feminismo

stdClass Object
(
    [id] => 680
    [title] => Hombres necios que acusáis de Sor Juana Inés de la Cruz | análisis  y comentario
    [alias] => hombres-necios
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

De todos los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), ha superado con creces las brumas del tiempo el que comienza con los versos Hombres necios que acusáis | a la mujer sin razón. Y lo ha hecho, como veremos, por múltiples razones: por su belleza estilística, su perfección formal utilizando las redondillas y por el abordaje (rabiosamente contemporáneo) de la temática feminista. Y, además, lo hace una monja que vivió en el siglo XVII siguiendo los parámetros del arte barroco mexicano. 

Introducción a la obra de Sor Juana Inés de la Cruz 

Nació el 12 de noviembre de 1651 en una hacienda cercana a México, por entonces, capital del virreinato a las órdenes de la corona española. La sociedad de la época estaba estratificada en extremo y la escritora tuvo que zafarse de múltiples capas de convenciones sociales. Era una mujer, hija natural (ya que sus padres, al parecer, no estaban casados), criolla (esto es, mestiza de español y progenitora local) en un emplazamiento dirigido por una élite llegada de España. Poco podía hacer con esos mimbres y, sin embargo, un mero acercamiento a la biografía de Sor Juana Inés de la Cruz nos devuelve el reflejo de una muchacha de fuerte carácter, convencida de su misión en el mundo. Además, acabó convirtiéndose en la escritora más importante del barroco español (o en español) codeándose, por mérito propio, con sus colegas varones, que no lo tuvieron tan difícil como ella. La época daba nulas oportunidades a las mujeres (incluso de la élite culta y adinerada) para llevar una vida que no fuera el matrimonio. Juana lo tuvo presente. Por eso, ingresó por propia voluntad, primero, en las Carmelitas y, posteriormente, en la orden de los Jerónimos. Era la única vía permitida para llevar una vida con cierta libertad intelectual.   

Así, a pesar de amoldarse (porque no había otra) a todas las imposiciones sociales que le tocó soportar, logró levantar una obra fresca, original y con tintes radicalmente feministas. En múltiples retazos de la obra de Sor Juana Inés de la Cruz deja clara su posición acerca del papel de la mujer en la sociedad, apoyándose incluso en escritos de autoridad. La escritora, tal cual hace en Hombres necios que acusáis, defiende a las mujeres de la estructura a la que estaban férreamente sometidas. Paralelamente, aboga por la educación de las niñas no solo como un bien para ellas mismas sino también para toda la sociedad. Se duele de que no haya mujeres sabias que pudieran hacerse cargo (como sucedió un siglo más tarde con los primeros colegios anglosajones de élite) de la formación femenina. Es contraria a la prostitución mostrando un pensamiento progresista y rompedor para los parámetros de la época y se duele de la dificultad a la hora de poder llevar a cabo cualquier papel intelectual. 

Sor Juana Inés de la Cruz, a pesar de amoldarse a la disciplina (de todo tipo) de la orden de los Jerónimos, recibió presiones durante toda su vida para que se aviniera a comportarse como una monja sumisa dejando de lado cualquier interés intelectual, literario o científico. De alguna manera u otra, consiguieron su objetivo ya que, al final de su vida, reduce el ritmo de su escritura y permite que se venda su biblioteca y sus instrumentos científicos. Afortunadamente, la obra de Sor Juana Inés de la Cruz se editó tras su muerte prácticamente sin interrupción. Y su poema Hombres necios que acusáis se ha convertido en un himno feminista a pesar de haber sido escrito en el siglo XVII, o quizás por ello.  

Hombres necios que acusáis y el feminismo de Sor Juana Inés de la Cruz  

[192]

Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causan

HOMBRES NECIOS que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis: 

     si con ansia sin igual

solicitáis su desdén, 

¿por qué queréis que obren bien

si la incitáis al mal?

     Combatís su resistencia

y luego, con gravedad,

decís que fue liviandad

lo que hizo la diligencia. 

     Parecer quiere el denuedo

de vuestro parecer loco,

al niño que pone el coco

y luego le tiene miedo.

     Queréis, con presunción necia,

hallar a la que buscáis,

para pretendida, Thais,

y en la posesión, Lucrecia. 

     ¿Qué humor puede ser más raro

Que el que, falto de consejo,

él mismo empaña el espejo,

y siente que no esté claro?

     Con el favor y el desdén

tenéis condición igual, 

quejándoos, si os tratan mal,

burlándoos, si os quieren bien. 

     Opinión, ninguna gana:

pues la que más se recata,

si no os admite, es ingrata,

y si os admite, es liviana. 

     Siempre tan necios andáis

que, con desigual nivel,

a una culpáis por crüel

y otra por fácil culpáis. 

     ¿Pues cómo ha de estar templada

la que vuestro amor pretende,

si la que es ingrata, ofende,

y la que es fácil, enfada?

     Mas, entre el enfado y pena

que vuestro gusto refiere,

bien haya la que no os quiere

y quejaos en hora buena. 

     Dan vuestras amantes penas

a sus libertades alas,

y después de hacerlas malas

las queréis hallar muy buenas.

     ¿Cuál mayor culpa ha tenido

en una pasión errada:

la que cae de rogada,

o el que ruega de caído?

     ¿O cuál es más de culpar,

aunque cualquiera mal haga:

la que peca por la paga,

o el que paga por pecar?

     Pues ¿para qué os espantáis

de la culpa que tenéis?

Queredlas cual las hacéis

o hacedlas cual las buscáis.

     Dejad de solicitar,

y después, con más razón,

acusaréis la afición

de la que os fuere a rogar. 

     Bien con muchas armas fundo

que lidia vuestra arrogancia,

pues en promesa e instancia

juntáis diablo, carne y mundo. 

 

Análisis formal, estilístico y temático de Hombres necios que acusáis | a la mujer sin razón

1.- El poema está formado por 17 redondillas. 

2.- Las estrofas llevan cuatro versos cada uno con rima en consonante A-D ; B-C y están compuestos en octosílabos perfectos. 

3.- Todo ello le confiere un ritmo trepidantemente sonoro que incide en el significado del mismo. 

4.- Se utiliza un lenguaje sencillo, directo, sin rodeos y claro al máximo. 

5.- A pesar de que hay que encuadrar a Sor Juana Inés de la Cruz en el arte barroco, el poema está despojado de tropos complicados y no encontramos metáforas rebuscadas. 

6.- El poema sí se sirve de los recursos a la historia y a la mitología clásica a la hora de plantear su sentido último. Esto sí es una de las características de la literatura barroca. Anoto que en él se alude a Lucrecia, personaje de la antigüedad clásica que, ante una violación, se decidió por el suicidio. Y la contrapone a Thais, una cortesana que acompañó a los ejércitos de Alejandro. El personaje de Lucrecia fue querido por las artistas de la época ya que es también protagonista de una de las obras de Artemisia Gentileschi.

7.- La temática es rabiosamente feminista e, incluso, combativa contra el machismo imperante en la época que ofrecía escaso margen (más bien nulo) a las mujeres. De hecho, salta a la vista, cuando abordamos la biografía de Sor Juana Inés de la Cruz, que las únicas opciones para las mujeres fuera del matrimonio se reducían a las clausuras del convento. Esta última fue la que eligió nuestra protagonista para poder dedicarse a sus pasiones intelectuales. Y desde esos muros lanzó una obra feminista en la que defendía el derecho a la educación de las niñas y las muchachas como paso previo para el desarrollo de ellas mismas y de la sociedad. Se dolía por su obligado papel de sumisión y era combativa contra el machismo imperante y la prostitución. En esta línea hay que entender el Hombres necios que acusáis. 

Breve comentario del poema de Sor Juana Inés de la Cruz 

Hombres necios que acusáis tiene todos los mimbres para ser precisamente lo que se ha convertido: en un himno en favor de las mujeres y en contra de su utilización por los hombres. Desde el primer verso se achaca a los hombres el uso del poder que la sociedad entera le otorgaba para usar a su antojo a la mujer. Tanto era así (y lo sigue siendo en distintos emplazamientos contemporáneos) que poco margen se le ofrecía a las féminas. El poema, además, se estructura alrededor de una contraposición: entre Thais, la prostituta, y Lucrecia, la suicida que no puede soportar el deshonor de la violación. Sor Juana Inés de la Cruz no hace juicio de ninguno de los comportamientos. Nos da a entender que los asume a ambos como válidos ya que pocas opciones se abren a las mujeres al negarse su libertad. Por tanto, tanto Thais, la cortesana, como Lucrecia, la suicida, aparecen bajo el yugo de la peor violencia masculina. La mujer, por tanto, poco o nada puede hacer para satisfacer las ansias masculinas que no duda en ejercer su poder (por la fuerza, por el juicio o por la exclusión social) contra las mujeres que no se amoldan a su capricho.  

En este mismo sentido, en la carta titulada Respuesta a Sor Filotea, la escritora incide en este aspecto presentado en Hombres necios que acusáis: en la desigualdad femenina con respecto a los hombres. Y esta, como es de común aceptación, viene por la desigual educación, en la época (y hoy en día en medio planeta) muy limitada para niñas y muchachas. La misoginia atroz del siglo XVII condenaba a las mujeres a una vida sin libertad alguna y subyugada a la opinión de esos hombres necios que acusáis que Sor Juana Inés de la Cruz destripa en este poema. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2022-07-03 19:14:54 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 0000-00-00 00:00:00 [modified_by] => 0 [publish_up] => 2022-07-03 19:14:54 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 192 [featured] => 1 [featured_ordering] => 312 [image_caption] => Hombres necios que acusáis de Sor Juana Inés de la Cruz [image_credits] => Candela Vizcaíno [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 7 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Hombres necios que acusáis de Sor Juana Inés de la Cruz, breve análisis y comentario [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => Hombres necios que acusáis, Hombres necios que acusáis de Sor Juana Inés de la Cruz, Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2022-07-03 21:25:37 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => 1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/hombres-necios.html [printLink] => /literatura/hombres-necios.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/18ff4d910cedae8e6e6069cb21af4163_Generic.jpg [cleanTitle] => Hombres necios que acusáis de Sor Juana Inés de la Cruz | análisis y comentario [numOfComments] => 0 [text] =>

 

De todos los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), ha superado con creces las brumas del tiempo el que comienza con los versos Hombres necios que acusáis | a la mujer sin razón. Y lo ha hecho, como veremos, por múltiples razones: por su belleza estilística, su perfección formal utilizando las redondillas y por el abordaje (rabiosamente contemporáneo) de la temática feminista. Y, además, lo hace una monja que vivió en el siglo XVII siguiendo los parámetros del arte barroco mexicano. 

Introducción a la obra de Sor Juana Inés de la Cruz 

Nació el 12 de noviembre de 1651 en una hacienda cercana a México, por entonces, capital del virreinato a las órdenes de la corona española. La sociedad de la época estaba estratificada en extremo y la escritora tuvo que zafarse de múltiples capas de convenciones sociales. Era una mujer, hija natural (ya que sus padres, al parecer, no estaban casados), criolla (esto es, mestiza de español y progenitora local) en un emplazamiento dirigido por una élite llegada de España. Poco podía hacer con esos mimbres y, sin embargo, un mero acercamiento a la biografía de Sor Juana Inés de la Cruz nos devuelve el reflejo de una muchacha de fuerte carácter, convencida de su misión en el mundo. Además, acabó convirtiéndose en la escritora más importante del barroco español (o en español) codeándose, por mérito propio, con sus colegas varones, que no lo tuvieron tan difícil como ella. La época daba nulas oportunidades a las mujeres (incluso de la élite culta y adinerada) para llevar una vida que no fuera el matrimonio. Juana lo tuvo presente. Por eso, ingresó por propia voluntad, primero, en las Carmelitas y, posteriormente, en la orden de los Jerónimos. Era la única vía permitida para llevar una vida con cierta libertad intelectual.   

Así, a pesar de amoldarse (porque no había otra) a todas las imposiciones sociales que le tocó soportar, logró levantar una obra fresca, original y con tintes radicalmente feministas. En múltiples retazos de la obra de Sor Juana Inés de la Cruz deja clara su posición acerca del papel de la mujer en la sociedad, apoyándose incluso en escritos de autoridad. La escritora, tal cual hace en Hombres necios que acusáis, defiende a las mujeres de la estructura a la que estaban férreamente sometidas. Paralelamente, aboga por la educación de las niñas no solo como un bien para ellas mismas sino también para toda la sociedad. Se duele de que no haya mujeres sabias que pudieran hacerse cargo (como sucedió un siglo más tarde con los primeros colegios anglosajones de élite) de la formación femenina. Es contraria a la prostitución mostrando un pensamiento progresista y rompedor para los parámetros de la época y se duele de la dificultad a la hora de poder llevar a cabo cualquier papel intelectual. 

Sor Juana Inés de la Cruz, a pesar de amoldarse a la disciplina (de todo tipo) de la orden de los Jerónimos, recibió presiones durante toda su vida para que se aviniera a comportarse como una monja sumisa dejando de lado cualquier interés intelectual, literario o científico. De alguna manera u otra, consiguieron su objetivo ya que, al final de su vida, reduce el ritmo de su escritura y permite que se venda su biblioteca y sus instrumentos científicos. Afortunadamente, la obra de Sor Juana Inés de la Cruz se editó tras su muerte prácticamente sin interrupción. Y su poema Hombres necios que acusáis se ha convertido en un himno feminista a pesar de haber sido escrito en el siglo XVII, o quizás por ello.  

Hombres necios que acusáis y el feminismo de Sor Juana Inés de la Cruz  

[192]

Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causan

HOMBRES NECIOS que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis: 

     si con ansia sin igual

solicitáis su desdén, 

¿por qué queréis que obren bien

si la incitáis al mal?

     Combatís su resistencia

y luego, con gravedad,

decís que fue liviandad

lo que hizo la diligencia. 

     Parecer quiere el denuedo

de vuestro parecer loco,

al niño que pone el coco

y luego le tiene miedo.

     Queréis, con presunción necia,

hallar a la que buscáis,

para pretendida, Thais,

y en la posesión, Lucrecia. 

     ¿Qué humor puede ser más raro

Que el que, falto de consejo,

él mismo empaña el espejo,

y siente que no esté claro?

     Con el favor y el desdén

tenéis condición igual, 

quejándoos, si os tratan mal,

burlándoos, si os quieren bien. 

     Opinión, ninguna gana:

pues la que más se recata,

si no os admite, es ingrata,

y si os admite, es liviana. 

     Siempre tan necios andáis

que, con desigual nivel,

a una culpáis por crüel

y otra por fácil culpáis. 

     ¿Pues cómo ha de estar templada

la que vuestro amor pretende,

si la que es ingrata, ofende,

y la que es fácil, enfada?

     Mas, entre el enfado y pena

que vuestro gusto refiere,

bien haya la que no os quiere

y quejaos en hora buena. 

     Dan vuestras amantes penas

a sus libertades alas,

y después de hacerlas malas

las queréis hallar muy buenas.

     ¿Cuál mayor culpa ha tenido

en una pasión errada:

la que cae de rogada,

o el que ruega de caído?

     ¿O cuál es más de culpar,

aunque cualquiera mal haga:

la que peca por la paga,

o el que paga por pecar?

     Pues ¿para qué os espantáis

de la culpa que tenéis?

Queredlas cual las hacéis

o hacedlas cual las buscáis.

     Dejad de solicitar,

y después, con más razón,

acusaréis la afición

de la que os fuere a rogar. 

     Bien con muchas armas fundo

que lidia vuestra arrogancia,

pues en promesa e instancia

juntáis diablo, carne y mundo. 

 

Análisis formal, estilístico y temático de Hombres necios que acusáis | a la mujer sin razón

1.- El poema está formado por 17 redondillas. 

2.- Las estrofas llevan cuatro versos cada uno con rima en consonante A-D ; B-C y están compuestos en octosílabos perfectos. 

3.- Todo ello le confiere un ritmo trepidantemente sonoro que incide en el significado del mismo. 

4.- Se utiliza un lenguaje sencillo, directo, sin rodeos y claro al máximo. 

5.- A pesar de que hay que encuadrar a Sor Juana Inés de la Cruz en el arte barroco, el poema está despojado de tropos complicados y no encontramos metáforas rebuscadas. 

6.- El poema sí se sirve de los recursos a la historia y a la mitología clásica a la hora de plantear su sentido último. Esto sí es una de las características de la literatura barroca. Anoto que en él se alude a Lucrecia, personaje de la antigüedad clásica que, ante una violación, se decidió por el suicidio. Y la contrapone a Thais, una cortesana que acompañó a los ejércitos de Alejandro. El personaje de Lucrecia fue querido por las artistas de la época ya que es también protagonista de una de las obras de Artemisia Gentileschi.

7.- La temática es rabiosamente feminista e, incluso, combativa contra el machismo imperante en la época que ofrecía escaso margen (más bien nulo) a las mujeres. De hecho, salta a la vista, cuando abordamos la biografía de Sor Juana Inés de la Cruz, que las únicas opciones para las mujeres fuera del matrimonio se reducían a las clausuras del convento. Esta última fue la que eligió nuestra protagonista para poder dedicarse a sus pasiones intelectuales. Y desde esos muros lanzó una obra feminista en la que defendía el derecho a la educación de las niñas y las muchachas como paso previo para el desarrollo de ellas mismas y de la sociedad. Se dolía por su obligado papel de sumisión y era combativa contra el machismo imperante y la prostitución. En esta línea hay que entender el Hombres necios que acusáis. 

Breve comentario del poema de Sor Juana Inés de la Cruz 

Hombres necios que acusáis tiene todos los mimbres para ser precisamente lo que se ha convertido: en un himno en favor de las mujeres y en contra de su utilización por los hombres. Desde el primer verso se achaca a los hombres el uso del poder que la sociedad entera le otorgaba para usar a su antojo a la mujer. Tanto era así (y lo sigue siendo en distintos emplazamientos contemporáneos) que poco margen se le ofrecía a las féminas. El poema, además, se estructura alrededor de una contraposición: entre Thais, la prostituta, y Lucrecia, la suicida que no puede soportar el deshonor de la violación. Sor Juana Inés de la Cruz no hace juicio de ninguno de los comportamientos. Nos da a entender que los asume a ambos como válidos ya que pocas opciones se abren a las mujeres al negarse su libertad. Por tanto, tanto Thais, la cortesana, como Lucrecia, la suicida, aparecen bajo el yugo de la peor violencia masculina. La mujer, por tanto, poco o nada puede hacer para satisfacer las ansias masculinas que no duda en ejercer su poder (por la fuerza, por el juicio o por la exclusión social) contra las mujeres que no se amoldan a su capricho.  

En este mismo sentido, en la carta titulada Respuesta a Sor Filotea, la escritora incide en este aspecto presentado en Hombres necios que acusáis: en la desigualdad femenina con respecto a los hombres. Y esta, como es de común aceptación, viene por la desigual educación, en la época (y hoy en día en medio planeta) muy limitada para niñas y muchachas. La misoginia atroz del siglo XVII condenaba a las mujeres a una vida sin libertad alguna y subyugada a la opinión de esos hombres necios que acusáis que Sor Juana Inés de la Cruz destripa en este poema. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 675
    [title] => 10 mujeres pintoras famosas de la historia
    [alias] => mujeres-pintoras-famosas
    [catid] => 34
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

La lista tiene los 10 nombres de mujeres pintoras famosas, pero, por supuesto, fueron muchas más. Si traigo este número (diez) es, sencillamente, porque la enumeración y mínimo abordaje de todas las que son (aunque no estén) superaría con creces el espacio de un artículo divulgativo online. Y todo ello a pesar de que las condiciones sociales, culturales y políticas no han sido las adecuadas para el desarrollo femenino hasta hace escasas décadas. Sin embargo, todas ellas lograron abrirse un hueco (incluso disfrutando de merecida fama en vida) en los libros de historia. Otras, como el caso de Bárbara Longhi (1552-1638), ofrecieron de forma casi anónima su trabajo al taller familiar. Si sigo con los ejemplos, la labor callada de los scriptoria de la cultura medieval no era el propicio para la vanidad de la firma. Aun así, nos ha llegado el buen hacer de la monja Ende (que vivió en el siglo X), iluminadora de uno de los Beatos más hermosos que han llegado hasta nosotros: el de Gerona. Y eso sin contar que fueron muchas las que sufrieron la apropiación de su trabajo, fuerza y talento llegando, incluso, a situaciones de tragedia, como el caso de Camille Claudel (1864-1943), encerrada en un manicomio por orden de su familia. Porque a lo largo de la historia, las mujeres pintoras, artistas, literatas o, simplemente, de corazón salvaje, tuvieron que hacer frente a innumerables retos más allá del requerido por su trabajo creativo. Hoy tenemos esta lista de las diez imprescindibles mujeres pintoras famosas que hay que conocer sí o sí.

Mujeres pintoras famosas  Sofonisba Anguissola. jpg  

1.- Sofonisba Anguissola (1535-1625)  

Si los impedimentos fueron múltiples a la hora de desarrollar el talento creativo femenino, no fue el caso de Sofonisba Anguissola, perteneciente a una familia noble que alentó la formación artística de todos sus vástagos. Ya desde niña demostró sus cualidades para el dibujo y su padre se encargó de enseñar parte de sus trabajos a Miguel Ángel Buonarroti que alabó públicamente la calidad de los mismos. Tanto se abrió desde joven las puertas de los encargos y del éxito que fue llamada por el rey Felipe II. A la corte española llegó con tan solo veinte años y allí realizó retratos de la familia real a la par que se desempeñaba como dama de compañía de la reina Isabel de Valois. Vuelve a Italia en 1568. Se casa con Fabrizio Moncada y, con su esposo, se instala en Sicilia continuando con su tarea de pintora. Logra encargos religiosos (los mejores pagados en la época) como la Madonna dell’Itria. En 1572 se encuentra viuda y se instala en Liguria. Se vuelve a casar con Orazio Lomellini. El matrimonio monta casa en Génova. Y allí Sofonisba Anguissola se vale del ambiente enriquecido con el comercio al retratar (por encargo y previo pago) a los miembros de la aristocracia local. Muere a la edad de 90 años. 

  • Susana y los viejos (1610) de Artemisia Gentileschi
    Susana y los viejos (1610) de Artemisia Gentileschi
  • Jael y Sisara (1620) de Artemisia Gentileschi
    Jael y Sisara (1620) de Artemisia Gentileschi
  • Cleopatra de Artemisia Gentileschi
    Cleopatra de Artemisia Gentileschi
  • Judith y su sirvienta de Artemisia Gentileschi
    Judith y su sirvienta de Artemisia Gentileschi
  • María Magdalena en éxtasis de Artemisia Gentileschi
    María Magdalena en éxtasis de Artemisia Gentileschi
  • Sansón y Dalila de Artemisia Gentileschi
    Sansón y Dalila de Artemisia Gentileschi
  • Lucrecia de Artimesia Gentileschi
    Lucrecia de Artimesia Gentileschi
  • Judith decapitando a Holofernes de Artemisia Gentileschi
    Judith decapitando a Holofernes de Artemisia Gentileschi
  • Nacimiento de San Juan Bautista
    Nacimiento de San Juan Bautista
  • Salomé con la cabeza de San Juan de Artemisa Gentileschi
    Salomé con la cabeza de San Juan de Artemisa Gentileschi
 

2.- Artemisia Gentileschi (1593-1654)

La figura de una de los grandes pintores barrocos (de cualquier lugar y condición) está siendo rehabilitada en las últimas décadas ocupando el trono que se merece en los libros de arte. Hija del pintor Orazio Gentileschi, se inició en los rudimentos de la pintura en el estudio de su padre siguiendo la técnica de Caravaggio. Desde sus inicios trató los temas bíblicos desde una vertiente femenina. Y esta se convirtió en feminista (y vengadora casi) tras sufrir una terrible violación por parte de un discípulo de su padre antes de cumplir los 18 años. A pesar de los gritos de auxilio, no fue socorrida por las mujeres de la casa. Y, a pesar de ser una víctima, fue sometida a un juicio humillante y bajo tortura con el fin de doblegar su voluntad. No lo hizo. Y tampoco abandonó los pinceles. Es más, ese trauma lo transformó de tal modo que las mejores obras de Artemisia Gentileschi (como Judith decapitando a Holofernes) nos muestran una combinación aterradora de sangre, violencia y fuerza difíciles de encasillar incluso en el arte barroco más monstruoso y grotesco. Y todo ello fue ejecutado con una técnica sublime en la que los claroscuros toman forma y las escenas brillan a pesar del dramatismo y la brutal narración. Artemisia logró criar dos hijas ella sola y vivir con cierta comodidad y de forma independiente únicamente con los beneficios económicos que le reportaba su oficio artístico. Hoy es unánime insertar la mayor parte de sus obras en la lista de las mejores pinturas barrocas de la historia. 

 

  • Mary Cassat: La hora del té (1880)
    Mary Cassat: La hora del té (1880)
  • Mary Cassat: Mujer con sombrero negro y verde (1890)
    Mary Cassat: Mujer con sombrero negro y verde (1890)
  • Niña en sillón azul 1878
    Niña en sillón azul 1878
  • Mary Cassat: La fiesta en el barco (1893-1894)
    Mary Cassat: La fiesta en el barco (1893-1894)
  • Mary Cassat: Madre e hija (1902)
    Mary Cassat: Madre e hija (1902)

3.- Mary Cassat (1844-1926)

Incluso en una fecha tan cercana a la nuestra como el siglo XIX las mujeres tenían vetada todo tipo de educación superior. Recluidas en el entorno del hogar, únicamente las que provenían de familias adineradas podían recibir algún tipo de instrucción. Este es el caso de una de las mujeres pintoras famosas perteneciente al impresionismo. Nacida en Estados Unidos, Mary Cassat se formó en París donde aprendió las técnicas novedosas que, por entonces, trabajaban los artistas del Salón de los Independientes. Si bien trabaja la pincelada suelta y las posibilidades de la luz, no sigue a rajatabla las características del impresionismo, ya que sus obras muestran preferencias por interiores hogareños en lugar del gusto por la naturaleza de sus compañeros. Se vuelca, así, en narrar un mundo femenino, maternal, hogareño, sencillo y relajado donde el color toma protagonismo por sí solo. Es una de las mujeres pintoras famosas que han tenido mayor proyección internacional incluso tras su muerte. 

Mujeres pintoras famosas Berthe Morisot Dias de verano 

4.- Berthe Morisot (1841-1895)

Inserta también en la corriente impresionista, Berthe Morisot es una de las pintoras que pudo acceder a formación reglada. Perteneciente a una familia adinerada, estudió en la École des Beaux-Arts de París y también directamente con Corot. Expuso en el Salón en 1864 con críticas negativas y, al año siguiente, ya formaba parte del círculo de Manet, tanto que se casó con su hermano pequeño, Eugène. Su obra es de una sutil delicadeza caracterizada por la pincelada sutil propia del impresionismo. Sus lienzos giran alrededor de la figura humana tanto inserta en interiores (como La cuna de 1872) como en un ambiente natural o de jardín (ejemplo de ello es Día de Verano que reproduzco en la entrada). Sin embargo, al contrario que sus compañeros masculinos que se regodean en grandes paisajes, el universo pictórico de Morisot es, esencialmente, doméstico, de jardín, de elegantes figuras femeninas pertenecientes a la alta sociedad de la que ella misma provenía. Sus obras rezuman delicadeza, tranquilidad, sencillez y serenidad.

 Mujeres pintoras famosas Sonia Delaunay  Prismas electricos

5.- Sonia Delaunay (1885-1979) 

La vida de una de las más reconocidas pintoras de las vanguardias históricas comienza por un peregrinaje entre distintos puntos de Europa. Nace en Odessa. Sus estudios básicos se desarrollan en San Petersburgo. Continúa su formación en la escuela Karlsruhe de Alemania hasta recalar en París en 1906. Allí (por entonces emplazamiento ombligo del mundo en todos los aspectos), se casa con el también pintor Robert Delaunay, adoptando su apellido. Su obra pictórica bebe del cubismo órfico, con características del arte abstracto y con un gusto por los colores fuertes, brillantes y contrastados. También trabajó en el campo de la moda, utilizando los vestidos como fórmula de expresión artística. La acogida de una de las mujeres pintoras famosas de la historia se materializa en este hecho: disfrutó de de una exposición en vida (nada más y nada menos que en el Museo del Louvre). Murió a los noventa y cuatro años. 

 

  • Música Azul y Verde (1921) de Giorgia O'Keeffe
    Música Azul y Verde (1921) de Giorgia O'Keeffe
  • Dos calas sobre fondo rosa (1928) de  Giorgia O'Keeffe
    Dos calas sobre fondo rosa (1928) de Giorgia O'Keeffe
  • Número 8 especial (1916)  de Giorgia O'Keeffe
    Número 8 especial (1916) de Giorgia O'Keeffe
  •  Giorgia O'Keeffe: MI chabola
    Giorgia O'Keeffe: MI chabola

6.- Georgia O´Keeffe (1887-1986)

He tratado la vida y la obra de esta original pintora norteamericana en otro espacio de este sitio.  Estudió en la School of Art Institute de Chicago y muy pronto expuso en los círculos vanguardistas de New York con notable éxito. El opus artístico de Georgia O’Keeffe se centra en la reproducción de maravillosas flores que actúan como auténticos símbolos sexuales. Estas aparecen ampliadas y amplificadas utilizando un trazo suave y elegante.  Dicho esto, sus últimas obras (menos conocidas que las primeras) reflejan el sobrecogedor paisaje desértico de Nuevo México donde tuvo, primero, una casa y, posteriormente, residencia fija. Este espacio salvaje es retratado de forma naturalista, exento de cualquier figura o presencia humana y con un profundo despojo de todo artificio. Son también famosos los trabajos en los que los cráneos, huesos y cornamentas de animales cobran protagonismo. Tras su muerte, su obra fue adquirida por grandes museos internacionales. 

Tamara de Lempicka Autorretrato en  Bugatti verde 

7.- Tamara de Lempicka (1898-1980)

Exponente máximo del art decó de las primeras décadas del siglo XX, sus obras presentan figuras humanas en un ambiente sofisticado y desinhibido. El uso del color y de la posición es extremadamente novedoso así como la narrativa de algunas de sus obras. Ejemplo de este extremo es la pieza reproducida en la entrada: Autorretrato en verde conduciendo un Bugatti. La artista, con esta visión y narrativa de su vida, se convierte, así, en icono feminista ofreciendo una imagen de un ser independiente que conduce (con todo lo que implica simbólicamente) y que se maneja por sí misma. A pesar del éxito de sus primeros años, su vida se deslizó por una pendiente destructiva de fiestas, alcohol y drogas. 

Remedios Varo Ciencia Inutil o. El Alquimista 

8.- Remedios Varo (1908-1963) 

Nacida en un pueblo de Gerona, con 15 años se matricula en la Academia de Arte de Madrid para después continuar su formación en París. A su regreso, forma parte del grupo Logicofobista, en la vanguardia de la vanguardia. De ideas republicanas, se involucra en este bando durante la Guerra Civil y luego se exilia, primero, a Francia, y posteriormente, con el nazismo, a México. Allí crea lo mejor de su obra ya inserta en las principales características del surrealismo, el movimiento más importante de la segunda mitad del siglo XX. Su obra, al día de hoy, es motivo de litigio económico y legal. 

Maruja Mallo Sorpresa del grano 

9.- Maruja Mallo (1902-1995)

Una de las mejores representantes del surrealismo, es la primera mujer pintora española admitida en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y tiene presencia propia en ese templo del arte moderno que es el Museo Reina Sofía de Madrid. Sus primeras obras son coloridas y optimistas para ir apagándose conforme va pasando el tiempo y los avatares históricos. Tras la Guerra Civil, huyó a Argentina. Regresó a España en 1962 donde murió en 1995. Sus últimos trabajos, con un claro referente político y de compromiso social, están impregnados de un fuerte simbolismo. 

 Frida Kahlo Autorretrato con monos

10.- Frida Kahlo (1907-1954)

Es quizás la gran pintora de todo el siglo XX y uno de los referentes internacionales de la historia del arte. Tanto es así que sus autorretratos actúan como iconos simbólicos o referenciales. Además, sus obras son símbolos universales que representan la trascendencia del dolor tanto en el plano físico como en el anímico. Aquejada de polio desde pequeña, sufrió un terrible accidente con tan solo 18 años rompiéndose la columna y debatiéndose un tiempo entre la vida y la muerte. A lo largo de su vida tuvo más de treinta operaciones con la tecnología de la época. Tal grado de sufrimiento físico lo sublimó en sus obras. A igual que el dolor anímico de una auténtica relación tóxica con el también pintor Diego Rivera. Sus lienzos son de una personalidad única e irrepetible al impregnarse de los relatos míticos mexicanos y de los símbolos universales que conforman el arquetipo de Jung. El realismo y el trazo firme de los mismos participan tanto del surrealismo como del muralismo que tanta acogida tuvo (y tiene) en su país, México. Sin embargo, su trascendencia llega por su difícil clasificación y originalidad. Frida Kahlo, al día de hoy, no solo es referente universal dentro de las mujeres pintoras famosas sino de un feminismo que encuentra en su obra una sublimación de cualquier tipo de dolor.  

Ni que decir tiene que esta corta lista de las mujeres pintoras famosas más importantes de la historia no se acaba en esta enumeración. Las creadoras que, a lo largo de los siglos, han impuesto una visión novedosa de una realidad que nos concierne a todos, son muchas más, incluso tras sufrir una reiterada política de cancelación en forma de silencio en los libros de arte. Sin embargo, las diez que traigo hoy han aportado un legado de tal envergadura que sus nombres son imprescindibles de la cultura general.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2022-03-07 13:58:28 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2022-03-07 14:25:00 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2022-03-07 13:58:28 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 121 [featured] => 1 [featured_ordering] => 308 [image_caption] => Mujeres pintoras famosas [image_credits] => Candela Vizcaíno [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 823 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Una lista de las 10 mujeres pintoras más famosas de la historia del arrte. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => mujeres pintoras famosas, mujeres pintoras, pintoras, pintoras famosas, arte, feminismo, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2022-03-07 15:24:35 [categoryname] => Arte [categoryid] => 34 [categoryalias] => arte [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Damos un repaso a todos los movimientos artísticos que ha habido en la historia del arte con una pausa en los artistas y sus obras. ","catMetaKey":"arte, historia del arte, movimientos artísticos, artistas, obras artísticas, biografías de artistas, estilos artísticos","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 34 [name] => Arte [alias] => arte [description] =>

El arte es lo que queda cuando todo ha pasado. Es lo inmutable dentro del cambio. Es la belleza en un mundo en caos. El arte es parte importante de este sitio. Intentamos comprenderlo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 34.png [access] => 1 [ordering] => 4 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Damos un repaso a todos los movimientos artísticos que ha habido en la historia del arte con una pausa en los artistas y sus obras. ","catMetaKey":"arte, historia del arte, movimientos artísticos, artistas, obras artísticas, biografías de artistas, estilos artísticos","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /arte.html ) [link] => /arte/mujeres-pintoras-famosas.html [printLink] => /arte/mujeres-pintoras-famosas.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/a6026d97db0c19ba76f2c5c141efd324_Generic.jpg [cleanTitle] => 10 mujeres pintoras famosas de la historia [numOfComments] => 0 [text] =>

 

La lista tiene los 10 nombres de mujeres pintoras famosas, pero, por supuesto, fueron muchas más. Si traigo este número (diez) es, sencillamente, porque la enumeración y mínimo abordaje de todas las que son (aunque no estén) superaría con creces el espacio de un artículo divulgativo online. Y todo ello a pesar de que las condiciones sociales, culturales y políticas no han sido las adecuadas para el desarrollo femenino hasta hace escasas décadas. Sin embargo, todas ellas lograron abrirse un hueco (incluso disfrutando de merecida fama en vida) en los libros de historia. Otras, como el caso de Bárbara Longhi (1552-1638), ofrecieron de forma casi anónima su trabajo al taller familiar. Si sigo con los ejemplos, la labor callada de los scriptoria de la cultura medieval no era el propicio para la vanidad de la firma. Aun así, nos ha llegado el buen hacer de la monja Ende (que vivió en el siglo X), iluminadora de uno de los Beatos más hermosos que han llegado hasta nosotros: el de Gerona. Y eso sin contar que fueron muchas las que sufrieron la apropiación de su trabajo, fuerza y talento llegando, incluso, a situaciones de tragedia, como el caso de Camille Claudel (1864-1943), encerrada en un manicomio por orden de su familia. Porque a lo largo de la historia, las mujeres pintoras, artistas, literatas o, simplemente, de corazón salvaje, tuvieron que hacer frente a innumerables retos más allá del requerido por su trabajo creativo. Hoy tenemos esta lista de las diez imprescindibles mujeres pintoras famosas que hay que conocer sí o sí.

Mujeres pintoras famosas  Sofonisba Anguissola. jpg  

1.- Sofonisba Anguissola (1535-1625)  

Si los impedimentos fueron múltiples a la hora de desarrollar el talento creativo femenino, no fue el caso de Sofonisba Anguissola, perteneciente a una familia noble que alentó la formación artística de todos sus vástagos. Ya desde niña demostró sus cualidades para el dibujo y su padre se encargó de enseñar parte de sus trabajos a Miguel Ángel Buonarroti que alabó públicamente la calidad de los mismos. Tanto se abrió desde joven las puertas de los encargos y del éxito que fue llamada por el rey Felipe II. A la corte española llegó con tan solo veinte años y allí realizó retratos de la familia real a la par que se desempeñaba como dama de compañía de la reina Isabel de Valois. Vuelve a Italia en 1568. Se casa con Fabrizio Moncada y, con su esposo, se instala en Sicilia continuando con su tarea de pintora. Logra encargos religiosos (los mejores pagados en la época) como la Madonna dell’Itria. En 1572 se encuentra viuda y se instala en Liguria. Se vuelve a casar con Orazio Lomellini. El matrimonio monta casa en Génova. Y allí Sofonisba Anguissola se vale del ambiente enriquecido con el comercio al retratar (por encargo y previo pago) a los miembros de la aristocracia local. Muere a la edad de 90 años. 

  • Susana y los viejos (1610) de Artemisia Gentileschi
    Susana y los viejos (1610) de Artemisia Gentileschi
  • Jael y Sisara (1620) de Artemisia Gentileschi
    Jael y Sisara (1620) de Artemisia Gentileschi
  • Cleopatra de Artemisia Gentileschi
    Cleopatra de Artemisia Gentileschi
  • Judith y su sirvienta de Artemisia Gentileschi
    Judith y su sirvienta de Artemisia Gentileschi
  • María Magdalena en éxtasis de Artemisia Gentileschi
    María Magdalena en éxtasis de Artemisia Gentileschi
  • Sansón y Dalila de Artemisia Gentileschi
    Sansón y Dalila de Artemisia Gentileschi
  • Lucrecia de Artimesia Gentileschi
    Lucrecia de Artimesia Gentileschi
  • Judith decapitando a Holofernes de Artemisia Gentileschi
    Judith decapitando a Holofernes de Artemisia Gentileschi
  • Nacimiento de San Juan Bautista
    Nacimiento de San Juan Bautista
  • Salomé con la cabeza de San Juan de Artemisa Gentileschi
    Salomé con la cabeza de San Juan de Artemisa Gentileschi
 

2.- Artemisia Gentileschi (1593-1654)

La figura de una de los grandes pintores barrocos (de cualquier lugar y condición) está siendo rehabilitada en las últimas décadas ocupando el trono que se merece en los libros de arte. Hija del pintor Orazio Gentileschi, se inició en los rudimentos de la pintura en el estudio de su padre siguiendo la técnica de Caravaggio. Desde sus inicios trató los temas bíblicos desde una vertiente femenina. Y esta se convirtió en feminista (y vengadora casi) tras sufrir una terrible violación por parte de un discípulo de su padre antes de cumplir los 18 años. A pesar de los gritos de auxilio, no fue socorrida por las mujeres de la casa. Y, a pesar de ser una víctima, fue sometida a un juicio humillante y bajo tortura con el fin de doblegar su voluntad. No lo hizo. Y tampoco abandonó los pinceles. Es más, ese trauma lo transformó de tal modo que las mejores obras de Artemisia Gentileschi (como Judith decapitando a Holofernes) nos muestran una combinación aterradora de sangre, violencia y fuerza difíciles de encasillar incluso en el arte barroco más monstruoso y grotesco. Y todo ello fue ejecutado con una técnica sublime en la que los claroscuros toman forma y las escenas brillan a pesar del dramatismo y la brutal narración. Artemisia logró criar dos hijas ella sola y vivir con cierta comodidad y de forma independiente únicamente con los beneficios económicos que le reportaba su oficio artístico. Hoy es unánime insertar la mayor parte de sus obras en la lista de las mejores pinturas barrocas de la historia. 

 

  • Mary Cassat: La hora del té (1880)
    Mary Cassat: La hora del té (1880)
  • Mary Cassat: Mujer con sombrero negro y verde (1890)
    Mary Cassat: Mujer con sombrero negro y verde (1890)
  • Niña en sillón azul 1878
    Niña en sillón azul 1878
  • Mary Cassat: La fiesta en el barco (1893-1894)
    Mary Cassat: La fiesta en el barco (1893-1894)
  • Mary Cassat: Madre e hija (1902)
    Mary Cassat: Madre e hija (1902)

3.- Mary Cassat (1844-1926)

Incluso en una fecha tan cercana a la nuestra como el siglo XIX las mujeres tenían vetada todo tipo de educación superior. Recluidas en el entorno del hogar, únicamente las que provenían de familias adineradas podían recibir algún tipo de instrucción. Este es el caso de una de las mujeres pintoras famosas perteneciente al impresionismo. Nacida en Estados Unidos, Mary Cassat se formó en París donde aprendió las técnicas novedosas que, por entonces, trabajaban los artistas del Salón de los Independientes. Si bien trabaja la pincelada suelta y las posibilidades de la luz, no sigue a rajatabla las características del impresionismo, ya que sus obras muestran preferencias por interiores hogareños en lugar del gusto por la naturaleza de sus compañeros. Se vuelca, así, en narrar un mundo femenino, maternal, hogareño, sencillo y relajado donde el color toma protagonismo por sí solo. Es una de las mujeres pintoras famosas que han tenido mayor proyección internacional incluso tras su muerte. 

Mujeres pintoras famosas Berthe Morisot Dias de verano 

4.- Berthe Morisot (1841-1895)

Inserta también en la corriente impresionista, Berthe Morisot es una de las pintoras que pudo acceder a formación reglada. Perteneciente a una familia adinerada, estudió en la École des Beaux-Arts de París y también directamente con Corot. Expuso en el Salón en 1864 con críticas negativas y, al año siguiente, ya formaba parte del círculo de Manet, tanto que se casó con su hermano pequeño, Eugène. Su obra es de una sutil delicadeza caracterizada por la pincelada sutil propia del impresionismo. Sus lienzos giran alrededor de la figura humana tanto inserta en interiores (como La cuna de 1872) como en un ambiente natural o de jardín (ejemplo de ello es Día de Verano que reproduzco en la entrada). Sin embargo, al contrario que sus compañeros masculinos que se regodean en grandes paisajes, el universo pictórico de Morisot es, esencialmente, doméstico, de jardín, de elegantes figuras femeninas pertenecientes a la alta sociedad de la que ella misma provenía. Sus obras rezuman delicadeza, tranquilidad, sencillez y serenidad.

 Mujeres pintoras famosas Sonia Delaunay  Prismas electricos

5.- Sonia Delaunay (1885-1979) 

La vida de una de las más reconocidas pintoras de las vanguardias históricas comienza por un peregrinaje entre distintos puntos de Europa. Nace en Odessa. Sus estudios básicos se desarrollan en San Petersburgo. Continúa su formación en la escuela Karlsruhe de Alemania hasta recalar en París en 1906. Allí (por entonces emplazamiento ombligo del mundo en todos los aspectos), se casa con el también pintor Robert Delaunay, adoptando su apellido. Su obra pictórica bebe del cubismo órfico, con características del arte abstracto y con un gusto por los colores fuertes, brillantes y contrastados. También trabajó en el campo de la moda, utilizando los vestidos como fórmula de expresión artística. La acogida de una de las mujeres pintoras famosas de la historia se materializa en este hecho: disfrutó de de una exposición en vida (nada más y nada menos que en el Museo del Louvre). Murió a los noventa y cuatro años. 

 

  • Música Azul y Verde (1921) de Giorgia O'Keeffe
    Música Azul y Verde (1921) de Giorgia O'Keeffe
  • Dos calas sobre fondo rosa (1928) de  Giorgia O'Keeffe
    Dos calas sobre fondo rosa (1928) de Giorgia O'Keeffe
  • Número 8 especial (1916)  de Giorgia O'Keeffe
    Número 8 especial (1916) de Giorgia O'Keeffe
  •  Giorgia O'Keeffe: MI chabola
    Giorgia O'Keeffe: MI chabola

6.- Georgia O´Keeffe (1887-1986)

He tratado la vida y la obra de esta original pintora norteamericana en otro espacio de este sitio.  Estudió en la School of Art Institute de Chicago y muy pronto expuso en los círculos vanguardistas de New York con notable éxito. El opus artístico de Georgia O’Keeffe se centra en la reproducción de maravillosas flores que actúan como auténticos símbolos sexuales. Estas aparecen ampliadas y amplificadas utilizando un trazo suave y elegante.  Dicho esto, sus últimas obras (menos conocidas que las primeras) reflejan el sobrecogedor paisaje desértico de Nuevo México donde tuvo, primero, una casa y, posteriormente, residencia fija. Este espacio salvaje es retratado de forma naturalista, exento de cualquier figura o presencia humana y con un profundo despojo de todo artificio. Son también famosos los trabajos en los que los cráneos, huesos y cornamentas de animales cobran protagonismo. Tras su muerte, su obra fue adquirida por grandes museos internacionales. 

Tamara de Lempicka Autorretrato en  Bugatti verde 

7.- Tamara de Lempicka (1898-1980)

Exponente máximo del art decó de las primeras décadas del siglo XX, sus obras presentan figuras humanas en un ambiente sofisticado y desinhibido. El uso del color y de la posición es extremadamente novedoso así como la narrativa de algunas de sus obras. Ejemplo de este extremo es la pieza reproducida en la entrada: Autorretrato en verde conduciendo un Bugatti. La artista, con esta visión y narrativa de su vida, se convierte, así, en icono feminista ofreciendo una imagen de un ser independiente que conduce (con todo lo que implica simbólicamente) y que se maneja por sí misma. A pesar del éxito de sus primeros años, su vida se deslizó por una pendiente destructiva de fiestas, alcohol y drogas. 

Remedios Varo Ciencia Inutil o. El Alquimista 

8.- Remedios Varo (1908-1963) 

Nacida en un pueblo de Gerona, con 15 años se matricula en la Academia de Arte de Madrid para después continuar su formación en París. A su regreso, forma parte del grupo Logicofobista, en la vanguardia de la vanguardia. De ideas republicanas, se involucra en este bando durante la Guerra Civil y luego se exilia, primero, a Francia, y posteriormente, con el nazismo, a México. Allí crea lo mejor de su obra ya inserta en las principales características del surrealismo, el movimiento más importante de la segunda mitad del siglo XX. Su obra, al día de hoy, es motivo de litigio económico y legal. 

Maruja Mallo Sorpresa del grano 

9.- Maruja Mallo (1902-1995)

Una de las mejores representantes del surrealismo, es la primera mujer pintora española admitida en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y tiene presencia propia en ese templo del arte moderno que es el Museo Reina Sofía de Madrid. Sus primeras obras son coloridas y optimistas para ir apagándose conforme va pasando el tiempo y los avatares históricos. Tras la Guerra Civil, huyó a Argentina. Regresó a España en 1962 donde murió en 1995. Sus últimos trabajos, con un claro referente político y de compromiso social, están impregnados de un fuerte simbolismo. 

 Frida Kahlo Autorretrato con monos

10.- Frida Kahlo (1907-1954)

Es quizás la gran pintora de todo el siglo XX y uno de los referentes internacionales de la historia del arte. Tanto es así que sus autorretratos actúan como iconos simbólicos o referenciales. Además, sus obras son símbolos universales que representan la trascendencia del dolor tanto en el plano físico como en el anímico. Aquejada de polio desde pequeña, sufrió un terrible accidente con tan solo 18 años rompiéndose la columna y debatiéndose un tiempo entre la vida y la muerte. A lo largo de su vida tuvo más de treinta operaciones con la tecnología de la época. Tal grado de sufrimiento físico lo sublimó en sus obras. A igual que el dolor anímico de una auténtica relación tóxica con el también pintor Diego Rivera. Sus lienzos son de una personalidad única e irrepetible al impregnarse de los relatos míticos mexicanos y de los símbolos universales que conforman el arquetipo de Jung. El realismo y el trazo firme de los mismos participan tanto del surrealismo como del muralismo que tanta acogida tuvo (y tiene) en su país, México. Sin embargo, su trascendencia llega por su difícil clasificación y originalidad. Frida Kahlo, al día de hoy, no solo es referente universal dentro de las mujeres pintoras famosas sino de un feminismo que encuentra en su obra una sublimación de cualquier tipo de dolor.  

Ni que decir tiene que esta corta lista de las mujeres pintoras famosas más importantes de la historia no se acaba en esta enumeración. Las creadoras que, a lo largo de los siglos, han impuesto una visión novedosa de una realidad que nos concierne a todos, son muchas más, incluso tras sufrir una reiterada política de cancelación en forma de silencio en los libros de arte. Sin embargo, las diez que traigo hoy han aportado un legado de tal envergadura que sus nombres son imprescindibles de la cultura general.  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 674
    [title] => La Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu
    [alias] => residencia-senoritas
    [catid] => 68
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

Entre 1915 y 1936 existió en Madrid (en el Barrio de Salamanca) una institución educativa novedosa, rompedora para los parámetros de la época y empeñada en iniciar un mínimo empoderamiento femenino: la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu (1881-1948). El proyecto estaba abierto a todas aquellas que habían cumplido los 17 años. Aquí podían completar estudios de carácter universitario centrados, sobre todo, en la biblioteconomía, la farmacia y la pedagogía. Disponían de instalaciones deportivas, dormitorios, comedor, aulas, salas de conferencia, laboratorio… La lista de sus avances no acaba en esta corta descripción ya que hasta aquí se acercaron las Premios Nobel Gabriela Mistral (1889-1957) o Marie Curie (1867-1934) para impartir charlas y encuentros. Se convirtió así, en los pocos años que estuvo activa, en un lugar de puertas y ventanas abiertas para todas aquellas mujeres que, siguiendo las ideas pedagógicas de María de Maeztu, se atrevieran a romper los mandatos de la época. Y todo ello tenía la finalidad de adentrarse en el saber, vía directa de aporte a la sociedad y, por tanto, la única forma que hay de ocupar, por derecho propio, espacios públicos y de liderazgo. 

Breve historia de la breve existencia de la Residencia de Señoritas

En paralelo y a semejanza de la Residencia de Estudiantes, se crea en el 1915, en el madrileño barrio de Salamanca, la Residencia de Señoritas. La institución, a la par que da cobijo a las jóvenes llegadas desde cualquier punto del país, actúa como centro educativo, de conferencias, científico, cultural e, incluso, deportivo. Dicho así y bajo los parámetros del siglo XXI, se diluye su importancia, la misma que entendemos cuando comparamos. Muy pronto el centro (con todo lo que implica) se convierte en un mundo aparte donde las residentes llegan a ser auténticas pioneras del feminismo por el único método posible: la educación propia y el posterior aporte a la sociedad. La España de las primeras décadas del Siglo XX, si por algo se caracterizaba, era por la decadencia más absoluta, la cerrazón, el ensimismamiento y una incultura galopante tal como ponían de manifiesto los autores de la Generación del 98 e, incluso, los representantes del realismo literario. El analfabetismo campaba a sus anchas alimentando pobreza e intolerancia. La cortedad de miras sociales se cebaba con las mujeres que estaban vetadas a cualquier espacio público o proyecto propio más allá del matrimonio y la familia.  

En este panorama, la Residencia de Señoritas supuso un ariete en el incipiente feminismo español (que a su vez se surtía del europeo). María de Maeztu, su impulsora y directora, defendía a ultranza la educación como única vía para el progreso en todos los órdenes de la vida: social, cultural, económico, personal… La pedagoga  (consciente de su misión e imbuida de ese espíritu crítico, positivo y penetrante con el que la describen quienes la conocieron) imprimió sus ideas en las estudiantes que pasaron por la institución. Y la educación tenía que devolverse a la sociedad amplificando virtudes de entrega, a la par, que de conquista culturales o sociales.  

Muy pronto, las instalaciones se quedaron pequeñas para la gran demanda, ya que llegaron estudiantes desde todos los puntos de España. Se fueron alquilando los edificios de alrededor y organizando archivos o biblioteca (paralelamente a unos incipientes estudios de biblioteconomía), laboratorio (para los ensayos de farmacia), pistas de tenis, salas de conferencias y aulas donde las estudiantes tomaban apuntes. En este sentido se seguía el método de María Montessori (1867-1934) que también recaló por las instituciones. Con los apuntes se pretendía que el alumno elaborara su propio contenido más allá de la memorización de los libros de texto. Sería un primer paso para el pensamiento crítico que era el objetivo de las enseñanzas de la Residencia de Señoritas. A pesar de lo que supuso, no podemos olvidar que esta punta de lanza para el necesario progreso femenino (a pesar de estar abierto a cualquier muchacha mayor de 17 años) acogió (especialmente) a las hijas de las élites educadas en un ambiente cultural radicalmente distinto al de la mayoría de la población. Además, también hay que tener en cuenta que, entre sus filas se infiltraron las denominadas “maridas”, esposas de donantes que no comulgaban con las ideas altamente progresistas de la institución. 

Todo se torció, como tantos emprendimientos de cualquier cariz en España, con el inicio de la guerra. En 1936 las puertas de la Residencia de Señoritas se cerraron para siempre. El archivo fue empaquetado y arrinconado para ser destruido y el tímido avance que supuso la institución, a posta, silenciado. Tuvieron que pasar décadas para que estudiosas e investigadoras rescataran el archivo arrinconado y con él las cartas que su directora enviaba a las familias, a científicas, literatas o pensadoras europeas con las que compartía inquietudes y novedades. Y solo con ese estudio nos dimos cuenta de la importancia de un proyecto que quería abrir para todas las mujeres las puertas de la formación superior, por primera vez en España. Desafortunadamente, habría que esperar a finales de los setenta e, incluso, a los ochenta, para que esa realidad se materializara.  

La importancia de María de Maeztu en el desarrollo de la Residencia de Señoritas

El proyecto y la realidad del mismo (a pesar de su corta duración) no puede entenderse sin la arrolladora personalidad de María de Maeztu. Fue hija de una familia acomodada vasca cuyo padre hizo negocios en Cuba y su madre, de ascendencia inglesa, se empeñó en ofrecer una rica instrucción a todos sus vástagos. De hecho, uno de los hermanos fue el pintor Gustavo de Maeztu, adscrito a la corriente realista de principios de siglo. Con estos mimbres pudo estudiar disciplinas diversas, crecer como políglota y viajar a distintos países europeos (Bélgica, Inglaterra o Francia). Todo ello contribuyó a una apertura mental de difícil parangón en la época. María, según los escritos de aquellos que la conocieron, estaba convencida de la importancia de su misión pedagógica. Y defendía sus ideas con vehemencia, carácter, rapidez, brillantez y hasta un punto de nerviosismo. Su capacidad de trabajo la llevó a cartearse con eminencias literarias o científicas de la época (Marie Curie o Gabriela Mistral por poner dos ejemplos).  

Alrededor de su persona además se congregaban todas aquellas mujeres que tanto en el campo de la política como en de las artes o la ciencia tenían algo que aportar al feminismo. Por eso, no conforme con los enormes avances de la Residencia de Señoritas, funda en 1926 el  Lyceum Club Femenino el cual preside hasta su disolución que también llega con el estallido de la guerra. Esta asociación, que tenía como vicepresidenta a Victoria Kent y como secretaria a Zenobia Camprubí, comenzó con la agrupación de más de 100 mujeres de la élite económica y social española. A semejanza de los existentes en Europa, pretendía ser un espacio de debate, discusión, educación e, incluso, apoyo emocional para todas aquellas mujeres interesadas en el progreso y este solo puede venir a través de la formación, la cultura y el estudio de las artes y las ciencias. 

La existencia de María de Maeztu, como la de la Residencia de Señoritas o el Lyceum Club Femenino, se truncó con la guerra. Las instituciones se cerraron para siempre y se silenció su importancia. La pedagoga emigró a Argentina, recalando antes en Estados Unidos donde fue invitada a impartir conferencias. Allí incansablemente escribió libros y artículos defendiendo sus ideas pedagógicas. Y allí falleció en 1948. A pesar de que su legado se dispersó tras su muerte, ha podido ser recuperado en los albores del siglo XXI.  

¿Qué supuso la Residencia de Señoritas para los parámetros de la época? 

Con todos estos datos, es fácil entender el giro radical que se les ofrecía a todas las jóvenes que tenían la suerte de acceder a la institución. A pesar de que la gran mayoría de ellas pertenecían a la élite social y procedían de familias de mentalidad abierta, la Residencia de Señoritas era un pasaje a otro mundo, el de la libertad que da la educación. Aquí estudiaban, se formaban, tomaban contacto con las nuevas ideas europeas, se codeaban con sus compañeros masculinos de la Residencia de Estudiantes en igualdad de condiciones, hacían deporte y relegaban incómodos vestidos que impedían los movimientos. Todo ello para escándalo de la bienpensante sociedad tradicional que la formaba, todo hay que decirlo, la inmensa mayoría de la población.   

Ese reducto de posibilidad y de libertad se convirtió muy pronto en un frente abierto para el incipiente feminismo. María de Maeztu era consciente (y así lo defendía, a veces, con vehemencia extrema) que no se podía avanzar como país si las mujeres no se incorporaban a la vida pública ofreciendo lo mejor de sí mediante una esmerada educación. Y, a la par, debían ser modelo de inspiración para todas aquellas que venían detrás. El régimen que llegó después (y su defensa ciega de un tradicionalismo paleto y cruel) no podía consentir que lo que supuso la Residencia de Señoritas (y la figura de María de Maeztu) germinara en la sociedad. Por eso, quiso (sin conseguirlo) eliminar el archivo y silenciar de los libros esta semilla en el corazón del incipiente feminismo en España. La Historia (con mayúsculas) no contaba con las actuales investigaciones que están sacando a la luz la vida de estas mujeres (privilegiadas, eso sí) que quisieron ofrecer nuevos rumbos y aportes a una nación sumida en miserias de todo tipo. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2022-02-28 12:39:53 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2022-03-06 09:49:35 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2022-02-28 12:39:53 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 3 [featured] => 1 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => La Residencia de Señoritas de Madrid dirigida por María Maeztu [image_credits] => Candela Vizcaíno [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 153 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Análisis de lo que supuso para el incipiente feminismo la Residencia de Señoritas, activa en Madrid desde 1915 hasta 1936. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => Residencia de Señoritas, Residencia de Señoritas María Maeztu, María Maeztu, Residencia de Señoritas de Madrid, feminismo, historia del feminismo, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2022-02-28 13:46:19 [categoryname] => Feminismo [categoryid] => 68 [categoryalias] => feminismo [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 68 [name] => Feminismo [alias] => feminismo [description] =>

Feminismo y empoderamiento con historias de grandes mujeres silenciadas.

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 10 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /feminismo.html ) [link] => /feminismo/residencia-senoritas.html [printLink] => /feminismo/residencia-senoritas.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/e0b863f873638efa81a0f8773b39882d_Generic.jpg [cleanTitle] => La Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu [numOfComments] => 0 [text] =>

 

Entre 1915 y 1936 existió en Madrid (en el Barrio de Salamanca) una institución educativa novedosa, rompedora para los parámetros de la época y empeñada en iniciar un mínimo empoderamiento femenino: la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu (1881-1948). El proyecto estaba abierto a todas aquellas que habían cumplido los 17 años. Aquí podían completar estudios de carácter universitario centrados, sobre todo, en la biblioteconomía, la farmacia y la pedagogía. Disponían de instalaciones deportivas, dormitorios, comedor, aulas, salas de conferencia, laboratorio… La lista de sus avances no acaba en esta corta descripción ya que hasta aquí se acercaron las Premios Nobel Gabriela Mistral (1889-1957) o Marie Curie (1867-1934) para impartir charlas y encuentros. Se convirtió así, en los pocos años que estuvo activa, en un lugar de puertas y ventanas abiertas para todas aquellas mujeres que, siguiendo las ideas pedagógicas de María de Maeztu, se atrevieran a romper los mandatos de la época. Y todo ello tenía la finalidad de adentrarse en el saber, vía directa de aporte a la sociedad y, por tanto, la única forma que hay de ocupar, por derecho propio, espacios públicos y de liderazgo. 

Breve historia de la breve existencia de la Residencia de Señoritas

En paralelo y a semejanza de la Residencia de Estudiantes, se crea en el 1915, en el madrileño barrio de Salamanca, la Residencia de Señoritas. La institución, a la par que da cobijo a las jóvenes llegadas desde cualquier punto del país, actúa como centro educativo, de conferencias, científico, cultural e, incluso, deportivo. Dicho así y bajo los parámetros del siglo XXI, se diluye su importancia, la misma que entendemos cuando comparamos. Muy pronto el centro (con todo lo que implica) se convierte en un mundo aparte donde las residentes llegan a ser auténticas pioneras del feminismo por el único método posible: la educación propia y el posterior aporte a la sociedad. La España de las primeras décadas del Siglo XX, si por algo se caracterizaba, era por la decadencia más absoluta, la cerrazón, el ensimismamiento y una incultura galopante tal como ponían de manifiesto los autores de la Generación del 98 e, incluso, los representantes del realismo literario. El analfabetismo campaba a sus anchas alimentando pobreza e intolerancia. La cortedad de miras sociales se cebaba con las mujeres que estaban vetadas a cualquier espacio público o proyecto propio más allá del matrimonio y la familia.  

En este panorama, la Residencia de Señoritas supuso un ariete en el incipiente feminismo español (que a su vez se surtía del europeo). María de Maeztu, su impulsora y directora, defendía a ultranza la educación como única vía para el progreso en todos los órdenes de la vida: social, cultural, económico, personal… La pedagoga  (consciente de su misión e imbuida de ese espíritu crítico, positivo y penetrante con el que la describen quienes la conocieron) imprimió sus ideas en las estudiantes que pasaron por la institución. Y la educación tenía que devolverse a la sociedad amplificando virtudes de entrega, a la par, que de conquista culturales o sociales.  

Muy pronto, las instalaciones se quedaron pequeñas para la gran demanda, ya que llegaron estudiantes desde todos los puntos de España. Se fueron alquilando los edificios de alrededor y organizando archivos o biblioteca (paralelamente a unos incipientes estudios de biblioteconomía), laboratorio (para los ensayos de farmacia), pistas de tenis, salas de conferencias y aulas donde las estudiantes tomaban apuntes. En este sentido se seguía el método de María Montessori (1867-1934) que también recaló por las instituciones. Con los apuntes se pretendía que el alumno elaborara su propio contenido más allá de la memorización de los libros de texto. Sería un primer paso para el pensamiento crítico que era el objetivo de las enseñanzas de la Residencia de Señoritas. A pesar de lo que supuso, no podemos olvidar que esta punta de lanza para el necesario progreso femenino (a pesar de estar abierto a cualquier muchacha mayor de 17 años) acogió (especialmente) a las hijas de las élites educadas en un ambiente cultural radicalmente distinto al de la mayoría de la población. Además, también hay que tener en cuenta que, entre sus filas se infiltraron las denominadas “maridas”, esposas de donantes que no comulgaban con las ideas altamente progresistas de la institución. 

Todo se torció, como tantos emprendimientos de cualquier cariz en España, con el inicio de la guerra. En 1936 las puertas de la Residencia de Señoritas se cerraron para siempre. El archivo fue empaquetado y arrinconado para ser destruido y el tímido avance que supuso la institución, a posta, silenciado. Tuvieron que pasar décadas para que estudiosas e investigadoras rescataran el archivo arrinconado y con él las cartas que su directora enviaba a las familias, a científicas, literatas o pensadoras europeas con las que compartía inquietudes y novedades. Y solo con ese estudio nos dimos cuenta de la importancia de un proyecto que quería abrir para todas las mujeres las puertas de la formación superior, por primera vez en España. Desafortunadamente, habría que esperar a finales de los setenta e, incluso, a los ochenta, para que esa realidad se materializara.  

La importancia de María de Maeztu en el desarrollo de la Residencia de Señoritas

El proyecto y la realidad del mismo (a pesar de su corta duración) no puede entenderse sin la arrolladora personalidad de María de Maeztu. Fue hija de una familia acomodada vasca cuyo padre hizo negocios en Cuba y su madre, de ascendencia inglesa, se empeñó en ofrecer una rica instrucción a todos sus vástagos. De hecho, uno de los hermanos fue el pintor Gustavo de Maeztu, adscrito a la corriente realista de principios de siglo. Con estos mimbres pudo estudiar disciplinas diversas, crecer como políglota y viajar a distintos países europeos (Bélgica, Inglaterra o Francia). Todo ello contribuyó a una apertura mental de difícil parangón en la época. María, según los escritos de aquellos que la conocieron, estaba convencida de la importancia de su misión pedagógica. Y defendía sus ideas con vehemencia, carácter, rapidez, brillantez y hasta un punto de nerviosismo. Su capacidad de trabajo la llevó a cartearse con eminencias literarias o científicas de la época (Marie Curie o Gabriela Mistral por poner dos ejemplos).  

Alrededor de su persona además se congregaban todas aquellas mujeres que tanto en el campo de la política como en de las artes o la ciencia tenían algo que aportar al feminismo. Por eso, no conforme con los enormes avances de la Residencia de Señoritas, funda en 1926 el  Lyceum Club Femenino el cual preside hasta su disolución que también llega con el estallido de la guerra. Esta asociación, que tenía como vicepresidenta a Victoria Kent y como secretaria a Zenobia Camprubí, comenzó con la agrupación de más de 100 mujeres de la élite económica y social española. A semejanza de los existentes en Europa, pretendía ser un espacio de debate, discusión, educación e, incluso, apoyo emocional para todas aquellas mujeres interesadas en el progreso y este solo puede venir a través de la formación, la cultura y el estudio de las artes y las ciencias. 

La existencia de María de Maeztu, como la de la Residencia de Señoritas o el Lyceum Club Femenino, se truncó con la guerra. Las instituciones se cerraron para siempre y se silenció su importancia. La pedagoga emigró a Argentina, recalando antes en Estados Unidos donde fue invitada a impartir conferencias. Allí incansablemente escribió libros y artículos defendiendo sus ideas pedagógicas. Y allí falleció en 1948. A pesar de que su legado se dispersó tras su muerte, ha podido ser recuperado en los albores del siglo XXI.  

¿Qué supuso la Residencia de Señoritas para los parámetros de la época? 

Con todos estos datos, es fácil entender el giro radical que se les ofrecía a todas las jóvenes que tenían la suerte de acceder a la institución. A pesar de que la gran mayoría de ellas pertenecían a la élite social y procedían de familias de mentalidad abierta, la Residencia de Señoritas era un pasaje a otro mundo, el de la libertad que da la educación. Aquí estudiaban, se formaban, tomaban contacto con las nuevas ideas europeas, se codeaban con sus compañeros masculinos de la Residencia de Estudiantes en igualdad de condiciones, hacían deporte y relegaban incómodos vestidos que impedían los movimientos. Todo ello para escándalo de la bienpensante sociedad tradicional que la formaba, todo hay que decirlo, la inmensa mayoría de la población.   

Ese reducto de posibilidad y de libertad se convirtió muy pronto en un frente abierto para el incipiente feminismo. María de Maeztu era consciente (y así lo defendía, a veces, con vehemencia extrema) que no se podía avanzar como país si las mujeres no se incorporaban a la vida pública ofreciendo lo mejor de sí mediante una esmerada educación. Y, a la par, debían ser modelo de inspiración para todas aquellas que venían detrás. El régimen que llegó después (y su defensa ciega de un tradicionalismo paleto y cruel) no podía consentir que lo que supuso la Residencia de Señoritas (y la figura de María de Maeztu) germinara en la sociedad. Por eso, quiso (sin conseguirlo) eliminar el archivo y silenciar de los libros esta semilla en el corazón del incipiente feminismo en España. La Historia (con mayúsculas) no contaba con las actuales investigaciones que están sacando a la luz la vida de estas mujeres (privilegiadas, eso sí) que quisieron ofrecer nuevos rumbos y aportes a una nación sumida en miserias de todo tipo. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 649
    [title] => Gertrudis Gómez de Avellaneda | poemas y obras más allá de Sab
    [alias] => gertrudis-gomez-avellaneda
    [catid] => 33
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873) fue una de las más famosas escritoras del Romanticismo en España y en Latinoamerica. Conoció el éxito en vida y, al parecer, hacía gala de una personalidad arrolladora adornada, además, con una amplia cultura y belleza física. Destacó en todos los géneros y, a pesar de ello, no ha sido hasta las últimas décadas cuando sus obras han ocupado el reconocimiento que se merecen, más allá de las cuantas líneas con las que se despachaban por la historiografía más tradicionalista. Por si todo esto no fuera poco, su novela Sab (1841) es la primera calificada como anti-esclavista y en ella se aboga por la igualdad de todos y cada uno de los miembros de la raza humana. A pesar de que no es tan conocida como La Cabaña del Tío Tom (1851-1852), la de la Avellaneda (que así también es conocida la escritora) es anterior y sirvió como hipotexto a la obra de Herriet Beecherr Stowe (1811-1896). 

Biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

Primeros años y llegada a Madrid 

Nace en Cuba en 1814 de padre español alto funcionario de la administración y de madre perteneciente a las familias adineradas de las islas. Recibe una esmerada instrucción a pesar de que su padre fallece en 1823. La matriarca se vuelve a casar y de estas nuevas nupcias la escritora tiene tres hermanos más. Sin embargo, tanto en vida como en muerte (ya que están enterrados juntos) solo tiene buena relación con su hermano (de doble vínculo) Manuel. Ya desde niña muestra interés por las letras y cualquier avatar vital lo convierte en un hermoso poema. En 1836, tras pasar por Burdeos, La Coruña y Sevilla recala en Madrid donde se le abren las puertas de la corte y de las tertulias literarias. Nada más llegar se le reconoció su talento y comenzó a publicar.  

Alrededor de 1844 entabla una tortuosa relación con Gabriel García Tassara (que estaba casado) y se queda embarazada del poeta. De esta unión nace una niña enferma que muere a los pocos meses sin que su progenitor se dignara siquiera a conocerla, no ya a reconocerla. Gertrudis Gómez de Avellaneda se viene abajo al verse madre soltera en el Madrid decimonónico y viendo peligrar su carrera artística, extremo que afortunadamente no sucedió ya que ese mismo año (1845) gana dos premios literarios. De esta época son unas sentidas cartas al padre de su hija en el que le reprocha no haberse dignado a conocer a la pequeña. De su carácter fogoso y de esta relación tóxica se alimentan sus ideas feministas proponiendo en sus novelas el divorcio si la convivencia se hace desdichada, extremo revolucionario casi para los parámetros de la época. 

Época de madurez 

Un año después, en 1846, se casa con Pedro Sabater, aunque el flamante esposo (enfermo de una dolencia de garganta) la acompañará poco tiempo. En busca de mejores médicos viajan hasta París, pero, desafortunadamente, muere en Burdeos. La escritora, que sostuvo en brazos a su marido mientras exhalaba el último suspiro, se recluye en la Congregación La Sagrada Familia de Burdeos afianzando una espiritualidad que no le abandonará jamás. Aunque en 1853 se le ofreció un sillón de la Academia de la Lengua, el machismo imperante en España no permitió que una mujer ocupara tal honor hasta bien entrado el siglo XX. Y para entonces Gertrudis Gómez de Avellaneda no estaba en este mundo.  

Se vuelve a casar en 1856 y en 1859 los cónyuges viajan a Cuba donde fue recibida casi como una heroína. Enviuda de nuevo en 1864 y tras pasar por Nueva York, Londres y París recala en Sevilla. Muere en Madrid en 1873 y está enterrada junto con su hermano, la esposa de este y su último marido en el Cementerio de San Fernando de Sevilla.  

Obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

La crítica es unánime a la hora de alabar y catalogar la obra de la escritora como una de las más señeras del Romanticismo literario. Cultivó todos los géneros y prácticamente toda su producción hace gala de una gran calidad. En todas ellas se eleva el amor como bien supremo, se promulga la igualdad de todos los miembros de la raza humana y se hace abanderada de un incipiente feminismo. 

1.- Poemas

Se publicaron por primera vez en 1841 y en una segunda edición aumentada en 1851. Si bien el amor y las pasiones eran temas recurrentes y básicos en el Romanticismo, la artista fue capaz de plasmar un sutil y refinado erotismo que los hacen únicos. La pérdida y la nostalgia también son vehículos de un poesía lírica altamente brillante y rítmica. Además de esta línea temática también cultivó versos de línea religiosa y tampoco quedan atrás sus poemas de tono irónico en los que no tiene empacho en poner en evidencia el lado oscuro de la raza humana. Tuvo preferencia por el verso de arte mayor (dodecasílabo y el rarísimo en castellano de dieciséis sílabas).  Sin ánimo de ser exhaustivos, algunos poemas de Gertrudis Gómez de Avellaneda son: 

  • Elegías
  • A él
  • Amor y orgullo
  • Soledades del alma
  • La juventud
  • A la Ascensión
  • Cuartetos escritos en un cementerio 
  • La Cruz
  • Plegaria a la Virgen
  • La venganza 
  • Dedicación de la lira a Dios 

2.- Obras para teatro

Son tres: Alfonso Munio (1844), Sául (1849) y Baltasar (1858). Este último título gira en torno a la figura del rey babilonio Baltasar que se resbala hacia el nihilismo cuando le ha abandonado el gusto por el disfrute de los placeres. La escritora (recordemos que tenía profundos sentimientos religiosos) se posiciona en contra de un hedonismo estéril que no sirve para el crecimiento espiritual. Baltasar despierta de este letargo depresivo cuando una esclava lo rechaza y lo confronta con su ética. Críticos hay que ponen la obra de Gertrudis Gómez de Avellaneda en relación con La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca.  

El drama es una apoteosis del cristianismo, de la fuerza de la virtud, del orgullo altivo, de la libertad y de la dignidad del individuo y su noble independencia. El tema podrá ser de Byron, ya que escribió una obra con el mismo nombre, pero el espíritu es de Calderón y españolísimo. 

Carmen Bravo-Villasante

3.- Novelas de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

Tenemos cuatro títulos: 

3.1.- Sab (1841) que analizamos un poco más adelante.

3.2.- Espatolino (1844) nos cuenta el deseo de redención de un bandido italiano guiado por el amor. Tiene un final trágico ya que es apresado y ajusticiado. 

3.3.- Guatimozín (1846) está ambientada en la conquista de México comandada por Hernán Cortés. En ella asistimos a los amores entre Tecuixpa (india) y Velázquez de León en el bando europeo. El trasfondo filosófico y espiritual de la novela se adoba con la triste leyenda negra española

3.4.- El cacique de Turmequé (1854). 

Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda, la primera novela anti esclavista de la historia 

Ha sido señalada no solo como el antecedente de la famosísima La Cabaña del Tío Tom sino también como uno de los primeros escritos en los que se reivindican los derechos humanos básicos. En ella, la autora se posiciona del bando anti-esclavista a la par que hace un alegato en favor de la independencia y la libertad social de la mujer. Para completar el panorama se atreve, incluso, a atacar a los estamentos superiores de la iglesia y a los estados que consienten tal salvajada.  

El lenguaje de Sab se empapa de poesía, perfecto para elevar los sentimientos poéticos de los personajes. Sab es un esclavo mulato que cae rendido de amor por su señora y dueña (literal en este caso). El joven, a pesar de estar en inferioridad social, se sabe merecedor de este amor por sus valores espirituales y morales.  

La extraordinaria novedad de la novela de Avellaneda consistía en proclamar la igualdad de todos los seres humanos, sin distinción de razas ni clases, mediante el sentimiento.  

Carmen Bravo-Villasante 

En definitiva, las obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda, aparte de su indudable calidad literaria, se adelantan a los temas sociales de su tiempo: a una actitud anti-esclavista y, por tanto, anticolonial a la par que propaga los incipientes derechos de la mujer. Estos se centran, especialmente, en la libertad para amar a quien se elija (tema romántico por excelencia) sin imposición social. Aún quedaría más de un siglo para que los mismos se materializaran (al menos sobre el papel) en buena parte del mundo occidental. En el volumen de sus obras completas publicadas en 1873 falta Sab. La artista, a pesar de todo, aún no era capaz de defender ante la sociedad que la acogió novela de tal calibre revolucionario. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2022-01-03 18:34:53 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2022-03-06 09:50:24 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2022-01-03 18:34:53 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 174 [featured] => 1 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => Gertrudis Gómez de Avellaneda [image_credits] => Candela Vizcaíno [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 331 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Aproximación a las obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda y a la azarosa biografía de una de las primeras escritoras feministas y anti-esclavistas. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => Gertrudis Gómez de Avellaneda, obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda, Gertrudis Gómez de Avellaneda obras, Sab Gertrudis Gómez de Avellaneda, Gertrudis Gómez de Avellaneda biografía, literatura, feminismo, libros, cultura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2022-01-03 19:45:23 [categoryname] => Literatura [categoryid] => 33 [categoryalias] => literatura [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 33 [name] => Literatura [alias] => literatura [description] =>

Libros y palabras, poemas y cuentos, pausas y tertulias, recursos estilísticos, autores que nos inspiran, estilos que nos atrapan... Literatura de todos los tiempos y de todos los lugares que nos ayudan a viajar por el mundo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 33.jpg [access] => 1 [ordering] => 3 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Un repaso a los movimientos, autores y obras de la literatura universal de todos los tiempos","catMetaKey":"literatura, obras literarias, literatura contemporanea, literatura medieval, poesía, literatura universal, literatura griega, literatura clásica, literatura barroca, libros, escritores, lengua y literatura","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /literatura.html ) [link] => /literatura/gertrudis-gomez-avellaneda.html [printLink] => /literatura/gertrudis-gomez-avellaneda.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/e4695529e9bbf8b60b6165d76397876b_Generic.jpg [cleanTitle] => Gertrudis Gómez de Avellaneda | poemas y obras más allá de Sab [numOfComments] => 0 [text] =>

 

Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873) fue una de las más famosas escritoras del Romanticismo en España y en Latinoamerica. Conoció el éxito en vida y, al parecer, hacía gala de una personalidad arrolladora adornada, además, con una amplia cultura y belleza física. Destacó en todos los géneros y, a pesar de ello, no ha sido hasta las últimas décadas cuando sus obras han ocupado el reconocimiento que se merecen, más allá de las cuantas líneas con las que se despachaban por la historiografía más tradicionalista. Por si todo esto no fuera poco, su novela Sab (1841) es la primera calificada como anti-esclavista y en ella se aboga por la igualdad de todos y cada uno de los miembros de la raza humana. A pesar de que no es tan conocida como La Cabaña del Tío Tom (1851-1852), la de la Avellaneda (que así también es conocida la escritora) es anterior y sirvió como hipotexto a la obra de Herriet Beecherr Stowe (1811-1896). 

Biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

Primeros años y llegada a Madrid 

Nace en Cuba en 1814 de padre español alto funcionario de la administración y de madre perteneciente a las familias adineradas de las islas. Recibe una esmerada instrucción a pesar de que su padre fallece en 1823. La matriarca se vuelve a casar y de estas nuevas nupcias la escritora tiene tres hermanos más. Sin embargo, tanto en vida como en muerte (ya que están enterrados juntos) solo tiene buena relación con su hermano (de doble vínculo) Manuel. Ya desde niña muestra interés por las letras y cualquier avatar vital lo convierte en un hermoso poema. En 1836, tras pasar por Burdeos, La Coruña y Sevilla recala en Madrid donde se le abren las puertas de la corte y de las tertulias literarias. Nada más llegar se le reconoció su talento y comenzó a publicar.  

Alrededor de 1844 entabla una tortuosa relación con Gabriel García Tassara (que estaba casado) y se queda embarazada del poeta. De esta unión nace una niña enferma que muere a los pocos meses sin que su progenitor se dignara siquiera a conocerla, no ya a reconocerla. Gertrudis Gómez de Avellaneda se viene abajo al verse madre soltera en el Madrid decimonónico y viendo peligrar su carrera artística, extremo que afortunadamente no sucedió ya que ese mismo año (1845) gana dos premios literarios. De esta época son unas sentidas cartas al padre de su hija en el que le reprocha no haberse dignado a conocer a la pequeña. De su carácter fogoso y de esta relación tóxica se alimentan sus ideas feministas proponiendo en sus novelas el divorcio si la convivencia se hace desdichada, extremo revolucionario casi para los parámetros de la época. 

Época de madurez 

Un año después, en 1846, se casa con Pedro Sabater, aunque el flamante esposo (enfermo de una dolencia de garganta) la acompañará poco tiempo. En busca de mejores médicos viajan hasta París, pero, desafortunadamente, muere en Burdeos. La escritora, que sostuvo en brazos a su marido mientras exhalaba el último suspiro, se recluye en la Congregación La Sagrada Familia de Burdeos afianzando una espiritualidad que no le abandonará jamás. Aunque en 1853 se le ofreció un sillón de la Academia de la Lengua, el machismo imperante en España no permitió que una mujer ocupara tal honor hasta bien entrado el siglo XX. Y para entonces Gertrudis Gómez de Avellaneda no estaba en este mundo.  

Se vuelve a casar en 1856 y en 1859 los cónyuges viajan a Cuba donde fue recibida casi como una heroína. Enviuda de nuevo en 1864 y tras pasar por Nueva York, Londres y París recala en Sevilla. Muere en Madrid en 1873 y está enterrada junto con su hermano, la esposa de este y su último marido en el Cementerio de San Fernando de Sevilla.  

Obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

La crítica es unánime a la hora de alabar y catalogar la obra de la escritora como una de las más señeras del Romanticismo literario. Cultivó todos los géneros y prácticamente toda su producción hace gala de una gran calidad. En todas ellas se eleva el amor como bien supremo, se promulga la igualdad de todos los miembros de la raza humana y se hace abanderada de un incipiente feminismo. 

1.- Poemas

Se publicaron por primera vez en 1841 y en una segunda edición aumentada en 1851. Si bien el amor y las pasiones eran temas recurrentes y básicos en el Romanticismo, la artista fue capaz de plasmar un sutil y refinado erotismo que los hacen únicos. La pérdida y la nostalgia también son vehículos de un poesía lírica altamente brillante y rítmica. Además de esta línea temática también cultivó versos de línea religiosa y tampoco quedan atrás sus poemas de tono irónico en los que no tiene empacho en poner en evidencia el lado oscuro de la raza humana. Tuvo preferencia por el verso de arte mayor (dodecasílabo y el rarísimo en castellano de dieciséis sílabas).  Sin ánimo de ser exhaustivos, algunos poemas de Gertrudis Gómez de Avellaneda son: 

  • Elegías
  • A él
  • Amor y orgullo
  • Soledades del alma
  • La juventud
  • A la Ascensión
  • Cuartetos escritos en un cementerio 
  • La Cruz
  • Plegaria a la Virgen
  • La venganza 
  • Dedicación de la lira a Dios 

2.- Obras para teatro

Son tres: Alfonso Munio (1844), Sául (1849) y Baltasar (1858). Este último título gira en torno a la figura del rey babilonio Baltasar que se resbala hacia el nihilismo cuando le ha abandonado el gusto por el disfrute de los placeres. La escritora (recordemos que tenía profundos sentimientos religiosos) se posiciona en contra de un hedonismo estéril que no sirve para el crecimiento espiritual. Baltasar despierta de este letargo depresivo cuando una esclava lo rechaza y lo confronta con su ética. Críticos hay que ponen la obra de Gertrudis Gómez de Avellaneda en relación con La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca.  

El drama es una apoteosis del cristianismo, de la fuerza de la virtud, del orgullo altivo, de la libertad y de la dignidad del individuo y su noble independencia. El tema podrá ser de Byron, ya que escribió una obra con el mismo nombre, pero el espíritu es de Calderón y españolísimo. 

Carmen Bravo-Villasante

3.- Novelas de Gertrudis Gómez de Avellaneda 

Tenemos cuatro títulos: 

3.1.- Sab (1841) que analizamos un poco más adelante.

3.2.- Espatolino (1844) nos cuenta el deseo de redención de un bandido italiano guiado por el amor. Tiene un final trágico ya que es apresado y ajusticiado. 

3.3.- Guatimozín (1846) está ambientada en la conquista de México comandada por Hernán Cortés. En ella asistimos a los amores entre Tecuixpa (india) y Velázquez de León en el bando europeo. El trasfondo filosófico y espiritual de la novela se adoba con la triste leyenda negra española

3.4.- El cacique de Turmequé (1854). 

Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda, la primera novela anti esclavista de la historia 

Ha sido señalada no solo como el antecedente de la famosísima La Cabaña del Tío Tom sino también como uno de los primeros escritos en los que se reivindican los derechos humanos básicos. En ella, la autora se posiciona del bando anti-esclavista a la par que hace un alegato en favor de la independencia y la libertad social de la mujer. Para completar el panorama se atreve, incluso, a atacar a los estamentos superiores de la iglesia y a los estados que consienten tal salvajada.  

El lenguaje de Sab se empapa de poesía, perfecto para elevar los sentimientos poéticos de los personajes. Sab es un esclavo mulato que cae rendido de amor por su señora y dueña (literal en este caso). El joven, a pesar de estar en inferioridad social, se sabe merecedor de este amor por sus valores espirituales y morales.  

La extraordinaria novedad de la novela de Avellaneda consistía en proclamar la igualdad de todos los seres humanos, sin distinción de razas ni clases, mediante el sentimiento.  

Carmen Bravo-Villasante 

En definitiva, las obras de Gertrudis Gómez de Avellaneda, aparte de su indudable calidad literaria, se adelantan a los temas sociales de su tiempo: a una actitud anti-esclavista y, por tanto, anticolonial a la par que propaga los incipientes derechos de la mujer. Estos se centran, especialmente, en la libertad para amar a quien se elija (tema romántico por excelencia) sin imposición social. Aún quedaría más de un siglo para que los mismos se materializaran (al menos sobre el papel) en buena parte del mundo occidental. En el volumen de sus obras completas publicadas en 1873 falta Sab. La artista, a pesar de todo, aún no era capaz de defender ante la sociedad que la acogió novela de tal calibre revolucionario. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 636
    [title] => Georgia O’ Keeffe, la pintora norteamericana de las flores
    [alias] => georgia-o-keeffe
    [catid] => 34
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

Y no solo de las flores, aunque sus lienzos con calas, rosas y otras plantas son conocidos incluso para el público no experto en arte. Sin embargo, las obras de Georgia O’Keeffe, a pesar de estar catalogadas como modernistas o simbolistas, reflejan un mundo extremadamente personal. La artista innova, como veremos, no solo utilizando las técnicas de la fotografía sino que se adentra en un mundo espiritual pergeñado de mística. En sus últimos trabajos, los realizados en Nuevo México, los espacios adquieren la categoría de arquetipos universales. A pesar de que podemos adivinar algunos movimientos de la vanguardia histórica (la abstracción en sus primeras obras e, incluso, la estética del futurismo en sus paisajes urbanos) la obra de Georgia O’Keeffe es tan individual que se resiste a encasillarse.  

Biografía apresurada de Georgia O’Keeffe

Nace en el estado de Wisconsin en 1887 y en 1905 (con 18 años) está matriculada en el Instituto de Arte de Chicago y en 1905 se traslada a Nueva York donde estudia en la Art Students League. A pesar de este salto en la escena social (va quedándose progresivamente atrás el veto a las mujeres a los estudios superiores tal cual le sucedió a Mary Cassat), Georgia O’Keeffe no recibió, en principio, la misma acogida que sus compañeros varones. Ajena a cualquier grupo artístico comienza a frecuentar la galería de Alfred Stieglitz (1864-1949) y a su dueño con quien llegaría a formar pareja a pesar de la diferencia de edad. 

Su primera gran muestra es de 1917 en la galería 291 y en 1924 estaba casada con Stieglitz quien, a pesar de su madurez, no dudó en serle infiel a Georgia. La artista no supo encajar el golpe emocional y cayó en una depresión tan profunda que requirió internamiento (extremo común en la época). Por consejo de varias amigas, a partir de 1929, pasa largas temporadas en Nuevo México a cuyo paisaje desértico y a sus montañas cae totalmente rendida. Tanto es así que esta naturaleza adquiere el rango de divino llegando, incluso, a obsesionarse con la reproducción de todos y cada uno de sus elementos. El lugar fue una fuente de atracción personal tan fuerte que, tras la muerte de Stieglitz en 1949, se traslada definitivamente y allí muere en 1986. Para entonces será una pintora tan reconocida que en Santa Fe se inauguró un museo únicamente con sus obras.

Las obras de Georgia O’Keeffe antes de Nuevo México 

Las primeras obras de la artista, las de la década de los años diez, está fuertemente impregnada de la abstracción e influenciada de la estética y los modos de la fotografía. Fue Stieglitz quien, de alguna manera u otra, la alentó en este camino. Así, tanto sus paisajes urbanos como las flores por las que ya muestra preferencia parecen amplificadas como si se hubieran sometido a la acción de un teleobjetivo. Aunque iría abandonando progresivamente ese hacer estilístico, de alguna manera u otra, esta línea se encuentra en toda su obra. El foco en el detalle o en un elemento (que puede ser una flor o un cráneo) es parte característica de las obras de Georgia O’Keeffe. Los colores, como en Música Azul y Verde, quieren ser representación de ideas intangibles y abstractas. Y esta característica será una constante en toda su obra, aunque se adentre en el realismo. 

Música Azul y Verde de  Georgia OKeeffe 1921 

Menos conocidos son sus paisajes urbanos de la década de los veinte, cuando ya residía en Nueva York y se dedicó a pintar sus altos edificios y los primeros rascacielos. El lienzo se llena con estas construcciones que están tratadas de manera geométrica poniendo el foco en un punto. En Nueva York I, por ejemplo, pintado en 1926, el hormigón parece formar un rayo de luz que termina en una diminuta y frágil farola pintada con todo detalle. Las ventanas cerradas o el choque de la luz también son recurrentes en estos paisajes urbanos. Las obras no recogen el ruido o el ajetreo cotidiano de una urbe moderna sino que se recrea en elementos de la arquitectura eliminando cualquier rastro de presencia humana. Esto será una constante en su estética. Y la artista así nos sumerge en un mundo inquietante en el que el hacer de la raza humana queda aparcado cuando no silenciado. 

Dos calas sobre fondo rosa 1928 

A finales de la década, realiza sus obras más famosas en las que son protagonistas las flores. Estas aparecen amplificadas en extremo y concentradas en un elemento sencillo. El uso del color se hace sublime con veladuras exquisitas que van creando capas de tonalidades. Las obras adquieren la categoría de poemas casi ya que el simbolismo primigenio (evidente en las calas por poner un caso) es evidente. No encontramos en la obra de Georgia O’Keeffe rastro dramático a pesar de la intensidad de las mismas. La naturaleza se muestra en esplendor con una mirada subjetiva original y personal.  

Nuevo México en la obra de Georgia O’Keeffe 

Desde 1929 y, especialmente, a partir de la década de los cincuenta la artista crea obras con un fuerte trasfondo místico. La influencia del desierto, de la gran llanura, de los espacios de la inmensidad la hacen entrar en una espiritualidad profunda que refleja en sus telas. Se obsesiona con la montaña de tal manera que llega a decir que ha realizado una alianza con Dios. Así, se le entregará este espacio natural si la pinta muchas veces. Y eso hace siguiendo casi un acto ritual.  

Paralelamente, de las flores pasa a los huesos, a las carabelas de animales que salen a su paso. Estos elementos adquieren un fuerte trasfondo simbólico al convertirse en un hilo invisible que lleva desde la vida (donde aún están presentes) hasta un más allá desconocido e inasible. Progresivamente, su técnica se simplifica en extremo llenando el lienzo de colores planos. Ese minimalismo nos lleva intuitivamente por el camino de la espiritualidad, una característica general que trasmite el conjunto de la obra de Georgia O’Keeffe. 

OKeeffe: Mi Cabaña 

En Mi covacha (o cabaña) el lienzo llega a la estética naif casi haciendo la pincelada larga y matizando de color las paredes de la casa. La luz se ha concentrado en el cielo y se ha eliminado cualquier atisbo de sombra. Como en la inmensa mayoría de obras de Georgia O’Keeffe los elementos adquieren ese papel comunicador entre lo tangible, real o terreno y lo inasible desconocido. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2021-11-30 19:08:44 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2022-03-06 09:50:47 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2021-11-30 19:08:44 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 112 [featured] => 1 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => Georgia O’Keeffe [image_credits] => Candela Vizcaíno [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 310 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Georgia O’Keeffe fue una singular artista norteamericana conocida por sus obras en las que son protagonistas las flores. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => Georgia O’Keeffe, obras de Georgia O’Keeffe, Georgia O’Keeffe obras, Georgia OKeeffe, arte, pintura, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2021-11-30 20:20:36 [categoryname] => Arte [categoryid] => 34 [categoryalias] => arte [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Damos un repaso a todos los movimientos artísticos que ha habido en la historia del arte con una pausa en los artistas y sus obras. ","catMetaKey":"arte, historia del arte, movimientos artísticos, artistas, obras artísticas, biografías de artistas, estilos artísticos","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 34 [name] => Arte [alias] => arte [description] =>

El arte es lo que queda cuando todo ha pasado. Es lo inmutable dentro del cambio. Es la belleza en un mundo en caos. El arte es parte importante de este sitio. Intentamos comprenderlo. 

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => 34.png [access] => 1 [ordering] => 4 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"Damos un repaso a todos los movimientos artísticos que ha habido en la historia del arte con una pausa en los artistas y sus obras. ","catMetaKey":"arte, historia del arte, movimientos artísticos, artistas, obras artísticas, biografías de artistas, estilos artísticos","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":"Candela Vizcaíno"} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /arte.html ) [link] => /arte/georgia-o-keeffe.html [printLink] => /arte/georgia-o-keeffe.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/78afaacbba3bca41a1ce9f675afbba4f_Generic.jpg [cleanTitle] => Georgia O’ Keeffe, la pintora norteamericana de las flores [numOfComments] => 0 [text] =>

 

Y no solo de las flores, aunque sus lienzos con calas, rosas y otras plantas son conocidos incluso para el público no experto en arte. Sin embargo, las obras de Georgia O’Keeffe, a pesar de estar catalogadas como modernistas o simbolistas, reflejan un mundo extremadamente personal. La artista innova, como veremos, no solo utilizando las técnicas de la fotografía sino que se adentra en un mundo espiritual pergeñado de mística. En sus últimos trabajos, los realizados en Nuevo México, los espacios adquieren la categoría de arquetipos universales. A pesar de que podemos adivinar algunos movimientos de la vanguardia histórica (la abstracción en sus primeras obras e, incluso, la estética del futurismo en sus paisajes urbanos) la obra de Georgia O’Keeffe es tan individual que se resiste a encasillarse.  

Biografía apresurada de Georgia O’Keeffe

Nace en el estado de Wisconsin en 1887 y en 1905 (con 18 años) está matriculada en el Instituto de Arte de Chicago y en 1905 se traslada a Nueva York donde estudia en la Art Students League. A pesar de este salto en la escena social (va quedándose progresivamente atrás el veto a las mujeres a los estudios superiores tal cual le sucedió a Mary Cassat), Georgia O’Keeffe no recibió, en principio, la misma acogida que sus compañeros varones. Ajena a cualquier grupo artístico comienza a frecuentar la galería de Alfred Stieglitz (1864-1949) y a su dueño con quien llegaría a formar pareja a pesar de la diferencia de edad. 

Su primera gran muestra es de 1917 en la galería 291 y en 1924 estaba casada con Stieglitz quien, a pesar de su madurez, no dudó en serle infiel a Georgia. La artista no supo encajar el golpe emocional y cayó en una depresión tan profunda que requirió internamiento (extremo común en la época). Por consejo de varias amigas, a partir de 1929, pasa largas temporadas en Nuevo México a cuyo paisaje desértico y a sus montañas cae totalmente rendida. Tanto es así que esta naturaleza adquiere el rango de divino llegando, incluso, a obsesionarse con la reproducción de todos y cada uno de sus elementos. El lugar fue una fuente de atracción personal tan fuerte que, tras la muerte de Stieglitz en 1949, se traslada definitivamente y allí muere en 1986. Para entonces será una pintora tan reconocida que en Santa Fe se inauguró un museo únicamente con sus obras.

Las obras de Georgia O’Keeffe antes de Nuevo México 

Las primeras obras de la artista, las de la década de los años diez, está fuertemente impregnada de la abstracción e influenciada de la estética y los modos de la fotografía. Fue Stieglitz quien, de alguna manera u otra, la alentó en este camino. Así, tanto sus paisajes urbanos como las flores por las que ya muestra preferencia parecen amplificadas como si se hubieran sometido a la acción de un teleobjetivo. Aunque iría abandonando progresivamente ese hacer estilístico, de alguna manera u otra, esta línea se encuentra en toda su obra. El foco en el detalle o en un elemento (que puede ser una flor o un cráneo) es parte característica de las obras de Georgia O’Keeffe. Los colores, como en Música Azul y Verde, quieren ser representación de ideas intangibles y abstractas. Y esta característica será una constante en toda su obra, aunque se adentre en el realismo. 

Música Azul y Verde de  Georgia OKeeffe 1921 

Menos conocidos son sus paisajes urbanos de la década de los veinte, cuando ya residía en Nueva York y se dedicó a pintar sus altos edificios y los primeros rascacielos. El lienzo se llena con estas construcciones que están tratadas de manera geométrica poniendo el foco en un punto. En Nueva York I, por ejemplo, pintado en 1926, el hormigón parece formar un rayo de luz que termina en una diminuta y frágil farola pintada con todo detalle. Las ventanas cerradas o el choque de la luz también son recurrentes en estos paisajes urbanos. Las obras no recogen el ruido o el ajetreo cotidiano de una urbe moderna sino que se recrea en elementos de la arquitectura eliminando cualquier rastro de presencia humana. Esto será una constante en su estética. Y la artista así nos sumerge en un mundo inquietante en el que el hacer de la raza humana queda aparcado cuando no silenciado. 

Dos calas sobre fondo rosa 1928 

A finales de la década, realiza sus obras más famosas en las que son protagonistas las flores. Estas aparecen amplificadas en extremo y concentradas en un elemento sencillo. El uso del color se hace sublime con veladuras exquisitas que van creando capas de tonalidades. Las obras adquieren la categoría de poemas casi ya que el simbolismo primigenio (evidente en las calas por poner un caso) es evidente. No encontramos en la obra de Georgia O’Keeffe rastro dramático a pesar de la intensidad de las mismas. La naturaleza se muestra en esplendor con una mirada subjetiva original y personal.  

Nuevo México en la obra de Georgia O’Keeffe 

Desde 1929 y, especialmente, a partir de la década de los cincuenta la artista crea obras con un fuerte trasfondo místico. La influencia del desierto, de la gran llanura, de los espacios de la inmensidad la hacen entrar en una espiritualidad profunda que refleja en sus telas. Se obsesiona con la montaña de tal manera que llega a decir que ha realizado una alianza con Dios. Así, se le entregará este espacio natural si la pinta muchas veces. Y eso hace siguiendo casi un acto ritual.  

Paralelamente, de las flores pasa a los huesos, a las carabelas de animales que salen a su paso. Estos elementos adquieren un fuerte trasfondo simbólico al convertirse en un hilo invisible que lleva desde la vida (donde aún están presentes) hasta un más allá desconocido e inasible. Progresivamente, su técnica se simplifica en extremo llenando el lienzo de colores planos. Ese minimalismo nos lleva intuitivamente por el camino de la espiritualidad, una característica general que trasmite el conjunto de la obra de Georgia O’Keeffe. 

OKeeffe: Mi Cabaña 

En Mi covacha (o cabaña) el lienzo llega a la estética naif casi haciendo la pincelada larga y matizando de color las paredes de la casa. La luz se ha concentrado en el cielo y se ha eliminado cualquier atisbo de sombra. Como en la inmensa mayoría de obras de Georgia O’Keeffe los elementos adquieren ese papel comunicador entre lo tangible, real o terreno y lo inasible desconocido. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

stdClass Object
(
    [id] => 557
    [title] => El infierno de ser mujer con los talibanes
    [alias] => mujeres-afganas
    [catid] => 68
    [published] => 1
    [introtext] => 

 

16 de agosto de 2021: ya sabemos qué ha pasado en Afganistán después de la más desastrosa campaña militar de la historia por parte de los “aliados” occidentales con USA a la cabeza. Los talibanes vuelven a gobernar en Kabul y es pronto para adelantar el número de familias que buscan cualquier resquicio para escapar de una ratonera que amenaza con parecerse al infierno. Entre ellas, hay familias con niñas pequeñas o jóvenes o adolescentes o mujeres adultas que pudieron labrarse un presente y un futuro (hoy comprometido) en esta tregua de veinte años. Todo lo demás será historia menos para la dura realidad de las mujeres afganas bajo el control talibán. Para ellas comienza el horror más absoluto, una cárcel tras un burka de color azul y su reducción humana al concepto de cosa. Porque a eso quedan limitadas bajo las crueles imposiciones de una secta poderosa que interpreta el Corán a su manera y de forma demencial. Si te repasas la declaración de los derechos humanos, a las mujeres afganas bajo el terror talibán, no se les concede ni una sola prerrogativa. Si acaso la de la nacionalidad que, incluso, estaría por ver en algunos supuestos. Se puede hablar mucho de lo que supone esta tiranía en la desaparición de cuajo de cualquier atisbo de libertad. A partir de hoy llegará un día a día insoportable, humillante, asfixiante y demoledor hasta la muerte en vida para millones de niñas y mujeres afganas. 

El estatus jurídico de las mujeres afganas bajo los talibanes

1.- Y el principio es que se le niega su humanidad y se le reduce a una mera cosa. Y, como tal, es objeto de transacción sin ningún tipo de derecho. Nunca alcanzarán la mayoría de edad y siempre pertenecerán a un varón: o bien al padre o bien al marido o bien a esa figura que es el guardián. Este debe ser un miembro de la familia con el que esté prohibido el matrimonio: padre, abuelo, hijo, hermano… No hay resquicio para la trampa. No podrá decidir absolutamente nada (ni lo más básico y elemental) sobre su persona. 

2.- Podrá ir a la escuela coránica (con una instrucción sesgada y limitada) hasta los 8 años. A partir de esa edad se considera adulta pero sin ningún tipo de derecho. Como cosa que es, podrá ser vendida y su dueño tiene carta blanca para hacer con ella lo que quiera que para eso es su propiedad. En ese “lo que quiera” se incluyen los matrimonios infantiles entre viejos con niñas que aún no han cumplido los diez años. La horrorosa noche de bodas para la muchacha podrá acabar hasta con la muerte por los desgarros vaginales ante una penetración violenta. Cualquier corrección (lee paliza) está permitida con tal de amansar el carácter de las más rebeldes. Se abren las puertas de par en par para la indefensión aprendida más atroz a la par que se alimenta una autoestima tan baja que ni siquiera podremos utilizar ese nombre.  

3.- Las habrá afortunadas (con sus matices en este contexto) con familias que no permitirán tal aberración para sus hijas, pero incluso estos padres tendrán serios problemas para poder proteger a sus pequeñas. Las penas por no hacer bien el trabajo familiar son también importantes. Algunos progenitores, con dolor incluso, casarán (lee venderán) a sus hijas muy pronto simplemente para evitar males mayores si el pretendiente tiene un atisbo de corazón. Ellas no podrán decidir nunca nada a igual que sus madres a las que solo les queda asentir en silencio. 

4.- Ser madre en el Afganistan de los talibanes es estar reducida a un útero. Nunca tendrán la custodia de sus hijos en caso de divorcio (lee repudio por parte del varón). Nunca podrán decidir nada sobre el presente o  futuro de sus vástagos ya sean niños o niñas. Incluso en sus documentos de identidad solo aparecerá el nombre del padre. La madre no existe. 

Ningún derecho educativo ni sanitario para las mujeres afganas bajo el régimen talibán 

Porque es lo que se intenta con estas leyes crueles que van más allá del machismo o de una sociedad patriarcal. Quien creó este código y obligó (por la fuerza bruta) a atajarlo solo puede tener el alma de un perverso psicópata. Por eso se le niega lo más básico y enumero solo algunos puntos: 

1.- No pueden ser atendidas por médicos o enfermeros varones. Si a eso unimos que cualquier trabajo fuera del hogar está prohibido, tenemos el cóctel explosivo perfecto. En puridad se les niega cualquier atención sanitaria. Las matronas o enfermeras que se atrevan a atender en sus casas a sus compatriotas lo hacen en condiciones de salubridad deplorables y sin medios apenas. Se abre la puerta para muertes prematuras debido a partos complicados (pon aquí a una niña apenas adolescente) o cualquier otra dolencia. Además se enfrentan a ser perseguidas si se interpretan que están desarrollando un trabajo prohibido. 

2.- Lo primero que han hecho los talibanes cuando han alcanzado Herat es mandar a todas las universitarias a casa. La formación queda limitada a esos primeros ocho años de vida en las escuelas coránicas. Así, se las condena de por vida a ser analfabetas de facto, a no tener instrucción, a no poder desarrollar su inteligencia innata. Y, por supuesto, a no poder valerse por sí mismas ahora ni el futuro. Porque, aunque dentro de treinta años caiga el régimen taliban, estas niñas de hoy poco o nada podrán hacer en el mercado de trabajo si no han recibido la más mínima instrucción. 

3.- Su mundo queda desde hoy reducido a las cuatro paredes de su casa y lo que puedan ofrecerles su familia, cada uno con desigual criterio. Nunca podrán salir solas si no es en compañía de ese guardián, de ese familiar tan cercano que la ley no permite bodas entre ellos. Y cuando lo hagan, tendrán que llevar el símbolo de una absoluta opresión: un burka de color azul que le tapará todo el cuerpo y desde el que mirará el mundo a través de un enrejado realizado mediante un bordado en la tela. Las más pobres tendrán mayor condena si en casa no pueden costearse el gasto de tal infame prenda. 

La libertad es una palabra utópica para las afganas del siglo XXI

Desde cualquier concepto, desde cualquier perspectiva. He leído el testimonio de un grupo de afganas encerradas en una casa cuyo único objetivo vital era languidecer mientras se apoderaba de ellas la depresión. “No hablamos siquiera. No salimos y no tenemos nada que contar unas a otras”. Ahora (si me permites el juicio) es aún más grave porque ni siquiera les asiste la esperanza de un cambio debido a una acción internacional. Lo que tenemos hoy es un repliegue militar por no decir huida y va a ser difícil que los países occidentales vuelvan a intentarlo, al menos en el corto plazo. Entonces, ¿qué les espera? Enumero solo algunos puntos:  

1.- Estar encerradas en casa dedicadas a las labores del hogar sin voz ni voto sobre ningún aspecto familiar ni sobre ellas mismas. La demencia de odio de los talibanes llega hasta tal extremo que hay que pintar las ventanas de los bajos para que no se vean las mujeres que hay dentro. No pueden asomarse a las mismas ni a lo balcones ni a las terrazas. Se las hunde en la oscuridad eterna. 

2.- La misoginia feroz lleva a prohibir su risa y no podrán alzar su voz porque se considera que solivianta al hombre. El silencio será su vida, la obediencia y la humillación extremas. Tampoco podrá participar de ninguna festividad (ni siquiera las religiosas) a no ser que su función se reduzca al de cocinera, criada o esclava de los hombres. 

3.- Los tacones son objetos diseñados por el demonio ya que su sonido incita sexualmente al hombre. Sí parece que algo de esto hay en el fetichismo de este accesorio. Llevarlos puede condenar a las afganas bajo los talibanes a duros castigos que implican cárcel o latigazos infames. 

4.- Esa reclusión, sumisión y pertenencia al varón llega al extremo de considerarlas culpables si son violadas. Serán la deshonra de la familia porque mancillaron (no sabemos si por omisión) un cuerpo que nos le pertenece. La disforia llegará hasta tal extremo que hay mujeres en condiciones espantosas en cárceles afganas por atreverse a denunciar una violación. Hasta un caso de una europea despistada se ha dado. 

5.- Las penas por desobediencia serán atroces y variarán según la intensidad de la supuesta falta. Y pueden ir desde la amputación de un dedo por pintarse las uñas o hasta la lapidación por adulterio. Sí, con las piedras también se tapan las violaciones. 

6.- El borrado va a más: no pueden salir en fotografías, aunque tengamos algunas y cualquier denominación que remita a la palabra mujer será eliminado de inmediato. En esencia, se trata de eliminar de un plumazo su presencia y solo tolerarla para la procreación y sus tareas asociadas.  

En este contexto de violencia extrema no es de extrañar que en pocos años la niñas pequeñas se conviertan en mulas de carga de sus familias susceptibles de transacción económica. Nada podrán hacer por huir de ese entorno que las reduce a una mera cosa y les niega desde el nacimiento sus derechos más elementales. Como siempre, dependerá de la familia aunque también se arriesgan a ser blanco de las iras talibanes. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[fulltext] => [video] => [gallery] => [extra_fields] => [] [extra_fields_search] => [created] => 2021-08-16 16:36:19 [created_by] => 953 [created_by_alias] => [checked_out] => 0 [checked_out_time] => 0000-00-00 00:00:00 [modified] => 2022-03-06 09:52:03 [modified_by] => 953 [publish_up] => 2021-08-16 16:36:19 [publish_down] => 0000-00-00 00:00:00 [trash] => 0 [access] => 1 [ordering] => 1 [featured] => 1 [featured_ordering] => 0 [image_caption] => Ser mujer con los talibanes [image_credits] => [video_caption] => [video_credits] => [hits] => 769 [params] => Joomla\Registry\Registry Object ( [data:protected] => stdClass Object ( [enable_css] => 0 [jQueryHandling] => 1.8remote [backendJQueryHandling] => remote [userName] => 1 [userImage] => 1 [userDescription] => 1 [userURL] => 1 [userEmail] => 0 [userFeedLink] => 1 [userFeedIcon] => 1 [userItemCount] => 10 [userItemTitle] => 1 [userItemTitleLinked] => 1 [userItemDateCreated] => 1 [userItemImage] => 1 [userItemIntroText] => 1 [userItemCategory] => 1 [userItemTags] => 1 [userItemCommentsAnchor] => 1 [userItemReadMore] => 1 [userItemK2Plugins] => 1 [tagItemCount] => 10 [tagItemTitle] => 1 [tagItemTitleLinked] => 1 [tagItemDateCreated] => 1 [tagItemImage] => 1 [tagItemIntroText] => 1 [tagItemCategory] => 1 [tagItemReadMore] => 1 [tagItemExtraFields] => 0 [tagOrdering] => [tagFeedLink] => 1 [tagFeedIcon] => 1 [genericItemCount] => 10 [genericItemTitle] => 1 [genericItemTitleLinked] => 1 [genericItemDateCreated] => 1 [genericItemImage] => 1 [genericItemIntroText] => 1 [genericItemCategory] => 1 [genericItemReadMore] => 1 [genericItemExtraFields] => 0 [genericFeedLink] => 1 [genericFeedIcon] => 1 [feedLimit] => 10 [feedItemImage] => 1 [feedImgSize] => S [feedItemIntroText] => 1 [feedTextWordLimit] => [feedItemFullText] => 1 [feedItemTags] => 0 [feedItemVideo] => 0 [feedItemGallery] => 0 [feedItemAttachments] => 0 [feedBogusEmail] => [introTextCleanup] => 0 [introTextCleanupExcludeTags] => [introTextCleanupTagAttr] => [fullTextCleanup] => 0 [fullTextCleanupExcludeTags] => [fullTextCleanupTagAttr] => [xssFiltering] => 0 [linkPopupWidth] => 900 [linkPopupHeight] => 600 [imagesQuality] => 95 [itemImageXS] => 100 [itemImageS] => 200 [itemImageM] => 600 [itemImageL] => 800 [itemImageXL] => 1200 [itemImageGeneric] => 300 [catImageWidth] => 1200 [catImageDefault] => 1 [userImageWidth] => 100 [userImageDefault] => 1 [commenterImgWidth] => 48 [onlineImageEditor] => splashup [imageTimestamp] => 0 [imageMemoryLimit] => [socialButtonCode] => [twitterUsername] => [facebookImage] => Medium [comments] => 1 [commentsOrdering] => DESC [commentsLimit] => 10 [commentsFormPosition] => below [commentsPublishing] => 1 [commentsReporting] => 2 [commentsReportRecipient] => [inlineCommentsModeration] => 0 [gravatar] => 1 [antispam] => 0 [recaptchaForRegistered] => 1 [akismetForRegistered] => 1 [commentsFormNotes] => 1 [commentsFormNotesText] => [frontendEditing] => 1 [showImageTab] => 1 [showImageGalleryTab] => 1 [showVideoTab] => 1 [showExtraFieldsTab] => 1 [showAttachmentsTab] => 1 [showK2Plugins] => 1 [sideBarDisplayFrontend] => 0 [mergeEditors] => 1 [sideBarDisplay] => 1 [attachmentsFolder] => [hideImportButton] => 1 [googleSearch] => 0 [googleSearchContainer] => k2GoogleSearchContainer [K2UserProfile] => 0 [redirect] => 113 [adminSearch] => simple [cookieDomain] => [taggingSystem] => 1 [lockTags] => 0 [showTagFilter] => 0 [k2TagNorm] => 0 [k2TagNormCase] => lower [k2TagNormAdditionalReplacements] => [recaptcha_public_key] => [recaptcha_private_key] => [recaptcha_theme] => clean [recaptchaOnRegistration] => 0 [akismetApiKey] => [stopForumSpam] => 0 [stopForumSpamApiKey] => [showItemsCounterAdmin] => 1 [showChildCatItems] => 1 [disableCompactOrdering] => 0 [metaDescLimit] => 150 [enforceSEFReplacements] => 0 [SEFReplacements] => À|A, Á|A, Â|A, Ã|A, Ä|A, Å|A, à|a, á|a, â|a, ã|a, ä|a, å|a, Ā|A, ā|a, Ă|A, ă|a, Ą|A, ą|a, Ç|C, ç|c, Ć|C, ć|c, Ĉ|C, ĉ|c, Ċ|C, ċ|c, Č|C, č|c, Ð|D, ð|d, Ď|D, ď|d, Đ|D, đ|d, È|E, É|E, Ê|E, Ë|E, è|e, é|e, ê|e, ë|e, Ē|E, ē|e, Ĕ|E, ĕ|e, Ė|E, ė|e, Ę|E, ę|e, Ě|E, ě|e, Ĝ|G, ĝ|g, Ğ|G, ğ|g, Ġ|G, ġ|g, Ģ|G, ģ|g, Ĥ|H, ĥ|h, Ħ|H, ħ|h, Ì|I, Í|I, Î|I, Ï|I, ì|i, í|i, î|i, ï|i, Ĩ|I, ĩ|i, Ī|I, ī|i, Ĭ|I, ĭ|i, Į|I, į|i, İ|I, ı|i, Ĵ|J, ĵ|j, Ķ|K, ķ|k, ĸ|k, Ĺ|L, ĺ|l, Ļ|L, ļ|l, Ľ|L, ľ|l, Ŀ|L, ŀ|l, Ł|L, ł|l, Ñ|N, ñ|n, Ń|N, ń|n, Ņ|N, ņ|n, Ň|N, ň|n, ʼn|n, Ŋ|N, ŋ|n, Ò|O, Ó|O, Ô|O, Õ|O, Ö|O, Ø|O, ò|o, ó|o, ô|o, õ|o, ö|o, ø|o, Ō|O, ō|o, Ŏ|O, ŏ|o, Ő|O, ő|o, Ŕ|R, ŕ|r, Ŗ|R, ŗ|r, Ř|R, ř|r, Ś|S, ś|s, Ŝ|S, ŝ|s, Ş|S, ş|s, Š|S, š|s, ſ|s, Ţ|T, ţ|t, Ť|T, ť|t, Ŧ|T, ŧ|t, Ù|U, Ú|U, Û|U, Ü|U, ù|u, ú|u, û|u, ü|u, Ũ|U, ũ|u, Ū|U, ū|u, Ŭ|U, ŭ|u, Ů|U, ů|u, Ű|U, ű|u, Ų|U, ų|u, Ŵ|W, ŵ|w, Ý|Y, ý|y, ÿ|y, Ŷ|Y, ŷ|y, Ÿ|Y, Ź|Z, ź|z, Ż|Z, ż|z, Ž|Z, ž|z, α|a, β|b, γ|g, δ|d, ε|e, ζ|z, η|h, θ|th, ι|i, κ|k, λ|l, μ|m, ν|n, ξ|x, ο|o, π|p, ρ|r, σ|s, τ|t, υ|y, φ|f, χ|ch, ψ|ps, ω|w, Α|A, Β|B, Γ|G, Δ|D, Ε|E, Ζ|Z, Η|H, Θ|Th, Ι|I, Κ|K, Λ|L, Μ|M, Ξ|X, Ο|O, Π|P, Ρ|R, Σ|S, Τ|T, Υ|Y, Φ|F, Χ|Ch, Ψ|Ps, Ω|W, ά|a, έ|e, ή|h, ί|i, ό|o, ύ|y, ώ|w, Ά|A, Έ|E, Ή|H, Ί|I, Ό|O, Ύ|Y, Ώ|W, ϊ|i, ΐ|i, ϋ|y, ς|s, А|A, Ӑ|A, Ӓ|A, Ә|E, Ӛ|E, Ӕ|E, Б|B, В|V, Г|G, Ґ|G, Ѓ|G, Ғ|G, Ӷ|G, y|Y, Д|D, Е|E, Ѐ|E, Ё|YO, Ӗ|E, Ҽ|E, Ҿ|E, Є|YE, Ж|ZH, Ӂ|DZH, Җ|ZH, Ӝ|DZH, З|Z, Ҙ|Z, Ӟ|DZ, Ӡ|DZ, Ѕ|DZ, И|I, Ѝ|I, Ӥ|I, Ӣ|I, І|I, Ї|JI, Ӏ|I, Й|Y, Ҋ|Y, Ј|J, К|K, Қ|Q, Ҟ|Q, Ҡ|K, Ӄ|Q, Ҝ|K, Л|L, Ӆ|L, Љ|L, М|M, Ӎ|M, Н|N, Ӊ|N, Ң|N, Ӈ|N, Ҥ|N, Њ|N, О|O, Ӧ|O, Ө|O, Ӫ|O, Ҩ|O, П|P, Ҧ|PF, Р|P, Ҏ|P, С|S, Ҫ|S, Т|T, Ҭ|TH, Ћ|T, Ќ|K, У|U, Ў|U, Ӳ|U, Ӱ|U, Ӯ|U, Ү|U, Ұ|U, Ф|F, Х|H, Ҳ|H, Һ|H, Ц|TS, Ҵ|TS, Ч|CH, Ӵ|CH, Ҷ|CH, Ӌ|CH, Ҹ|CH, Џ|DZ, Ш|SH, Щ|SHT, Ъ|A, Ы|Y, Ӹ|Y, Ь|Y, Ҍ|Y, Э|E, Ӭ|E, Ю|YU, Я|YA, а|a, ӑ|a, ӓ|a, ә|e, ӛ|e, ӕ|e, б|b, в|v, г|g, ґ|g, ѓ|g, ғ|g, ӷ|g, y|y, д|d, е|e, ѐ|e, ё|yo, ӗ|e, ҽ|e, ҿ|e, є|ye, ж|zh, ӂ|dzh, җ|zh, ӝ|dzh, з|z, ҙ|z, ӟ|dz, ӡ|dz, ѕ|dz, и|i, ѝ|i, ӥ|i, ӣ|i, і|i, ї|ji, Ӏ|i, й|y, ҋ|y, ј|j, к|k, қ|q, ҟ|q, ҡ|k, ӄ|q, ҝ|k, л|l, ӆ|l, љ|l, м|m, ӎ|m, н|n, ӊ|n, ң|n, ӈ|n, ҥ|n, њ|n, о|o, ӧ|o, ө|o, ӫ|o, ҩ|o, п|p, ҧ|pf, р|p, ҏ|p, с|s, ҫ|s, т|t, ҭ|th, ћ|t, ќ|k, у|u, ў|u, ӳ|u, ӱ|u, ӯ|u, ү|u, ұ|u, ф|f, х|h, ҳ|h, һ|h, ц|ts, ҵ|ts, ч|ch, ӵ|ch, ҷ|ch, ӌ|ch, ҹ|ch, џ|dz, ш|sh, щ|sht, ъ|a, ы|y, ӹ|y, ь|y, ҍ|y, э|e, ӭ|e, ю|yu, я|ya [k2Sef] => 0 [k2SefLabelCat] => contenido [k2SefLabelTag] => etiqueta [k2SefLabelUser] => autor [k2SefLabelSearch] => buscar [k2SefLabelDate] => fecha [k2SefLabelItem] => 0 [k2SefLabelItemCustomPrefix] => [k2SefInsertItemId] => 1 [k2SefItemIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseItemTitleAlias] => 1 [k2SefInsertCatId] => 1 [k2SefCatIdTitleAliasSep] => dash [k2SefUseCatTitleAlias] => 1 [sh404SefLabelCat] => [sh404SefLabelUser] => autor [sh404SefLabelItem] => 2 [sh404SefTitleAlias] => alias [sh404SefModK2ContentFeedAlias] => rss [sh404SefInsertItemId] => 0 [sh404SefInsertUniqueItemId] => 0 [cbIntegration] => 0 [show_page_heading] => [categories] => Array ( [0] => 67 ) [menu_text] => 1 [menu_show] => 1 [menu-meta_description] => Artículos en los que se da cuenta de algún episodio de la historia [menu-meta_keywords] => historia, historia universal, cultura [secure] => 0 [page_title] => Historia [page_description] => Portal informativo con artículos sobre cultura, literatura, arte, viajes y vida sana. [page_rights] => [robots] => [vfolder] => [afolder] => [vwidth] => [vheight] => [autoplay] => [galleries_rootfolder] => [enabledownload] => [inheritFrom] => 0 [num_leading_items] => 0 [num_leading_columns] => 1 [leadingImgSize] => Large [num_primary_items] => 10 [num_primary_columns] => 1 [primaryImgSize] => Medium [num_secondary_items] => 0 [num_secondary_columns] => 1 [secondaryImgSize] => Small [num_links] => 0 [num_links_columns] => 1 [linksImgSize] => XSmall [catCatalogMode] => 0 [catFeaturedItems] => 1 [catOrdering] => rdate [catPagination] => 2 [catPaginationResults] => 0 [catTitle] => 1 [catTitleItemCounter] => 0 [catDescription] => 1 [catImage] => 1 [catFeedLink] => 1 [catFeedIcon] => 1 [subCategories] => 0 [subCatColumns] => 2 [subCatOrdering] => alpha [subCatTitle] => 1 [subCatTitleItemCounter] => 0 [subCatDescription] => 1 [subCatImage] => 1 [catItemTitle] => 1 [catItemTitleLinked] => 1 [catItemFeaturedNotice] => 0 [catItemAuthor] => 1 [catItemDateCreated] => 1 [catItemRating] => 0 [catItemImage] => 1 [catItemIntroText] => 1 [catItemExtraFields] => 0 [catItemHits] => 0 [catItemCategory] => 1 [catItemTags] => 1 [catItemAttachments] => 0 [catItemAttachmentsCounter] => 0 [catItemVideo] => 0 [catItemVideoAutoPlay] => 0 [catItemImageGallery] => 0 [catItemDateModified] => 0 [catItemReadMore] => 1 [catItemCommentsAnchor] => 1 [catItemK2Plugins] => 1 [itemDateCreated] => 1 [itemTitle] => 1 [itemFeaturedNotice] => 0 [itemAuthor] => 1 [itemFontResizer] => 1 [itemPrintButton] => 1 [itemEmailButton] => 1 [itemSocialButton] => 1 [itemVideoAnchor] => 1 [itemImageGalleryAnchor] => 1 [itemCommentsAnchor] => 1 [itemRating] => 1 [itemImage] => 1 [itemImgSize] => Large [itemImageMainCaption] => 1 [itemImageMainCredits] => 1 [itemIntroText] => 1 [itemFullText] => 1 [itemExtraFields] => 1 [itemDateModified] => 0 [itemHits] => 0 [itemCategory] => 1 [itemTags] => 1 [itemAttachments] => 1 [itemAttachmentsCounter] => 1 [itemVideo] => 1 [itemVideoAutoPlay] => 0 [itemVideoCaption] => 1 [itemVideoCredits] => 1 [itemImageGallery] => 1 [itemNavigation] => 1 [itemComments] => 1 [itemTwitterButton] => 0 [itemFacebookButton] => 0 [itemGooglePlusOneButton] => 0 [itemAuthorBlock] => 0 [itemAuthorImage] => 0 [itemAuthorDescription] => 0 [itemAuthorURL] => 0 [itemAuthorEmail] => 0 [itemAuthorLatest] => 0 [itemAuthorLatestLimit] => 5 [itemRelated] => 1 [itemRelatedLimit] => 3 [itemRelatedTitle] => 1 [itemRelatedCategory] => 0 [itemRelatedImageSize] => Small [itemRelatedIntrotext] => 0 [itemRelatedFulltext] => 0 [itemRelatedAuthor] => 0 [itemRelatedMedia] => 1 [itemRelatedImageGallery] => 0 [itemK2Plugins] => 1 [catMetaDesc] => Información y consejos de viajes por España, Europa, Africa, Asia y América. [catMetaKey] => viajes, turismo, vacaciones, viajes por España, viajes Europa, viajes Asia, Viajes Africa, información viajes, qué ver y hacer en... viajes en familia, rutas naturaleza [catMetaAuthor] => Candela Vizcaíno ) [separator] => . ) [metadesc] => Una lista de las limitaciones de derechos para las mujeres afganas bajo el control taliban. [metadata] => robots= author=Candela Vizcaíno [metakey] => mujeres afganas, mujeres y talibanes, burka, [plugins] => [language] => * [acy_created] => 2021-08-16 18:45:31 [categoryname] => Feminismo [categoryid] => 68 [categoryalias] => feminismo [categoryparams] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [itemGroup] => leading [category] => TableK2Category Object ( [id] => 68 [name] => Feminismo [alias] => feminismo [description] =>

Feminismo y empoderamiento con historias de grandes mujeres silenciadas.

[parent] => 0 [extraFieldsGroup] => 0 [published] => 1 [image] => [access] => 1 [ordering] => 10 [params] => {"inheritFrom":"1","theme":"","num_leading_items":"2","num_leading_columns":"1","leadingImgSize":"Large","num_primary_items":"4","num_primary_columns":"2","primaryImgSize":"Medium","num_secondary_items":"4","num_secondary_columns":"1","secondaryImgSize":"Small","num_links":"4","num_links_columns":"1","linksImgSize":"XSmall","catCatalogMode":"0","catFeaturedItems":"1","catOrdering":"","catPagination":"2","catPaginationResults":"1","catTitle":"1","catTitleItemCounter":"1","catDescription":"1","catImage":"1","catFeedLink":"1","catFeedIcon":"1","subCategories":"1","subCatColumns":"2","subCatOrdering":"","subCatTitle":"1","subCatTitleItemCounter":"1","subCatDescription":"1","subCatImage":"1","itemImageXS":"","itemImageS":"","itemImageM":"","itemImageL":"","itemImageXL":"","catItemTitle":"1","catItemTitleLinked":"1","catItemFeaturedNotice":"0","catItemAuthor":"1","catItemDateCreated":"1","catItemRating":"0","catItemImage":"1","catItemIntroText":"1","catItemIntroTextWordLimit":"","catItemExtraFields":"0","catItemHits":"0","catItemCategory":"1","catItemTags":"1","catItemAttachments":"0","catItemAttachmentsCounter":"0","catItemVideo":"0","catItemVideoWidth":"","catItemVideoHeight":"","catItemAudioWidth":"","catItemAudioHeight":"","catItemVideoAutoPlay":"0","catItemImageGallery":"0","catItemDateModified":"0","catItemReadMore":"1","catItemCommentsAnchor":"1","catItemK2Plugins":"1","itemDateCreated":"1","itemTitle":"1","itemFeaturedNotice":"1","itemAuthor":"1","itemFontResizer":"1","itemPrintButton":"1","itemEmailButton":"1","itemSocialButton":"1","itemVideoAnchor":"1","itemImageGalleryAnchor":"1","itemCommentsAnchor":"1","itemRating":"1","itemImage":"1","itemImgSize":"Large","itemImageMainCaption":"1","itemImageMainCredits":"1","itemIntroText":"1","itemFullText":"1","itemExtraFields":"1","itemDateModified":"1","itemHits":"1","itemCategory":"1","itemTags":"1","itemAttachments":"1","itemAttachmentsCounter":"1","itemVideo":"1","itemVideoWidth":"","itemVideoHeight":"","itemAudioWidth":"","itemAudioHeight":"","itemVideoAutoPlay":"0","itemVideoCaption":"1","itemVideoCredits":"1","itemImageGallery":"1","itemNavigation":"1","itemComments":"1","itemTwitterButton":"1","itemFacebookButton":"1","itemGooglePlusOneButton":"1","itemAuthorBlock":"1","itemAuthorImage":"1","itemAuthorDescription":"1","itemAuthorURL":"1","itemAuthorEmail":"0","itemAuthorLatest":"1","itemAuthorLatestLimit":"5","itemRelated":"1","itemRelatedLimit":"5","itemRelatedTitle":"1","itemRelatedCategory":"0","itemRelatedImageSize":"0","itemRelatedIntrotext":"0","itemRelatedFulltext":"0","itemRelatedAuthor":"0","itemRelatedMedia":"0","itemRelatedImageGallery":"0","itemK2Plugins":"1","catMetaDesc":"","catMetaKey":"","catMetaRobots":"","catMetaAuthor":""} [trash] => 0 [plugins] => [language] => * [_tbl:protected] => #__k2_categories [_tbl_key:protected] => id [_tbl_keys:protected] => Array ( [0] => id ) [_db:protected] => JDatabaseDriverMysqli Object ( [name] => mysqli [serverType] => mysql [connection:protected] => mysqli Object ( [affected_rows] => -1 [client_info] => mysqlnd 5.0.12-dev - 20150407 - $Id: 7cc7cc96e675f6d72e5cf0f267f48e167c2abb23 $ [client_version] => 50012 [connect_errno] => 0 [connect_error] => [errno] => 0 [error] => [error_list] => Array ( ) [field_count] => 3 [host_info] => Localhost via UNIX socket [info] => [insert_id] => 0 [server_info] => 5.5.5-10.3.32-MariaDB-cll-lve [server_version] => 100332 [stat] => Uptime: 11939548 Threads: 14 Questions: 6524030561 Slow queries: 3224 Opens: 397896364 Flush tables: 1 Open tables: 4096 Queries per second avg: 546.421 [sqlstate] => 00000 [protocol_version] => 10 [thread_id] => 44971146 [warning_count] => 0 ) [nameQuote:protected] => ` [nullDate:protected] => 0000-00-00 00:00:00 [_database:JDatabaseDriver:private] => candelav_IDJWvC [count:protected] => 127 [cursor:protected] => [debug:protected] => [limit:protected] => 0 [log:protected] => Array ( ) [timings:protected] => Array ( ) [callStacks:protected] => Array ( ) [offset:protected] => 0 [options:protected] => Array ( [driver] => mysqli [host] => localhost [user] => candelav_IDJWvC [password] => eAvqxwu5GRDQ [database] => candelav_IDJWvC [prefix] => candv_ [select] => 1 [port] => 3306 [socket] => ) [sql:protected] => SELECT * FROM #__k2_tags WHERE name = 'feminismo' [tablePrefix:protected] => candv_ [utf:protected] => 1 [utf8mb4:protected] => 1 [errorNum:protected] => 0 [errorMsg:protected] => [transactionDepth:protected] => 0 [disconnectHandlers:protected] => Array ( ) ) [_trackAssets:protected] => [_rules:protected] => [_locked:protected] => [_autoincrement:protected] => 1 [_observers:protected] => JObserverUpdater Object ( [observers:protected] => Array ( ) [doCallObservers:protected] => 1 ) [_columnAlias:protected] => Array ( ) [_jsonEncode:protected] => Array ( ) [_errors:protected] => Array ( ) [link] => /feminismo.html ) [link] => /feminismo/mujeres-afganas.html [printLink] => /feminismo/mujeres-afganas.html?print=1&tmpl=component [imageXSmall] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_XS.jpg [imageSmall] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_S.jpg [imageMedium] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_M.jpg [imageLarge] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_L.jpg [imageXLarge] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_XL.jpg [imageGeneric] => /media/k2/items/cache/7c8a032eb1fd580d4ed0e1065f1e3688_Generic.jpg [cleanTitle] => El infierno de ser mujer con los talibanes [numOfComments] => 1 [text] =>

 

16 de agosto de 2021: ya sabemos qué ha pasado en Afganistán después de la más desastrosa campaña militar de la historia por parte de los “aliados” occidentales con USA a la cabeza. Los talibanes vuelven a gobernar en Kabul y es pronto para adelantar el número de familias que buscan cualquier resquicio para escapar de una ratonera que amenaza con parecerse al infierno. Entre ellas, hay familias con niñas pequeñas o jóvenes o adolescentes o mujeres adultas que pudieron labrarse un presente y un futuro (hoy comprometido) en esta tregua de veinte años. Todo lo demás será historia menos para la dura realidad de las mujeres afganas bajo el control talibán. Para ellas comienza el horror más absoluto, una cárcel tras un burka de color azul y su reducción humana al concepto de cosa. Porque a eso quedan limitadas bajo las crueles imposiciones de una secta poderosa que interpreta el Corán a su manera y de forma demencial. Si te repasas la declaración de los derechos humanos, a las mujeres afganas bajo el terror talibán, no se les concede ni una sola prerrogativa. Si acaso la de la nacionalidad que, incluso, estaría por ver en algunos supuestos. Se puede hablar mucho de lo que supone esta tiranía en la desaparición de cuajo de cualquier atisbo de libertad. A partir de hoy llegará un día a día insoportable, humillante, asfixiante y demoledor hasta la muerte en vida para millones de niñas y mujeres afganas. 

El estatus jurídico de las mujeres afganas bajo los talibanes

1.- Y el principio es que se le niega su humanidad y se le reduce a una mera cosa. Y, como tal, es objeto de transacción sin ningún tipo de derecho. Nunca alcanzarán la mayoría de edad y siempre pertenecerán a un varón: o bien al padre o bien al marido o bien a esa figura que es el guardián. Este debe ser un miembro de la familia con el que esté prohibido el matrimonio: padre, abuelo, hijo, hermano… No hay resquicio para la trampa. No podrá decidir absolutamente nada (ni lo más básico y elemental) sobre su persona. 

2.- Podrá ir a la escuela coránica (con una instrucción sesgada y limitada) hasta los 8 años. A partir de esa edad se considera adulta pero sin ningún tipo de derecho. Como cosa que es, podrá ser vendida y su dueño tiene carta blanca para hacer con ella lo que quiera que para eso es su propiedad. En ese “lo que quiera” se incluyen los matrimonios infantiles entre viejos con niñas que aún no han cumplido los diez años. La horrorosa noche de bodas para la muchacha podrá acabar hasta con la muerte por los desgarros vaginales ante una penetración violenta. Cualquier corrección (lee paliza) está permitida con tal de amansar el carácter de las más rebeldes. Se abren las puertas de par en par para la indefensión aprendida más atroz a la par que se alimenta una autoestima tan baja que ni siquiera podremos utilizar ese nombre.  

3.- Las habrá afortunadas (con sus matices en este contexto) con familias que no permitirán tal aberración para sus hijas, pero incluso estos padres tendrán serios problemas para poder proteger a sus pequeñas. Las penas por no hacer bien el trabajo familiar son también importantes. Algunos progenitores, con dolor incluso, casarán (lee venderán) a sus hijas muy pronto simplemente para evitar males mayores si el pretendiente tiene un atisbo de corazón. Ellas no podrán decidir nunca nada a igual que sus madres a las que solo les queda asentir en silencio. 

4.- Ser madre en el Afganistan de los talibanes es estar reducida a un útero. Nunca tendrán la custodia de sus hijos en caso de divorcio (lee repudio por parte del varón). Nunca podrán decidir nada sobre el presente o  futuro de sus vástagos ya sean niños o niñas. Incluso en sus documentos de identidad solo aparecerá el nombre del padre. La madre no existe. 

Ningún derecho educativo ni sanitario para las mujeres afganas bajo el régimen talibán 

Porque es lo que se intenta con estas leyes crueles que van más allá del machismo o de una sociedad patriarcal. Quien creó este código y obligó (por la fuerza bruta) a atajarlo solo puede tener el alma de un perverso psicópata. Por eso se le niega lo más básico y enumero solo algunos puntos: 

1.- No pueden ser atendidas por médicos o enfermeros varones. Si a eso unimos que cualquier trabajo fuera del hogar está prohibido, tenemos el cóctel explosivo perfecto. En puridad se les niega cualquier atención sanitaria. Las matronas o enfermeras que se atrevan a atender en sus casas a sus compatriotas lo hacen en condiciones de salubridad deplorables y sin medios apenas. Se abre la puerta para muertes prematuras debido a partos complicados (pon aquí a una niña apenas adolescente) o cualquier otra dolencia. Además se enfrentan a ser perseguidas si se interpretan que están desarrollando un trabajo prohibido. 

2.- Lo primero que han hecho los talibanes cuando han alcanzado Herat es mandar a todas las universitarias a casa. La formación queda limitada a esos primeros ocho años de vida en las escuelas coránicas. Así, se las condena de por vida a ser analfabetas de facto, a no tener instrucción, a no poder desarrollar su inteligencia innata. Y, por supuesto, a no poder valerse por sí mismas ahora ni el futuro. Porque, aunque dentro de treinta años caiga el régimen taliban, estas niñas de hoy poco o nada podrán hacer en el mercado de trabajo si no han recibido la más mínima instrucción. 

3.- Su mundo queda desde hoy reducido a las cuatro paredes de su casa y lo que puedan ofrecerles su familia, cada uno con desigual criterio. Nunca podrán salir solas si no es en compañía de ese guardián, de ese familiar tan cercano que la ley no permite bodas entre ellos. Y cuando lo hagan, tendrán que llevar el símbolo de una absoluta opresión: un burka de color azul que le tapará todo el cuerpo y desde el que mirará el mundo a través de un enrejado realizado mediante un bordado en la tela. Las más pobres tendrán mayor condena si en casa no pueden costearse el gasto de tal infame prenda. 

La libertad es una palabra utópica para las afganas del siglo XXI

Desde cualquier concepto, desde cualquier perspectiva. He leído el testimonio de un grupo de afganas encerradas en una casa cuyo único objetivo vital era languidecer mientras se apoderaba de ellas la depresión. “No hablamos siquiera. No salimos y no tenemos nada que contar unas a otras”. Ahora (si me permites el juicio) es aún más grave porque ni siquiera les asiste la esperanza de un cambio debido a una acción internacional. Lo que tenemos hoy es un repliegue militar por no decir huida y va a ser difícil que los países occidentales vuelvan a intentarlo, al menos en el corto plazo. Entonces, ¿qué les espera? Enumero solo algunos puntos:  

1.- Estar encerradas en casa dedicadas a las labores del hogar sin voz ni voto sobre ningún aspecto familiar ni sobre ellas mismas. La demencia de odio de los talibanes llega hasta tal extremo que hay que pintar las ventanas de los bajos para que no se vean las mujeres que hay dentro. No pueden asomarse a las mismas ni a lo balcones ni a las terrazas. Se las hunde en la oscuridad eterna. 

2.- La misoginia feroz lleva a prohibir su risa y no podrán alzar su voz porque se considera que solivianta al hombre. El silencio será su vida, la obediencia y la humillación extremas. Tampoco podrá participar de ninguna festividad (ni siquiera las religiosas) a no ser que su función se reduzca al de cocinera, criada o esclava de los hombres. 

3.- Los tacones son objetos diseñados por el demonio ya que su sonido incita sexualmente al hombre. Sí parece que algo de esto hay en el fetichismo de este accesorio. Llevarlos puede condenar a las afganas bajo los talibanes a duros castigos que implican cárcel o latigazos infames. 

4.- Esa reclusión, sumisión y pertenencia al varón llega al extremo de considerarlas culpables si son violadas. Serán la deshonra de la familia porque mancillaron (no sabemos si por omisión) un cuerpo que nos le pertenece. La disforia llegará hasta tal extremo que hay mujeres en condiciones espantosas en cárceles afganas por atreverse a denunciar una violación. Hasta un caso de una europea despistada se ha dado. 

5.- Las penas por desobediencia serán atroces y variarán según la intensidad de la supuesta falta. Y pueden ir desde la amputación de un dedo por pintarse las uñas o hasta la lapidación por adulterio. Sí, con las piedras también se tapan las violaciones. 

6.- El borrado va a más: no pueden salir en fotografías, aunque tengamos algunas y cualquier denominación que remita a la palabra mujer será eliminado de inmediato. En esencia, se trata de eliminar de un plumazo su presencia y solo tolerarla para la procreación y sus tareas asociadas.  

En este contexto de violencia extrema no es de extrañar que en pocos años la niñas pequeñas se conviertan en mulas de carga de sus familias susceptibles de transacción económica. Nada podrán hacer por huir de ese entorno que las reduce a una mera cosa y les niega desde el nacimiento sus derechos más elementales. Como siempre, dependerá de la familia aunque también se arriesgan a ser blanco de las iras talibanes. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

[event] => stdClass Object ( [BeforeDisplay] => [AfterDisplay] => [AfterDisplayTitle] => [BeforeDisplayContent] => [AfterDisplayContent] => [K2BeforeDisplay] => [K2AfterDisplay] => [K2AfterDisplayTitle] => [K2BeforeDisplayContent] => [K2AfterDisplayContent] => ) )

el bosque de las respuestas

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto