francisco de Arezzo.  

10.- Andrea Mantegna (1436-1506) 

A él se debe las innovaciones en la decoración de cúpulas como la realizada en la Cámara de los Esposos del Palacio Ducal de Mantua. Sobre un fondo de cielo nublado se ha realizado una estructura circular donde se asoman (mirando al espectador) los distintos personajes. La bóveda está pintada siguiendo un esquema perfecto.  

Uno de los artistas del Renacimiento italiano que abre el camino para el estilo posterior, el arte barroco, Antonio Allegri (1489-1534) nos adelanta el amontonamiento pictórico que vendría después. Si bien desde el punto de vista formal puede confundirse con la exageración del nuevo período, sus temas y tratamientos están lejos del pesimismo que alcanzaría la cultura unas décadas más tarde.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

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