Que ver en Pampaneira, Granada

Que ver en Pampaneira

Que ver en Pampaneira

Candela Vizcaíno

 

Situada en el barranco de Poqueira, en la carretera sinuosa (aunque en buen estado) que sube hacia las cumbres de Sierra Nevada, nos topamos con Pampaneira, uno de los imprescindibles que ver en la Alpujarra granadina en 3 días, 1 o 5, que el sitio da para mucho e invita, incluso, a quedarse a vivir para siempre. Además, todo lo que tienes que ver en Pampaneira, en Granada, está al alcance de la mano o de las piernas ligeras. Eso sí, las cuestas empinadas (que son parte de su encanto) no son aptas para quienes se han saltado el gimnasio. 

 1. El Barrio Bajo de Pampaneira 

Nada más dejar el coche a la entrada del pueblo se despliega ante nosotros la esencia de la localidad con sus típicas chimeneas y sus casas encaladas. El destino no tiene pérdida y mientras intentas no resbalarte por las calles en cuesta con porcentajes de desniveles bastante notables se asoman las pequeñas casas de lo que fuera uno de los últimos refugios moriscos. 

Porque todo lo que tienes que ver en Pampaneira se entiende tras la conquista de Granada para la causa cristiana por parte de los Reyes Católicos. Eso sucedió en 1492. Caído el último reino nazarí, aquellos que no quisieron renunciar a sus costumbres, religión y forma de vida se refugiaron en las laderas escarpadas de Sierra Nevada y desde allí se hicieron fuertes dando más de un quebradero de cabeza a Carlos V y, posteriormente, a su hijo, Felipe II. La rebelión fue constante y se desarrolló paralela a la manifestación orgullosa de una forma de vida. Todo ello se finiquitó en 1571, cuando el ejército de Felipe II (bajo el mando de su hermanastro don Juan de Austria) puso fin a las revueltas descabezando para siempre las aspiraciones moriscas. Los que no pudieron huir fueron, incluso, vendidos como esclavos. 

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Durante el siglo XVII la zona cayó en decadencia y fue poblada por colonos castellanos, con un alto porcentaje de gallegos. Aún así, lo que perdura es su pasado morisco. Las calles mantienen el trazado árabe con sus acequias para el agua y las casas se mezclan con pequeñas huertas. Como en toda la Alpujarra granadina, han pervivido las artesanías propias: telares, jarapas, lozas, trabajos de cuero, productos agrícolas naturales y de calidad. Y todo esto se concentra y reconcentra en el blanco Barrio Bajo de Pampaneira. 

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2.- El lavadero, imprescindible para entender la forma de vida de las Alpujarras

Está señalizado y se encuentra en el camino que va desde la Calle de la Peseta, a inicios del pueblo, hasta la plaza principal. Se surtía del agua fresca y abundante de Sierra Nevada y en él se reunían las mujeres del pueblo para lavar la ropa en los tiempos en el que no existía ni electricidad ni máquinas que ayudaran con esta fatigosa tarea. 

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3.- La plaza principal con la iglesia de Santa Cruz, el foco de lo que tienes que ver en Pampaneira, Granada 

Porque este es el punto álgido de reunión tanto de locales como de visitantes. A su alrededor se despliegan tiendas con productos originales (joyas, alfombras coloridas, prendas de ropa o pequeñas obra de arte), cafeterías, restaurantes y la iglesia del pueblo. Esta, aunque existe desde el siglo XVI, el edificio que podemos disfrutar es del siglo XVIII y tiene una traza extremadamente sencilla. Junto con las alfombras que se exponen en la vía pública, la plaza y las calles alrededor se entoldan con unas particulares colchas coloridas realizadas en ganchillo que aportan un toque extra de alegría. 

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4.- La fuente de San Antón  

Es una de las múltiples de agua potable que ver en Pampaneira y disfrutar sin empacho. Porque si por algo se caracterizan los pueblos alpujarreños es por disponer de agua fresca y limpia en abundancia.

5.- Las acequias que se despliegan por sus calles 

Las fuentes se canalizan en unas originales acequias que discurren por el centro de las calles buscando las pendientes del particular urbanismo de estos pueblos moriscos. No hay pérdida y no tienes que ir en su búsqueda. Nada más poner un pie en el pueblo te encontrarás en cada una de sus calles con estas obras de ingeniería tan usadas por el pueblo árabe. En los días u horas que no hay bullicio se escucha, incluso, el rumor del agua. Y ya sabemos, por las inscripciones de La Alhambra, que junto con el silencio, es la mejor música para el alma humana. 

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6.- El telar de Mercedes, un imprescindible que ver en Pampaneira

Porque aunque la señora trabaja y vende sus obras de arte en el mismo lugar, es tan amable que no le importa que accedas a  su taller para admirar sus resultados. Si puedes llevarte alguna de estas piezas a tu casa, tendrás siempre un agradable recuerdo de tu paso por este trocito de mundo.  

8.- La fábrica de chocolate y de caramelos  

A igual que el telar, están abiertas al público y puedes comprar estos deliciosos dulces que se venden por todas las tiendas de la Alpujarrra granadina.  

9.- La fuente agria 

Está al norte, en el camino que sube a Sierra Nevada y antes de llegar a Bubión. El nombre viene de su particular composición, ya que sus aguas son ricas en hierro y exhalan un olor muy particular. Es potable e, incluso, medicinal. Eso sí, sabe un poco rara.  

10.- Cascada del Río Poqueira  

También a las afueras, es parada para aquellos en busca de naturaleza radical. Hay que tener cuidado con la poza que permite el baño, ya que se va ahondando conforme te acercas a la cascada. El último tramo desde el aparcamiento hay que hacerlo caminando.  Esto no será problema para aquellos deportistas que buscan por estas montañas y cuestas los caminos que suben a Sierra Nevada. El sendero de la Cebadilla (que se inicia en la vecina Capileira) es uno de los favoritos y hasta aquí llegan montañistas llegados desde todos los rincones del planeta.  

Si todo esto que tienes que ver en Pampaneira te sabe a poco, el pueblo está en la ruta de las Alpujarras en el que encontrarás emplazamientos detenidos en el tiempo y orgullosos de una forma de vida única. Pórtugos con sus brujas (imprescindible en Halloween), Trévelez y sus jamones, Bubión, Capileira (ambos a corta distancia) y Lanjarón se suman a todo aquello que hay que ver en Granada. Por si La Alhambra y El Generalife saben a poco a los viajeros en busca de lo auténtico, en este trocito de la Alpujarra sobrevive el pasado morisco alejado de las rutas más trilladas.  

Fotos y texto por Candela Vizcaíno

 

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