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¿Qué es la poesía visual? Un intento de definición y un poco de historia

Poema Visual Opus nº 1

Poema Visual Opus nº 1

© Candela Vizcaíno

 

1.- Un intento de definición y delimitación de la poesía visual

La poesía visual forma parte de lo que se ha denominado (desde la década de los sesenta del pasado siglo) como arte conceptual. Los límites son resbaladizos, escurridizos y difusos y, a veces, las definiciones (como esta de hoy) no son lo suficientemente claras. En el mismo cajón de la poesía visual encontramos manifestaciones artísticas diversas como el body art (el que crea arte con el cuerpo sin ser baile o danza), mail art (el que utiliza el correo o los sellos), performances, instalaciones, ars sonora (sin ser música convencional) y un largo etcétera de manifestaciones artísticas de vanguardia (o no tanto, porque la poesía visual ya es una veterana), a veces, provisionales o efímeras tanto en el tiempo como en el espacio.

A pesar de la complicación no podemos renunciar a una descripción y a una delimitación que nos haga entender qué es el género. Así que voy a intentarlo. Se define la poesía visual al género literario (en principio, aunque se mezcla con las artes plásticas) que utiliza para su desarrollo y creación fórmulas que entran por los ojos. Esto es, la poesía visual, aún siendo literatura, quiere abarcarse con un golpe de vista como si fuera un cuadro, una escultura o una obra de carácter plástico.

La poesía visual no se hace para ser declamada (oída) como la tradicional, sino que necesita un soporte impreso, dibujado o pintado. Se vale de formas e imágenes que se entremezclan, a veces, con las palabras. Se conoce también como poesía concreta. Y toda ella es una amalgama de artes y fórmulas diversas, a veces hasta supuestamente contradictorias. 

Es normal encontrar collages, posos de ironía, pinturas y una ejecución tan cercana al libro de artista que, a veces, se confunden ambos conceptos. La poesía visual, en definitiva, quizás sea el último exponente de la disolución de las fronteras entre géneros y artes que trajo la transmodernidad y que comenzó con el cubismo, el primer ismo de las llamadas vanguardias históricas.  Como cualquier expresión artística, está constantemente buscando nuevas fórmulas de manifestación o de expresión. La sorpresa es parte inherente de la poesía visual. Esta búsqueda sin fin se ha agudizado sobremanera en la última década con el desarrollo imparable de Internet (como medio de comunicación) y las nuevas tecnologías (como fórmulas de realización).

Poema visual 2

2.- Historia, orígenes y antecedentes de la poesía visual

El nombre apareció en la década de los sesenta a la par que las filosofías de la deconstrucción y el arte efímero en las calles y también en las galerías. Sin embargo, los orígenes son mucho más remotos y hay ejemplos en fechas tan tempranas para la civilización como el año 300 antes de Cristo. Estamos en la Grecia clásica donde no solo brillaba Homero sino un buen puñado de escritores de todos los géneros.

2.1.- Los caligramas clásicos de Simmias de Rodas a Rabelais

caligrama huevo simiasUn ejemplo temprano es, por ejemplo, el caligrama “El Huevo” de Simmias de Rodas en el que se ha realizado un poema siguiendo esta forma de la naturaleza. Otro antecedente, también muy sencillo, de un caligrama es “Sombrero” del autor francés Rabelais (1494-1553). En ambos, de una manera sobria, se juega con la forma del objeto temático del poema y, mediante la tipografía o la caligrafía, se va ejecutando la silueta de la pieza aludida.

Si bien encontramos estos juegos de ingenios en los que palabras, versos, letras o frases están realizadas de tal manera que percibimos la figura protagonista de la obra en la Grecia Clásica, estos fueron abandonados en la Edad Media y el Renacimiento.

De Simmias de Rodas tenemos que esperar a Rabelais. Desde entonces las fórmulas expresivas de los caligramas (antecedentes de la poesía visual) no han dejado de evolucionar.

