Centauro Quirón

Centauro Quirón

Centauro Quirón

Candela Vizcaíno

 

El más justo de los centauros, Quirón

Iliada, X, 832   

¿Quiénes son los centauros de la mitología griega?  

Los centauros son seres híbridos, monstruosos, salvajes, populares y altamente presentes en la mitología griega. Habitan los bosques donde viven escondidos en cuevas y comiendo carne cruda. Escurridizos al máximo, tienen la cabeza, el tronco y las extremidades superiores en forma humana mientras que el resto del cuerpo es la de un caballo, con sus cuatro patas incluidas. Pueden ser tanto hombres como mujeres y su espíritu guerrero los hace especiales para las batallas a campo abierto.  

Nos encontramos dos ramas familiares. Unos proceden de Ixión, rey de Tesalia, y de la diosa Hera metamorfoseada en nube para conseguir esta unión antinatura. Los vástagos y descendientes de esta rama se caracterizan por la fuerza bruta, representación del inconsciente oscuro, instintivo, salvaje y destructor. La otra línea no tiene parentesco con esta, ya que proceden de los amores entre la ninfa Filira y Cronos, el titán del tiempo, metamorfoseado en caballo, también para conseguir unirse a la bella ninfa sin que esta ofreciera resistencia. Son estos los que abanderan, en la guerra, el servicio por medio de la ley. Por eso, es frecuente que sean representados con arcos y flechas o en el campo de batalla. A esta rama genética pertenece el centauro Quirón, el más famoso de todos gracias a las virtudes y habilidades que hizo gala en vida.   

¿Y quién era el centauro Quirón protector de los médicos y la cirujanos?  

Seguimos con el mito.  Nace de los amores de la ninfa Filira y de Cronos, tal como he anotado arriba. Ésta, horrorizada de la criatura que ha traído al mundo, lo abandona en el bosque para que perezca de inanición. Sin embargo, los dioses que gustan de intervenir en todos los asuntos terrenales, se inmiscuyen. Apolo y Artimisa, recogen a Quirón siendo un bebé. Lo adoptan y lo educan en distintas artes: medicina, música, secreto de las plantas medicinales o la caza. Y gracias a esta instrucción, se aparta del carácter salvaje de los de su especie. Quirón, dotado con la inmortalidad, cultivó la inteligencia y la cortesía. Llegó a ser reconocido y respetado como  sabio (sobrenombre por el que es conocido) al dedicarse a la curación del cuerpo, a la medicina, a la botica tradicional, a la música y a perfeccionar el arte del manejo del arco y la flecha. Fue, además, elegido para que fuera maestro y preceptor de los grandes primeros héroes de la mitología griega: Aquiles, Esculapio, Castor, Polux o Teseo, el rey griego que, siendo príncipe, dio muerte al minotauro. Es el protector de la medicina y la cirugía; en definitiva de las artes que reparan el cuerpo físico sin contar con los males del alma.   

Además, al centauro Quirón lo vemos involucrado en el relato de los inicios de los tiempos paganos, cuando los dioses y los titanes rivalizaban por el control del mundo. Fue alcanzado accidentalmente por una flecha envenenada procedente del arco de Heracles. Incapaz de curarse y de soportar el sufrimiento deseó la mortalidad, la cual regalo a Prometeo. ¿Y quién era éste? Fue el titán que desafió las normas de los dioses al robar el fuego sagrado y regalarlo a los hombres. Con ello se dio comienzo a la civilización. El problema llegó cuando Zeus entró en tal cólera que castigó cruelmente tanto al titán como a los humanos. A estos les entregó la caja de Pandora, que, al abrirla, desperdigó todos los males y bondades del universo. Prometeo, recibió una tortura aún mayor, ya que fue encadenado a una columna donde un águila le devoraba a diario un hígado que se regeneraba cada noche. De este sufrimiento eterno se conmovió el centauro Quirón, ya aquejado por el dolor de su herida incurable. Generosamente, le regaló la inmortalidad a Prometeo, tras ser liberado por Heracles, dando fin a sus sufrimientos. Zeus, conmovido por tal acto de generosidad, convirtió al centauro Quirón en una constelación, la de Sagitario, que aún brilla en los cielos y rige los destinos de las personas nacidas a finales de otoño. 

Sentido simbólico del centauro Quirón de la mitología griega 

Tras la propuesta del inconsciente de Freud y, especialmente, con los avances en el estudio de los arquetipos de Jung, se revisa la mitología y la literatura griega a luz de estas nuevas investigaciones. Y nos encontramos que todos y cada uno de sus protagonistas, actúan como símbolos primigenios inconscientes y universales. Son mitos, en definitiva, que narran y explican los orígenes del mundo con todos sus seres dentro y, a la vez, las características, contradicciones, grandezas y miserias que rondan el espíritu humano. El centauro Quirón no es una excepción. Es un ser híbrido, mitad hombre mitad caballo, condenado a ser un salvaje. Sin embargo, no lo es, ya que, debido a su educación y formación de la mano de los dioses, se eleva de los institutos y brutalidad de los de su especie para abrazar lo mejor de la civilización, la misma que quiere asemejarse a los dioses. Quirón, es una contradicción extrema, ya que se sitúa en las últimas fronteras de una especie híbrida. Da lo mejor de sí al curar y al regalar su vida con generosidad.  Si los centauros representan los instintos, la fuerza brutal carnal y la violencia, Quirón se sitúa en el extremo contrario.  

En las obras de arte, el rostro de los centauros está generalmente marcado por la tristeza. Simbolizan la concupiscencia carnal con todas su brutales violencias que vuelve al hombre parecido a las bestias, cuando no está equilibrada por el poder espiritual. Son la imagen chocante de la doble naturaleza del hombre, una bestial, otra divina. Son la antítesis del jinete, que doma y amaestra las fuerzas elementales, ya que los centauros, excepto Quirón y sus hermanos, están dominados por los instintos salvajes incontrolados. Se los ha visto también como imagen de lo inconsciente, que llega a adueñarse de la persona, la libra a sus impulsos y abole la lucha interior.  

Jean Chevalier: Diccionario de símbolos 

La figura del centauro Quirón ha sido reivindicada desde la Antigüedad por esa capacidad de trascender a pesar de la genética (término contemporáneo) o de las cargas y mandatos presentes por nacimiento. Es un ser que, a través de la formación y la educación, se vuelve inteligente. Y su sabiduría lo hace amable, desprendido, cortés y, en último extremo, tan generoso que regala su inmortalidad. Representa, por tanto, la victoria de la luz del conocimiento sobre la oscuridad del inconsciente.  

Implica una contradicción señalada por signos complementarios: el centauro, cuyo sobrenombre es el “sabio”, fue iniciado en el arte médico por obra de Apolo. La visión mítica de la medicina (Apolo) y la búsqueda primitiva de las causas orgánicas (Quirón) se aúnan con la intención de librarse de las prácticas supersticiosas de la magia. Al respecto, la medicina representada por Quirón debe ser considerada como un progreso. Progreso que no es, de todas maneras suficiente. Hijo de Cronos (el tiempo devorador), Quirón es inmortal: a través de los siglos y renaciendo, la medicina quirónica se opondrá, como Cronos, al espíritu (Zeus, padre de Apolo). Siendo médico hábil, se obstinará en no curar más que el cuerpo. Símbolo de la práctica médica a través de los siglos. Quirón tiene en el pie una herida incurable. Le viene de una flecha (arma del arquero Apolo, símbolo solar). La herida del pie simboliza la incurable herida del alma: la ausencia de una justa medida que rige la interdependencia de alma y cuerpo. Sanador del cuerpo, el propio Quirón padece un mal incurable. Ninguna otra imagen podría expresar mejor la posición de la visión mítica respecto de una medicina que descarta la enseñanza de su verdadero inspirador: el iniciador Apolo.  

Paul Diel: El simbolismo en la mitología griega 

La grandeza del centauro Quirón, por tanto, estriba en su capacidad para trascender la naturaleza dada y para superarse constantemente regalando los mejores dones que adornan a la raza humana, aquellos que los acerca a los dioses. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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