Géneros de la literatura medieval

Géneros de la literatura medieval

Géneros de la literatura medieval

Candela Vizcaíno

 

Hay un acuerdo explicito que coloca el siglo VIII como la frontera que divide el latín y el castellano. A partir de esa fecha ambas lenguas ya eran tan distintas que los nuevos hablantes de los recién nacidos idiomas románicos no lograban hacerse entender en latín. Este quedó circunscrito a la cultura y utilizado en los pocos textos escritos (en diversas materias) que nos han llegado de la época. Los primeros esbozos de literatura castellana debió darse alrededor del siglo VIII. Otra cosa bien distinta es su pervivencia, ya que en sus inicios y en buena parte de la Edad Media fue eminentemente oral. Por tanto, la división de los géneros de la literatura medieval está condicionado por ese carácter y, también, por el terrible proceso de retroceso económico que la época supuso.  

Entendemos mejor el estado de la cuestión cuando nos acercamos a las escasas bibliotecas. Así, los pocos libros medievales que nos han llegado, a excepción de algunos títulos, no recogían textos literarios. Una sociedad empobrecida, aislada en pequeños núcleos de población incomunicados entre sí y profundamente cristiana guardaba sus recursos para otro tipo de escrito. Por eso, porque la cultura medieval se caracteriza por mantenerse enclaustrada en monasterios y por el profundo analfabetismo de la población cualquier manifestación artística de la época es escasa y pobre. La labor “editorial” (si podemos utilizar ese término) se reducía a la copia de los textos clásicos, a la propagación de la Biblia o de los trabajos de los padres de la iglesia, a conservar algunas nociones de medicina, de fitoterapia… La literatura no formaba parte de ese legado que permitía salvar el alma o aplacar los rigores sufridos en el cuerpo. Por eso, son pocos los retazos de títulos que nos han llegado hasta nosotros. Aún así, la moderna filología ha podido poner orden y entender las características de la literatura medieval a partir de unos cuantos libros y legajos.  

1.- Los géneros de la literatura medieval están protagonizados por la poesía 

Con versos rimados (en distintos metros) era más fácil la memorización y la recitación. Con ritmos se acompañaban los ejemplos de cantares de gesta que han llegado hasta nosotros y los juglares convertían este acto en una auténtica fiesta. Vamos por partes y anotamos que en la época había dos modos totalmente distintos de hacer poesía: 

1.1.- El mester de juglaría  

Llamado así porque sus intérpretes (que no poetas o creadores) era juglares que iban con espectáculos de ocio de pueblo en pueblo. Este tipo de artistas combinaban la recitación de la poesía épica con números de saltimbanquis, con animales o con instrumentos musicales básicos.  Ni siquiera está claro que tuvieran una mínima instrucción y ni siquiera que supieran leer y escribir. Sí tenían que tener buena memoria y gracia para recitar los romances.  

Con el mester de juglaría llegaba a los pueblos los cantares de gesta. En estos largos poemas se daba a conocer las andanzas, aventuras o heroicidades de señores de la guerra contemporáneos de una forma realista. El público demandaba noticias de estos vencedores en batallas y exigía que se hiciera hincapié en el espíritu sangriento de estos personajes. De los poemas originales poco o nada han quedado ya que estos se transmitían de manera oral. Y si alguno se llegó a poner por escrito, tal cual el Cantar del Mío Cid, es porque ya en la época tuvo una fuerte éxito debido a su gran belleza estilística.  

1.2.- El mester de clerecía 

En la otra línea se encontraba el mester de clerecía, los escritos de las únicas personas cultas de la época: los clérigos. Han sido descritos estos siglos como de familiaridad con lo santo, ya que la religión ocupaba el centro vital. Si a ello unimos que los únicos que tenían instrucción académica pertenecían al clero, entendemos mejor uno de los más sofisticados géneros de la literatura medieval: el mester de clerecía.  

En verso, utilizando una estrofa fija en arte mayor y propia de la época denominada cuaderna vía se escribieron obras de tipo religioso en alabanza a la Virgen, como los Milagros de Nuestra Señora. También fueron objeto de este tipo de literatura otras figuras del santoral, como nos ha llegado a través de algunos títulos de Gonzalo de Berceo, el gran autor de este género literario medieval. 

Las líneas, fronteras y diferencias entre el mester de juglaría y el de clerecía se difuminan a veces en la original obra Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita, ya que, en clave simbólica, nos introduce en una obra sensual y erótica (obscena a veces) lejos de los parámetros de la cultura medieval.  

1.3.- Otros géneros de la literatura medieval que utilizan la poesía

1.3.1.- Poesía provenzal 

Aunque en las letras castellanas (tan enfrascada en la salvación del alma o en cantar las peripecias de guerreros) no tuvo un éxito notable, sí son importantes los de la lírica galaico portuguesa. La lírica provenzal se originó en el siglo XII en el sur de Francia bajo el auspicio de la cultura reina Leonor de Aquitania. Cantaban el amor cortés según los códigos de la sociedad feudal y sus creadores ya eran poetas (trovadores) cultos, instruidos en las letras y la música. La influencia de la poesía trovadoresca llegó a Italia, Sicilia y a España cuyos poemas más delicados son las cantigas de amigo escritas en galaico-portugués. Puestas en boca de una muchacha se queja siempre de la ausencia del amado.  

1.3.2.- Jarchas mozárabes 

De esta línea son estos pequeños versos de carácter amatorio y descubiertos en pleno siglo XX. Las jarchas mozárabes son pequeñas glosas en rudimentario castellano que cierran poemas de mayor envergadura escritos en hebreo. Nacieron en Andalucía en el siglo XI de la mano de poetas cultos que hicieron una extraordinaria fusión de varias tradiciones literarias.  

2.- La prosa medieval es eminentemente didáctica 

Ya que cualquier escrito tenía que tener una función práctica. El ocio o la belleza de los textos literarios no se consideraban importantes. Si se escribía era con el objetivo de trascendencia, de ayuda a otros, de aportar a la sociedad (aunque en un carácter distinto al contemporáneo).  

2.1.- Don Juan Manuel y El Conde Lucanor 

Es la obra más emblemática de la literatura castellana en prosa. Está escrita por el infante Don Juan Manuel, guiado con un claro didactismo. El texto que nos ha llegado fue pulido en vida de su autor y  El Conde Lucanor o Libro de Patronio, que así se le conoce también, es una colección de relatos, de cuentos cortos en el que el Conde Lucanor pregunta a su perceptor por algunos aspectos de la vida. Este siempre le responde con un relato en el que está implícita una moraleja.  

2.2.- La actividad erudita de Alfonso X, el Sabio 

Los libros medievales eran escasos, caros y difíciles de conseguir. Por tanto, el conocimiento era limitado y siempre circunscrito a un porcentaje mínimo de letrados de la población. Sin embargo, en este panorama de oscuridad intelectual surge la figura del rey Alfonso X, llamado el Sabio. Pone a disposición de la sociedad de su época y de la posteridad su poder, relaciones, recursos económicos y sabiduría. Crea una suerte de taller donde se dan cita poetas, científicos, escribas, traductores y estudiosos para levantar una magna obra que recoge la historia, las leyes o la literatura de la época. Hace en paralelo una labor de traducción y, además, él mismo se atreve con la composición de unas cantigas al estilo de las de amigo de la lírica gallega, pero dedicadas a la Virgen. 

2.3.- La Celestina obra en la frontera entre la Edad Media y el Renacimiento

Puesto que todo en ella es único, desde el género al que pertenece (a medio camino entre el teatro y la prosa) hasta en los personajes que levanta. Celestina es el primer vértice de esa figura que se irá formando conforme se desarrollan las letras castellanas con los personajes más universales: don Quijote, Sancho Panza, don Juan y… Celestina, entre alcahueta y una cínica sabia. La obra nos dice de los vicios de la época y de la oscuridad del alma humana de una forma única en la literatura universal. Como el estudio de la misma sobrepasa con creces los límites de este ensayo, remito al lector a los siguientes trabajos:  

La obra, además, se encuentra en la frontera entre la literatura medieval, encorsetada en una serie de normas, y la renacentista que busca el espíritu libre de la cultura clásica.   

3.- El teatro es mínimo en la literatura medieval  

Habría que esperar a la irrupción del teatro barroco en España con sus excesos en todos los sentidos para encontrar un drama puramente nacional. Hasta entonces y en la época que nos ocupa, tan solo han llegado algunas muestras de autos sacramentales como el Auto de los Reyes Magos. Eran estos pequeñas muestras dramáticas representadas en el interior de las iglesias en fechas señaladas. Las temáticas son bíblicas y el margen para la creatividad es mínimo. En la misma línea se encuentran las danzas de la muerte que comenzarían a ser abundantes ya finalizada la Edad Media.  

Puede decirse que el periodo culmina en pleno siglo XV con el avance de la imprenta, los descubrimientos y los nuevos modelos culturales. Hasta esa fecha la literatura en España va tomando terreno desde un silencio casi total hasta formar parte de una de las más ricas tradiciones de la historia. Los géneros de la literatura medieval, con su encasillamiento estanco, se van diluyendo conforme va avanzando el siglo XII para permitir la aparición de poetas o escritores con otras sensibilidades abiertas a los aires renovados del Renacimiento. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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