Tipos de espacios literarios

Tipos de espacios literarios

Tipos de espacios literarios

Candela Vizcaíno

 

Clasificación de los tipos de espacios literarios siguiendo los modelos de Frank y Gullón quienes hacen especial énfasis en el espacio simbólico.  

Tal como vaticinó el polaco Slawinski (en “El espacio en la literatura: Distinciones elementales y evidencias introductorias”,1978), los estudios sobre el espacio literario están tomando una relevancia hasta hace poco inexistente en las investigaciones de corte humanístico. El problema deviene en la supuesta novedad del enfoque. Por eso, la metodología y las clasificaciones no están cerradas. En el texto anterior sobre los tipos de espacios literarios, su definición y origen del método de investigación dejé la clasificación propuesta por Slawinski. En este nos atendremos a la de Frank (en “Forma espacial en la novela moderna”, 1949) continuado por Ricardo Gullón (recogida en Espacio y novela, 1980).  

Frank se centra en el desarrollo espacial de la novela del siglo XX y, al igual que Slawinski, desglosa esta categoría en siete niveles diferentes. El desglose de estos tipos de espacios literarios es el que sigue:  

1.- Espacios simbólicos o potenciación del imaginario espacial antropológico, uno de los tipos de espacios literarios de más raigambre en el arte 

Se refiere a los significados simbólicos sustentado en lo que son los mitos pero, a la vez, presentes y arraigados en el inconsciente colectivo a través de lo que Jung denominó arquetipos. Este imaginario ha sido estudiado con detenimiento y meticulosamente por investigadores que han desarrollado su trabajo en el último siglo: Durand, Eliade, Bachelard, la escuela de Jung, Gullón… Además, varios autores han recopilado y recogido este imaginario en diversos diccionarios de utilidad para el investigador. Es necesario hacer la siguiente subclasificación: 

1.1.- Las fronteras. Se refieren a las imágenes que delimitan un allí y un aquí, un ahora de un después, cada uno de los lados de una misma realidad que es, a la vez, diferente. 

1.2.- Los recintos de intimidad. Normalmente son de carácter físico pero, con alta frecuencia, estos tienen un trasunto espiritual. 

1.3.- El yo contrapuesto a los otros. Nos encontramos, de nuevo, con fronteras, pero esta vez no son límites físicos. Son delimitaciones entre personas. Las líneas utilizadas en el arte para circunscribir cada uno de esos espacios, cada uno de los lugares propios de cada individuo son, en ocasiones, muy sutiles. Nos encontramos con el recurso de las máscaras con todo su significado antropológico, mítico y conector con el inconsciente colectivo. También entra en esta categoría la ausencia de los rostros, comunes en buena parte de la pintura metafísica y en el surrealismo. La muchedumbre, el gentío y la disolución de la personalidad a través de la masa o el grupo anónimo es otro de los tipos de espacios literarios que entran en este apartado. 

1.4.- Los espacios de descendimiento. Están asociados a la búsqueda de la verdad. En estos emplazamientos nos solemos encontrar tanto el eje vertical como el horizontal. Arriba y abajo denotan, normalmente, niveles de percepción y de comprensión totalmente distintos. Arriba están los que saben, los que se encuentran a salvo y a cubierto por la masa o por el cuerpo social. Los que se atreven a descender y a bajar son los valientes, los que no tienen miedo a encontrarse a sí mismos. O, sintiéndose atemorizados, no tienen más remedio que emprender ese camino. En este mismo sentido, podemos situar la inmersión en el agua como la unión de todos los contrarios, el encuentro con el fin, con el acabamiento, como la muerte y, también, con la verdad. De igual manera, detrás y delante también denotan un antes y un después. Muros, paredes, puertas que se cierran para siempre… son representaciones del pensamiento simbólico dirigido a vida nueva. Ante los muros, se topa con aquello que estaba en el inconsciente y, de esta manera, aflora a la razón. 

1.5.- Los espacios de representación. En las obras modernas y contemporáneas, el teatro y todas sus vertientes entran en relación con el uso de las máscara, de la careta, de la doblez y de la hipocresía. También es una de las características de la dramaturgia tradicional representada en su cenit en el . Los personajes no se muestran tal como son sino que, al contrario, disimulan su verdadero ser detrás de la pose y las falsas apariencias. 

