Bhagavad Gîtâ, el primer libro del yoga

Bhagavad Gîtâ, el primer libro del yoga

Introducción para comprender el sentido y significado histórico de Bhagavad Gîtâ, tanto como libro fundador del yoga como en el aspecto religioso-filosófico.

No nació con el libro, pero los versos escritos en sánscrito de la Bhagavad Gîtâ, un largo poema filosófico -religioso indio del siglo V. a.C, es la primera referencia escrita hasta la fecha del yoga.  Sus versos narran (con gran fuerza expresiva y épica) la peculiar batalla interior que se libra en el alma del guerrero Arjuna, el cual debe enfrentarse contra sus parientes. Es Krishna, Dios de lo Absoluto, el que guía al atribulado combatiente, tanto en el plano físico (ya que es el cochero del carro de combate) como en el espiritual. Dicho así, quizás no entandamos la importancia histórica, filosófica o literaria de la Bhagavad Gîtâ, uno de los libros que (en palabras de Ramón Panikkar) nos ayuda a “superar la epidemia de banalidad” contemporáneas y ha superado las “tormentas del tiempo”. Vamos despacito y por partes.

 

Características generales de los textos de la Antigüedad más remota

El conjunto de versos conocidos en la actualidad como Bhagavad Gîtâ forma parte de un texto más amplio denominado Mahâbhârata, el cual tiene cerca de 100.000 estrofas. Este es el libro de referencia para los hindúes y la Bhagavad Gîtâ es una parte de él. Como otros libros de la Antigüedad de carácter religioso (La Biblia)  o filosófico, no tiene un principio y un fin como estamos acostumbrados en los libros actuales. Ni siquiera el hilo conductor es homogéneo. 

Estas obras son un compendio de historias,  mitos, enseñanzas y textos religiosos que fueron conformándose a lo largo de los siglos. Son de distintos autores, de distintas épocas y hasta de distintas cosmovisiones vitales y espirituales. Por eso, los textos son de calidad (desde el punto de vista de literario) dispar. Hay contradicciones y temáticas diversas que al lector occidental del siglo XXI (acostumbrado a la especialización) le puede chocar. La Bhagavad Gîtâ participa de estas características.

La Mahâbhârata, donde se inserta la Bhagavad Gîtâ, narra las luchas de dos clanes distintos de la misma rama genealógica. Por un lado, están los cinco hermanos pertenecientes a los Pândavas. El tercero es Arjuna (el cual se denomina con otros nombres para complicar aún más la lectura) y  es el protagonista de la Bhagavad Gîtâ junto con Krishna, Dios de lo Absoluto. Estos cinco hermanos luchan contra ciento uno de sus primos y parientes cercanos (cada uno con sus tropas) por un reinado terrenal.

 

Bhagavad Gîtâ: introducción al argumento y la estructura

El poema comienza con las palabras de desaliento de Arjuna ante la obligación de pelear contra toda su familia. El guerreo dirige sus plegarias (de gran fuerza expresiva, al menos en la primera parte) al dios Krishna, quien, nada más y nada menos, lleva las riendas del carro de combate de Arjuna.

No deseo la victoria, oh Krishna,

ni la reyecía ni sus bienes.

¿De qué me sirve la reyecía, oh Govinda [Krishna],

de qué sus goces, de qué la propia vida,

si aquellos por quienes he deseado

la reyecía, sus goces y sus bienes

están ahí, dispuestos para el combate,

renunciando a sus vidas y a sus riquezas?

                            Capítulo I, párrafos 32-33

La misión y el deber de Arjuna de la Bhagavad Gîtâ

Arjuna olvida su deber y su misión y se cuestiona su estar en el mundo de una forma trágica. Y Krishna, Dios de lo Absoluto, que se encuentra junto a él, comienza recriminando su cobardía, flaqueza y falta de arrojo a la hora de afrontar su verdadera misión: la de reinar por encima de todos sus parientes. Por si fuera poco, además, le indica unas normas y unas prácticas para superar ese “nihilismo” (si el lector me permite esa palabra referido a un texto religioso antiguo) en el campo de batalla. Esas exhortaciones, que se despliegan a lo largo del libro, son la base del yoga. Esas directrices, tanto de carácter práctico (las posturas o métodos de respiración) como espiritual, son de obligado cumplimiento para todos aquellos que quieran liberarse de las reencarnaciones y encontrar el Absoluto.

Si el cambio constante de nombres de los dos protagonistas no fuera suficiente, la Bhagavad Gîtâ es la narración realizada por parte de un ser con poderes (oído y vista que le permite asistir, como si estuviera allí, a los avatares de los dos protagonistas) de nombre Sañjaya, quien cuenta la historia al rey Dhritarâstra.

 

Sustrato filosófico religioso de la Bhagavad Gîtâ

Bien es verdad que es un poema, aunque con fuerza expresiva literaria, de contenido religioso y/o filosófico. Por eso, esta gran epopeya de la India no puede entenderse sin todas las corrientes de pensamiento que le precedieron. Y podríamos decir hasta las que vinieron después. El yoga en la India -y para un creciente número de occidentales y orientales de otros emplazamientos- es algo más que una forma de vida. Y, por supuesto, no es un entretenimiento o una actividad deportiva. Es la única manera de estar y sentir para trascender el mundo físico y hasta espiritual. El yoga es, igual que el Zen, el camino o la guía no solo para pasar esta vida de una forma distinta a “bultos arrastrados en la cita de un aeropuerto” (Revilla) sino el único proceso que nos permite alcanzar lo Absoluto. La Bhagavad Gîtâ es su libro fundacional.

Terminada (con distintas manos) alrededor del siglo V. a.C., el pueblo que la creó había vivido otros modos distintos con respecto a la divinidad. Siendo consciente que el resumen empobrece pensamientos complejos no podemos dejar de hacerlo para entender la Bhagavad Gîtâ en su justo contexto. Comenzamos:

Algunas fechas de la Bhagavad Gîtâ

  • En una fecha tan remota como el 1700 a.C. es la consensuada por los expertos como la de creación de los Vedas, una colección de textos de carácter entre mágico y sagrado con el que se inicia la cultura india. Politeísta y animista, ya contempla las nociones de cielo para los justos e infierno para los malvados. Sus dioses toman atributos de la naturaleza: el fuego, el viento o la tierra.
  • Entre el año 1000 y el 500 a.C. se desarrolló el Brahmanismo que no niega el panteón védico, pero complica el ritual al intervenir el sacerdote y la noción de expiación a través del sacrificio. Es ahora cuando aparece el concepto de las sucesivas reencarnaciones.
  • Casi paralelamente (entre el 800 y el 500 a.C.) nacieron las Upanishads, libros sagrados escritos en sánscrito. De un fuerte carácter místico desarrollan la vía por la cual el cuerpo se libera de la materia y de la carne para reunirse con lo Absoluto o Brahman.  Para llegar a ese estado se requiere una renuncia total de lo material y centrarse en el estudio de los textos. El ascetismo es una condición indispensable para alcanzar esta dicha.

Bhagavad Gîtâ, Budismo e Hinduismo

  • Con este sustrato, en el siglo VI a.C., nace el Budismo, la filosofía india que más se ha expandido en el mundo. Esa unificación con lo absoluto que predica el brahmanismo y los textos de las Upanishads adquiere un cariz distinto. El fin es el Nirvana, un estado más allá de la paz y la felicidad y que libera al que lo experimenta de la penuria de las reencarnaciones.
  • Aproximadamente dos siglos después aparece el Hinduismo y el sistema de castas. Aquí nace la Bhagavad Gîtâ, aunque su redacción última (tal como hoy la conocemos) es del siglo V a.C. El contenido del libro no puede entenderse sin las líneas religiosas anteriores. El hindú cree en distintos estratos de cielo e infierno pero el Absoluto solo se alcanza cuando el individuo es capaz de liberarse de las sucesivas encarnaciones.

El libro protagonizado por Arjuna y Krishna sienta las bases del yoga, que se refiere a las prácticas a realizar para alcanzar la independencia del espíritu, primer escalón para conseguir lo Absoluto.

 

Los principios del yoga expuestos en la Bhagavad Gîtâ

Aunque el yoga no aparece por primera vez en la Bhagavad Gîtâ (hay referencias un par de siglos antes), sí comienza a sistematizarse con la obra.

Así como un hombre,

Dejando sus viejos vestidos,

toma otros nuevos,

así el ser encarnado,

dejando sus viejos cuerpos,

entra en otros nuevos.

            Capítulo II, párrafo 22

Salen estas palabras de la boca de Krishna. Y con ellas va adentrando al atribulado Arjuna en todos los preceptos, modos, razones y métodos del yoga, el camino que lleva hacia la liberación. El yoga es la práctica que conduce hacia lo Absoluto eliminando las reencarnaciones. Así, estrofa a estrofa, Krishna introduce al guerrero en aquello necesario para alcanzar tal estado. Volvemos a insistir en lo empobrecedor del resumen. Lo retomamos por no tener otro modo de desgranar los estados imprescindibles para alcanzar tal condición. Son los que siguen:

  • Indiferencia ante los resultados de cualquier acción.
  • Educación de los deseos terrenales.
  • Concentración absoluta y control mental.
  • Represión de los sentidos para alejarse de la ignorancia.
  • Aislamiento del espíritu.

Así, el alma individual, liberada de los apegos terrenales, va aprendiendo a elevarse para reunirse con el alma universal.

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

 
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