Sí se puede pasar una fantástica Navidad este 2020

Sí se puede pasar una fantástica Navidad este 2020

 

Formo parte de un grupo de Facebook compuesto por madres de toda condición, idea y circunstancia. Allí cada una expone sus temores, dudas y alegrías. Pues bien, esta Navidad abundan comentarios y propuestas de lo más descorazonador, ya que la tristeza se escapa de cada palabra. Vivimos tiempos difíciles, esquivos y que han puesto nuestra entereza a prueba a límites insospechados. Y no cabe duda de que la humanidad se está enfrentando, en soledad, a retos para los que no habíamos sido entrenados. Ni que decir tiene que eso lleva a algunas mamás (especialmente las que están lidiando con todo en soledad) a renunciar a los placeres de la Navidad. Lo mismo vale para personas solas, solitarias, enfermas o que se han quedado atrapadas, física o emocionalmente, en un emplazamiento no deseado. No hablo para quienes tienen una fuerte religiosidad, ya que son conscientes de lo que las fechas significan (y estas notas apresuradas no les muestra absolutamente nada), sino para todas aquellas que viven las festividades desde una perspectiva más profana.  Por supuesto, solo cabe el silencio (por mi parte también) para los que, por desgracia, han tenido grandes pérdidas. La pregunta es: ¿Qué quieres para esta Navidad 2020? ¿Resbalarte por el miedo o aceptar vivirlas con alegría? 

Por, si te sirve, aquí dejo estas propuestas apresuradas un día antes de Nochebuena.  

1.- Cualquier aspecto negativo de la vida se puede vivir de manera consciente o, por el contrario, deseando que pase para volver al emplazamiento anterior. Ese echar de menos el pasado, hace que nos perdamos el momento presente y que no lo vivamos con alegría. Esta Navidad no se escapa a esta premisa (como ninguna otra situación). De ti depende estar deprimido porque no te puedes encontrar con el clan familiar al completo, preparar el viaje que solías hacer o estar de fiesta en fiesta con risas y abrazos incluidos. Ha tocado otro momento y este se puede vivir también intensamente. 

2.- Al hilo de lo anterior, en cuanto aceptes que el aquí y el ahora es el que es, todo fluirá mejor y la energía que estás gastando en volver a lo de antes la puedes aplicar para el presente y un futuro prometedor. Aceptar supone ganarle la primera batalla al miedo para, a continuación, hacer gala de resilencia ante las circunstancias.  

3.- Si tienes niños pequeños o no tan pequeños (como es mi caso y son la excusa para estas notas apresuradas) no le niegues lo que supone esta época. Hay mamás (seguramente papás también, pero sus voces no me han llegado) que están solas con sus retoños tan hundidas en la tristeza que quieren escatimarle esta época. Están tan abatidas (seguramente por una mezcla de tristeza y cansancio) que se niegan a poner un árbol, preparar una cena especial y colocar algunos regalos para los peques. Cada cual puede hacer lo que quiera, pero, si sirve mi experiencia, esos momentos no volverán y este pequeño rato con los más cercanos (la familia de puertas para adentro) te va a alimentar durante mucho tiempo. Y lo mismo descubres que todo eso te llena como no habías imaginado. 

4.- Intenta crear calma a tu alrededor y haz que estos días sean especiales. No hace falta ni gastarse mucho dinero ni añadir más trabajo al cotidiano. Puedes preparar recetas fáciles de pollo  y algunos dulces con poco más que azúcar, harina y huevos, si tu presupuesto no te da para mucho. También puedes hacer de las meriendas dulces o de los desayunos para los niños una pequeña fiesta con muy poco echando mano de imaginación. Si necesitas inspiración, las notas están en los links anteriores. 

5.- Aprovecha la oportunidad de los tiempos. Al cancelarse los compromisos sociales solo queda espacio para lo auténtico. Con toda probabilidad, una vez que lo pruebes no querrás volver a dar marcha atrás.  Y esta premisa vale, incluso, para los que se van a quedar completamente solos. 

6.- En la medida de lo posible, no consumas noticias abrumadoras, negativas o catastróficas. Llena tu casa con música (que puedes sacar de Youtube). Crea un ambiente agradable, recogido y festivo (que puedes hacer hasta con cartulinas de colores). Regala a los tuyos y regálate algún capricho (que no tiene por qué ser excesivo) y, especialmente, da y date tiempo. Mientras estemos en este plano tenemos la oportunidad de ser felices. Bien es verdad que las circunstancias se ponen, a veces, caprichosas, pero lo único que nos vamos a llevar son lo minutos vividos con conciencia. 

7.- Mantente en conexión con todos aquellos que te importan desde la alegría. Este año viene así como ha habido otros distintos y, con toda probabilidad, habrá otros para hacer grandes dispendios tanto de cariño como de logística. Tómalo como un paréntesis de reflexión e intenta coger fuerzas para el nuevo año. 

Cuando hacemos las cosas con ilusión, generosidad y amor, todo ello nos rebota multiplicado exponencialmente, regalándonos momentos que se quedan en el alma. Esta Navidad, la de 2020 que ha puesto a prueba a la Humanidad al completo, puede ser el inicio de las mejores de tu vida.  

¡De todo corazón te deseo, sea cual sea tu circunstancia, que la luz entre en cada rincón de tu casa!  

Por Candela Vizcaíno

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