Características del surrealismo

Características del surrealismo

Características del surrealismo

Candela Vizcaíno

 

10 principios básicos que son reconocibles y son características del surrealismo. 

En la base de todas las características del surrealismo se encuentra el concepto de inconsciente propuesto por Freud nada más comenzar el siglo XX. Los artistas que componen el movimiento (la gran mayoría de ellos vinculados también al dadaísmo) quisieron exponer en sus lienzos un mundo desconocido, onírico, confrontado y perturbador con el fin de hacer reflexionar al espectador. El primer manifiesto surrealista es de octubre de 1924 y el movimiento se expandió tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial y el exilio de la mayoría de sus representantes desde París, por entonces centro de la vanguardia artística.  

“Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento sin la intervención reguladora de la razón y ajeno a toda preocupación estética o moral.” 

André Breton en Manifiesto surrealista (1924)

 

5 características del surrealismo fundamentales

1.- No podemos entender las características del surrealismo sin el concepto de inconsciente 

Con La interpretación de los sueños de Sigmund Freud publicada en 1900 se abre un mundo hasta entonces desconocido: el inconsciente. La realidad no es ya la que mente pensante dirige o plasma sino que hay otro universo desconocido, oscuro y oculto que ofrece información al hombre. Esta está amordazada casi y ese conocimiento es de vital importancia para entender no solo el espíritu con sus contradicciones sino todo el choque social. La búsqueda de las imágenes del inconsciente será el objetivo del surrealismo apelando, a la par, al sentido último de los símbolos universales.  

2.- Es un movimiento subversivo encaminado a liberar a la humanidad de todas las ataduras sociales

El arte se convierte en el vehículo para encontrar la verdad, la auténtica, la que da felicidad al hombre. Por eso, las costumbres y los modos sociales tenían que aparcarse para alcanzar esta meta suprema. En este sentido, los principales representantes el surrealismo ponen a prueba su capacidad de subversión social tanto con su forma de vida distendida y libre para los parámetros de la época como con sus obras. 

Los amantes de Renet Magritte 

3.- Se apela al instinto y a la intuición

Aunque algunos movimientos de las vanguardias históricas anteriores (como el fauvismo e, incluso, el cubismo) buscaban una realidad alternativa, ahora todo es más evidente y agresivo. Se rechaza los legados de la razón e, incluso, del empirismo que venían siendo preponderantes desde la cultura del Neoclasicismo. Por contra, se busca la verdad y un mundo ajeno al tangible y visible a través del instinto, la intuición o la ensoñación. El objetivo del arte es dejar plasmado un universo paralelo radicalmente humano que aporte una realidad distinta a la establecida socialmente.  

4.- Otra de las principales características del surrealismo es su recurso al mundo onírico 

En esa búsqueda de la información del inconsciente se hace una búsqueda de la información proporcionada por los sueños. La interpretación de los mismos, así como de los símbolos presentes, se vuelve una constante en la incipiente psicología. A este movimiento radical no puede ser ajeno el arte. Se asimila que en ellos se encuentran respuestas o exposiciones de los conflictos y de los choques entre el yo personal y lo social. Además, en los sueños se exponen de forma brutal a veces  las contradicciones inherentes a las imposiciones aceptadas socialmente pero que, en el fondo, son absurdas. La felicidad individual, por tanto, devendría de ese proceso y el arte está llamado a reflejar ese cambio de percepción.  

5.- Aparece un erotismo descontrolado nunca visto en la historia del arte

La palabra que mejor se ajusta para definirlo es perturbador. Nada de lo que pudiera aparecer en el cuadro tiene un sustrato histórico. Las imágenes son tan contrapuestas, chocantes y desafiantes que producen un movimiento emocional muy profundo en el espectador. El sexo, el erotismo y las relaciones interpersonales se miran desde puntos de vista novedosos interrogándonos sobre nuestra esencia, el egoísmo, el placer e, incluso, los caminos de la soledad. 

