stdClass Object
(
    [id] => 446
    [title] => Estilo y lenguaje en La Celestina
    [alias] => estilo-lenguaje-celestina
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

La gran obra de Fernando de Rojas aparecida justo cuando el siglo XV daba sus últimos coletazos ha hecho correr ríos de tinta por críticos y eruditos de todas las épocas. Si la magistral puesta en escena de los personajes de La Celestina no fuera suficiente (dando para la posteridad uno de los tipos más conocidos, el de su protagonista), mención aparte merece el lenguaje y el estilo en La Celestina. Anoto algunas de sus características principales. 

1.- El lenguaje de La Celestina se caracteriza por la erudición que no es más que convención literaria

Aunque la crítica decimonónica se empeñó en crear una frontera entre la lengua de los personajes de estrato social alto (Calisto, Melibea y los padres de esta) con los del pueblo llano o del hampa (todos los demás con Celestina a la cabeza), esta distinción no está tan clara al día de hoy cuando se han publicado investigaciones y tesis a raudales sobre la obra. Así se ha encontrado que todos los protagonistas participan de un lenguaje elaborado, plagado de artificios estilísticos y de claras resonancias cultas. Todo ello se ha visto, simple y sencillamente, como una convención estilística, a igual que se usa el verso en el teatro del Siglo de Oro posterior. 

Dicho esto, es Calisto quien más hace uso y abuso de ciertas figuras retóricas tomadas o prestadas de la tradición petrarquista que tan buenos frutos dio en la lírica renacentista española que llegaría un poco después. Se ha reconocido en ciertos diálogos un gusto por los latinismos y por realizar la frase siguiendo la estructura de esta lengua clásica. Así, se colocan los verbos al final de la oración, se realizan incluso rimas y consonancias que nos confunden con respecto al género de la obra. A pesar de la retórica exagerada, a veces esta forma parte del dramático estilo de La Celestina.  

2.- Todos los personajes hacen uso de las citas independientemente de su estrato social 

Aunque el argumento de La Celestina nos presenta unos tipos y personajes arrastrados por todo tipo de vicios y pasiones que pagan, inexorablemente, con su propia vida, todos ellos quieren hacer gala de sabiduría. Y esta se presenta a través de citas eruditas, referencias a mitos clásicos o alusiones históricas. La genialidad de su autor hace que todo ese caudal cultural sea manipulado por ciertos personajes, especialmente por Celestina, no para servir como modelo para el bien, sino para excusar el mal egoísta que realizan. 

3.- El estilo de La Celestina está plagado de refranes  

Se han contabilizado hasta doscientos cincuenta que se encuentran en boca de todos los personajes de la obra. Tanto es así que buena parte de ellos se recogen por primera vez en la tradición escrita castellana. Esta sabiduría popular, a igual que sucede con el caso de las citas o referencias históricas, son utilizadas como excusas para justificar actitudes infames en la mayoría de los casos. En este orden de cosas, tenemos que reconocer que gran parte de la genialidad de La Celestina reside en su diálogo. Es a través del mismo por el que adivinamos una psicología tan abyecta a veces que se congracia en el regodeo de sus propios vicios. En palabras de Marcel Bataillon, uno de los críticos que mejor han estudiado el estilo de La Celestina nos encontramos que:  

“El uso cínico y sofístico que los personajes de La Celestina [se sirve] frecuentemente de las máximas y proverbios […] Esta utilización exige agudo discernimiento por parte del lector, pues con frecuencia dichas máximas están arrancadas de su recto sentido o se aplican como lecciones de sabiduría y virtud para justificar una causa inmoral, como cuando Celestina, con el fin de separar a Pármeno de la lealtad a su amo, aduce máximas de elogio de la amistad y del respeto que se debe a los padres." 

4.- El lenguaje de La Celestina se caracteriza por su dramatismo

Y todo en él gira en torno a este concepto. Por eso, cuando Calisto se expresa de manera amanerada para declarar su amor por Melibea, en sus palabras se transparentan las bajas pasiones que lo guían. Un tanto de lo mismo sucede con Celestina cuyas máximas y citas tienen como único fin la manipulación psicológica a la que somete a todos y cada uno de los protagonistas de la obra.  

Aunque buena parte de la crítica ha puesto de relieve que el lenguaje y el estilo en La Celestina se surte de toda la tradición culta anterior, la obra hace alarde de un realismo espiritual tan atroz que no hace falta caer en las expresiones del hampa para que nos conmueva. Y eso incluso hoy en día cuando buena parte de ese estilismo nos parece tan ajenos que, en ocasiones, no lo reconocemos como perteneciente a nuestra lengua. 

 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2020-11-12 17:42:41 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 0000-00-00 00:00:00 [modified_by] => 0 [publish_up] => 2020-11-12 17:42:41 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 96 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 108 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [catCatalogMode] => 0 [theme] => default [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catFeaturedItems] => 1 [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => [page_rights] => [robots] => [inheritFrom] => 0 [catOrdering] => rdate [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Análisis estilístico de la lengua y el estilo de La Celestina de Fernando de Rojas [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => lenguaje en la celestina, estilo de la Celestina, lenguaje y estilo en La Celestina, La Celestina, literatura, literatura medieval, literatura española, libros, cultura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2020-11-12 18:51:54 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => 0 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.2.34-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100234 [stat] => Uptime: 410069 Threads: 17 Questions: 204947393 Slow queries: 371 Opens: 2422536 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 499.787 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 1554987 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 79 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'LaCelestina' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/estilo-lenguaje-celestina.html [printLink] => /literatura/estilo-lenguaje-celestina.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/ce742d950ca63a98d59ecec5eba0da2e_Generic.jpg [cleanTitle] => Estilo y lenguaje en La Celestina [numOfComments] => 0 [text] =>

 

La gran obra de Fernando de Rojas aparecida justo cuando el siglo XV daba sus últimos coletazos ha hecho correr ríos de tinta por críticos y eruditos de todas las épocas. Si la magistral puesta en escena de los personajes de La Celestina no fuera suficiente (dando para la posteridad uno de los tipos más conocidos, el de su protagonista), mención aparte merece el lenguaje y el estilo en La Celestina. Anoto algunas de sus características principales. 

1.- El lenguaje de La Celestina se caracteriza por la erudición que no es más que convención literaria

Aunque la crítica decimonónica se empeñó en crear una frontera entre la lengua de los personajes de estrato social alto (Calisto, Melibea y los padres de esta) con los del pueblo llano o del hampa (todos los demás con Celestina a la cabeza), esta distinción no está tan clara al día de hoy cuando se han publicado investigaciones y tesis a raudales sobre la obra. Así se ha encontrado que todos los protagonistas participan de un lenguaje elaborado, plagado de artificios estilísticos y de claras resonancias cultas. Todo ello se ha visto, simple y sencillamente, como una convención estilística, a igual que se usa el verso en el teatro del Siglo de Oro posterior. 

Dicho esto, es Calisto quien más hace uso y abuso de ciertas figuras retóricas tomadas o prestadas de la tradición petrarquista que tan buenos frutos dio en la lírica renacentista española que llegaría un poco después. Se ha reconocido en ciertos diálogos un gusto por los latinismos y por realizar la frase siguiendo la estructura de esta lengua clásica. Así, se colocan los verbos al final de la oración, se realizan incluso rimas y consonancias que nos confunden con respecto al género de la obra. A pesar de la retórica exagerada, a veces esta forma parte del dramático estilo de La Celestina.  

2.- Todos los personajes hacen uso de las citas independientemente de su estrato social 

Aunque el argumento de La Celestina nos presenta unos tipos y personajes arrastrados por todo tipo de vicios y pasiones que pagan, inexorablemente, con su propia vida, todos ellos quieren hacer gala de sabiduría. Y esta se presenta a través de citas eruditas, referencias a mitos clásicos o alusiones históricas. La genialidad de su autor hace que todo ese caudal cultural sea manipulado por ciertos personajes, especialmente por Celestina, no para servir como modelo para el bien, sino para excusar el mal egoísta que realizan. 

