Obras de Artemisia Gentileschi

Obras de Artemisia Gentileschi

Obras de Artemisia Gentileschi

Candela Vizcaíno

  

Las obras de Artemisia Gentileschi (1593-1656) se encuentran entre lo mejor de las pinturas barrocas europeas y todo ello a pesar de los terribles avatares que sufrió la artista italiana. Esto influyó en el cariz de su trabajo, ya que buena parte de sus telas nos muestran mujeres fuertes de la Biblia o de la Antigüedad que hacen uso de su libertad, independencia y valentía. Lo monstruoso, truculento y sangriento en extremo no son ajenos a las obras de Artemisia Gentileschi. Además, hace gala de una técnica pictórica exquisita deteniéndose en los detalles y con un dominio magistral de las luces y las sombras.

Mínima biografía que nos ayuda a entender las obras de Artemisia Gentileschi 

Nace en Roma en julio de 1593 y era su padre Orazio Gentileschi, uno de los mejores pintores italianos en la estela de Caravaggio. El progenitor tenía encargos, estudio y taller. Y en este se forma (junto con sus hermanos) la pequeña Artemisia cuando cualquier tipo de estudio, en la época, estaba vetado a las mujeres. De su progenitor aprende los rudimentos de los pinceles superando a su maestro muy pronto. Aunque ya lo tenía difícil por el mero hecho de ser mujer, en mayo de 1611, antes de cumplir los 18 años, fue brutalmente violada por uno de los discípulos de su padre. Pidió a gritos ayuda y no le fue ofrecida incluso por las mujeres de la casa al ser considerada indigna por el mero hecho de querer llevar una vida independiente. A la agresión se le sumó un juicio humillante con un “examen ginecológico” por parte de una tropa de supuestos doctores que, a la vista de todos, dictaminaron que había perdido la virginidad. Por si esto fuera poco, el interrogatorio a Artemisia se realizó con una sibilina tortura: una señora (verdugo) iba apretando con un hilo sus dedos para doblegar su voluntad. No lo consiguieron aunque la pena impuesta al violador fue, simplemente, el exilio.  

En 1612 Artemisia se casó en un matrimonio arreglado (y pagado) por su padre con el único fin de restablecer (para los parámetros de la época) su honor. Con su marido viaja, un año después, a Florencia donde cosecha un merecido éxito. Es acogida por los grandes patronos y especialmente por Cosme II de Médici. Se codea con el sobrino de Miguel Ángel (que en esos momentos intentaba mantener viva la obra de su tío) y con Galileo Galilei. Con su esposo tuvo cuatro hijos y una hija (de nombre Prudenzia), la única sobreviviente en la edad adulta.  

En 1621 está de vuelta en Roma, sin marido y acompañada de su hija (los chicos habían fallecido). Los biógrafos no se ponen de acuerdo en lo que sucedió en los años siguientes pero sí se sabe que tuvo otra hija (sin especificar el padre) y que logró sacar adelante ella sola a su familia con su trabajo requerido, gracias a su calidad estilística, por los grandes nobles. A pesar de su éxito reconocido se le vetó el acceso a los grandes murales o ciclos religiosos que, por entonces, se contrataban para engrandecer los templos católicos. Por eso, su economía siempre fue mermada. Mejoró bastante cuando se traslada a Nápoles en 1630 con una corta estancia en Londres llamada por el rey Carlos I de Inglaterra. Terminó sus días en Nápoles donde logró (en la época de mayor madurez) realizar encargos religiosos que (suponemos) mejoró su economía. También ha quedado constancia de que casó a sus dos hijas con dote que, para los parámetros de la época, era semejante a financiar costosas carreras universitarias en la actualidad. La posteridad la ha honrado con la consideración de los mejores pintores barrocos europeos.  

Rasgos comunes a las pinturas de Artemisia Gentileschi 

1.- Sus obras, siguiendo la estela de Caravaggio, se despliegan con un fondo negro o muy oscuro. Sobre este se sitúa la narración que recae exclusivamente en personajes humanos captados en un momento de extrema importancia. Anoto que hay una mayoría de protagonistas femeninas tomadas de los grandes ciclos bíblicos o de las historias de la antigüedad. 

2.- Las obras de Artemisia Gentileschi se caracterizan por un realismo extremo que se manifiesta en las expresiones de los rostros y los detalles de los ropajes realizados con una técnica fotográfica casi.

3.- Este afán realista la lleva hasta el dramatismo y la truculencia con escenas que rozan lo gore (término contemporáneo) en el que no se escatiman buenas dosis de violencia y de sangre derramada. Buen ejemplo de ello es una de sus obras: Judith decapitando a Holofernes

4.- Artemisia Gentileschi demuestra una gran habilidad a la hora de plantear el juego de luces y de sombras. 

5.- En la misma línea, despliega una fuerte pericia a la hora de reproducir los detalles tanto de los rostros como de los ropajes. Solo las obras de su última época recrean interiores u objetos inanimados. Los vestidos de estas obras son los contemporáneos a la artista con especial predilección por el dorado tirando a ocre. Este tono tiene un fuerte simbolismo, ya que hace referencia a la luz solar y, por tanto, a la sabiduría y al poder. 

6.- La gran mayoría de sus protagonistas son mujeres entresacadas de las narraciones bíblicas. Elige a aquellas que muestran fortaleza de ánimo, de espíritu y de cuerpo no dudando en blandir la espada para liberarse de un tirano opresor. De Judith, que libera a su pueblo del tirano Holofernes, realiza tres obras distintas con narraciones y enfoques diferentes. 

7.-La libertad entendida de manera genérica es un tema grato a la artista y esta puede manifestarse de distintas maneras. Elige, como veremos a continuación, el asesinato del opresor sin amago de culpa por parte de las heroínas representadas. Pero también es recurrente la alusión al suicidio femenino (Cleopatra, Lucrecia..) como única vía para no acabar prisionera y sin dignidad. Y, por último, la libertad se manifiesta, incluso, en narraciones a la manera de la mística literaria, retratando de una forma sublime esta expresión sobrevenida tras una especial comunión con Dios. 

8.- Su relato (duro en los años de juventud debido, con toda probabilidad, a su dolor interno) se va dulcificando en las obras de las últimas décadas de su producción. Aunque no abandona la visión femenina, esta se hace de una manera amable y simbólica renunciando a escenas grotescas (propias del arte barroco) y dejando de lado las decapitaciones, ríos de sangre y muertes cruentas de su primera época. 

9.- A pesar de su fama en vida, muy pronto su obra fue olvidada y no se la requirió para formar parte de las grandes exposiciones reales o nobiliarias. Por eso, con excepciones, hoy las obras de Artemisia Gentileschi se encuentran en el catálogo de coleccionistas particulares a pesar de su indudable calidad, estremecedora belleza e importancia.  

Obras de Artemisia Gentileschi en las que las mujeres se vengan cruelmente de los hombres

Artemiisa Gentileschi Susana y los viejos 1610

1.- Susana y los viejos 

Aunque no hay una venganza cruenta como en las que estudiamos a continuación, en este sublime trabajo de juventud la artista se enfoca en la figura de Susana y en su reacción. Ante la actitud libidinosa de los personajes masculinos, la joven se aparta de ellos con dignidad renegando de cualquier comportamiento innoble. En ella ya se aprecia el gran estilo pictórico que desarrollaría después. El cuadro está realizado aproximadamente en 1610 y se custodia en una colección privada.  Del mismo tema la artista realizó otra obra en 1649 en el que se aprecia su particular estilo contusionado y de mayor dramatismo.  

Judit decapitando a Holofernes por Artemisia Gentileschi 

2.- Judith decapitando a Holofernes

Ahora sí entramos en el gran tema bíblico representado por una potente figura femenina: Judith. El Antiguo Testamento nos recuerda que la heroína, con ayuda de su sirvienta, logró decapitar al tirano Holofernes liberando así a su pueblo. Es una obra de tamaño medio de 158 x 125 cms custodiada en el Museo de Capodimonte de Nápoles. Fue realizada hacia 1612 o 1613. El tema está tratado con una truculencia y realismo extremo de tal envergadura que no escatima detalle escabroso. La sangre chorrea por la cama mientras Judith con pulso firme y sin mostrar la más mínima flaqueza de ánimo corta con una espada la cabeza de Holofernes. La sirvienta no se queda atrás sujetando las piernas del hombre para que su señora pueda rematar el trabajo. 

Sin duda, la violación sufrida poco antes (y el humillante juicio posterior) influyó no solo en el tema escogido sino en el tratamiento escogido, de obscena escatología. La brutalidad se despliega en todos sus matices y todo ello lo hace con una técnica exquisita y maestra. Como veremos, el tema de mujeres fuertes que son capaces de liberarse, con valentía, del yugo masculino es grato a la artista. 

Artemisia Gentileschi Judith y su sirvienta 1613 1614 

3.- Judith y su sirvienta

Es una obra de gran madurez temática y estilística que se conserva en el Palacio Pitti de Florencia. Fue realizada hacia 1618 o 1619 y mide 114 x 93,5 cms. Como he anotado, el tema fue favorito a la artista, ya que realizó una tercera versión de la narración bíblica. En esta pintura, Artemisia Gentileschi retoma la decapitación de Holofernes a manos de Judith quien, así, libera a su pueblo. La espléndida narración nos sitúa al fin de dicha acción con la heroína mostrando ademanes de felicidad e, incluso, de desparpajo mostrado en la espada al hombro y en el semblante de placer casi de la heroína. Es una de las mejores obras de Artemisia Gentileschi donde despliega una técnica sublime mostrando pericia extrema en la reproducción de los tejidos, el uso de la sombra y el realismo de los rostros. La composición está realizada con acierto notable representando en primer plano la espalda de la sirvienta que parece así dialogar con la heroína que mira hacia un punto indefinido como si respondiera a una llamada. La cabeza en el cesto es un gesto de desprecio, ya que relega al tirano a la categoría de cosa. 

 Artemisa Gentileschii Giaele y Sisara 1620

4.- Jael y Sísara 

Esta pintura de Artemisia Gentileschi fue realizada hacia 1620 y se conserva en el Museo de  Bellas Artes de Budapest. Podemos situarla en el cenit del arte barroco por el uso del color, la composición y las sombras. En ella se capta el momento en el que la heroína bíblica Jael asesina a Sísara clavándole un clavo a través del oído. En esta obra, la artista prosigue con su gusto por representar mujeres fuertes de la Biblia captadas en el instante de asesinar a varones que, de alguna manera u otra, llevan dolor al pueblo.  La narración, por tanto, nos sumerge en la búsqueda de la libertad. Y esta no es posible si, previamente, no se elimina el elemento que la coarta: un tirano.

 Salome with the Head of Saint John the Baptist by Artemisia Gentileschi ca. 1610 1615

5.- Salomé con la cabeza de San Juan Bautista 

Es una obra de pequeño tamaño de 84 x 92 cms realizada hacia 1615. Recoge un tema clásico de la pintura universal otorgando una perspectiva femenina. Salomé observa la cabeza de San Juan Bautista casi con un gesto de repulsión sin conmoverse por la crueldad del acto. Choca la expresión realista del verdugo que mira a Salomé con un gesto de lasciva condescendencia. Hasta en el conocido (y manido tema bíblico) Artemisa Gentileschi aporta un enfoque feminista a la obra.   

Artemisia Gentileschi Sanson y Dalila 

6.- Sansón y Dalila

La obra de tamaño medio (90,5 x 109,5 cms) se  conserva en la Galería de Italia de Nápoles. Pertenece al llamado primer periodo napolitano y estaría realizada hacia 1632. Aunque sigue trabajando sobre la temática feminista centrada en mujeres fuertes de la Biblia, la narración de las obras de esta época está ya suavizada.  Por tanto, no encontramos el regodeo casi en la crueldad y la sangre. Esta pintura capta el momento en el que Dalila corta la melena de Sansón despojándolo así de su fuerza descomunal.   

Obras de Artemisia Gentileschi en las que se hace un canto a la libertad femenina 

Artemisia Gentileschi Cleopatra

7.- Cleopatra 

Del mismo periodo que la anterior (el primer napolitano), mide 117 x 175 cms. Estaría realizada hacia 1633 o 1635. En la actualidad, forma parte de los fondos de una colección  privada (como tantas de sus obras) demostrando así la poca aceptación institucional que tuvieron sus obras a pesar de su calidad, belleza y trascendencia. La obra capta el momento en el que Cleopatra se deja morder por una serpiente venenosa para buscar así su propia muerte. Conforme va avanzando en su carrera, sin abandonar sus personajes femeninos, en este periodo Artemisia Gentileschi se centra en la capacidad para elegir, incluso el momento de la muerte.  El suicidio, por tanto, se convierte en un canto de libertad ya que se prefiere el fin a una vida prisionera o de humillación. 

Artemisia Gentileschi Lucrecia

8.- Lucrecia 

De semejante cariz a la anterior es esta realizada mucho antes (hacia 1623-1625). La obra capta el momento en el que Lucrecia, esposa del rey-general Tarquino se da muerte. Los hechos acaecieron en el siglo VI a.C. Mientras su esposo es asesinado tras una conspiración promovida por los hijos de su antecesor, Lucrecia se quita la vida para no caer prisionera o rehén. Llegados a este punto, anoto que llama la atención que prácticamente todos las modelos de estas pinturas responden al mismo prototipo físico. Son, en esencia, autorretratos modificados de la artista. Y, con toda probabilidad, no lo hace movida por un espíritu de narcisista. Debemos tener presente que las mujeres (hasta bien entrado el siglo XX) tenían vetado el acceso a la educación formal y, por tanto, a las academias de pintura. Esta circunstancia hacía que no pudieran contar con modelos (que se resistían a posar para una mujer) o, cuando disponían de una, tenían que pagar mayores honorarios. Sin embargo y a pesar de tanta resistencia social, Artemisia Gentileschi, como estamos viendo, fue capaz de levantar (contra viento y marea) una obra personal, única, de inigualable calidad y belleza dramática. También se encuentra en una colección particular y, a pesar del dramatismo del acto, se centra en una acción guiada por la más extrema y personal libertad. 

Artemisia Gentileschi Maria Magdalena en extasis 

9.- María Magdalena en éxtasis

Aunque las pinturas de Artemisia Gentileschi más conocidas giran en torno a las narraciones de los personajes femeninos más fuertes de la Biblia poniendo el foco en una denuncia social, también realizó obra religiosa. Ejemplo de esta línea es esta poca conocida versión de María Magdalena captada en el momento personal y trascendental del éxtasis. La obra quiere recoger  otro cara más de la libertad: el de la mística, el de la comunicación con Dios sin mediar intermediarios. El cuadro es de pequeño formato (81 x 105 cms)  y se encuentra en una colección particular europea. Es una pintura de sus primeros años de madurez y estaría realizada hacia 1620-1625. 

Nacimiento de San Juan Bautista Artemisia Gentileschi 

10.- Nacimiento de San Juan

Aunque a Artemisia Gentileschi se le vetó la participación en los grandes murales religiosos o instituciones, a final de su vida logró proyectos de cierta importancia. Todos ellos fueron realizados en la llamada segunda época napolitana tal cual esta versión del nacimiento de San Juan Bautista. Es una obra de gran tamaño (184 x 258 cms) realizada hacia 1635 por  encargo del Conde de Monterrey, virrey de España en Nápoles. Hoy se custodia en el Museo del Prado de Madrid. El tratamiento femenino aparece dulcificado y nos adentra en el tema simbólico de la vida, el cual recae en manos de mujeres. Los hombres retratados en el cuadro parecen dar fe (mediante la escritura) del acto narrado pero no actúan en la acción. 

Es unánime por parte de la crítica actual encajar las obras de Artemisia Gentileschi entre las mejores de la historia del arte. Si fueron olvidadas nada más fallecer la artista, en este hecho influyó, con toda probabilidad, su condición femenina, extremo que, en la actualidad, está siendo reivindicado. La originalidad temática que ofrecen sus pinturas al mostrar pasajes truculentos en los que personajes femeninos se liberan de imposiciones sociales es un extremo a favor de la artista. El uso del color amarillo, con claras referencias simbólicas, el manejo de las sombras y el realismo extremo son características de una de las grandes artistas de todos los tiempos y emplazamientos: Artemisia Gentileschi.   

Por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación por la Universidad de Sevilla 

 

 

 

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