¿Cómo elegir las mochilas escolares más adecuadas?

Mochilas escolares

Mochilas escolares

© Candela Vizcaíno

 

La vuelta al cole ya está aquí, o, al menos, los preparativos.  Uniformes, vestuario deportivo, libros, material, abrigos, zapatos colegiales… Y también necesitamos mochilas escolares adaptadas a las necesidades de cada uno de nuestros hijos. ¿Cómo elegirlas? ¿Cuáles son las más adecuadas?  Esto va  a ser fácil si tienes en cuenta lo siguiente:  

1. Que no nos vuelvan locas nuestros niños reclamando esa mochila con los dibujos de sus personajes favoritos si luego no les va a servir. Porque lo primero que tienes que tener en cuenta es el tamaño.  Haz la prueba en casa o, incluso, en la tienda e intenta meter los libros, material y demás (cajas para la comida, botellas de agua…) y asegúrate de que todo quepa con holgura. Si los niños, especialmente los más pequeños, no hacen esta maniobra con soltura, te puedes encontrar que antes de Navidad ha estropeado los libros y la mitad de los cuadernos. 

2.- Los médicos alertan continuamente sobre la cantidad de peso que soportan los pequeños con mochilas al hombro cargada de papel y libros. Infórmate en el colegio y, si tu hijo tiene que llevar muchas cosas a diario y, además, debe caminar un buen trecho, es mejor que te decantes por las mochilas escolares con ruedas. Hacerles cargar unos cuantos kilos a la espalda no es precisamente lo más recomendable para el desarrollo de su esqueleto. Es verdad que, cuando se van acercando a secundaria tanto chicos como chicas quieren hacer valer su fortaleza y rechazan estos carritos. No pasa nada y no hay que hacer tragedia por ello a estas edades, pero sí debemos asegurarnos que, al menos, la lleven colgada correctamente. Nada de dejar todo el peso sobre un hombro, cual aventurero sin preocupaciones. Hay que repartirlo de manera uniforme y caminar erguido que luego vienen los problemas de columna. 

3.- Las mochilas escolares más útiles son las que están realizadas en material impermeable. Así te aseguras que no se van a mojar todos los libros un día de lluvia torrencial.  Mira también que las cremalleras funcionan correctamente y que no hay problemas de que haya enganches con otros objetos. Cuando son más mayorcitos sí pueden llevar sin problemas charms que cuelgan y algunos chucherías o baratijas, pero en infantil y primeros cursos de primaria es mejor minimizar accidentes con estas cosas. Con los niños, cuanto más fácil, mucho mejor.

4.- Además de la resistencia que es importante  (basta con mirar cómo están realizadas las costuras para hacerte una idea) es fundamental que se pueda meter en la lavadora. A la segunda semana de cole seguramente vas a tener que lavar y algunos modelos (con carritos o ruedas) son difíciles de manejar para limpiarlos. Lo mejor es que todo sea desmontable para que pueda lavarse sin problemas en un programa normalito, que no estamos para fregar a mano y quitar barro en la bañera. 

5.-  Si te has decidido por las mochilas escolares con ruedas, son mejores las que llevan un carrito y la mochila aparte. Así la pueden utilizar colgada sobre los hombros un día que lleven poco peso y también te facilitas las tareas de lavado y mantenimiento. Cuanto más sencillo todo, ya sabes, es mucho mejor. Hay que ir a la comodidad por encima de todas las cosas. Sobre todo si tienes varios niños y/o son muy pequeños. Una vez que han llegado a la secundaria ya pueden ellos hacerse cargo de su material casi sin tener tú que intervenir, pero, en el camino, nos queda una dura tarea de educación también en el cuidado del equipamiento del cole.

6.- El problema te puede llegar cuando tu hijo se ha empeñado en llevarse a casa las mochilas escolares con los colorines de sus personajes favoritos de la tele y tú no ves muy bien que precisamente esa sea la que necesite. Además, suelen ser más cara porque hay que pagar royalties. Muchas veces los fabricantes solo se ocupan de eso: del dibujo bonito y no miran ningún otro elemento de calidad o seguridad. Aquí es donde viene tu trabajo de seducción y convicción sin tener por qué renunciar a lo que le gusta al niño. Sé que es complicadísimo, pero hay que intentar hacerles ver desde muy pequeños que es lo mejor para ellos explicando con argumentos. Si estás cansada, utiliza este post que para eso, con ilusión, lo escribo.

7.- Cuidado con elementos decorativos (charms, botones de estrás, cremalleras chulas…) si tu niño es aún muy pequeño. Si vas a comprar su mochila con alguna de estas decoraciones asegúrate que no hay riesgo de que se desprendan o que se lo meta en la boca. Esto para los más pequeñitos (¡si algunos empiezan el cole con menos de tres años…!) que a los mayores se les puede permitir algunas licencias en este sentido.

8.- ¿Muchos o pocos bolsillos? Creo que lo ideal son tres y así lo han pensado la mayoría de los fabricantes.  En infantil intenta que su mochila sea lo más sencilla posible con una sola abertura y algún compartimento interior grande. En primaria que sea ese número y en secundaria ya pueden elegir, que no va a pasar nada. Y, de paso, los hacemos sentirse importantes. 

9.- La economía es algo esencial, pero, a veces, lo más barato nos puede salir caro. Evalúa si esas mochilas escolares que estás apartando para tus hijos a inicio de curso van a llegar a junio. A veces, las de peor calidad en marzo ya están rotas, o las correas se han desprendido o la cremallera no funciona. Si tienes que reponer en la segunda evaluación, vas a pagar más que por las más caras del mercado. Las de secundaria deben estar realizadas de tal manera que sirvan para dos cursos. Los niños tienen que hacerse cargo de este material y cuidarlo como lo que son: algo importante en sus vidas.

10.- ¿Y qué hacer cuando tu hijo necesita llevar varias mochilas escolares al día? Porque hay coles que ofrecen actividades deportivas o culturales después de clase y los pequeños, por si fuera poco lo obligatorio, tienen que llevar desde patines en línea hasta ábacos de gran tamaño pasando por tutús planchados. Organización, mamá, y que el día que le toque fútbol no coincida con la clase de flamenco o el día de ballet que no tenga también piano o iniciación a la flauta.  Mete este material adicional en otra mochila lo más ligera posible.

Intentemos que no parezca que nuestros niños se escapan de casa cada mañana tal es la carga que arrastran.

Foto y texto por Candela Vizcaíno

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