3.- El estilo de La Celestina está plagado de refranes  

Se han contabilizado hasta doscientos cincuenta que se encuentran en boca de todos los personajes de la obra. Tanto es así que buena parte de ellos se recogen por primera vez en la tradición escrita castellana. Esta sabiduría popular, a igual que sucede con el caso de las citas o referencias históricas, son utilizadas como excusas para justificar actitudes infames en la mayoría de los casos. En este orden de cosas, tenemos que reconocer que gran parte de la genialidad de La Celestina reside en su diálogo. Es a través del mismo por el que adivinamos una psicología tan abyecta a veces que se congracia en el regodeo de sus propios vicios. En palabras de Marcel Bataillon, uno de los críticos que mejor han estudiado el estilo de La Celestina nos encontramos que:  

“El uso cínico y sofístico que los personajes de La Celestina [se sirve] frecuentemente de las máximas y proverbios […] Esta utilización exige agudo discernimiento por parte del lector, pues con frecuencia dichas máximas están arrancadas de su recto sentido o se aplican como lecciones de sabiduría y virtud para justificar una causa inmoral, como cuando Celestina, con el fin de separar a Pármeno de la lealtad a su amo, aduce máximas de elogio de la amistad y del respeto que se debe a los padres." 

4.- El lenguaje de La Celestina se caracteriza por su dramatismo

Y todo en él gira en torno a este concepto. Por eso, cuando Calisto se expresa de manera amanerada para declarar su amor por Melibea, en sus palabras se transparentan las bajas pasiones que lo guían. Un tanto de lo mismo sucede con Celestina cuyas máximas y citas tienen como único fin la manipulación psicológica a la que somete a todos y cada uno de los protagonistas de la obra.  

Aunque buena parte de la crítica ha puesto de relieve que el lenguaje y el estilo en La Celestina se surte de toda la tradición culta anterior, la obra hace alarde de un realismo espiritual tan atroz que no hace falta caer en las expresiones del hampa para que nos conmueva. Y eso incluso hoy en día cuando buena parte de ese estilismo nos parece tan ajenos que, en ocasiones, no lo reconocemos como perteneciente a nuestra lengua. 

 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 445
    [title] => Personajes de La Celestina
    [alias] => personajes-celestina
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

Si esta gran obra ha traspasado los límites del canon en español para alcanzar los de la literatura universal se debe, especialmente, a los personajes de La Celestina. Todos los tipos, nombres y protagonistas reflejados en ella adquieren una psicología propia, un carácter individual y un espíritu contradictorio que no solo los humaniza sino que los aleja de los modos de la literatura clásica. Los personajes de La Celestina, casi sin excepción, se comportan de una manera alejada de las fórmulas establecidas en la literatura griega, romana, medieval castellana o del siglo XV. Ellos mismos se levantan creando un mundo propio, una forma de estar que nos devuelve, mediante la técnica del bombardeo, sus miserias y pocas grandezas. Y esto último lo entendemos mejor cuando la crítica ha señalado que Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, tuvo como objetivo crear una obra moralizante y ejemplarizante. Y lo hizo por el método de dejar al descubierto las ruindades más oscuras del corazón humano.  

Personajes de La Celestina principales

1.- Celestina, entre embaucadora, casamentera y hechicera

Es la protagonista indiscutible de la obra y sobre la que gira el principal argumento de La Celestina. Ella es quien aúna todos los demás caracteres a la par que se ha levantado sobre los demás creando un tipo particular. Este compite con Don Quijote, Sancho Panza o Don Juan Tenorio. Celestina es vieja, embustera, manipuladora, sin moral ninguna y se mueve solo por dinero. Aunque se ha propuesto por parte de la crítica que en la obra se da a entender que utiliza artes mágicas para rendir el ánimo de Melibea, el personaje principal no es una hechicera al uso de las obras fantásticas (como pudieran ser las novelas de caballería por poner un caso). Todo lo contrario, ya que es tremendamente realista en su crueldad, egocentrismo y afán por conseguir sus objetivos.  

Por edad, experiencia y malicia conoce los recovecos del alma humana y, como buena psicópata, se aprovecha de ellos en su propio beneficio. Las malas artes de Celestina estriba en esa manipulación, en ese hilar las debilidades humanas para conseguir aquello por lo que le pagan y en esa sabiduría o reconocimiento de las sombras espirituales de quienes les rodea. Aunque en la obra se dice que convive con elementos popularmente identificados con la brujería, más bien es una embaucadora lenguaraz que es capaz de tocar la tecla exacta de las debilidades de cada uno. De aquí su éxito y su perdición. Ella se reconoce en sus habilidades y no pone excusa para aquello a lo que se dedica. No hace juicio moral y acepta cualquier encargo que esté bien pagado sin pararse a meditar si está al margen de las normas sociales o morales. Entre otros aspectos, no estima ni respeta a nadie, ni siquiera a ella misma.  

2.- El egoísmo representado en los personajes de La Celestina: Calisto 

Si una de las características de las novelas de caballería que proliferaban en la época y de los poemas provenzales contemporáneos a la obra era la manifestación de un amor desprendido, platónico e idealizado, Calisto en ningún momento participa de estos extremos. Y eso a pesar de conducirse en público siguiendo esa convección o de conocer el mismo lenguaje, el cual usa para su propio beneficio. El joven persigue a un halcón y se encuentra, por casualidad, con Melibea. Al momento cae pasionalmente rendido y hace lo que sea por conseguir, no el corazón de la muchacha, sino el acceso a su cuerpo. Calisto no tiene altura moral ninguna ni atisbo de heroísmo. Nada hay en él que pueda ser excusable, ya que no hay ningún diálogo en la obra en el que adivinemos, aunque sea escondido, algún retazo de lo bueno o lo mejor del ser humano.   

Calisto es preso de un amor pasional, carnal e, incluso, poco caballeroso con su amada. En él solo prima el instinto básico de la consumación sexual con una joven que entiende bella y por la que se siente atraído. Para conseguir su objetivo, ya que es rechazado en primera instancia, se vale de todas las artes y medios a su alcance. Esta es la razón por la que contacta con Celestina a través de sus criados. No le importa el medio para conseguir su fin. Es tan egoísta que ni siquiera se lamenta de las muertes de quienes les han ayudado a conseguir el cuerpo de Melibea. Es un hedonista cruel que solo se rige por lo que desea en ese momento. Esa falta de heroísmo, caballerosidad o altura espiritual se reflejan en su muerte, la cual se produce de la manera más tonta posible, al perder pie en el momento de escalar los muros del huerto de Melibea. 

3.- Melibea, la joven rendida a la pasión amorosa 

Melibea, tercera de entre los principales personajes de La Celestina, es la que es representada en la obra con menos crueldad. Aunque, en un principio, rechaza tanto a Calisto como los tejemanejes de Celestina, muy pronto cae rendida a los placeres terrenales. No los conoce pero, cuando los prueba, le gusta y, además, de manera consciente. Por eso, es la encargada de gestionar los encuentros, abrir las puertas y dejarse llevar por esa pasión arrebatadora que acaba de una manera tan trágica. Melibea sabe cuál es su situación social, reconoce lo que sus padres esperan de ella y también asume que sus actos se conducen por la esfera de lo prohibido. Por eso, cuando Calisto muere de una manera tan tonta, a ella tan solo le queda la vía del suicidio. Este, por un lado, se produce porque el apego amoroso que ha sentido la ha obnubilado por completo y, por otro, porque para ella poco espacio social quedaría libre lejos de la infamia. Esto lo sabe bien Celestina, conocedora de todos los rincones y huecos oscuros del corazón cuando afirma:  

“Catívanse del primero abraço, ruegan a quien rogó, penan por el penado, házense siervas de quien eran señoras, dexan el mando y son mandadas, rompen paredes, abren ventanas, fingen enfermedades, a los chirriadores quicios de las puertas hazen con azeyte usar su oficio sin ruydo”.  