1.6.- Los espacios míticos. Se vinculan a los problemas de identidad y a los trabajos que debe afrontar el héroe. Del plano de la representación pasamos, en este sentido, al nivel de la plurisignificación.

Por último, en esta categoría (la que corresponde a los espacios simbólicos) podemos, además, insertar un nuevo plano, el denominado por Marc Augé, como no lugar. 

Otros tipos de espacios literarios 

2.- Intensificación del contrapunto

El contrapunto consiste en la utilización de distintos espacios diferentes para acciones ocurridas al mismo tiempo. Es decir, se trata de recoger varios topoi coincidentes a nivel cronológico. Por su característica intrínseca, el cine es un medio artístico privilegiado para expresar e intensificar el contrapunto.  

3.- Fragmentación del discurso  

Así se consigue representar el caos con todos sus significados. El espacio no es lineal en el sentido cronotópico sino que se amontona, se sucede con rapidez y produce un acusado efecto de desajuste y de desorientación a nivel tanto físico como espiritual. El discurso entrecortado, no terminado o interrumpido por otros discursos que quieren abrirse camino, al mismo tiempo, o en el mismo lugar, ha sido explotado con notable acierto por grandes cineastas contemporáneos. 

4.- Desarrollo de las descripciones

El desarrollo de las descripciones se reviste, asimismo, de un carácter meramente espacial en detrimento de lo temporal. La descripción ralentiza la acción narrativa en favor de una impresión (espacial, humana…). Esta empieza a tener cierta autonomía (a ser considerada como tal) con las características del romanticismo y su gusto por la recreación de los paisajes ruinosos y los ambientes decadentes. El auge de la misma devendría con el realismo literario y las novelas del naturalismo. Posteriormente sería retomado por el modernismo y en poesía por el simbolismo

5.- Potenciación detallista de la descripción que incide sobre la cualidad espacial 

La narración basada en la acción (en literatura o en el cine) no se detiene en la descripción detallista de los lugares, de las personas o de las cosas. Es decir, no incide sobre la importancia de la significación espacial. Sin embargo, el mayor detalle en las descripciones (literarias) o en las imágenes (cinematográficas) predispone al lector/espectador a buscar el sentido en los espacios recreados.  

6.- Potenciación de las técnicas cinematográficas

La novela contemporánea se contamina fuertemente del cine y, también de la pintura y de la fotografía; artes estas que también ejercen sus respectivas relaciones de interdiscursividad con el cine. En el cine, los silencios equivalen a los espacios en blanco de la literatura.  

Ese silencio cumple una función definida, suscitar impresiones y sensaciones indefinidas. Altera, con alteración sensibilizada, y gracias a su acción, sentida como presencia, es posible captar, o al menos intuir, realidades sutiles y evasivas. Por ese silencio, el espacio se declara: es su latido, su modo particular de manifestarse, y la percepción depende de la situación.  

Ricardo Gullón: Espacio y novela, Barcelona, Bosch, 1980, página 7 

7.- La distancia 

Es uno de los tipos de espacios literarios donde la raza humana debe medirse consigo misma, con los demás y con todas las cosas del mundo. Lo cercano físicamente es también lo cercano espiritualmente, lo conocido y lo cotidiano. La simple visión de la lejanía impone al personaje un esfuerzo. La distancia no solo puede entenderse desde este punto de vista simbólico extratextual sino también hay que considerarla desde el plano extratextual, según el punto de vista del narrador. Cuanto más alejado esté el yo del narrador de aquello que se narra, mayor será la distancia textual percibida por el lector. 

Hasta aquí los tipos de espacios literarios con sus categorías estudiadas por Frank, Gullón, Durand, Bachelard… Nos quedaría por definir una creada posteriormente y que habría que insertar en el apartado del espacio simbólico: el no lugar propuesto Marc Augé en 1992. Este sería el espacio donde el alma humana no puede encontrar identificación. Son lugares de paso, de tránsito, de incomunicación o de olvido. En este sentido, el arte contemporáneo se focaliza en aeropuertos, estaciones o centros comerciales incluso.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

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