Características del modernismo literario

Modernismo literario

Modernismo literario

Candela Vizcaíno

 

Orígenes e influencias en el modernismo literario

El denominado modernismo literario se desarrolla en las últimas décadas del siglo XIX alcanzando hasta los años previos a la Primera Guerra Mundial. Tras el realismo literario y el naturalismo, la realidad social se impregna de nuevos valores. Hay que tener en cuenta que las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX alumbran conocimientos que trastocan la realidad conocida. Hay un avance espectacular en las comunicaciones alrededor del ferrocarril especialmente, pero ya van despuntando el automóvil (a partir de 1885) y se ensayan los primeros modelos en aviación (1905). El telégrafo, el teléfono y la electricidad trastoca (para bien) la vida cotidiana. A la par se hacen sorprendentes hallazgos científicos y en el ámbito de las matemáticas. Recordemos que la primera formulación de la teoría de la relatividad es de 1905. En la medicina se ponen en práctica los rayos X y tenemos también los avances de Marie Curie.  

El mundo sistematizado y ordenado decimonónico salta por los aires con las nuevos métodos filosóficos (epistemología, fenomenología…) y especialmente con la formulación del inconsciente según Freud. La raza humana ya no se ve como un todo completo e inmutable sino que aparecen zonas oscuras (la sombra) que atesora información fundamental para la felicidad y el crecimiento espiritual. 

Todo esto se ve abonado con el afianzamiento de una burguesía cada vez más poderosa que vive una época de esplendor en lo que se ha denominado segunda revolución industrial. Las masas obreras, por otro lado, se organizan en sindicatos con choques cada vez más agresivos. El fin del conflicto armado mundial termina en 1918 y en 1917 se da por terminada la revolución comunista en Rusia. Y un nuevo mundo se abre ante la humanidad. 

Y en estas décadas (finales del siglo XIX y primera del XX) de cambios excepcionales nace esta nueva corriente estilística: el modernismo que se desarrolla tanto en el campo literario como en las artes plásticas. Será el germen sobre el que se sustenten los movimientos rupturistas de vanguardia: fauvismo, futurismo, cubismo, dadaísmo…  

Orígenes y sustratos estilísticos que influyen en las características del modernismo literario 

En España, y en buena parte de Hispanoamérica, las corrientes artísticas se desarrollan con un cierto retraso con respecto a sus lugares de origen. Llegados a este punto tenemos que recordar que París era por entonces el ombligo del mundo en cuanto al ámbito cultural se refiere. La mayoría de los países americanos de habla hispana acababan de salir de su particular independencia y no encontraban aún los moldes locales para crear una literatura con sabor propio, tal como ocurrirá entrando el siglo XX. 

En España la situación cultural es sencillamente penosa adobada por conflictos políticos, ideológicos y económicos. Algo parecido a la estabilidad necesaria para el florecimiento de las artes se antojaba casi una quimera. Los escasos recursos económicos disponibles se dilapidaban sin crear emprendimientos con valor que posibilitaran sacar al país del retraso en el que se encontraba. Los porcentajes de analfabetismo continuaban siendo elevados por decirlo con palabras amables y la sociedad en general se mostraba con un rancio conservadurismo. Ni siquiera la burguesía tenía el empuje de otros puntos de Europa. 

Ante este panorama, una serie de poetas y escritores reaccionan ante lo que consideran un mundo feo, hostil y que poco o nada puede ofrecer para la expresión de las aristas del alma. Y lo hacen, por un lado, doliéndose por la situación y, por el otro, retirándose a una especie de torre de marfil en búsqueda de lo hermoso y lo bello. En este sentido, las características 

del modernismo literario beben tanto del simbolismo como del parnasianismo. Del simbolista Verlaine se toma el gusto por la fuerte musicalidad poética. De los parnasianos (Gautier, Leconte del Lisle…) se continúa el afán por el exotismo y la sensualidad. En España, además, se lee a E.A. Poe, a Walt Whitman o a D’Annunzio.  

Características del modernismo literario 

1.- El género favorito de expresión es la poesía 

Aunque también se realizan novelas cortas en las que bellas damas y caballeros perfectos despliegan todos sus sentimientos en ambientes de cuentos, el género favorito es el de la poesía. 

2.- Expresión del malestar contra la sociedad burguesa

Todos los cambios que se producen en estas décadas con sus choques a todos los niveles desembocan en un rechazo visceral casi a la vida burguesa. Se niega cualquier mecenazgo (que tampoco se ofrecía por quien disponía de recursos económicos) y se prefiere el apartamiento social. Estos poetas reniegan de una sociedad que consideran gris, sin elegancia ni refinamiento. Ante el burdo burgués enfrascado en su éxito se contrapone una aristocracia del espíritu y del alma encarnada en los poetas del modernismo.  

3.- Una de las características del modernismo literario fundamentales es la búsqueda de independencia y del yo individual  

Siguiendo cronológicamente con las características del Romanticismo hay una búsqueda de libertad extrema incluso a costa del más mínimo confort. El poeta se erige en el abanderado de una belleza que se encuentra oculta a los profanos. Por tanto, contra una sociedad que está a otra cosa, el artista modernista se refugia en el yo individual que muestra los mundos posibles vetados a quien no participe de esta estética. 

4.- La evasión y el arte por el arte 

Ante esta tesitura solo cabe proclamar la independencia más absoluta del arte que se justifica por sí solo y no como un bien social. La evasión (incluso a través de paraísos artificiales) se convierte en una norma. 

5.- Temática exótica o cosmopolita extrema 

Por todo ello hay un gusto por el exotismo o por un pasado que se idealiza hasta extremos escandalosos. Nos encontramos castillos almenados donde conviven lánguidas princesas junto a caballeros perfectos. Por primera vez en la literatura española se mira hacia la cultura nórdica y también se recupera el orientalismo. La temática bascula hacia el lado extremo basándose en un cosmopolitismo rabiosamente actual. Este, en la época, estaba situado en París y su vida bohemia.  

6.- Expresión de la más absoluta intimidad 

El modernismo literario se caracteriza por dar rienda suelta a todas las aristas y rincones de la intimidad personal que se pone al descubierto. La melancolía, el malestar personal, el desacuerdo con las reglas mundanas, lo decadente aristocrático, el solitario enfrascado en la contemplación de la belleza, las últimas horas del día o los paisajes de otoño son preferidos en estos poemas.  

7.- Una de las más importantes características del modernismo literario es el uso de un lenguaje poético acendrado 

Paralelamente, se mira con lupa todas y cada una de las palabras que se utilizan en el verso. El modernismo literario se caracteriza por la brillantez y por una explosión sonora que, a veces, ronda lo extravagante y rimbombante. A la par, se busca evocar la languidez, que tiene su paralelo plástico en las pinturas del llamado prerrafaelismo.  

8.- La musicalidad del verso es un fin en sí mismo 

Más allá del tema o del contenido del mismo, hay que evocar una suave musicalidad que va en consonancia con los tratamientos elegidos.  

9.- Gusto por los tropos, imágenes y símbolos

Hay un exceso de adjetivos y de ornamentos a la par que se eligen tropos de todo tipo para adornar poemas que buscan su justificación en el arte por el arte. 

9.- Se pone en valor el alejandrino y versos poco comunes en español  

Al primero pertenece el famoso poema de Ruben Darío, ejemplo de modernismo literario, “La princesa está triste ¿Qué tendrá la princesa?”. Son metros difíciles en español (por la particular acentuación del idioma) que se acompañan de los inusuales dodecasílabos y eneasílabos. Recordemos aquí que los más comunes (y más acordes al oído hispánico) son el endecasílabo (en arte mayor) y el heptasílabo (en arte menor).  

10.- Las características del modernismo literario versus la generación del 68 

Ríos de tinta han corrido sobre las diferencias entre la generación del 68 y el modernismo literario como movimientos antagónicos. Sin embargo, poetas de la talla de Antonio Machado (en sus primeras composiciones) pueden identificarse en la estética modernista, aunque, progresivamente, va evolucionando a una poesía sencilla, dolida y en la que se cantan las tierras de España. Los límites, por tanto, no están claros. A igual que los modernistas participan de tendencias presentes en el simbolismo literario e, incluso, en el Romanticismo literario más tardío (el representado por las Rimas de Bécquer), conforme avanza el siglo XX se despegan de esa torre de marfil para ahondar en la realidad.  

Y, por último, no podemos cerrar las características del modernismo literario sin nombrar a un puñado de sus mejores autores. Figuras imprescindibles del movimiento son Rubén Darío (1867-1916) , José Martí (1853-1895), Leopoldo Lugones (1874-1938), Salvador Rueda (1857-1933), Manuel Machado (1874-1947)  y el premio Nobel Juan Ramón Jiménez (1881-1958). 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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