Personajes de La Celestina de estrato social bajo 

Si bien la literatura griega, romana, clásica o medieval no había tenido reparos en echar mano de tipos de extracción social baja, rondando, incluso, en el lumpen, estos siempre habían tenido una función en la obra. Esto es, en el teatro o en la poesía popular e, incluso, en la novelística posterior, se representarían con un punto cómico y utilizando estereotipos. Sin embargo, los personajes de La Celestina (a excepción de ella misma) que no pertenecen a la élite social, cobran protagonismo por méritos propios. Están representados con sus dudas (pocas), con sus miserias (muchas), con su espíritu retorcido (hasta niveles extremos), pero sin caer en el prejuicio de los que se esperan de ellos. De todos ellos Lucrecia, la doncella de Melibea es la que menor peso emocional tiene en la obra junto con Sosia y Tristán.  

Los criados de Calisto y Melibea: Sempronio, Pármeno, Sosia, Tristán y Lucrecia 

No sucede lo mismo con Sempronio y Pármeno, los mediadores entre Calisto, a quien sirven, y Celestina. En ellos, se representan espíritus innobles que son incapaces tanto de la ironía como de una mota de grandeza. Se burlan de su señor pero no para hacer ver sus fallas morales sino por deslealtad, cobardía y retorcimiento espiritual. No dudan en pelear por dinero y en matar para conseguirlo. Son tipos trágicos alejados del espacio cómico al que se relegaban los criados en la literatura tradicional. Ni siquiera tienen un espíritu hedonista o práctico. A igual que los personajes de La Celestina principales que pertenecen al estrato social más alto, se dejan arrastrar por la pasión, en su caso, por el dinero. Ellos asesinan a la vieja Celestina de manera cruel en una riña por las diferencias en las comisiones.  

Las meretrices del mundo de Celestina y Centurio  

Elicia y Areúsa son dos cortesanas que rondan la vida de la vieja alcahueta. En ellas se da la mano todos los recovecos del narcisista sin un atisbo de propósito de enmienda. Se consideran iguales a Melibea y su arrogancia les lleva a compararse con ella. Esto es, en la obra, de alguna manera u otra, se pone en la misma balanza el proceder de una joven aristocrática arrastrada por la pasión carnal que a mujeres orgullosas de ofrecer su cuerpo por dinero.  

En el mismo cajón se encuentra Centurio, un proxeneta fanfarrón que se jacta de saber matar pero, en el fondo, lo que le caracteriza es la cobardía. Es uno de los personajes de La Celestina añadido en las ediciones que aparecieron en los primeros años del siglo XVI y en él se condesa lo peor de la sociedad y del ser humano. Nada lo salva,  ni siquiera su afán por hacer gracia, su comicidad de perdedor y fracasado que no es capaz de ganarse la vida con aquello que dice saber hacer. Centurio es un monigote lenguaraz, un fantoche de los bajos fondos que nunca se ha encontrado con la nobleza cara a cara y, por tanto, la desprecia por considerarla poco útil.  

Más personajes secundarios en La Celestina: los padres de Melibea 

Pleberio y Alisa son los progenitores de la desdichada muchacha. Ellos, en parte, son las víctimas de los tejemanejes de la vieja alcahueta aunque, en la obra, de alguna manera u otra, son tachados de responsables del drama vivido en su familia. Son representados con un espíritu de extrema permisividad (para los parámetros de la época), ingenuos e, incluso, un poco arrogantes. Ni sospechan que algo así estuviera sucediendo en los límites de su casa con su propia hija. Para ellos, comportamientos de esta índole estaban fuera de su cosmovisión. Esta ingenuidad, adobada con un punto de arrogancia (al considerarse a salvo de estos enemigos), es la que se transparenta en el lamento que cierra la obra.  

Fernando de Rojas, el que es unánimemente considerado el autor de esta gran obra, levantó, con este puñado de personajes de La Celestina, tipos universales en los que exploró y llevó al límite los comportamientos más ruines, aquellos que no están disculpados por un asomo de grandeza. Son los mismos que hacen única este título de la literatura castellana de finales del siglo XV. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2020-11-10 18:39:55 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2020-11-11 17:01:24 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2020-11-10 18:39:55 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 95 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 64 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [catCatalogMode] => 0 [theme] => default [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catFeaturedItems] => 1 [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [catOrdering] => rdate [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Un repaso a los personajes de La Celestina, la gran obra de la literatura castellana del siglo XV, y sus motivaciones vitales. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => personajes de La Celestina, literatura, libros, cultura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2020-11-10 19:41:50 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.2.34-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100234 [stat] => Uptime: 410069 Threads: 17 Questions: 204947393 Slow queries: 371 Opens: 2422536 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 499.787 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 1554987 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 79 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'LaCelestina' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/personajes-celestina.html [printLink] => /literatura/personajes-celestina.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/319a6b58175c8348e5b537a311344d30_Generic.jpg [cleanTitle] => Personajes de La Celestina [numOfComments] => 0 [text] =>

Si esta gran obra ha traspasado los límites del canon en español para alcanzar los de la literatura universal se debe, especialmente, a los personajes de La Celestina. Todos los tipos, nombres y protagonistas reflejados en ella adquieren una psicología propia, un carácter individual y un espíritu contradictorio que no solo los humaniza sino que los aleja de los modos de la literatura clásica. Los personajes de La Celestina, casi sin excepción, se comportan de una manera alejada de las fórmulas establecidas en la literatura griega, romana, medieval castellana o del siglo XV. Ellos mismos se levantan creando un mundo propio, una forma de estar que nos devuelve, mediante la técnica del bombardeo, sus miserias y pocas grandezas. Y esto último lo entendemos mejor cuando la crítica ha señalado que Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, tuvo como objetivo crear una obra moralizante y ejemplarizante. Y lo hizo por el método de dejar al descubierto las ruindades más oscuras del corazón humano.  

Personajes de La Celestina principales

1.- Celestina, entre embaucadora, casamentera y hechicera

Es la protagonista indiscutible de la obra y sobre la que gira el principal argumento de La Celestina. Ella es quien aúna todos los demás caracteres a la par que se ha levantado sobre los demás creando un tipo particular. Este compite con Don Quijote, Sancho Panza o Don Juan Tenorio. Celestina es vieja, embustera, manipuladora, sin moral ninguna y se mueve solo por dinero. Aunque se ha propuesto por parte de la crítica que en la obra se da a entender que utiliza artes mágicas para rendir el ánimo de Melibea, el personaje principal no es una hechicera al uso de las obras fantásticas (como pudieran ser las novelas de caballería por poner un caso). Todo lo contrario, ya que es tremendamente realista en su crueldad, egocentrismo y afán por conseguir sus objetivos.  

Por edad, experiencia y malicia conoce los recovecos del alma humana y, como buena psicópata, se aprovecha de ellos en su propio beneficio. Las malas artes de Celestina estriba en esa manipulación, en ese hilar las debilidades humanas para conseguir aquello por lo que le pagan y en esa sabiduría o reconocimiento de las sombras espirituales de quienes les rodea. Aunque en la obra se dice que convive con elementos popularmente identificados con la brujería, más bien es una embaucadora lenguaraz que es capaz de tocar la tecla exacta de las debilidades de cada uno. De aquí su éxito y su perdición. Ella se reconoce en sus habilidades y no pone excusa para aquello a lo que se dedica. No hace juicio moral y acepta cualquier encargo que esté bien pagado sin pararse a meditar si está al margen de las normas sociales o morales. Entre otros aspectos, no estima ni respeta a nadie, ni siquiera a ella misma.  

