• Portada
  • Literatura
  • Volverán las oscuras golondrinas | comentario y análisis del poema de Bécquer

Volverán las oscuras golondrinas | comentario y análisis del poema de Bécquer

Volverán las oscuras golondrinas de Bécquer

Volverán las oscuras golondrinas de Bécquer

Candela Vizcaíno

 

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) a pesar de vivir, escribir y publicar cuando el Romanticismo en España (y en toda Europa) ya estaba superado, es uno de los más ilustres representantes del movimiento. Y lo es porque no solo las leyendas están entre lo más señero de la producción en prosa sino también sus poemas. Escritos con un lenguaje sencillo en extremo, en ellos no solo se condensan las características del Romanticismo sino que el escritor abre la puerta para adentrarnos en la literatura contemporánea. Efectivamente, con nuestro autor se dejan atrás definitivamente los modelos clásicos y tradicionales para encaminarnos (paso a paso) a los actuales. Comienzo diciendo que en Volverán las oscuras golondrinas, el yo del poeta (atormentado en extremo) se aúna con la naturaleza en versos sencillos que se han hecho tan populares que quizás sea el poema de (des)amor más conocido de la literatura en español. 

Volverán las oscuras golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer | poema completo 

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el  vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!

Análisis formal de Volverán las oscuras golondrinas de Bécquer 

1.- Una de las características de la poesía becqueriana es su falta de sumisión a las estrofas y tropos conocidos. Aunque no utiliza el verso libre, nunca sigue al pie de la letra los modelos tradicionales. Así, en este conocido poema estamos ante estrofas sáficas que querían imitar los moldes y modelos de la literatura griega, pero con mayor libertad. Cuando apareció en la letras castellanas, con la lírica renacentista, la rima era libre. Posteriormente, se añadió en el siglo XVIII una básica entre el primer y el tercer verso que este poema no presenta, a pesar del marcado ritmo sonoro del mismo. 

2.- Estamos ante un poema de seis estrofas de cuatro versos cada una. Los tres primeros de cada estrofa son endecasílabos y el último es un heptasílabo. Es decir, la combinación de arte mayor y menor son las más comunes y populares de la literatura española última. 

3.- Estas seis estrofas se agrupan temáticamente de dos en dos. Esto es, en la primera se nos aparece una situación a futuro encabezada por la palabra “Volverán” que se repite tres veces y que contribuye a marcar el ritmo a la par que ordena el poema. En esos cuatro versos iniciales se nos describe una situación idílica en la que la naturaleza muestra sus ciclos perfectos. Por su parte la tercera hila con las anteriores mostrando un sentimiento humano (un nuevo amor) indicando la misma situación inevitable que nos muestra la naturaleza. Esto es, lo mismo que cada primavera hay un renacer, también la mujer objeto de deseo recibirá el amor de un tercero. Es un extremo que el poeta da por hecho. 

4.- Si en las estrofas impares se describe un mundo perfecto en el que la naturaleza y el amor responde a un ciclo inevitable, las pares aluden a un tiempo pasado fuera del alcance tanto del poeta como de la amada. Esto es, si todo regresa (porque es así como está establecido por ritmos superiores), esa vuelta nunca tendrá ni la alegría ni la belleza ni la perfección del pasado. Y no será así porque el poeta ha sido apartado de ese mundo descrito en los versos. Volverán las golondrinas y las flores de la madreselva, pero la naturaleza no se aunará con los sentimientos. Por tanto, la perfección de ese mundo nuevo (cíclico y repetitivo) queda anulada porque el poeta ya no se encuentra en ese emplazamiento vital. 

Rimas y leyendas de Becquer

La poesía de Gustavo Adolfo Bécquer condensada en Volverán las oscuras golondrinas

1.- Una de las características de las Rimas de Bécquer es su lenguaje sencillo, libre de cualquier artificio o de tropos exagerados. En este poema no nos encontramos ni una sola palabra extraña, ni una sola torsión de la frase, ni una metáfora… Todo fluye como la naturaleza misma que sirve de telón de fondo (por contraste) en el ánimo del poeta. 

2.- El ritmo es marcado aunque suave y fluido. Todo ello contribuye a una deliciosa cadencia casi musical que imprime una mayor belleza al poema. 

3.- El ánimo del poeta expresado en los versos de Volverán las oscuras golondrinas es de pérdida, de melancolía, de aceptación del amor que finaliza. A la par, se erige en depositario de los más altos y nobles sentimientos que se condensan en el último verso: “¡así… no te querrán!”

4.- La naturaleza como es una de las principales características del Romanticismo no es mero paisaje sino que se erige en protagonista. Para que ese amor vuelva (aunque sea en el corazón de un tercero) tiene que acompañar el ciclo vital del planeta Tierra. Tiene que regresar la primavera simbolizada aquí en las golondrinas (ave migratoria), en el verde de la madreselva y en las gotas de rocío que nos remite al deshielo. Esto es, el poema contrapone ese ciclo natural de la naturaleza en el que el duro, frío y solitario invierno desemboca en la explosión primaveral. Y con ella regresa el tiempo del amor. La tristeza del poema reside en esa pasión negada al poeta, ya que no es correspondida, tal como nos dejan suponer los últimos versos.  

5.- La naturaleza de Volverán las oscuras golondrinas es dulce, urbana (las golondrinas hacen sus nidos en tejados y elementos constructivos), cercana, hogareña incluso (la madreselva de las tapias y patios). Se ha eliminado cualquier referencia a fenómenos extremos y todos los elementos descritos en el poema remiten a la cotidianidad, a lo previsible, a lo cíclico, a lo que tiene que pasar porque así es el mundo. 

6.- Esa alusión a aquello que va a pasar porque “así es el mundo” continúa con “así es la vida” de las dos últimas estrofas. A igual que la primavera sucede al invierno, la persona amada (con total seguridad) recibirá los dones de un nuevo amor. Este, sin embargo, nunca podrá alcanzar la intensidad del expresado por el poeta, quien se erige en el depositario último de los más grandes sentimientos. 

7.- Por tanto, la melancolía se convierte en tristeza ya que el poema se cierra con un inevitable. Lo mismo que en primavera florecen las plantas y regresan las aves que se fueron en invierno, la amada será agasajada con un nuevo querer. Y el poeta queda excluido (para siempre) de esta bendición llevándose únicamente la grandeza de su entrega. 

El Romanticismo literario en el poema 

1.- Tal como he anotado anteriormente, cuando Gustavo Adolfo Bécquer escribió la totalidad de su obra, el Romanticismo era ya un movimiento artístico totalmente sobrepasado. Tanto es así que se daba paso a otras fórmulas estilísticas radicalmente distintas: naturalismo y realismo literario. Sin embargo, en español, el escritor sevillano logra levantar, tanto en prosa como en verso, una de las mejores obras del movimiento. Al contrario que otros representantes de este estilo literario, como los rimbombantes y sonoros poemas de José de Espronceda (ponemos la Canción del pirata por contraposición), los del andaluz son dulces, sencillos, melancólicos, melodiosos e íntimos a más no poder. 

2.- Esta intimidad entronca con esa libertad personal buscada en el Romanticismo que no puede encontrarse en la sociedad burguesa que se abre paso con fuerza. La libertad de Bécquer es siempre espiritual, anímica, personal e interior. No se manifiesta en fuertes y grandiosas palabras sino en un mundo recogido. 

3.- Y este, como buen romántico, está protagonizado por el amor, por una pasión inalcanzable y no correspondida. Los sentimientos, por tanto, que se generan o producen son de tristeza, de suave melancolía que acepta la situación. Sin embargo, a la vez, se erige en depositario de sentimientos tan nobles que no admiten parangón con los que pudieran tener el común de los mortales. 

4.- En este sentido, el poeta romántico se auto proclama demiurgo, comunicador entre unas fuerzas que están ocultas a la mayoría y esa misma mayoría. Este aspecto está presente en Volverán las oscuras golondrinas en las últimas estrofas del poema. Allí el escritor manifiesta una certeza que solo a él le es revelada. 

Volverán las oscuras golondrinas de Gustavo Adolfo Bécquer, resumiendo mucho, debe su eficacia literaria (si esta expresión puede ser utilizada en arte) a su sencillez, a su estructura ordenada, a su composición serena, al uso de palabras comunes en extremo, a una sintaxis suave, a la evocación de una naturaleza común, urbana, cotidiana y… ¡por supuesto! al énfasis en una pasión vetada al común de los mortales. Está reservada al poeta, al que hace de enlace entre lo más allá sagrado casi (difícil de conocer, por tanto) y la realidad profana. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

  • No se han encontrado comentarios
Añadir comentarios

el bosque de las respuestas

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto