Sofonisba Anguissola y sus obras

Sofonisba Anguissola

Sofonisba Anguissola

Candela Vizcaíno

 

Sofonisba Anguissola (Cremona, 1535 - Palermo, 1625) puede considerarse una de las mujeres pintoras más importantes de la historia del arte. Así la trataron sus coetáneos y con esta calificación se ha estudiado su obra a lo largo de estos casi cinco siglos. Era hija de Almicare Anguisola (a quien retrató), un miembro de la nobleza genovesa que se abrió a las ideas aperturistas del Renacimiento. Por eso, la pequeña Sofonisba pudo estudiar y desarrollar con libertad su talento, a igual que sus cinco hermanas y su hermano, aunque éste no demostró la inclinación artística de la chicas.  

Biografía de Sofonisba Anguissola  

Educación y formación 

Citada en vida por Giorgio Vasari en Las vidas de los más excelentes arquitectos y escultores italianos (1550), desde niña demostró dotes pictóricas. Se formó con los mejores maestros del momento, como el pintor lombardo Bernardino Campi (1522-1591) en cuyo taller aprendió las técnicas necesarias para llevar su arte al cenit. Sin embargo, hay un punto de inflexión en su biografía que explica (en parte) la fama y éxito que disfrutó en vida, a pesar de que cualquier actividad artística y/o pública estaba, en principio, vetada a las mujeres.  

Antes de ser citada en la imprescindible obra de Vasari, recibió las alabanzas públicas, nada más y nada menos, que de Miguel Ángel Bounarroti (1475-1564). Eso fue en Roma a donde viajó en 1554 y, al parecer, recibió instrucción informal por parte del maestro. La obra que fue objeto de alabanzas de Miguel Ángel fue Niño mordido por un cangrejo que estudiaremos con un poco de detalle a continuación. Este reconocimiento de quien ya era considerado un genio, unido a su talento natural, a su exquisita formación y al hecho de que perteneciera a la nobleza, le abrió las puertas de una de las más importantes cortes de la época: la de Felipe II, rey de España y de más de la mitad de América. 

Llegada a la corte española de Felipe II  

Tenía veinticinco años cuando llegó a la corte española. Fue gracias a la intermediación del Duque de Alba (Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, 1507-1582) a quién conoció en Milán donde la pintora se trasladó en 1558. Sofonisba retrató al aristócrata y éste, conocedor del interés del rey por las bellas artes, gestionó su incorporación al cuerpo de damas de honor de la nueva reina, Isabel de Valois (1545-1568), tercera esposa de Felipe II (1527-1598).  Aún no era Madrid la capital del reino que eso llegaría en 1561. Permaneció en la corte tras la muerte de la reina, ya que el rey, en reconocimiento a su talento, no solo la nombró pintora de cámara sino también instructora y maestra de sus hijas.  

Probablemente en Madrid terminara su conocido Autorretrato con caballete que debió estar listo hacia 1565, un retrato de la reina que se conserva en el Museo del Prado y el conocido Retrato de Felipe II (1559) que hasta hace poco se había asignado a Alonso Sánchez Coello (1531-1588). También realizó un retrato doble de las Infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, hijas del rey y de Isabel de Valois.  

Sofonisba Anguisola 5

El periodo italiano  

El rey le busca “partido” y se casa (con dote y bodas a cargo de la corona) con el noble italiano Fabrizio Moncada en 1573. Con él se muda a Palermo donde pintaría otra de sus obras más conocidas, el óleo Madonna dell´Itria. Su esposo fallece en un naufragio en 1578 dejando a Sofonisba en una complicada situación económica a pesar de que es una pintora reconocida y reputada. Un año después decide abandonar Sicilia y viaja hacia Liguria. Es en ese viaje donde conoce a quién sería su segundo esposo, mucho más joven que ella y capitán de navío. Su nombre era Orazio Lomellini y sobrevivió a la pintora. Se casan con la desaprobación del rey y se mudan a Génova donde siguió retratando a las familias nobles de la zona. Ya anciana regresa a sus posesiones de Palermo donde fallece en 1625 y está enterrada.  

Obras de Sofonisba Anguissola más importantes 

Sobresalió en el retrato, el formato que demandaba la pujante nobleza y aristocracia renacentista. Aunque trató algunos temas religiosos, las obras de Sofonisba Anguissola están en el lado profano de la vida, cotidiano casi. La narración es serena, sin recurrir a los mitos clásicos que tanto gustaban en la época y deteniéndose en las expresiones y en los ropajes de una forma sencilla. He realizado una selección de cinco de sus creaciones más conocidas. 

Sofonisba Anguisola 3 

Retrato de Felipe II  

Siguiendo la norma de la Edad Media, los artistas no firmaban todas sus obras, aunque esta tendencia se iría rompiendo poco a poco. Esto fue lo que sucedió con el Retrato de Felipe II que se ha adjudicado la autoría a la pintora únicamente tras la limpieza y restauración en época contemporánea. Tras estos trabajos salieron a la luz, de nuevo, las delicadas pinceladas de la artista, las mismas que otorga un elegante fondo al retrato sobrio y serio del monarca. 

Sofonisba Anguissola 2 

La partida de ajedrez  

Es una de sus obras más conocidas y fue pintado en 1555 antes de llegar a España. Refleja un momento cotidiano, fugaz y sin más importancia. Las retratadas son sus hermanas que juegan una partida de ajedrez con las piezas dispuestas para el mate final. Las poses son relajadas, sonrientes y en actitud de complicidad. Ha colocado un fondo en el que sobresale la naturaleza y todo el conjunto es de una fuerte armonía con respecto a los colores y a la disposición. En él vemos ya todas las características de la pintura renacentista: la naturaleza como escenario, el foco en la figura humana (olvidándose de los asuntos religiosos que habían sido una constante en la época anterior), el uso de la perspectiva y la serenidad de todas las protagonistas. 

 Sofonisba Agnuissola 4

Niño mordido por un cangrejo 

A su llegada a Roma en 1554, Miguel Ángel propuso a la pintora una suerte de ejercicio para evaluar sus cualidades. La temática fue dada por el maestro: la obra debía girar alrededor de un niño llorando. Sofonisba Anguissola aceptó el reto y creó este cuadro en el que es protagonista su hermano pequeño Asdrubale mordido por un cangrejo. La reacción del maestro fue la de admiración y, con esta respuesta, abrió más de una puerta a la artista. Sin embargo, la importancia del cuadro no acaba aquí, ya que la crítica ve en esta obra inspiración para la  aclamada obra Chico mordido por una lagartija (1595-1596) de Caravaggio, uno de los más importantes pintores barrocos y de todos los tiempos. Para ello no solo se basa en la temática y en la reacción de los personajes (exagerada en extremo en el caso del pintor italiano como corresponde al arte barroco) sino también en el tratamiento del fondo que aparece totalmente oscuro. 

Sofonisba Anguissola 5 

Maddonna dell´Iría

Es un óleo sobre tabla realizado en Sicilia entre 1578 y 1579. Es una de las pocas obras de temática religiosa de Sofonisba Anguisola y en ella se siguen la estructura y los cánones clásicos. La pintura puede dividirse en tres partes: en la inferior se detalla el mundo humano y mortal, la Virgen María se encuentra en el nivel intermedio, ya que es representada como la mediadora entre los creyentes y el mundo celestial, que se sitúa en el nivel superior. 

Sofonisba Anguissola 1 

Autorretrato con caballete 

Poco se sabe del lugar de ejecución de una de las obras más conocidas de la pintora. Su realización se sitúa entre 1556 y 1565. Es, a la vez, un autorretrato y un cuadro devocional en el que se representa a la Virgen besando a Jesús. La pintora aparece en primer plano mirando al espectador con los utensilios necesarios para la realización de su arte, tal cual hubiera sido sorprendida en plena tarea. La espontaneidad y la serenidad van parejos en calidad así como el uso magistral de la luz que se concentra en el rostro de la artista para dirigirse posteriormente hacia la obra que está pintando.  

Sin lugar a dudas, Sofonisba Anguissola y sus obras ocupan un lugar destacado en la historia del arte influyendo notablemente no solo en los artistas de su época sino también en los jóvenes que instruía en sus años de vejez en Palermo. Y todo ello a pesar de su condición femenina en una época en la que las mujeres tenían vetado la formación artística reglada e, incluso, las posibilidades de desarrollarse en cualquier profesión. Ella rompió esos moldes sin apenas rebeldía, simplemente imponiéndose con la calidad de su arte. Fue una persona inspiradora para las artistas que llegarían después, como la irrepetible Artemisia Gentileschi (1593-1654), Lavina Fontana (1552-1614), Josefa de Óbidos (1630-1684) o la escultora española conocida como La Roldana (1652-1706).  

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla

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