Caligramas: ejemplos, definición e historia

Caligramas

Caligramas

Candela Vizcaíno

 

Un caligrama es un modelo poético a medio camino entre el arte plástico y la literatura. En la disposición tipográfica del mismo se emula el objeto o tema al que el texto hace referencia. Los caligramas clásicos son los antecedentes de la poesía visual del siglo XX. El estudioso francés Jerôme Peignot (1926), especialista en tipografía, nos dice que, para la producción de los caligramas, el artista necesita cuatro talentos o habilidades: la literatura (poesía), la pintura, la caligrafía y, también, la filosofía al condensar pensamientos complejos en frases simples. 

Historia mínima de los caligramas con ejemplos de la literatura universal  

Simias de Rodas

Caligramas griegos 

El poeta y gramático de la literatura griega Simias de Rodas, quien vivió hacia el siglo IV a.C., nos dejó una serie de composiciones recogidas por los seguidores de Teócrito (s. III a.C.) denominas tecnopecnias, literalmente «poesías figuradas». Son estos versos de distinta extensión que, al distribuirlos sobre la página, conforman una figura. Así, el poema «Siringa» tiene forma de zambomba y «El Huevo», el más famoso, muestra el contorno de este objeto natural. El insigne filólogo Martín de Riquer recogió otros dedicados al ala de un pájaro o a un hacha. 

 Jacques Cellier Caligramas

Caligramas en la Edad Media y el Renacimiento 

A pesar de que estos modelos fueron abandonados por la literatura medieval, tan dada a lo oral, nos ha llegado una fantástica obra de un clérigo francés de nombre Raban de Maur (780-856). Su Liber de laudibus Sanctae Crucis es una mezcla de caligramas utilizando la letras del alfabeto latino y de las vistosas ilustraciones de los mejores libros medievales. El mismo está compuesto por 28 poemas siguiendo los preceptos de la literatura mística

Tras esta magnífica obra de bibliofilia, habría que esperar al siglo XV, en pleno Renacimiento, de la mano de Rabelais (1483-1553). El dramaturgo francés publica «Botella de buceo» y el «Sombrero». Estas obras requieren una lectura mucho más activa, ya que es necesario buscar el significado de las frases siguiendo una dirección que no es la obvia o esperada en un texto clásico.  

Otros autores que hacen uso de este recurso son Jacques Cellier (1580-1620), organista de la Catedral de Reims y maestro. Realizó varias obras pictóricas y en una de ellas se encuentran caligramas. El poeta satírico francés Robert Angot de L’Époronnière (1581-1646) también ensayó el género, así como los alemanes J.R. Karst (s. XVII) y Hohann Helwing (s. XVIII), con trabajos tan desconocidos que ni tan siquiera están en las bases de Wikipedia. 

 Calligramme

Guillaume Apollinaire, el gran artista de los caligramas  

A partir de aquí, para encontrarnos caligramas modernos, hay que esperar a las vanguardias y a los franceses Stéphane Mallarmé (1842-1898) y, especialmente, a Guillaume Apollinaire (1880-1918) con su obra Calligrammes, poemas de la paix et de la guerre (1918). De hecho, esta palabra fue creada por este artista francés a partir de la composición y cruce de los vocablos ideograma y caligrafía. De Apollinaire son los famosos «La dama del sombrero» y «Torre Eiffel». Este último, incluso, se ha convertido en un icono, ya que es reproducido en objetos turísticos y de la vida corriente para simbolizar la ciudad de París. 

Caligrama 2 

Los caligramas en la literatura hispánica 

 Su uso se limita a los autores del creacionismo, especialmente con Vicente Huidobro (1893-1948) de quien reproduzco su poema «Girandula». Posteriormente, encontramos retazos en la obra singular y tremendamente ortodoxa (por ser heterogénea y particular) de Joan Brossa (1919-1998), aunque el autor se encuentre en todas las encrucijadas posibles: entre el castellano y el catalán, entre el arte plástico y la literatura, entre la poesía visual y la instalación… Poco más hay que hacer notar en este sentido. 

Una rápida visión del proceso histórico del caligrama puede servir de suficiente testimonio. El caligrama figurativo hebreo, contra lo que podría pensarse, no ofrece en España la vigencia de otras zonas y aduce por ello la influencia árabe, contraria a la representación de la figura. Tampoco es fácil encontrar en España, antes del siglo XIX, una tradición caligramática similar a la de Francia, Inglaterra o Alemania.  

Rafael de Cózar: Heterodoxos españoles. La poesía experimental 

 Caligrama 1

Los caligramas, como estamos viendo, por tanto, responden a modelos de escrituras experimentales. Necesitamos las letras del alfabeto para componerlos y también un mínimo talento visual. A partir de aquí, hay que condensar el contenido en un aforismo casi y echar mano de dotes caligráficas. Ni que decir tiene que este juego es de gran complejidad y el mismo, aunque base de la poesía visual, se ha ido sustituyendo por otros recursos plásticos. Además, en la tradición cultural hispana no son tan comunes debido al carácter sobrio y profundo que nos caracteriza. También hay ejemplos en la literatura hebraica y en la árabe, a pesar de excluir la representación figurativa en cualquier manifestación artística. 

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

Bismillah

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