Bibliofilia: antecedentes de las ediciones o libros ilustrados

Bibliofilia: antecedentes de las ediciones o libros ilustrados

 

¿Qué es la bibliofilia o los libros para bibliófilo?

Determinados libros ilustrados sobrepasan el tipo convencional en su función de trasmisión de conocimiento y belleza, para acercarse mucho a una auténtica obra de arte. Si esto es así con las llamadas ediciones de bibliofilia, realizadas ad hoc, no digo nada de los libros de artista (Artist Book en su denominación inglesa) que van más allá de los meros objetos culturales (si eso por sí solo no fuera poco). Están, en definitiva, estos libros ilustrados diseñados para tocar, mirar, oler o disfrutar con los sentidos. Si las ediciones de bibliofilia, como puede ser, por poner un ejemplo, la revista Sísifo, aún en curso, se hacen para estirar el tiempo que se asigna a un libro, los de artista, como cualquier obra de arte, pretenden interrogarnos sobre nuestra presencia en el mundo.

Dejamos para otro día una introducción a la esencia del y hoy nos adentramos en la historia de las modernas ediciones de bibliofilia o libros ilustrados con pretensiones artísticas. Concentrando mucho, estos ejemplares son más que obras impresas convencionales para acercarse a la obra de arte sin convertirse en eso que se ha denominado libro de artista. Aunque las delimitaciones pueden parecer confusas, los primeros se hacen en tiradas limitadas, con un claro sentido estético y artístico, pero siempre conservando el formato de lo que comúnmente (y por convención) se llama libro. Los segundos, como el arte contemporáneo, son más complejos. Por eso lo he dejado para otro día.

Así que hoy nos vamos a meter en los orígenes de los libros ilustrados realizados para bibliófilos y amantes del arte de hoy en día contados en 10 hitos y con especial vinculación a la producción en español. Muy resumidamente y más escueto aún, podemos trazar esta semblanza, siempre con la obra en español en mente (recordemos), que otros idiomas y otras culturas tienen o han tenido distintos trayectos.

1.- Noticias desde Egipto y sus Libros de los Muertos

Aunque se dice que este tipo de obras tienen su origen en la Francia de las vanguardias históricas con la traducción al francés de El cuervo de E.A. Poe por parte de Mallarmé y con dibujos de Manet, los orígenes son más remotos. Y hay que situarlos en el Egipto de los faraones. Y es así porque los especialistas estiman que, alrededor del 1800 a.C, se hacían copias ilustradas de El Libro de los Muertos. Recordamos que era esta la obra con oraciones y textos religiosos que los antiguos habitantes del Nilo se llevaban como lectura para el Más Allá.  Y la fecha es por estimación porque hay datos que así nos llevan sobre esta línea. El problema es que, debido a la fragilidad de los soportes, no se conserva ningún ejemplar de esa fecha, pero sí referencias indirectas.

Libros 1 Libros medievales ilustrados

2.- Los códices medievales iluminados

Las obras más antiguas (concebidas como los actuales libros ilustrados de bibliofilia) que han llegado hasta nosotros son del siglo I de nuestra era. Responden al formato códice y están ejecutados sobre pergamino, un material más durable que el papel o el papiro. Son, en su casi totalidad, de contenido científico: medicina, farmacia o botánica…. Si nos circunscribimos al ámbito del libro europeo, los scriptoria medievales realizan joyas bibliográficas de difícil superación. Porque, con la caída del Imperio Romano y el traslado de la vida desde las ciudades al campo, preferentemente alrededor de un monasterio y/o castillo, los monjes cristianos se convierten en transmisores de lo que quedó de la rica cultura clásica. ¿Cómo son? Anota:

  • Pacientemente, con el fin de ejercitarse para la liturgia, se dedicaban a copiar los textos de los autores latinos o griegos salvaguardando, con este gesto, la cultura anterior de raigambre pagana.
  • Mientras que la mayoría de las copias de estos textos de la Antigüedad Clásica son libros bastante sencillos, sin ningún tipo de ornato, se conservan, sin embargo, manuscritos religiosos profusamente ilustrados. Como norma general tienen las siguientes características:
  • En ellos se han empleado materiales de tal nobleza como el lapislázuli, el bermellón, la plata o el codiciado oro.
  • Normalmente son grandes infolios realizados en pergamino o vitela (la piel más fina de los corderos jóvenes).
  • Se encuentran encuadernados como lo que son, verdaderas joyas, y no se escatimaron marfiles o piedras preciosas.
  • Los textos favoritos de los scriptoria medievales que se prestaban a este tratamiento fueron Biblias, Salterios o vidas de Santos.