2.- El egoísmo representado en los personajes de La Celestina: Calisto 

Si una de las características de las novelas de caballería que proliferaban en la época y de los poemas provenzales contemporáneos a la obra era la manifestación de un amor desprendido, platónico e idealizado, Calisto en ningún momento participa de estos extremos. Y eso a pesar de conducirse en público siguiendo esa convección o de conocer el mismo lenguaje, el cual usa para su propio beneficio. El joven persigue a un halcón y se encuentra, por casualidad, con Melibea. Al momento cae pasionalmente rendido y hace lo que sea por conseguir, no el corazón de la muchacha, sino el acceso a su cuerpo. Calisto no tiene altura moral ninguna ni atisbo de heroísmo. Nada hay en él que pueda ser excusable, ya que no hay ningún diálogo en la obra en el que adivinemos, aunque sea escondido, algún retazo de lo bueno o lo mejor del ser humano.   

Calisto es preso de un amor pasional, carnal e, incluso, poco caballeroso con su amada. En él solo prima el instinto básico de la consumación sexual con una joven que entiende bella y por la que se siente atraído. Para conseguir su objetivo, ya que es rechazado en primera instancia, se vale de todas las artes y medios a su alcance. Esta es la razón por la que contacta con Celestina a través de sus criados. No le importa el medio para conseguir su fin. Es tan egoísta que ni siquiera se lamenta de las muertes de quienes les han ayudado a conseguir el cuerpo de Melibea. Es un hedonista cruel que solo se rige por lo que desea en ese momento. Esa falta de heroísmo, caballerosidad o altura espiritual se reflejan en su muerte, la cual se produce de la manera más tonta posible, al perder pie en el momento de escalar los muros del huerto de Melibea. 

3.- Melibea, la joven rendida a la pasión amorosa 

Melibea, tercera de entre los principales personajes de La Celestina, es la que es representada en la obra con menos crueldad. Aunque, en un principio, rechaza tanto a Calisto como los tejemanejes de Celestina, muy pronto cae rendida a los placeres terrenales. No los conoce pero, cuando los prueba, le gusta y, además, de manera consciente. Por eso, es la encargada de gestionar los encuentros, abrir las puertas y dejarse llevar por esa pasión arrebatadora que acaba de una manera tan trágica. Melibea sabe cuál es su situación social, reconoce lo que sus padres esperan de ella y también asume que sus actos se conducen por la esfera de lo prohibido. Por eso, cuando Calisto muere de una manera tan tonta, a ella tan solo le queda la vía del suicidio. Este, por un lado, se produce porque el apego amoroso que ha sentido la ha obnubilado por completo y, por otro, porque para ella poco espacio social quedaría libre lejos de la infamia. Esto lo sabe bien Celestina, conocedora de todos los rincones y huecos oscuros del corazón cuando afirma:  

“Catívanse del primero abraço, ruegan a quien rogó, penan por el penado, házense siervas de quien eran señoras, dexan el mando y son mandadas, rompen paredes, abren ventanas, fingen enfermedades, a los chirriadores quicios de las puertas hazen con azeyte usar su oficio sin ruydo”.  

Personajes de La Celestina de estrato social bajo 

Si bien la literatura griega, romana, clásica o medieval no había tenido reparos en echar mano de tipos de extracción social baja, rondando, incluso, en el lumpen, estos siempre habían tenido una función en la obra. Esto es, en el teatro o en la poesía popular e, incluso, en la novelística posterior, se representarían con un punto cómico y utilizando estereotipos. Sin embargo, los personajes de La Celestina (a excepción de ella misma) que no pertenecen a la élite social, cobran protagonismo por méritos propios. Están representados con sus dudas (pocas), con sus miserias (muchas), con su espíritu retorcido (hasta niveles extremos), pero sin caer en el prejuicio de los que se esperan de ellos. De todos ellos Lucrecia, la doncella de Melibea es la que menor peso emocional tiene en la obra junto con Sosia y Tristán.  

Los criados de Calisto y Melibea: Sempronio, Pármeno, Sosia, Tristán y Lucrecia 

No sucede lo mismo con Sempronio y Pármeno, los mediadores entre Calisto, a quien sirven, y Celestina. En ellos, se representan espíritus innobles que son incapaces tanto de la ironía como de una mota de grandeza. Se burlan de su señor pero no para hacer ver sus fallas morales sino por deslealtad, cobardía y retorcimiento espiritual. No dudan en pelear por dinero y en matar para conseguirlo. Son tipos trágicos alejados del espacio cómico al que se relegaban los criados en la literatura tradicional. Ni siquiera tienen un espíritu hedonista o práctico. A igual que los personajes de La Celestina principales que pertenecen al estrato social más alto, se dejan arrastrar por la pasión, en su caso, por el dinero. Ellos asesinan a la vieja Celestina de manera cruel en una riña por las diferencias en las comisiones.  

Las meretrices del mundo de Celestina y Centurio  

Elicia y Areúsa son dos cortesanas que rondan la vida de la vieja alcahueta. En ellas se da la mano todos los recovecos del narcisista sin un atisbo de propósito de enmienda. Se consideran iguales a Melibea y su arrogancia les lleva a compararse con ella. Esto es, en la obra, de alguna manera u otra, se pone en la misma balanza el proceder de una joven aristocrática arrastrada por la pasión carnal que a mujeres orgullosas de ofrecer su cuerpo por dinero.  

En el mismo cajón se encuentra Centurio, un proxeneta fanfarrón que se jacta de saber matar pero, en el fondo, lo que le caracteriza es la cobardía. Es uno de los personajes de La Celestina añadido en las ediciones que aparecieron en los primeros años del siglo XVI y en él se condesa lo peor de la sociedad y del ser humano. Nada lo salva,  ni siquiera su afán por hacer gracia, su comicidad de perdedor y fracasado que no es capaz de ganarse la vida con aquello que dice saber hacer. Centurio es un monigote lenguaraz, un fantoche de los bajos fondos que nunca se ha encontrado con la nobleza cara a cara y, por tanto, la desprecia por considerarla poco útil.  

Más personajes secundarios en La Celestina: los padres de Melibea 

Pleberio y Alisa son los progenitores de la desdichada muchacha. Ellos, en parte, son las víctimas de los tejemanejes de la vieja alcahueta aunque, en la obra, de alguna manera u otra, son tachados de responsables del drama vivido en su familia. Son representados con un espíritu de extrema permisividad (para los parámetros de la época), ingenuos e, incluso, un poco arrogantes. Ni sospechan que algo así estuviera sucediendo en los límites de su casa con su propia hija. Para ellos, comportamientos de esta índole estaban fuera de su cosmovisión. Esta ingenuidad, adobada con un punto de arrogancia (al considerarse a salvo de estos enemigos), es la que se transparenta en el lamento que cierra la obra.  

Fernando de Rojas, el que es unánimemente considerado el autor de esta gran obra, levantó, con este puñado de personajes de La Celestina, tipos universales en los que exploró y llevó al límite los comportamientos más ruines, aquellos que no están disculpados por un asomo de grandeza. Son los mismos que hacen única este título de la literatura castellana de finales del siglo XV. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 444
    [title] => Fernando de Rojas, autor de La Celestina
    [alias] => fernando-rojas-autor-celestina
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

La Celestina ha dado uno de los tipos más universales de la literatura castellana (junto con el genial Don Quijote, Sancho Panza y don Juan Tenorio) haciendo durante siglos las delicias de filólogos y estudiosos. Por si la obra en sí no tuviera sustancia artística suficiente para hacer correr ríos de tinta, un tanto de lo mismo se puede decir de la figura de Fernando de Rojas considerado, hoy por hoy, el autor de La Celestina

 

El problema de las ediciones con respecto al autor de La Celestina 

Si los personajes son dignos de estudio, un tanto de lo mismo sucede con el género, el lenguaje  y hasta el argumento de La Celestina definitivo, cada uno de ellos con una problemática específica. ¿Por qué? Porque la obra se conoce en distintas ediciones con variaciones tan significativas que afectan incluso al título. Pongamos un poco de orden en las primeras ediciones con los datos contrastados. 