 

Otras cinco características del surrealismo importantes 

6 .- Fuertemente vinculado al dadaísmo 

Y, por tanto, hay un poso de nihilismo, de pesimismo sobre las posibilidades de rendición de la raza humana. Este se acentúa a mediados de la centuria cuando los desmanes de dos guerras mundiales hacen mella en artistas y gentes de a pie. El dadaísmo aporta ese espíritu tremendamente subversivo, en contra de los valores burgueses aceptados en Europa desde el siglo XVIII.  

7.- Otra de las características del surrealismo radica en su importancia de la pintura

Aunque tenemos ejemplos de escultura o de ready-made, son las pinturas surrealistas las que cobran fuerza. El lienzo es el medio eficaz para expresar y representar ese mundo extraño y ajeno del inconsciente donde los elementos están colocados de una manera ajena a la razón. Aun teniendo a la pintura como reina del movimiento, en sus comienzos fueron los poetas franceses los que se adentraron en el temprano surrealismo literario. Son nombres imprescindibles Paul Eluard, Louis Aragon, Antonin Artaud…

Rueda de bicicleta de Marcel Duchamp

8.- Las imágenes son realistas cuando se analizan individualmente  

Esto es, una de las características del surrealismo es que no se adentra en las características del arte abstracto. Todo ello con excepciones, ya que, por poner un caso, Joan Miró (a pesar de representar imágenes reconocibles) coquetea con la idea. Por tanto, los objetos representados son claramente reconocibles para el espectador y están entresacados del mundo consciente. Otra cosa es la combinación de los mismos o el tratamiento que se realiza en el cuadro. El diálogo entre ellos es siempre extraño, ajeno a la razón y apelan al contexto del inconsciente, de los sueños. El relato siempre es onírico e interrogador. En este sentido, en un principio, el movimiento siguió los pasos de los escritores y buscaban un automatismo imposible en pintura que no recurriera a la abstracción. Con la llegada de Dalí a los círculos parisinos todo cambió. Y la visceralidad e intuición de la obra pasa por un filtro racional a la hora de plasmarla en el cuadro. Esto es, el relato (aún apelando al inconsciente oculto y desconocido) ya está trabajado desde el punto de vista de la razón.  

9.- Otra de las características del surrealismo son sus imágenes perturbadoras

Ya había habido un ensayo previo con las obras englobadas en la pintura metafísica de Giorgio de Chirico pero ahora el proceso se afianza. Al colocar elementos en paisajes extraños que no se dan en la naturaleza o de una forma ajena a la realidad provocan una emoción y perturban (interrogándolo a la par) al espectador. 

10.- Se investigan técnicas nuevas como el collage 

En este sentido es Marx Ernst el primero que va usando estas técnicas aplicadas a la estética surrealista. Aún así la mayoría de las pinturas surrealistas están ejecutadas usando colores planos, sin sombras ni perspectivas. El virtuosismo se apodera de una realidad que se confronta de una manera violenta y siempre reconocible. 

La gran mayoría de las características del surrealismo se refuerzan y se van expandiendo por el mundo occidental a partir de la Segunda Guerra Mundial. Los horrores de una guerra cruel al máximo (nunca antes sufridos en la historia)  chocan con el concepto de una supuesta realidad razonable y ordenada. Y aquí encuentran todo el sustrato posible los artistas del movimiento para interrogarse desde una posición subversiva sobre todo tipo de relaciones humanas (desde las íntimas hasta las sociales). Además, al exiliarse la mayoría de los artistas asentados en París propició que el movimiento se conociera en otros emplazamientos. La gran resaca de la guerra está en la base de otro de los grandes estilos del siglo XX: el expresionismo en arte. Con él, los creadores dan un paso más en su intento por plasmar las grandes emociones en el cuadro: el dolor, el miedo, el terror o la soledad. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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