3.- La gran belleza de los Comentarios al Apocalipsis, el Beato de Liébana

Especial atención merece –por ser un producto nacional y porque quizá sea el primer bestseller de Occidente- el Comentario al Apocalipsis de San Juan, realizado a finales del siglo VIII por Beato, Abad del Monasterio de Liébana en Cantabria. De esta fecha es el original. Sin embargo, la versión miniada (ilustrada) más antigua que se conoce es del siglo X. Nos han llegado 24 versiones, superando, incluso, los ejemplares del mismo tenor de los Evangelios.

Libros 3 BeatoA decir de los conocedores de la obra no es de extrañar que tuviera tanto éxito, copiándose de un scriptorium a otro. Y fue así puesto que para el hombre medieval, perseguido por hambrunas, epidemias, guerras, vandalismo y desgracias de todo tipo, las visiones de Juan de Patmos deberían parecerse (y mucho) a su vida cotidiana de penalidades sin fin. El hombre medieval, cercado por carestías ingentes, veía como cercana esta descripción pormenorizada de los rincones del Infierno.

Ni que decir tiene que estamos en el Medievo y que la originalidad, tal como la conocemos hoy en día, no existía. Si hay algo parecido a esta característica tenemos que buscarla en la forma (en la manera de llevar a cabo la ilustración o la representación pictórica). Porque no solo se repite, una y otra vez, el texto sino también el cariz de las ilustraciones. Por eso, por poner unos cuantos ejemplos, en los Beatos siempre se representa un mapamundi (describiendo la predicación de los Apóstoles), el Arca de Noé, la Nueva Jerusalém o la Gran Ramera. Todas y cada una de ellos se hacen siguiendo un fuerte concepto simbólico y, por tanto, admiten distintas lecturas. 

Libros 4 Libros de horas      

4.- Los Libros de Horas continúan la tradición miniada de los monasterios

Libros ilustrados se siguen realizando, en mayor o menor medida, durante toda la Edad Media. Paralelamente a la producción vigente en los monasterios (aunque algunos empiezan a decaer), en las incipientes ciudades se van creando talleres laicos que satisfacía una rica clientela perteneciente a la aristocracia o la monarquía. De aquí salieron durante los siglos XII al XV –entendiendo su labor incluso con el advenimiento de la imprenta- los preciosos Libros de Horas.

Eran estos, como el Don Manuel de Portugal en el Museo de Arte Antiga de Lisboa, pequeños devocionarios realizados en cuarto u octavo, con las oraciones que debían ser leídas a lo largo del día. Estaban realizados en pergamino fino o vitela (de tacto mucho más suave y sedoso).

En estas obras, junto a las escenas de la vida de Cristo o del Antiguo Testamento, se representan –a veces sin tener ninguna relación con el texto- paisajes, cuadros de caza o de la vida cortesana. Estos Libros de Horas se siguieron iluminando hasta bien entrado el siglo XVIII a pesar de la implantación de la imprenta y la desaparición paulatina de los ejemplares únicos manuscritos que habían proliferado en la Edad Antigua y Media.

Libros 5  Hypnerotomachia Poliphili

5.- Los incunables o primeros libros impresos en Europa y su papel en el libro ilustrado

Los primeros libros impresos, en su deseo de imitación de los manuscritos medievales, dejaban espacios en blanco para que, posteriormente, los iluminadores profesionales colocaran letras capitulares, orlas y demás adornos. Eso no quita para que muy pronto se pasara a imprimir ilustraciones xilográficas junto con el texto. En este sentido, fue el taller veneciano del gran Aldo Manuzio el que dio a la luz la obra que, según casi todos los expertos, es el incunable (libro anterior a 1500) más bello de la historia:Hypnerotomachia Poliphili escrita, al parecer, por Francesco Colonna, se señorea con más de 170 grabados en madera describiendo las maravillas de la Antigüedad Clásica en forma de visiones sucedidas en sueños.