1.- A la edición considerada príncipe le faltan las primeras hojas e, incluso, el título y también las páginas finales. Al parecer, fue impresa en 1499 por Fadrique de Basilea en Burgos. 

2.- Con el título de Comedia de Calisto y Melibea nos han llegado dos ediciones en ejemplares únicos en dieciséis actos. Fueron impresas en Toledo en 1500 y un año después en Sevilla. Son estas impresiones las primeras que dejan traslucir quién es el autor de La Celestina. El nombre de Fernando de Rojas aparece por primera vez en un acróstico (se lee con las primeras letras de cada verso) camuflado en once octavas insertas en la “carta a un amigo”. Además, se ha añadido el argumento que encabeza la obra y unas coplas del corrector: Alonso de Proaza, el cual, por otro lado, da las instrucciones para leer el acertijo. 

3.-  En 1502 aparecen cinco ediciones distintas, una en Salamanca, otra en Toledo y tres en Sevilla con el nombre de Tragicomedia de Calisto y Melibea. Y una de las de Sevilla es más original, ya que se titula Libro de Calisto y Melibea y de la puta vieja Celestina. Es en esta de la capital andaluza la primera versión en la que se incide en el carácter de su protagonista principal. Estas cinco ediciones presentan los veintiún actos con los que se conoce la obra que han sido añadidos. Estos, además, no han sido insertados al final, sino entre los actos XIV y XXI. Este añadido de las ediciones de 1502 se conoce como Tratado de Centurio

4.- Además, hay que esperar a un edición de Alcalá de Henares de 1569 para encontrar La Celestina como protagonista de la obra y así recogido en el título, aunque se da el caso que en las traducciones a otras lenguas romances lo hacen mucho antes, en 1519. 

5.- En la “carta a un amigo” de las ediciones de 1500 y 1501, Fernando de Rojas se excusa diciendo que se encontró por casualidad el primer acto y que en unas vacaciones de quince días completó la obra. Así, se complica aún más el tema de la autoría ya que, según el autor de La Celestina, ese primer capítulo no es suyo. 

Todo esto nos indica, por un lado, que la obra tuvo un éxito casi arrollador de público, ya que no solo se sucedieron las ediciones, sino también que, en pocos años, se añadiera más texto para “completar” el original. 

 

Datos contrastados de la biografía de Fernando de Rojas 

Aunque en algún momento se puso en duda la paternidad de Fernando de Rojas como autor de La Celestina, hoy en día se acepta su nombre como el creador de la genial obra. Si bien es verdad, debido a los pocos datos sobre su persona, también ha habido críticos que ponían en cuestión hasta su existencia. real. Sin embargo, en estos siglos desde la publicación de la obra han ido saliendo documentos que permiten perfilar su biografía, aunque solo sea someramente. Por eso, sabemos que: 

1.- A través de un proceso de la Inquisición contra su suegro (Álvaro de Montalbán), que estuvo casado con Leonor Alvares y que vivía en Talavera. 

2.- Que nació en Puebla de Montalbán y que fue bachiller en leyes. 

3.- Que en su época se sabía que él fue el autor de la obra y que así se hacía notar en distintas actas y procesos. 

4.- Vivió a partir de 1517 en Talavera de la Reina y allí ocupó, incluso, la alcaldía durante un breve tiempo. 

5.- Con toda probabilidad, era de origen converso, ya que así se señala en el acta de la Inquisición del punto 1. En la misma, no se acepta su valía como testigo por ser de esta condición y se solicita otro testimonio “syn sospecha”. 

6.- En 1584, uno de sus nietos solicita la prueba de hidalguía y se remite a su abuelo Fernando de Rojas que ya ostentaba esta condición. 

7.- Se conserva el testamento del autor de La Celestina fechado el 3 de abril de 1541. 

8.- El 8 de abril de 1541, su esposa hace inventario de sus bienes (por tanto, ya debía de haber fallecido) y en él aparece una importante biblioteca. Allí se dice que fue enterrado en la “yglesia del monasterio de la Madre de Dios” de Talavera. De aquí, son exhumados en marzo de 1968. 

 

¿Salió el Acto I de la mano de Fernando de Rojas, autor de La Celestina?

Tenemos pues que, en vida de Fernando de Rojas, se alude al mismo, en actas y procesos judiciales, como el autor de La Celestina. Ahora bien, ¿qué ocurre con ese primer acto que su mismo creador dice haberse encontrado por casualidad? Adelanto que no ha llegado constancia que el mismo hubiera sido publicado antes de 1499, fecha de la edición príncipe. Aunque hay estudiosos que, incluso, han encontrado padre para dicho fragmento (Rodrigo de Cota o Juan de Mena se postularon como favoritos), al día de hoy se considera que toda la obra salió de la misma mano y además no fue escrita en tan corto espacio de tiempo. Las críticas sobre la distinta autoría de La Celestina se apoyan fundamentalmente en las palabras de Juan de Valdés, quien en su Diálogo de la Lengua afirma: 

“ Celestina, me contenta el ingenio del autor que la comencó, y no tanto el de que la acabó”. 

Sin embargo, las razones (que no es una sola) para tanto secretismo por parte de Fernando de Rojas podemos encontrarlas en: 1) en la temática poco ortodoxa de la obra, 2) en la condición de converso (de origen judío) de su creador y 3) en las prácticas peligrosas de la Inquisición cuando se topaban con textos críticos en la vertiente social y este lo es. Solo cuando el éxito de la obra parecía asegurado, Fernando de Rojas comenzó a asomar tímidamente (con un acróstico) como  el autor de La Celestina

En este sentido, fue uno de los autores más importantes del Neoclasicismo español, Leandro Fernando de Moratín el que defendió esta última tesis (la de un único autor) basándose en una de los principios y características de la literatura neoclásica: el empirismo. Esto es, realizó un análisis detallado del texto en el que demostraba que la obra salió de la misma mano. Recojo su defensa: 

“El bachiller Rojas se mueve dentro de la fábula de la Celestina, no como quien continúa obra ajena, sino como quien dispone libremente de su labor propia. Sería el más extraordinario de los prodigios literarios y aun psicológicos el que un continuador llegase a penetrar de tal modo en la concepción ajena y a identificarse de tal suerte con el espíritu del primitivo autor y con los tipos primarios que él había creado. No conocemos composición alguna donde tal prodigio se verifique…”

 

¿Y los añadidos conocidos como Tratado de Centurio son también de Fernando de Rojas? ¿Y el papel del corrector Proaza en el texto de La Celestina

Aún así hay autores y críticos (como Martín de Riquer) que apoyándose en las diferencias de lenguaje, esgrimen la tesis de los dos autores. A ello se uniría que Fernando de Rojas, en las sucesivas ediciones que se publicaron en vida, no se preocupó por desmentir este extremo. Sin embargo, esta apreciación no tiene en cuenta que el autor de La Celestina poco o escaso celo puso en las impresiones de su obra. Además, dado lo poco que conocemos de su vida, tampoco se preocupó ni por la fama ni por permanecer en la posteridad. 

Sí hay unanimidad, sin embargo, en los añadidos conocidos como Tratado de Centurio que aparece en las ediciones encabezadas como Tragicomedia. Estos serían de Fernando de Rojas que, ante el avance de su obra, quiso, de alguna manera u otra, completarla.  