Sombrero Rabelais

 

2.2.-Mallarmé y Apollinaire, autores modernos representativos de los caligramas, antecedentes de la poesía visual

 

Caligrama torre Eiffel

El profesor Rafael de Cózar señaló que fueron los franceses Guillaume Apollinaire (1880-1918) y, sobre todo, Stéphane Mallarmé (1842-1898) los antecedentes modernos de la poesía visual contemporánea. Del primero son famosos “La dama con sombrero” o “La Torre Eiffel” que es incluso reproducido en afiches para turistas. En este caligrama, la Torre Eiffel se toma como símbolo de la libertad, como guía y faro para un mundo en guerra constante.

 

 

Del segundo se reproduce hasta la saciedad el siguiente caligrama, tan fácil, sencillo y adictivo que, en sí, podemos encontrar incluso algunas de las características esenciales del haiku (sin llegar a serlo, por supuesto). Es el que sigue: 

 

ESTE

ARBOLILLO

QUE SE DISPONE

A FRUTIFICAR

SE

TE

PA

RE

CE

 

2.3.- El creacionismo

En el ámbito de la tradición hispana, podemos rastrear los caligramas del poeta del creacionismo, del chileno Vicente Huidobro (1893-1948), el cual enlaza con esta tradición literaria, como el que reproduzco: "Girandula".

Caligrama Girandola 

2.4.- Joan Brossa, abanderado moderno de la poesía visual en Europa

Hasta aquí en lo que se refiere a los antecedentes, quienes (en un amplio 95%) explotaron las posibilidades del caligrama. Tenemos que esperar a un poeta revolucionario y rebelde, al catalán Joan Brossa (1919-1998), para encontrarnos con los primeros ejemplos de poesía visual contemporánea propiamente dicha a pesar de las salvedades expuestas arriba. Según expone Ramón Salvo Torres en su obra Joan Brossa o la revuelta poética, su primer poema visual es del 26 de noviembre de 1941, el titulado "Corteza" y es una simple cáscara del tronco de un pino colocada sobre un pedestal. Eso sí titulada debidamente. Se inaugura así, con esta obra, la historia de la poesía visual o concreta.

Joan Brossa, un creador muy influido por las teorías del psicoanálisis de Freud y por la interpretación de los sueños, es consciente que estas pequeñas composiciones son como flashes, como destellos del inconsciente que afloran a la superficie. Y esa es una de las características de la poesía visual. Tiene que entrar por la vista de repente, como un rayo y llegar al inconsciente sin pasar, incluso, por la conciencia. Joan Brossa, sin ocultar su afición por los juegos de mano, la prestidigitación o la magia teatral, les pone un nombre. Las bautiza como imágenes hipnagógicas. Y es que la poesía visual trata de abrir una puerta oculta del inconsciente con una simple mirada, de un vistazo, de un golpe. Quiere ser aparentemente sencilla en su rabiosa complejidad.

Poema visual 3

3.- El desarrollo de la poesía visual en España

En España, los primeros ejemplos estaban intertextualizados con otras artes y otras fórmulas poéticas. Esto es, no nació de manera pura sino como una amalgama de otras fórmulas artísticas, como si los modos tradicionales ya no pudieran decir de la nueva realidad y había que inventar, casi sin poder o sin querer, otro género.

Se va desarrollando a partir de los inicios de la década de los sesenta y la temática es casi de reivindicación política y de crítica a las costumbres sociales de la época. Los artistas que se embarcaron en ella, veían que para demoler un orden que consideraban caduco tenían que buscar un continente (en este caso los modos de la poesía visual) totalmente distintos. Al día de  hoy, ese poso reivindicativo y crítico aún perdura incluso en las nuevas generaciones de poetas.

Con los cambios inherentes a cualquier manifestación artística, la poesía visual sigue vigente hoy en día y, como en sus inicios, no puede, no quiere, o no sabe desprenderse de un cierto tono de denuncia de las injusticias colectivas o de crítica al sistema establecido. En nuestra galería de arte tenemos ejemplos de poesía visual de artistas contemporáneos que, aún siguiendo el género, van constantemente innovando en busca de nuevas formas y modos de expresión. El arte no puede parar. Si lo hace, se acaba.

3.1.- La escritura en libertad de Fernando Millán y Jesús García Sánchez

La poesía visual en España ha cumplido casi 60 años y no es lo más novedoso dentro de las manifestaciones artísticas, ya sean literarias, pictóricas, conceptuales, teatrales o matéricas. De hecho, sus miembros más señeros (Campal o Brossa) ya ha fallecido o han rebasado sobradamente la edad de los sesenta (Fernando Millán, Pablo del Barco, Antonio Gómez o José Carlos Beltrán). La generación más joven se decanta bien por lo pictórico o bien por las expresiones artísticas cercanas al teatro y la performance. Hay miembros incluso que pertenecen a la nueva generación de los millenials, tal cual Raquel Bullón Acebes (1983) y Gregorio Fontén (1983).

En España la poesía visual es casi una vieja conocida, ya que ha cumplido sus buenos setenta años desde ese primer título de Joan Brossa. Se sigue realizando y los primeros autores, los mismos que aparecieron en La escritura en libertad ya están jubilados (no del quehacer artístico) y algunos han pasado incluso a los anales de la historia. Parece nueva, novedosa, algo del aquí y el ahora pero es más bien una vieja veterana.

En España los miembros más veteranos, los que rondan o han alcanzado los sesenta (de edad) como el citado Fernando Millán, Pablo del Barco (1943), Fernando Arrabal (1932), Fernando Bouza (1934), J. M. Calleja (1952) o Antonio Gómez (1951), Toni Prat (1952),   Joaquim Brustenga-Etxauri (1951), Eduardo Scala (1945) continúan su creación junto a los jóvenes vinculados a las posibilidades expresivas de las nuevas tecnologías: José Luís Campal (1965), Yolanda Pérez Herreras (1964) o J. Ricart (1973).

Estos son solo algunos nombres de la larga lista de poetas visuales activos hoy en día en España. Aunque se les mete a todos ellos en un mismo grupo o movimiento, no lo forman como tal, ya que los escritores y artistas que puedan etiquetarse como poetas visuales o poetas concretos forman un colectivo demasiado heterogéneo y disperso.

4.- Vinculaciones con la poesía visual: Performances, body art, ars sonora

Por supuesto, cada autor tiene su propia línea expresiva, aunque en España no se ha abandonado del todo las posibilidades expresivas del caligrama, del collage, de la tipografía, de la sorpresa, de la magia. Hay un poso de denuncia política, social o económica, como si el tema estuviera para siempre ligado al género. Son pocos los ejemplos que enlazan con el intimismo, con las filosofías de la naturaleza, con la contemplación o con las estéticas del amor (que el lector me perdone las reducciones, pero hay que resumir). La poesía visual tiene el marchamo de urbana, fronteriza, callejera. Parece estar ligada a los muros de los bajos fondos más que a las impolutas galerías, aunque no es así ni mucho menos. La mayoría de los autores en activo, sobre todo los de más edad, han expuesto en galerías de renombre, han participado en bienales internacionales y están en la nómina de editoriales con miles de títulos. La poesía visual ha dejado de ser marginal, por tanto.

Al día de hoy se mezcla con las instalaciones, con las expresiones de naturaleza efímera en las que lo mismo se coloca una escultura que modelos vivos. El body art (las manifestaciones artísticas que utilizan el cuerpo, a veces del mismo poeta) está íntimamente ligado con la poesía visual. Tanto de lo mismo sucede con el ars sonora que nada tiene que ver con un concierto tradicional. El teatro, la pintura, el collage o la performance se mezclan a veces con la poesía visual y de tal manera que es difícil establecer los límites y las fronteras.

Aunque sigue manteniendo ese halo de protesta con la realidad circundante, eso no quita para que no haya entrado en los círculos académicos e, incluso, en el ámbito de las exposiciones, galerías o encuentros. Bien es verdad que sus creadores comenzaron exigiendo la preciada libertad con un modo rompedor por entonces. Pero desde la década de los sesenta ha llovido mucho y eso no quita para que sigan los desmanes políticos, las injusticias sociales, los juegos de la sociedad de consumo o la incapacidad del creador para formar parte, como es debido, de la sociedad actual. Todo ello forma parte de las temáticas actuales de la poesía visual.

Los poemas visuales que abren y cierran el presente artículo (hasta que no se indique lo contrario) son de mi creación.

Por Candela Vizcaíno

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