Otro de los incunables que marcó un hito en la historia del libro impreso ilustrado, fue el Apocalipsis acompañado por 15 xilografías salidas de la mano de Durero y aparecido en Nüremberg en 1498. Durero revolucionó la técnica del grabado en madera al conseguir un fuerte efecto pictórico a la par que realzaba las luces y las sombras únicamente con el contraste del negro de la tinta de la impresión y el blanco del papel.

6.- Un pequeño apunte que abarca varios siglos: los libros de bibliofilia desde el XVI hasta el XIX

Aunque muy pocas de las obras ilustradas durante los siglos XVI y XVII se realizaron con una clara vocación artística, durante ese tiempo se siguieron imprimiendo libros con grabados en madera, y a partir de 1577, en cobre. En la mayoría de los casos, las ilustraciones se reducían a una simple explicación de los textos (con una clara vocación didáctica) o se limitaban a un retrato del autor en la portada.

Sin embargo, entre 1796 y 1798, una nueva forma de impresión se iba a sumar a las ya existentes. Hablo de la litografía, inventada por el actor y autor dramático Aloys Senefelder al buscar una manera más apropiada de reproducir sus partituras. Así, con la impresión sobre piedra, se eliminan los relieves y, por primera vez, se recurre a un método químico. En la actualidad, un alto porcentaje de los libros ilustrados con vocación artística que se realizan se sirve, en mayor o menor medida, de esta técnica.  

Libros 6 William Morris

 7.- El movimiento Arts and Crafts y su papel revitalizador de las artes del libro ilustrado


La época de la revolución tecnológica, el siglo XIX, es también la era de reacción contra el maquinismo, que si bien permitía producir más y más ejemplares al menor coste, también estos adolecían de una paulatina falta de sentido estético, cuando no, de simple y llana calidad. Para contrarrestar esta tendencia nació el movimiento artístico Arts and Crafts, encabezado por William Morris y su grupo de Prerrafaelitas, el cual pone las bases para lo que luego se denominaría libro ilustrado con vocación artística o para bibliófilos.

Arts and Crafts no solo incidía en el libro como objeto bello y de calidad también reivindicó la dignidad de la artesanía en todos los aspectos conocidos. Los libros salidos de la imprenta de Morris (de nombre Kelmscott Press) se miran en los métodos tradicionales. Por eso, están ejecutados con tipos fabricados ex profeso, en papel de hilo, lino o algodón, tiradas muy cortas y una profusión ornamental de líneas muy características.

Libros 7 Transsiberien

 8.- Los libros de diálogo del siglo XX, favoritos de las vanguardias históricas 


Si hasta ahora las ilustraciones se habían adaptado al texto; es decir, eran, en menor o mayor medida, un ornato, una explicación de lo escrito, con los libros ilustrados que aparecen a partir del siglo XX se produce un cambio. Las ilustraciones, el trabajo de artista plástico, y el texto, la contribución del escritor o poeta, se encuentran en un plano de igualdad. Con este nombre, en Francia, se denomina a estas obras Libros de Diálogo, puesto que se establece un intercambio entre artistas, una simbiosis expresiva a distintos niveles. Desde el inicio de las vanguardias históricas hasta casi terminado el siglo XX se han realizado miles de obras de este tipo en las que han participado creadores de la talla de Matisse, Picasso, Dalí, Valente, Tàpies…

Siguiendo la ideología heredada de la corriente Arts and Crafts, estos libros, a pesar de los avances técnicos, se realizan con el mimo de las viejas escuelas. Por eso, no hay pereza a la hora de realizar tipos nuevos (a veces en madera) que se utilizan sobre papel artesanal de calidad superior. Además, se suelen acompañar con grabados, litografías, xerigrafías o linograbados originales y sueltos de la encuadernación. En un porcentaje muy elevado, estas obras van firmadas por los artistas intervinientes y las tiradas son tan cortas que no suelen sobrepasar los 500 ejemplares. Estos libros ilustrados con calidad artística suelen presentarse en rama (sin encuadernar) para dar opción a un acabado personalizado, aunque también abundan las cajas forradas con mimo.   

Libros 8 Galaxia Gutenberg

9.- Algunas anotaciones de libros ilustrados de bibliofilia realizados en España a partir de la segunda mitad del Siglo XX

En España se ha convertido en mítica la colección La Cometa de la editorial Gustavo Gili, en la que se editaron hermosos libros ilustrados por Tàpies, Saura o Picasso. Desgraciadamente, con el fallecimiento del creador de la firma, los herederos han abandonado esa línea para decantarse por los libros más comerciales de arquitectura y diseño industrial. Aún así, en los albores del siglo XXI también son poco corriente este tipo de obras.

Durante las dos últimas décadas del siglo XX, algunas editoriales con fortaleza se afanaron por sacar algún ejemplar de libro ilustrado con calidad artística. Son, normalmente versiones “mejoradas” (o tratadas con más mimo) de libros editados en una tirada más amplia. El método consiste en reservarse un número limitado de ejemplares que se encuadernan, en la mayoría de los casos, en tela, se numeran y se hacen acompañar con alguna obra gráfica numerada y firmada de algún artista de renombre, el mismo que ilustra el libro. En estos casos, excepto la obra gráfica, tanto el texto como las ilustraciones están realizados en offset. Este es el caso de la línea lujosa de Galaxia Gutenberg.

Libros 10  Emilio Sdun

10.- Lo que queda de las ediciones de bibliofilia en español en la era de Internet

Estos maravillosos libros ilustrados que nos llaman a lo sentido con la enseña del arte están logrando sobreponerse a las demandas digitales y virtuales de Internet. Están siendo, precisamente, las editoriales más rompedoras, vanguardistas o que más han apostado por esta línea expresiva las que logran adentrarse con fuerza en el siglo XXI del ebook.

Libros 9 cima del cantoNo puedo terminar si nombrar a la vallisoletana El Gato Gris, de la que tenemos parte de su catálogo en Aedea Bibliofilia. De las prensas de José Noriega, interesado, sobre todo, en poesía visual, pero sin dejar de lado los creadores de más renombre de las últimas décadas, salen auténticos libros objetos encuadernados en “rama” y guardados en cajas de madera. Para amantes de las buenas letras es Cima del Canto.

Estamos ante una selección de poemas autógrafos de José Ángel Valente, realizada tras su muerte por Claudio Rodríguez Fer y acompañados por dos aguafuertes de Coral Valente. La originalidad estriba, por un lado, en el soporte empleado para estampar los poemas, que no es más que loneta en color avellana. La encuadernación, por el otro, tal cual nos tiene acostumbrados la casa, se realiza en un estuche artesano de madera donde se guardan los poemas, el colofón y la obra gráfica. 

Sería largo describir una a una la labor de estas editoriales que ponen más amor, pasión y conocimiento del libro que otra cosa en esta tarea. Y eso sin contar que, a veces, es una artista en la más absoluta soledad el que realiza el trabajo. Un ejemplo de esto último es la editorial Prensa Cicuta del alemán Emilio Sdun, afincado en Almería. De su prensa, realizando uno a uno cada paso necesario hasta terminar el proceso, salen libros muy diferentes en tiradas cortísimas (rara vez llegan a los 40 ejemplares) de libros que se abren y despliegan en acordeón sobre sí mismos en brillantes colores. Ni que decir tiene que para cualquier poeta contemporáneo ver sus libros impresos por esta casa es un auténtico placer. 

Estos libros ilustrados con vocación artística y destinados a la bibliofilia más exigente sobrepasan el tipo convencional en su función de transmisión de conocimiento y/o belleza para acercarse mucho a una auténtica obra de arte. Son libros para tocar, para mirar, para oler, para disfrutar con los sentidos. Obras de culto y coleccionismo, en definitiva, más perdurables en tanto en cuanto están mejor realizadas y, por supuesto, pertenecen a esa especie de “cosas” que, una vez reconocida su singularidad, se convierten en objeto de deseo para muchos de esos extraños personajes llamados bibliófilos.

 ¿Has visto alguno en una librería, en un museo, en una exposición? La casilla comentarios, como siempre, está abierta a tus dudas y sugerencias.

Por Candela Vizcaíno

Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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