Otro aspecto a tener en cuenta es el papel de Proaza como corrector, un humanista familiarizado con las convecciones literarias y con la poesía renacentista que fue quien añadió o dio la idea del acróstico sobre el nombre del autor de La Celestina. El simple hecho de que aparezca este acertijo ya nos dice del cuidado de Fernando de Rojas por pasar inadvertido, posiblemente ante la poderosa censura de su tiempo en manos de la Inquisición. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

 

 

 
[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2020-11-06 16:33:06 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2020-11-11 17:02:00 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2020-11-06 16:33:06 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 94 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 57 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [catCatalogMode] => 0 [theme] => default [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catFeaturedItems] => 1 [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [catOrdering] => rdate [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Aunque la crítica acepta, de manera general, que Fernando de Rojas fue el autor de La Celestina, esta aseveración no está exenta de polémicas literarias. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => Fernando de Rojas, autor de La Celestina, biografía de Fernando de Rojas, La Celestina, libros, literatura, cultura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2020-11-06 17:48:54 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.2.34-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100234 [stat] => Uptime: 410069 Threads: 17 Questions: 204947393 Slow queries: 371 Opens: 2422536 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 499.787 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 1554987 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 79 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'LaCelestina' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/fernando-rojas-autor-celestina.html [printLink] => /literatura/fernando-rojas-autor-celestina.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/4246b121d2dc949b8f082c5f57840a3b_Generic.jpg [cleanTitle] => Fernando de Rojas, autor de La Celestina [numOfComments] => 0 [text] =>

La Celestina ha dado uno de los tipos más universales de la literatura castellana (junto con el genial Don Quijote, Sancho Panza y don Juan Tenorio) haciendo durante siglos las delicias de filólogos y estudiosos. Por si la obra en sí no tuviera sustancia artística suficiente para hacer correr ríos de tinta, un tanto de lo mismo se puede decir de la figura de Fernando de Rojas considerado, hoy por hoy, el autor de La Celestina

 

El problema de las ediciones con respecto al autor de La Celestina 

Si los personajes son dignos de estudio, un tanto de lo mismo sucede con el género, el lenguaje  y hasta el argumento de La Celestina definitivo, cada uno de ellos con una problemática específica. ¿Por qué? Porque la obra se conoce en distintas ediciones con variaciones tan significativas que afectan incluso al título. Pongamos un poco de orden en las primeras ediciones con los datos contrastados. 

1.- A la edición considerada príncipe le faltan las primeras hojas e, incluso, el título y también las páginas finales. Al parecer, fue impresa en 1499 por Fadrique de Basilea en Burgos. 

2.- Con el título de Comedia de Calisto y Melibea nos han llegado dos ediciones en ejemplares únicos en dieciséis actos. Fueron impresas en Toledo en 1500 y un año después en Sevilla. Son estas impresiones las primeras que dejan traslucir quién es el autor de La Celestina. El nombre de Fernando de Rojas aparece por primera vez en un acróstico (se lee con las primeras letras de cada verso) camuflado en once octavas insertas en la “carta a un amigo”. Además, se ha añadido el argumento que encabeza la obra y unas coplas del corrector: Alonso de Proaza, el cual, por otro lado, da las instrucciones para leer el acertijo. 

3.-  En 1502 aparecen cinco ediciones distintas, una en Salamanca, otra en Toledo y tres en Sevilla con el nombre de Tragicomedia de Calisto y Melibea. Y una de las de Sevilla es más original, ya que se titula Libro de Calisto y Melibea y de la puta vieja Celestina. Es en esta de la capital andaluza la primera versión en la que se incide en el carácter de su protagonista principal. Estas cinco ediciones presentan los veintiún actos con los que se conoce la obra que han sido añadidos. Estos, además, no han sido insertados al final, sino entre los actos XIV y XXI. Este añadido de las ediciones de 1502 se conoce como Tratado de Centurio

4.- Además, hay que esperar a un edición de Alcalá de Henares de 1569 para encontrar La Celestina como protagonista de la obra y así recogido en el título, aunque se da el caso que en las traducciones a otras lenguas romances lo hacen mucho antes, en 1519. 

5.- En la “carta a un amigo” de las ediciones de 1500 y 1501, Fernando de Rojas se excusa diciendo que se encontró por casualidad el primer acto y que en unas vacaciones de quince días completó la obra. Así, se complica aún más el tema de la autoría ya que, según el autor de La Celestina, ese primer capítulo no es suyo. 

Todo esto nos indica, por un lado, que la obra tuvo un éxito casi arrollador de público, ya que no solo se sucedieron las ediciones, sino también que, en pocos años, se añadiera más texto para “completar” el original. 

 

Datos contrastados de la biografía de Fernando de Rojas 

Aunque en algún momento se puso en duda la paternidad de Fernando de Rojas como autor de La Celestina, hoy en día se acepta su nombre como el creador de la genial obra. Si bien es verdad, debido a los pocos datos sobre su persona, también ha habido críticos que ponían en cuestión hasta su existencia. real. Sin embargo, en estos siglos desde la publicación de la obra han ido saliendo documentos que permiten perfilar su biografía, aunque solo sea someramente. Por eso, sabemos que: 

1.- A través de un proceso de la Inquisición contra su suegro (Álvaro de Montalbán), que estuvo casado con Leonor Alvares y que vivía en Talavera. 

2.- Que nació en Puebla de Montalbán y que fue bachiller en leyes. 

3.- Que en su época se sabía que él fue el autor de la obra y que así se hacía notar en distintas actas y procesos. 

4.- Vivió a partir de 1517 en Talavera de la Reina y allí ocupó, incluso, la alcaldía durante un breve tiempo. 

5.- Con toda probabilidad, era de origen converso, ya que así se señala en el acta de la Inquisición del punto 1. En la misma, no se acepta su valía como testigo por ser de esta condición y se solicita otro testimonio “syn sospecha”. 

6.- En 1584, uno de sus nietos solicita la prueba de hidalguía y se remite a su abuelo Fernando de Rojas que ya ostentaba esta condición. 

7.- Se conserva el testamento del autor de La Celestina fechado el 3 de abril de 1541. 

8.- El 8 de abril de 1541, su esposa hace inventario de sus bienes (por tanto, ya debía de haber fallecido) y en él aparece una importante biblioteca. Allí se dice que fue enterrado en la “yglesia del monasterio de la Madre de Dios” de Talavera. De aquí, son exhumados en marzo de 1968. 

 

¿Salió el Acto I de la mano de Fernando de Rojas, autor de La Celestina?

Tenemos pues que, en vida de Fernando de Rojas, se alude al mismo, en actas y procesos judiciales, como el autor de La Celestina. Ahora bien, ¿qué ocurre con ese primer acto que su mismo creador dice haberse encontrado por casualidad? Adelanto que no ha llegado constancia que el mismo hubiera sido publicado antes de 1499, fecha de la edición príncipe. Aunque hay estudiosos que, incluso, han encontrado padre para dicho fragmento (Rodrigo de Cota o Juan de Mena se postularon como favoritos), al día de hoy se considera que toda la obra salió de la misma mano y además no fue escrita en tan corto espacio de tiempo. Las críticas sobre la distinta autoría de La Celestina se apoyan fundamentalmente en las palabras de Juan de Valdés, quien en su Diálogo de la Lengua afirma: 

“ Celestina, me contenta el ingenio del autor que la comencó, y no tanto el de que la acabó”. 

Sin embargo, las razones (que no es una sola) para tanto secretismo por parte de Fernando de Rojas podemos encontrarlas en: 1) en la temática poco ortodoxa de la obra, 2) en la condición de converso (de origen judío) de su creador y 3) en las prácticas peligrosas de la Inquisición cuando se topaban con textos críticos en la vertiente social y este lo es. Solo cuando el éxito de la obra parecía asegurado, Fernando de Rojas comenzó a asomar tímidamente (con un acróstico) como  el autor de La Celestina

En este sentido, fue uno de los autores más importantes del Neoclasicismo español, Leandro Fernando de Moratín el que defendió esta última tesis (la de un único autor) basándose en una de los principios y características de la literatura neoclásica: el empirismo. Esto es, realizó un análisis detallado del texto en el que demostraba que la obra salió de la misma mano. Recojo su defensa: 

“El bachiller Rojas se mueve dentro de la fábula de la Celestina, no como quien continúa obra ajena, sino como quien dispone libremente de su labor propia. Sería el más extraordinario de los prodigios literarios y aun psicológicos el que un continuador llegase a penetrar de tal modo en la concepción ajena y a identificarse de tal suerte con el espíritu del primitivo autor y con los tipos primarios que él había creado. No conocemos composición alguna donde tal prodigio se verifique…”

 

¿Y los añadidos conocidos como Tratado de Centurio son también de Fernando de Rojas? ¿Y el papel del corrector Proaza en el texto de La Celestina

Aún así hay autores y críticos (como Martín de Riquer) que apoyándose en las diferencias de lenguaje, esgrimen la tesis de los dos autores. A ello se uniría que Fernando de Rojas, en las sucesivas ediciones que se publicaron en vida, no se preocupó por desmentir este extremo. Sin embargo, esta apreciación no tiene en cuenta que el autor de La Celestina poco o escaso celo puso en las impresiones de su obra. Además, dado lo poco que conocemos de su vida, tampoco se preocupó ni por la fama ni por permanecer en la posteridad. 

Sí hay unanimidad, sin embargo, en los añadidos conocidos como Tratado de Centurio que aparece en las ediciones encabezadas como Tragicomedia. Estos serían de Fernando de Rojas que, ante el avance de su obra, quiso, de alguna manera u otra, completarla.  

Otro aspecto a tener en cuenta es el papel de Proaza como corrector, un humanista familiarizado con las convecciones literarias y con la poesía renacentista que fue quien añadió o dio la idea del acróstico sobre el nombre del autor de La Celestina. El simple hecho de que aparezca este acertijo ya nos dice del cuidado de Fernando de Rojas por pasar inadvertido, posiblemente ante la poderosa censura de su tiempo en manos de la Inquisición. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

 

 

 
[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 443
    [title] => La Celestina | Resumen
    [alias] => celestina-resumen
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

 

La crítica, los lectores, los estudiosos y los que componen el canon son unánimes a la hora de evaluar la importancia de La Celestina, no ya para la literatura en lengua castellana, sino para la universal. Obra señera del siglo XV, ha llegado incólume al XXI dando uno de los personajes españoles más importantes del imaginario popular. La alcahueta, casamentera o mediadora en pasiones ocupa un podio de honor junto con el realista Sancho Panza, el idealista Don Quijote y ese espécimen entre truhan y desgraciado que es Don Juan. Su nombre, por tanto, ha quedado vinculado a una forma de ser y estar en el mundo cuya descripción o semblanza empieza y termina con ella misma. Hoy nos adentramos en el resumen corto de La Celestina, obra que ha copado obras de teatro, versiones cinematográficas e, incluso, musicales y óperas. 

El tema de La Celestina antes de abordar el resumen 

Los protagonistas principales de la obra son 1) Celestina, una casamentera, alcahueta o mediadora, por dinero, entre posibles enamorados, 2) Calisto  (joven aristocrático rendido a la pasión carnal sin medida) y 3) Melibea que se deja seducir por el muchacho. Aparte de esta triada de personajes nos encontramos con 4) Sempronio y 5) Pármeno, criados de Calisto retratados con vicios pequeños que les lleva a cometer grandes crímenes. También hay que destacar los nombres de 5) Alisa y 6) Pleberio, padres de Melibea que, aunque, en apariencia, están tratados con condescendencia también se vierten críticas sobre ellos.  

Porque La Celestina no es que solo sea una de las grandes obras de ficción de la literatura universal es que en ella, de una manera cruda y descarnada, se presentan todos los vicios, recovecos, maldades y, a la postre,  la menudencia de un alma humana que se niega a la trascendencia y se ufana en embarrarse en lodos morales. Y es aquí donde reside el tema de La Celestina. En ella no se canta al amor puro (cuya antítesis son las novelas de caballería que proliferaban en la época) sino que se entretiene en la más bajas pasiones carnales. Tampoco se llega al regocijo que pudiera presentar el Arcipreste de Hita en su Libro del Buen Amor, con su canto al hedonismo e instigación a vivir el momento. En La Celestina todo eso queda relegado y el ambiente se vuelve oscuro, espeso espiritualmente, asfixiante por la condena moral que viven los protagonistas incapaces de agarrarse a virtud alguna. Todos ellos están atrapados en almas que no pueden intuir los placeres de la grandeza humana y, por tanto, todos sus comportamientos son altamente retorcidos. Por eso, en la obra priman el egoísmo aberrante, las pasiones carnales descontroladas, la ruindad en todas sus aristas y, en último extremo, la falta de miras que conlleva un mínimo de responsabilidad moral para con el otro.  

Resumen corto de La Celestina 

Calisto es un joven aristocrático, ocioso y andariego que un día, persiguiendo uno  de sus halcones, recae en el jardín de Melibea. Allí se topa con la joven y,  al instante, cae rendido pasionalmente  ante la belleza de la muchacha.  Es tan loco su arrebato y de tal fulgor que hará lo imposible para que la doncella se encuentre entre sus brazos.  Ni que decir tiene que no hay en Calisto ningún atisbo de buenas intenciones (entendidas estas como el deseo de compartir y construir el amor con miras hacia el futuro). Y aunque la inocente Melibea, al principio, se deja requerir también sucumbe a esta pasión totalmente carnal y, entendemos, pasajera.  

Como Calisto no logra que, en un principio, la muchacha atienda sus requiebros, por medio de uno de sus criados, Sempronio, contrata a Celestina, una vieja dedicada a malmeter o a hacer sucumbir voluntades. Esta alcahueta, casamentera,  lenguaraz y desvergonzada trabaja por dinero. Aunque, en un principio Melibea se resiste a hacerse ver y tratar por el joven, por medio de la vieja accede a la petición. Como Celestina consigue sus objetivos, es recompensada generosamente por Calisto. Sin embargo, el premio (oro en mano) es llevado por los criados de este que, con el fin de procurarse una ganancia económica, entran en una pelea tan agresiva con la vieja que la asesinan cruelmente. El altercado llega a conocimiento de la justicia y ambos son sentenciados a muerte. Así que el resumen de La Celestina continúa con tres de sus protagonistas muertos de una manera violenta. 

Pero aún queda mucha sangre por correr en la obra, ya que los encuentros con Calisto se producen asaltando la tapia del jardín de Melibea, el cual (no hace falta que lo diga) se ha convertido en todo un símbolo. Y, una noche, debido a un traspié cae de mala manera y se mata. La joven, ante el percance y  sin poder afrontar la vida sin esa pasión y las consecuencias sociales y familiares de la misma, se suicida. Hay que anotar en este resumen corto de La Celestina que la obra termina con el lamento de los padres de la muchacha que no quisieron o no supieron ver los malos pasos de su hija.  

Argumento de La Celestina inserto en la misma obra 

Son legión los críticos que ven en la dureza de la obra una intencionalidad moralizante o educativa.  Y esto se subraya en el mismo resumen con el que aparece el texto. La Celestina es una obra de un realismo descarnado donde se pone, de manera magistral, en evidencia el lodazal de las pasiones más destructivas sin atener a ningún atisbo de grandeza. Todo ello se hace con un deseo de servir de advertencia. Este sentido viene manifestado así: 

“Por solicitud del pungido Calisto, vencido el casto propósito della -enterveniendo Celestina, mala y astuta muger, con dos sirvientes del vencido Calisto, engañados y por ésta tornados desleales, presa su fidelidad con anzuelo de codicia y de deleyte- vinieron los amantes, y los que los suministraron, en amargo y desastrado fin. Para comienço de lo que dispuso el adversa fortuna lugar oportuno, donde a la presencia de Calisto se presentó la deseada Melibea.” 

