Qué es el té blanco, propiedades y contraindicaciones

El té blanco, sus propiedades y beneficios

El té blanco, sus propiedades y beneficios

Candela Vizcaíno

 

El té blanco ya se preparaba en la China del siglo VIII a partir de las yemas y primeras hojas de la planta denominada científicamente Camellia Sinensis. De esta especie vegetal procede todas las variedades de tés: negro, azul, té verde, el blanco y también el exclusivo amarillo presente en los mercados gourmets occidentales en las últimas décadas. Cualquier bebida preparada con otra planta (manzanilla, hinojo…) no puede denominarse (utilizando el lenguaje con propiedad) té. Es o bien una infusión (cuando se dejan reposar las hojas en agua caliente) o bien una tisana (cuando se hierve la planta junto con el agua durante unos minutos). 

¿Qué es el té blanco?  

Tenemos, para empezar, que esta exquisita y deliciosa bebida, como los otros tipos de tés, se extrae de la planta Camellia Sinensis que se cultiva en China, Japón e India. Conocido desde el siglo VIII, esta variedad estaba reservada (por su exquisitez y propiedades) a los emperadores y, por extensión, a la alta aristocracia cortesana. ¿Por qué? Porque  (y aquí reside su importancia) para prepararlo se recolecta la yema (la punta de la distintas ramas) y/o las dos hojas a continuación. El que se obtiene a partir de la yema se denomina Bai Hao Yinzhen o aguja de plata. Y el mejor de entre los mejores se cosecha en primavera utilizando las ramas de la variedad Da Bai en la provincia china de Fujian. Es el más demandado y el más exquisito. Y también el más caro.  

Una vez recolectado, se deja deshidratar (marchitar) para posteriormente producirse un secado de forma natural. Las hojas se quedan casi enteras y no se trituran. La cosecha se realiza a mano ya que se necesita pinzar con cuidado esa exquisita parte de la planta. Una vez elaborado (sin más manipulación), las hojas lucen una especial pelusilla blanca y de aquí viene su nombre. La bebida, por supuesto, no es de este color. El tono es el de la foto: dorado oscuro. 

En los mercados occidentales se ofrece tanto el aguja de plata con un aroma exquisito y sabor delicado y otras variedades en las que ya se incluyen no solo la yema sino también las dos primeras hojas. Aunque hay casas especializadas que ofrecen mezclas de té blanco con otras plantas (especialmente el jazmín o el azahar), es recomendable disfrutarlo tal cual. Por supuesto, sin añadir ni leche ni azúcar que es una forma de depreciarlo inútilmente. El precio del té blanco es más elevado que el de cualquier otra variedad. Son las cosas de disfrutar de la bebida de los emperadores de la antigüedad. 

Propiedades del té blanco 

Pues bien, esta bebida de emperadores ha sido considerada como el té de la belleza y desde antiguo en estas partes del mundo era un imprescindible en los escogidos tratamientos de fitoterapia reservados a los emperadores y la corte. No solo se disfrutaba (como hoy en día) de su delicado sabor sino que ya se sabía de sus beneficios para la salud. Actualmente, con los modernos métodos científicos, se ha demostrado y probado lo siguiente:  

1.- Es rico en catequinas, un potente antioxidante al nivel del resveratrol y de la papaína presente en la papaya, con contrastados efectos antiedad. Y esto ya se sabía en la China imperial, ya que al té blanco se le llamaba el agua de la vida, de la longevidad o de la belleza. Que con todos esos calificativos era honrado.  

2.- Es la variedad de té más baja en teína. Por eso, puede ofrecerse a niños a partir de los ocho años sin los efectos estimulantes del negro e, incluso, del verde. 

3.- Es rico en vitamina E, otro super antioxidante presente también en el aguacate y en el aceite de oliva. 

4.- Tiene moderadas dosis de vitamina C que no se pierde con el secado.

5.- También es rico en flúor.  

Beneficios del té blanco para la salud 

Dicho esto, ¿cómo podemos aprovecharlo? Anota que ahora viene lo importante:  

1.- Gracias a las catequinas se ha demostrado que ejerce un efecto discreto sobre la agregación de las plaquetas.

2.- Además, es beneficioso para las venas y arterias al mantener un óptimo balance del colesterol. 

3.- Por tanto, es un magnífico coadyuvante en la salud cardiovascular a todos los niveles previniendo infartos y trombosis. 

4.- Su efecto antioxidante se deja notar en la piel, uñas y pelos. 

5.- Es un potente anti-inflamatorio a nivel celular. Y, como ya sabemos que detrás de los procesos degenerativos se encuentra la inflamación (producida por el tabaco, el estrés, la contaminación o mala alimentación), el té blanco produce un efecto antioxidante a nivel general. Esto deriva en una mejora de la salud desde todos los aspectos posibles permitiendo alargar la vida, aunque, en la naturaleza (desafortunadamente) no hay nada que sea la panacea. 

6.- Otra de las propiedades del té blanco se debe al efecto del flúor en dientes y encías. Previene caries, inflamaciones e infecciones. 

7.- Como otro tipos de té (especialmente el verde), también ayuda a combatir infecciones y, especialmente, a prevenirlas. 

8.- Es altamente saciante con mínimas calorías (menos de cinco por taza). Por eso, es una ayuda a la hora de controlar el hambre en dietas de adelgazamiento. 

9.- También es un potente diurético. 

10.- El balance de teína, catequinas y resto de antioxidantes actúa en sinergia a la hora de mantener la concentración en trabajos exigentes o en épocas de exámenes. Paralelamente no produce insomnio como otras bebidas estimulantes.  

Y, por último, en los últimos años se están llevando a cabo estudios científicos en los que se intentan comprobar los efectos anticancerígenos del té blanco que le otorga la fitoterapia tradicional. Aunque no son concluyentes, sí se ha observado que las personas asiduas a esta bebida disfrutan de una mejor salud en general y de una mayor esperanza de vida. También se han hecho avances a la hora de obtener un extracto contra el Alzheimer y el Parkinson, las dos enfermedades neuro-degenerativas más importantes entre la población contemporánea. 

Algunas contraindicaciones 

1.- A pesar de su bajo contenido en teína (1 mg) puede afectar a las personas hipertensas o aquellas que tienen problemas para dormir. 

2.- En exceso (mucho), como la cafeína u otras bebidas con teínas, puede afectar a las mujeres embarazadas. Recordemos que en este estado cualquier estimulante no es bienvenido. 

3.- También puede ser contraproducente en aquellas personas que tengan problemas graves de agregación planetaria siempre que se tome en exceso. 

4.- Como otros tés, a la larga, mancha los dientes, aunque contribuya a su salud.  

Y, por último, todos los tés blancos (si lo son) a tu disposición en el mercado se ofrecen en hojas enteras. Cuando se encuentran triturados en bolsitas ya han sido mezclados y por tanto no ofrecen ni las mismas propiedades ni similares beneficios. Es un producto de gran calidad culinaria. Las hojas una vez se han infusionado para preparar la bebida pueden volver a utilizarse de nuevo si se cuelan y guardan con cuidado.  

Foto y texto por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

 

  • No se han encontrado comentarios
Añadir comentarios

el bosque de las respuestas

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible cambiar la configuración u obtener más información aquí

Acepto