Y la intencionalidad moralizante de La Celestina queda, incluso, manifiesta en la introducción a la obra:  

“Síguese la comedia de Calisto y Melibea, compuesta en reprehensión de los locos enamorados, que, vencidos en su desordenado apetito, a sus amigas llaman e dizen ser su Dios. Assimismo fecha en aviso de los engaños de las alcahuetas y malos y lisongeros sirvientes”. 

Este resumen de La Celestina, sin entrar en otros condicionamientos literarios de la obra, ya nos dice de la originalidad y, a la par, de la intemporalidad de la misma.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2020-10-19 14:11:07 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2020-11-11 17:02:32 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2020-10-19 14:11:07 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 93 [featured] => 0 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 115 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [catCatalogMode] => 0 [theme] => default [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catFeaturedItems] => 1 [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [catOrdering] => rdate [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Tema, argumento y resumen de La Celestina, obra clásica de la literatura española. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => La Celestina resumen, resumen de La Celestina, argumento de La Celestina, La Celestina argumento, tema de La Celestina, resumen corto de La Celestina, La Celestina resumen corto, literatura, libros, cultura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2020-10-19 16:14:15 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.2.34-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100234 [stat] => Uptime: 410069 Threads: 17 Questions: 204947393 Slow queries: 371 Opens: 2422536 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 499.787 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 1554987 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 79 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'LaCelestina' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/celestina-resumen.html [printLink] => /literatura/celestina-resumen.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/9c2fe6cb8c357cf6d57c8926869c1003_Generic.jpg [cleanTitle] => La Celestina | Resumen [numOfComments] => 0 [text] =>

 

 

La crítica, los lectores, los estudiosos y los que componen el canon son unánimes a la hora de evaluar la importancia de La Celestina, no ya para la literatura en lengua castellana, sino para la universal. Obra señera del siglo XV, ha llegado incólume al XXI dando uno de los personajes españoles más importantes del imaginario popular. La alcahueta, casamentera o mediadora en pasiones ocupa un podio de honor junto con el realista Sancho Panza, el idealista Don Quijote y ese espécimen entre truhan y desgraciado que es Don Juan. Su nombre, por tanto, ha quedado vinculado a una forma de ser y estar en el mundo cuya descripción o semblanza empieza y termina con ella misma. Hoy nos adentramos en el resumen corto de La Celestina, obra que ha copado obras de teatro, versiones cinematográficas e, incluso, musicales y óperas. 

El tema de La Celestina antes de abordar el resumen 

Los protagonistas principales de la obra son 1) Celestina, una casamentera, alcahueta o mediadora, por dinero, entre posibles enamorados, 2) Calisto  (joven aristocrático rendido a la pasión carnal sin medida) y 3) Melibea que se deja seducir por el muchacho. Aparte de esta triada de personajes nos encontramos con 4) Sempronio y 5) Pármeno, criados de Calisto retratados con vicios pequeños que les lleva a cometer grandes crímenes. También hay que destacar los nombres de 5) Alisa y 6) Pleberio, padres de Melibea que, aunque, en apariencia, están tratados con condescendencia también se vierten críticas sobre ellos.  

Porque La Celestina no es que solo sea una de las grandes obras de ficción de la literatura universal es que en ella, de una manera cruda y descarnada, se presentan todos los vicios, recovecos, maldades y, a la postre,  la menudencia de un alma humana que se niega a la trascendencia y se ufana en embarrarse en lodos morales. Y es aquí donde reside el tema de La Celestina. En ella no se canta al amor puro (cuya antítesis son las novelas de caballería que proliferaban en la época) sino que se entretiene en la más bajas pasiones carnales. Tampoco se llega al regocijo que pudiera presentar el Arcipreste de Hita en su Libro del Buen Amor, con su canto al hedonismo e instigación a vivir el momento. En La Celestina todo eso queda relegado y el ambiente se vuelve oscuro, espeso espiritualmente, asfixiante por la condena moral que viven los protagonistas incapaces de agarrarse a virtud alguna. Todos ellos están atrapados en almas que no pueden intuir los placeres de la grandeza humana y, por tanto, todos sus comportamientos son altamente retorcidos. Por eso, en la obra priman el egoísmo aberrante, las pasiones carnales descontroladas, la ruindad en todas sus aristas y, en último extremo, la falta de miras que conlleva un mínimo de responsabilidad moral para con el otro.  

Resumen corto de La Celestina 

Calisto es un joven aristocrático, ocioso y andariego que un día, persiguiendo uno  de sus halcones, recae en el jardín de Melibea. Allí se topa con la joven y,  al instante, cae rendido pasionalmente  ante la belleza de la muchacha.  Es tan loco su arrebato y de tal fulgor que hará lo imposible para que la doncella se encuentre entre sus brazos.  Ni que decir tiene que no hay en Calisto ningún atisbo de buenas intenciones (entendidas estas como el deseo de compartir y construir el amor con miras hacia el futuro). Y aunque la inocente Melibea, al principio, se deja requerir también sucumbe a esta pasión totalmente carnal y, entendemos, pasajera.  

Como Calisto no logra que, en un principio, la muchacha atienda sus requiebros, por medio de uno de sus criados, Sempronio, contrata a Celestina, una vieja dedicada a malmeter o a hacer sucumbir voluntades. Esta alcahueta, casamentera,  lenguaraz y desvergonzada trabaja por dinero. Aunque, en un principio Melibea se resiste a hacerse ver y tratar por el joven, por medio de la vieja accede a la petición. Como Celestina consigue sus objetivos, es recompensada generosamente por Calisto. Sin embargo, el premio (oro en mano) es llevado por los criados de este que, con el fin de procurarse una ganancia económica, entran en una pelea tan agresiva con la vieja que la asesinan cruelmente. El altercado llega a conocimiento de la justicia y ambos son sentenciados a muerte. Así que el resumen de La Celestina continúa con tres de sus protagonistas muertos de una manera violenta. 

Pero aún queda mucha sangre por correr en la obra, ya que los encuentros con Calisto se producen asaltando la tapia del jardín de Melibea, el cual (no hace falta que lo diga) se ha convertido en todo un símbolo. Y, una noche, debido a un traspié cae de mala manera y se mata. La joven, ante el percance y  sin poder afrontar la vida sin esa pasión y las consecuencias sociales y familiares de la misma, se suicida. Hay que anotar en este resumen corto de La Celestina que la obra termina con el lamento de los padres de la muchacha que no quisieron o no supieron ver los malos pasos de su hija.  

Argumento de La Celestina inserto en la misma obra 

Son legión los críticos que ven en la dureza de la obra una intencionalidad moralizante o educativa.  Y esto se subraya en el mismo resumen con el que aparece el texto. La Celestina es una obra de un realismo descarnado donde se pone, de manera magistral, en evidencia el lodazal de las pasiones más destructivas sin atener a ningún atisbo de grandeza. Todo ello se hace con un deseo de servir de advertencia. Este sentido viene manifestado así: 

“Por solicitud del pungido Calisto, vencido el casto propósito della -enterveniendo Celestina, mala y astuta muger, con dos sirvientes del vencido Calisto, engañados y por ésta tornados desleales, presa su fidelidad con anzuelo de codicia y de deleyte- vinieron los amantes, y los que los suministraron, en amargo y desastrado fin. Para comienço de lo que dispuso el adversa fortuna lugar oportuno, donde a la presencia de Calisto se presentó la deseada Melibea.” 

Y la intencionalidad moralizante de La Celestina queda, incluso, manifiesta en la introducción a la obra:  

“Síguese la comedia de Calisto y Melibea, compuesta en reprehensión de los locos enamorados, que, vencidos en su desordenado apetito, a sus amigas llaman e dizen ser su Dios. Assimismo fecha en aviso de los engaños de las alcahuetas y malos y lisongeros sirvientes”. 

Este resumen de La Celestina, sin entrar en otros condicionamientos literarios de la obra, ya nos dice de la originalidad y, a la par, de la intemporalidad de la misma.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto